Do you love romance stories, but especially love the ROYAL ROMANCE series from Choices? I am a 100% fan, and for that reason, I have created these stories in my native language: SPANISH. If you enjoy reading in Spanish and want to see a different twist on this wonderful story, I invite you to read and follow my work. I'm sure you will love it.
ESPAÑOL 🤴
¿Te encantan las historias de romance, pero especialmente adoras la serie ROYAL ROMANCE de Choices? ¡Soy fan al 100%, y por esa razón, he creado estas historias en mi idioma natal: el ESPAÑOL! Si disfrutas leer en español y quieres ver un giro diferente en esta maravillosa historia, te invito a leer y seguir mi trabajo. ¡Estoy segura de que te encantará!
Summary:
¿Es posible encontrar el amor tras renunciar a él? Riley, una camarera neoyorquina, se sumerge en una oportunidad única al conocer a un apuesto príncipe. Viaja al extranjero para competir por su afecto y el título de Reina ¿Conquistará la corona y el corazón del príncipe? ¿La Corte Real aceptará a una plebeya como Reina de Cordonia? Aunque los desafíos son abrumadores, una certeza persiste: esta será una aventura imborrable para Riley.
¡Hola, queridos lectores! 💖
Les cuento que he actualizado PRINCESA REAL 1 y PRINCESA REAL 2 🎉✨.
Sí, ¡ya están listas para disfrutar nuevamente de la historia con algunas mejoras y detalles fresquitos que seguro van a notar!
El 3er libro apenas estoy empezando, pero quiero invitarlos a que, si quieren, pueden releer los primeros dos libros y compartir conmigo sus comentarios, opiniones o sugerencias 🙏. Todo lo que me digan me ayuda a hacer que la historia del 3 sea todavía más épica y emocionante.
Así que, si sienten que quieren volver a sumergirse en el mundo de Riley, Liam y Drake, ¡este es el momento perfecto! 💌
Espero sus mensajes, sus teorías, sus emojis favoritos… ¡todo! Me encanta leer lo que piensan.
💫 Gracias por acompañarme en esta aventura de PRINCESA REAL, y prepárense, porque lo mejor aún está por venir…
Hey, lovely readers! 💖
I’m excited to let you know that PRINCESA REAL 1 y PRINCESA REAL 2 🎉✨ have been updated 🎉✨.
That’s right—they’re ready to be enjoyed again with some fresh improvements and little details you’ll definitely notice!
As for book 3, I’m just starting it, but I’d love for you to re-read the first two books if you want and share your thoughts, feedback, or suggestions 🙏. Everything you say helps me make book 3 even more epic and exciting.
So, if you’ve been wanting to dive back into Riley, Liam, and Drake’s world, now’s the perfect time! 💌
I can’t wait to read your messages, theories, favorite emojis… everything! Your thoughts mean so much to me.
💫 Thank you for joining me on this PRINCESA REAL journey, and get ready—the best is yet to come…
BOOK 1 of PRINCESA REAL is now fully updated and polished 👑.
Every chapter has been carefully revised—enhanced narration, flawless grammar, and that special touch that makes the story shine even brighter ✨.
If you’ve already read it, now’s the perfect chance to rediscover it with a fresh new feel! And if you haven’t yet, this is the best time to dive into the beginning of this trilogy filled with romance, intrigue, and emotions that will capture your heart from the very first chapter 💕.
💌 Thank you all for your support and patience. You are the reason I keep sharing these stories.
Summary: After she left over secrets and heartbreak, Liam finds himself face-to-face with his first love when she finally returns home to Cordonia four years after leaving.
Warning: This series will contain NSFW and sensitive material. If you read, you acknowledge you are 18 or over.
I took a little time away to polish and update my trilogy “Royal Princess” 👑. I wanted to make sure every chapter was even more refined and full of details, so you can enjoy it with the best possible quality.
Now that I’ve finished this update, I’m returning to Tumblr with fresh energy 🌸. In the coming days, I’ll be sharing the renewed first posts, as well as the beginning of the third book, so we can all relive this story that has brought us so much emotion.
