Estaba intentando estudiar (tenía un examen importante pronto) pero ruidos que provenían de una habitación cercana no lo dejaba. Enojado, le golpeo la puerta y comenzó a quejarse una vez que le abrieron. Ni él sabía lo que decía, cuando estaba enojado hacía comentarios sin sentido, como uno sobre la madre del chico, el cual pareció haberle afectado más de lo debido —¿Y qué vas a hacerme si no lo hago?
Cerró los puños, observando a Tate con el ceño fruncido. Repasó mentalmente las muchas enseñanzas que había tenido, allá en casa, sobre lo malo que era la violencia, pero incluso después de contar hasta diez se seguía sintiendo furioso. Sintió a su bícep latir sin explicación e inmediatamente luego envió el puño hacia adelante con toda su fuerza, sin pensar, colisionando éste contra la nariz del castaño. UnLuego dio un paso hacia atrás, sin creer lo que había hecho, y tuvo que hacer un esfuerzo físico para no ofrecerle ayuda o algo de hielo al chico--. ...Eso. Supongo.





