16
Lo que hace que un día sea especial depende de la persona a la que te recuerde. No tiene que ser precisamente para bien (en este caso no voy a bromear sobre como es un día especialmente malo por tu existencia, no es el momento), pero lo más importante, puede ser un día especialmente bueno. El 16 de noviembre me recuerda a amistad, lealtad, aventuras y, sobre todo, muchas muchas risas. Los recuerdos son inolvidables y algunas cosas incontables. Me recuerda a lo importante que es tener alguien en tu vida que te comprenda y que te apoye. Que te cuide y que, aunque a veces te empuje (o le empujes) hacia cosas quizás no tan buenas (visto desde el punto de vista de la salud, desde todos los demás son perfectas), al final de todo lo que permanece es lo que importa.
Realmente el día es solo un número sin importancia, ¿qué más dará 16, que 27, que 5? Pero para mí, el 16 es importante. Y lo es por la persona a la que me recuerda. Ella, la que me saca muchísimo de quicio, pero a la vez la que mejor sabe calmarme. Ella, con la que puedo compartir mis preocupaciones, pero que al final siempre me sacará una sonrisa. Ella, que da igual cuanto intente quitármela de encima, que siempre tendré que aguantarla (y no me puedo quejar).
Y este 16 quiero felicitarla, no solo porque ya sea mayor de edad (lo que es un puto peligro no saquen a sus hijos de casa), sino porque lleva 6 de esos años conmigo (lo que es un gran mérito) y subiendo!!!!
Te quiero mucho aunque a veces te diga lo contrario.