Thank you for your patience and for continuing to accompany me on this journey 💕. Get ready, because this new stage is coming with lots of strength and excitement!
|| Es tan frustrante saber que tus enemigos están cerca y no saber qué esperar o en qué momento van a atacar. No se lo he dicho a Liam, pero siento miedo... Delante de él me hago la valiente, pero tengo pavor de que algo malo le pase. Sé que quieren deshacerse de Liam, pero ahora veo que también quieren hacer lo mismo conmigo. Intentaron envenenarme. ||
Puedo notar la preocupación en los ojos de Drake, pero sé que intentará calmarme.
|| Brown, no sientas miedo. Estoy seguro de que pronto los descubriremos. Además, Liam está haciendo todo lo posible para encontrarlos y, aunque no lo creas, él también siente tú mismo temor. No quiere perderte... || Su voz se vuelve más suave, casi como si estuviera compartiendo un secreto. || Pero mira el lado positivo, tener a nuestros enemigos cerca es una ventaja. Solo debemos esperar que ataquen... Ya verás. ||
|| Así es, no nos queda más que esperar. Oye, Drake, ¿crees que fue buena decisión enviar a Sara a la capital? ||
|| Creo que fue lo mejor... Aparte de ustedes dos, no sé quiénes más sean un objetivo. Quien sabe, tal vez yo sea uno de ellos, y sinceramente me siento aliviado de que esté lejos. Sé que está segura en la capital. Sara quiso quedarse, pero prefiero que esté a salvo en su casa, al menos por ahora, que los enemigos están cerca. || Hay un destello de vulnerabilidad en su mirada. || No se lo dije a ella, pero… no quiero perderla, Brown… || Sus palabras hacen que una gran sonrisa brote de mí. Drake, siendo tan... ¿tierno? || ¿Qué? ¿Por qué me miras así? || me dice, frunciendo el ceño mientras tomo suavemente sus manos entre las mías y las aprieto ligeramente.
|| Me encanta verte feliz y amo que dejes salir ese lado “suave”. Es bastante agradable, para ser sincera... Drake Walker se ha convertido en el “marshmello” dulce y tierno que siempre supe que era. ||
|| ¡Uuughh! Ni lo menciones, Brown. || Exclama riendo. || No puedo creer que me haya vuelto ese caramelo de un día para otro. Primero contigo y ahora con Sara. Detesto ser tan sensible a veces… Pero gracias por alegrarte al verme feliz. No fue fácil, pero creo que lo logré. ||
|| Me gusta oír eso. || le digo sonriendo.
|| A mí también me agrada verte feliz, Brown. Sé que Liam hace que, día a día, pongas esa sonrisa en tu rostro. Y para ser sincero, me gusta que los dos sean el uno para el otro. Después de tantas cosas que sucedieron, no puedo creer que dentro de poco unirán sus vidas. || Su voz tiene un matiz de melancolía, como si las palabras le pesaran.
|| Gracias, Drake. La verdad es que… Liam me hace muy feliz. ||
|| Ver feliz a mis amigos me hace sentir bien… || dice, su expresión tornándose seria por un momento. || ¿Sabes? Ser amigo de Liam no lo cambiaría por nada, pero siempre se me hizo difícil tener otros amigos. Supongo que eso es parte de la razón por la que la gente siempre me vio como un solitario... Pero todo eso cambió cuando llegaste. ||
|| ¿Qué quieres decir? || pregunto confundida.
|| Quiero decir que yo solía tolerar a Maxwell, ignorar a Olivia, Bertrand, Leo y a los demás de la corte... Pero entonces llegaste tú, y todo eso cambió. Personas que de otro modo nunca se dirían ni dos palabras entre sí ahora son amigos... Demonios, gente que ni siquiera se quiere, pero que, de repente, haces que se junten. ¿Te has dado cuenta de que tienes esta forma rara de unir a la gente? ||
|| No exageres, Drake. || Le digo sonrojada y sorprendida por sus palabras.
|| Solo digo la verdad… Ahora, no puedo imaginar mi vida sin ellos, como tampoco puedo imaginar mi vida sin ti. || Su voz tiene un tono de sinceridad que me deja sin palabras.
|| Yo tampoco puedo imaginar mi vida sin ti, Drake. Eres un gran amigo, y sabes que eres especial para mí... Y por muy afortunado que te sientas de tenernos, nosotros sentimos lo mismo. ¿Qué haríamos sin tu particular marca de sarcasmo? ||
|| Sería duro, ¿eh? ||
|| Seríamos demasiado alegres… Y alguien tiene que darle un cambio a nuestra pequeña alegría, || le digo sonriendo.
|| Me agrada tenerte como amiga, Brown, mi mejor amiga... Siempre podrás contar conmigo y siempre serás especial para mí. || Hay un destello de nostalgia en su mirada, como si estuviera recordando un tiempo que ya no volverá. || Aunque las cosas no se hayan dado entre los dos, siempre tendrás un lugar reservado en mi corazón. ||
|| Igual tú, Drake. Siempre tendrás un lugar dentro de mi corazón. Eres mi mejor amigo y mi Marshmello favorito. || Le digo sonriendo, y rápidamente ambos nos abrazamos fuertemente, sin sentimientos cruzados ni confundidos, como dos verdaderos amigos.
|| Bueno, supongo que puedo agregar esto a la lista de cosas por las que le debo a Liam... Sin él, nunca te hubiera conocido y nunca habría encontrado todo lo que tengo ahora. ||
|| No creo que Liam esté contando, así que tú tampoco deberías hacerlo. ||
|| Está bien, pero igual se lo agradezco. Y hablando de él... probablemente deberíamos volver al festival y asegurarnos de que todo esté bien. || me dice Drake, su tono cambiando a uno más serio.
|| Sí, tienes razón... No he visto a nadie siguiéndonos, y nos hemos ido ya un buen tiempo... || Le digo, y ambos comenzamos a caminar de regreso, pero antes lo detengo.
|| Gracias, Drake… Fue bueno escaparse un momento. ||
|| Cuando necesites, Brown… Siempre estaré listo para otro escape. ||
|| Lo haré, Walker. ||
**
Sin darnos cuenta, la noche cayó sin ninguna señal de nuestros atacantes. Liam, Mara y yo nos reunimos cerca del escenario en el recinto del festival.
|| Nada aún, honestamente pensé que a estas alturas alguien haría algún movimiento || comentó Liam con frustración.
|| Caminar como cebo todo el día me ha dado una nueva perspectiva de la pesca || dije con un toque de ironía, sintiéndome decepcionada. Mara y Liam soltaron una risa ligera.
|| Yo creo que deberíamos... || empezó a decir Mara, pero se detuvo de inmediato al ver a Justin acercarse a nosotros.
|| Lamento interrumpir... || dijo Justin, mirándonos antes de posar su mirada en mí || Pero Olivia te está buscando, Riley. Al parecer necesita tu ayuda con el discurso de clausura del festival. ||
|| ¿Quiere que yo le ayude? || pregunté, algo sorprendida.
|| Así es. Apostaría a que espera que tus habilidades en relaciones públicas la salven || Justin sonrió, me dio una palmada en el brazo y, con una pequeña reverencia, se alejó. Mara me miró con una expresión de preocupación.
|| No te preocupes, Mara. Dudo mucho que Olivia intente hacerme daño cuando estamos ambas en el centro de atención. Además, no creo que tenga algo en mi contra || respondí con confianza.
|| Estoy de acuerdo, Olivia no tiene nada que ver con esto. Estarás bien con ella || añadió Liam, dándome un beso en la mejilla antes de que me dirigiera hacia Olivia, que estaba cerca de los escalones del escenario.
|| Riley Brown, a tu servicio || exclamé, sonriendo al verla || Pero tengo que preguntar... ¿por qué yo? ||
|| Porque... Bueno, soy nueva en esto de dar discursos inspiradores, y tú y Liam lo han manejado mejor que nadie aquí. Si voy a hacer el ridículo, prefiero no arrastrarlos conmigo. Es por eso que esperaba que pudieras... brindarme un apoyo || respondió Olivia, aunque su frase quedó interrumpida cuando el micrófono del escenario hizo un leve ruido. Al girar nuestras miradas, vimos a Lucrecia parada en el centro del escenario.
|| Ciudadanos de Lythikos, gracias por unirse a esta celebración de la grandeza de la Casa Nevraskis || comenzó a decir con voz imponente || Sé que han pasado años bajo el liderazgo de mi sobrina Olivia, y francamente, es sorprendente que no haya llevado a todo el ducado a la ruina ||. Los murmullos comenzaron a propagarse entre la multitud, quienes parecían preguntarse si realmente estaban al borde de algún desastre || Mi sobrina puede que no tenga la fuerza necesaria para tomar las decisiones difíciles que la supervivencia de Lythikos exige, pero yo estoy aquí para asegurarme de que no haya nada que temer. Mientras yo esté cerca... || continuó Lucrecia. Olivia, indignada, me miró de reojo.
|| ¡Mi tía es increíble! Apenas pone un pie aquí una vez al año y, ¡¿se cree con derecho a manejar el ducado como si yo la necesitara?! || La voz de Olivia salía entre dientes, cargada de una furia que hervía bajo su calma exterior. Su rostro estaba tenso, los ojos ardiendo de indignación mientras su cuerpo vibraba con la ira contenida. La frustración de ser subestimada, especialmente por alguien que apenas entendía la realidad de lo que significaba dirigir Lythikos, era evidente en cada palabra. || ¿Cómo puede alguien escuchar estas malditas tonterías?! ||
Sabía que tenía que actuar antes de que su rabia la dominara por completo.
|| Entonces cállala y sube ahí rápido || le susurré con urgencia, intentando mantener la calma por ella || No ignores sus palabras por completo. Si reconoces cualquier verdad en lo que ha dicho, eso te pondrá en una mejor posición. Admítelo solo si es necesario, y luego arrebátale el control || sugerí, sabiendo que esa rabia podía ser canalizada en algo poderoso.
Olivia me lanzó una mirada que podía cortar el aire. Estaba decidida, su carácter fuerte y fiero se encendió aún más. Subió al escenario con una energía que hacía temblar, arrebatándole el micrófono a Lucrecia con una frialdad gélida.
|| Gracias por esa introducción, tía Lucrecia || comenzó, su voz ahora calculadamente serena, pero cada palabra era como un látigo. || Es cierto, he hecho cambios en Lythikos. Cambios que algunos podrían ver como debilidad... pero yo lo llamo fuerza. Porque aquí, en Lythikos, no estamos solos, y la fuerza se encuentra en los números, no en el aislamiento. || La multitud guardaba un silencio expectante. Subí al escenario para apoyar sus palabras.
|| El Rey Liam y yo estamos agradecidos por el liderazgo de la duquesa Olivia en estos tiempos difíciles. Los Nevraskis siempre han sido conocidos por su resistencia. Con esa misma fortaleza y la determinación de todos ustedes, superaremos cualquier adversidad || añadí, buscando consolidar el apoyo hacia Olivia.
Olivia, aún con la rabia contenida, pero manejándola con maestría, sonrió con fuerza.
|| Somos Lythikos, y juntos, seremos invencibles. ||
El grito de la multitud no tardó en estallar.
|| ¡Ly-thi-kos! ¡Ly-thi-kos! || repetían en un crescendo que resonaba por todo el lugar. La gente estaba emocionada, pero mis ojos se desviaron hacia Lucrecia, quien estaba visiblemente furiosa. Su rostro se había endurecido, y aunque intentaba mantener una apariencia calmada, sus labios estaban tensos de rabia.
Cuando bajamos del escenario, Lucrecia, con su orgullo herido, tomó a Olivia del brazo con fuerza, tironeándola hacia ella.
|| ¡¿Crees que sabes lo que es mejor para Lythikos?! Aún eres una niña terca y ciega. Si vas a ignorar siglos de tradición Nevraskis por tus caprichos, ¡tus padres nunca deberían haberte dejado a cargo de este lugar! || Su voz era aguda, cargada de desprecio.
Olivia, lejos de achicarse, se sacudió el brazo y la miró con el mismo fuego. Pero antes de que pudiera replicar, Lucrecia se giró y desapareció entre la multitud. Olivia, temblando de rabia, no lo pensó dos veces y corrió tras ella. Podía sentir la tensión en el aire, mientras Liam y Mara se acercaban a mí.
|| Estuviste increíble ahí arriba, pero lo más importante es que sigues de una pieza || dijo Liam con una sonrisa aliviada.
|| Odio quejarme de algo bueno, pero... ¿por qué no pasó nada? || pregunté medio en broma || Estaba preparada para una emboscada, no para un discurso. ||
|| Tal vez nuestros enemigos vieron los equipos de seguridad y decidieron esperar. O quizás están planeando algo para el momento perfecto. De cualquier manera, hemos hecho todo lo que podíamos por hoy. Es hora de regresar al castillo de la Duquesa || sugirió Mara.
De regreso al castillo, el aire frío parecía seguirnos, pero el calor del interior fue un alivio inmediato cuando cruzamos las puertas. Sin decir mucho, Liam y yo nos dirigimos a nuestra habitación. El cansancio nos pesaba tanto que apenas nos hablamos. Decidimos darnos un baño caliente, y cuando el vapor comenzó a llenar el cuarto, ambos dejamos que el agua calmara nuestras mentes. El silencio entre nosotros era cómodo, casi necesario después de todo lo vivido.
Finalmente, al acostarnos, el peso del día nos venció. Apenas toqué la almohada, sentí el brazo de Liam rodearme, y en ese instante, el sueño nos envolvió a ambos. Sin una palabra más, caímos dormidos, compartiendo esa paz momentánea en medio de tanta incertidumbre.
❆ ❆ ❆
|| Riley… Riley || Siento cómo alguien me sacude, llamándome insistentemente hasta despertarme.
|| ¿Qué demo--? || exclamo alto, pero Olivia rápidamente me tapa la boca.
|| ¡Shhhh, no despiertes a toda la casa! || murmura, irritada, y retira su mano con cierta incomodidad mientras aclara su garganta. || Sé que es tarde, pero lo que quiero hacer no puede esperar. ||
Me incorporo lentamente, empujando las mantas hacia atrás, y noto que estamos solas en la habitación.
|| Liam salió a hablar con Jacob y Mara está afuera, haciendo guardia como todo un perro policía. Pero, para que lo sepas, hay formas de atravesar este castillo que ni siquiera los guardias conocen. || Olivia me hace un gesto hacia una abertura en la pared que definitivamente no estaba allí cuando nos fuimos a dormir. || Necesitaba hablar contigo en privado, sin ojos ni oídos que nos vigilen. Desde el ataque en el baile de bienvenida, sé que tú y Liam sospechan de mí. No es que me emocione esa idea, pero, después de lo que hicieron mis padres, sería ingenuo de su parte no dudar de que un Nevraskis esté involucrado. ||
|| Lo siento, Olivia, pero... sí. Esa idea pasó por nuestras mentes. || Mis palabras salen con una mezcla de incomodidad y sinceridad.
|| No te disculpes, es comprensible. Y es por eso que quiero demostrarte que pueden confiar en mí, de la única manera que se me ocurre. ¿Te diste cuenta de que mi tía no dejaba de hablar de la bóveda familiar? || Olivia me observa intensamente, y asiento.
|| Sí, lo noté. ||
|| Bien, ese lugar es el más seguro de todo Lythikos. Ahí se guardan los secretos más profundos de mi familia... de hecho, todos los esqueletos de los Nevraskis están enterrados allí, literalmente y figuradamente. ||
|| ¡Santo cielo! Espero que eso sea solo una expresión. ||
|| Honestamente, no puedo prometer nada. || Olivia sonríe con ironía. || Pero Lucrecia tiene razón en algo: he estado ignorando nuestra historia. Por los recuerdos que me trae, solo he estado en esa bóveda un par de veces. Y para demostrarte que no soy tu enemiga, quiero que ambas descubramos los secretos que mi tía menciona con tanto misterio. Estoy segura de que encontraremos algo que pueda ayudarnos. ||
|| Está bien, vamos. || Convencida, me pongo una bata para cubrirme del frío. Olivia me guía a través del pasaje secreto hasta la planta baja del castillo. Tras cruzar varios corredores estrechos, finalmente se detiene ante una puerta sencilla y desgastada || Vaya, para ser una bóveda, esta puerta no parece tan segura. || Comento con escepticismo.
|| Esto es solo el acceso al sótano. || Olivia saca una daga de su pierna y la hace girar con precisión en la cerradura. Las puertas se abren, revelando una escalera iluminada por luces parpadeantes. Bajamos más hasta llegar a una gran bóveda antigua. Dentro, los estantes están llenos de libros cubiertos de polvo. No parece haber ninguna organización, así que comenzamos a revisar los tomos uno por uno.
|| Aquí solo hay registros de impuestos… esto es sobre diezmos… aquí hablan de tratados antiguos… y este otro menciona la historia de los Cinco Reinos... || murmuro, pasando rápidamente las páginas. De pronto, me detengo en seco. || ¡Wow! Aquí hay relatos gráficos completos de batallas. ¡Ay no, incluso un capítulo dedicado a torturas...! || exclamo, apartando el libro con un escalofrío.
|| Agradece que no hemos encontrado un esqueleto real || comenta Olivia con una sonrisa.
|| Santo cielo, Liv... Espero que estés bromeando || le respondo, con un leve nerviosismo. Definitivamente, no tengo ánimos de toparme con un esqueleto de verdad en este lugar.
De repente, Olivia se detiene, su rostro se endurece mientras revisa unas hojas.
|| ¡Riley, mira! ¡Esta es la letra de mi padre! || exclama, su voz cargada de tensión, y comienza a leer rápidamente. || "Cláusulas de herencia a la corona cordoniana"... Dice que si la familia de Liam no tiene heredero... la corona puede pasar a un... ¿Nevraskis? ||
|| ¿Qué? || exclamo, mi mente tratando de asimilar lo que acaba de decir. Me acerco rápidamente para ver los papeles que sostiene. Esto no tiene ningún sentido.
|| Juro que no sabía nada de esto. Nunca me mencionaron nada... Espera, aquí habla sobre un antiguo certificado de compromiso y... oh no... || Olivia se queda congelada, su rostro palidece como si acabara de recibir un golpe. Le tomo el papel de las manos, y lo que leo me deja helada.
|| Olivia Nevraskis y... ¿Antón Severus? || repito en voz alta, sin poder creer lo que mis ojos ven. || Esto no puede ser verdad... ¿Estoy casada? ¿Cómo es posible? Solo tenía cuatro años cuando esto se firmó... || balbucea Olivia, claramente en estado de shock.
|| Liv, lo más probable es que tus padres pudieron firmar en tu nombre siendo menor de edad... || le digo, aún tratando de procesar la información, pero hay algo que no encaja. || Pero dime, ¿conoces a ese tal Antón Severus? ||
|| No, Riley, no tengo idea de quién es... || responde ella, aún perdida en sus pensamientos. Pero justo en ese momento, una foto se desliza detrás del certificado. Olivia la mira y su expresión cambia a una furia visceral.
|| ¡No es posible! ¡Maldito infeliz! || exclama, su voz llena de rabia.
Tomo la foto, y cuando veo quién está en ella, el aire se me escapa de los pulmones. El mundo parece detenerse. Mi cuerpo se congela al reconocer ese rostro, uno que había aprendido a confiar.
|| ¿Justin? || murmuro incrédula, mis manos temblando. || ¡No puede ser! ¿Él es el enemigo? ||
Mi mente no puede procesar lo que estoy viendo. ¿Cómo es posible? ¡Justin! ¡La persona que ha estado a nuestro lado todo este tiempo! ¿Cómo pudo engañarnos tan profundamente?
|| Parece que sí... Nos ha estado manipulando todo este tiempo... || murmura Olivia, luchando por mantener la calma. || Vamos, Riley, tenemos que advertir a los demás antes de qu--- ||
|| ¿Advertirles de qué, querida? || La voz fría y burlona de Lucrecia suena desde la puerta, cortando en seco las palabras de Olivia. Mi piel se eriza al instante.
|| Te lo dije, sobrina... mordiste el anzuelo... || continúa Lucrecia, con una sonrisa pérfida en su rostro. Su mirada está cargada de una malicia que nunca antes había visto en ella. Siento un escalofrío recorrerme mientras la observo entrar lentamente en la sala, con una satisfacción evidente en su rostro.
Antes de que pudiera reaccionar, otra voz, profunda y sarcástica, resuena en la sala.
|| Definitivamente, no pensé que tu sobrina fuera tan ingenua... || dice Justin, entrando con una sonrisa oscura, disfrutando cada segundo. El hombre que pensé que conocía, el que se había ganado nuestra confianza, estaba ahora de pie junto a Lucrecia, mostrando su verdadero rostro.
|| Mira nada más... ¡Riley! ¡Siempre es un placer verte! || exclama, con una cínica cortesía que me repugna. En su mano sostiene una pistola, y su sonrisa pronto se desvanece, reemplazada por una expresión de pura maldad. || Pero me temo que será la última vez. ||
|| ¡Justin! ¿Por qué lo hiciste? ¡Yo confié en ti! || exclamé, decepcionada y asustada. || Todos confiamos en ti… ¿No te bastó con matar a Constantino? ||
|| Lamentablemente, él fue un daño colateral… Y de verdad, Riley, lo siento, no fue nada personal. Pero… || Justin se acerca a mí, apuntándome con su arma. || Cuando surgió la oportunidad perfecta, desesperada, para una familia arruinada, apareció este talentoso, sorprendentemente asequible secretario de prensa... Vi en ti la clave para acercarme a la familia real. Así que tuve que aprovechar. Ahora necesito deshacerme de ti y de otros que se interpusieron en mi camino… El veneno falló, pero no creo que mi arma lo haga. ||
|| Antón, no alarguemos más esto… Acaba con ella ya || ordena Lucrecia, y Antón carga su arma.
|| ¡Espera…! || grita Olivia, poniéndose entre Antón y yo. Mira con furia a su tía. || ¿Sabías todo este tiempo quién era el enemigo? ¿Tú planeaste este complot? ||
|| Por supuesto, querida. Elige con cuidado tus próximas palabras… Date cuenta de que Antón, tu esposo, ascenderá al trono de una forma u otra una vez que eliminemos a Liam y a esta ridícula plebeya. Así, por fin serás reina. Ya era hora de que aprendieras la verdad || responde Lucrecia con calma escalofriante. || Todo esto podría haberse evitado, Livvy, si hubieras prestado más atención. ||
|| Estás loca, Lucrecia || responde Olivia con furia. || ¿No te bastó con matar a Constantino? ¿Por qué ahora me pides que traicione a Liam? ¿Y por qué quieres matar a Riley? ||
|| Basta, Olivia. No seas una niña… ¡Te convertiré en reina! Sé que algún día me lo agradecerás. No quería eliminar a Constantino, sino a Liam, pero fue un daño colateral. Y en cuanto a Riley… ha interferido con nuestros planes demasiadas veces. Es hora de deshacernos de ella, ¿verdad, Antón? ||
|| Así es || Antón mantuvo el arma firme, su mirada fija en mí, una mezcla de determinación y frialdad en su expresión. En el aire, la tensión se podía cortar con un cuchillo. Cada latido de mi corazón sonaba ensordecedor en mis oídos, y mi mente se llenaba de recuerdos fugaces: risas compartidas, momentos de felicidad, la calidez de las amistades que ahora se desvanecían ante la inminente oscuridad.
|| Es una pena que tenga que terminar así, Riley… || pronunció Antón con un tono helado, como si se despidiera de un antiguo amigo. Las palabras se deslizaron entre nosotros, creando un abismo que parecía imposible de cruzar.
Mi respiración se volvió irregular, el pánico burbujeando en mi pecho. Cerrar los ojos fue mi única forma de escapar del horror que se cernía sobre mí. Pero antes de que pudiera aceptar mi destino, una voz resonó, fuerte y autoritaria, atravesando la atmósfera cargada de desesperación.
|| ¡¡TODOS QUIETOS!! || La voz de Mara retumbó como un trueno en la sala. Era inconfundible, llena de poder y seguridad, como un rayo de luz que partía la oscuridad.
|| ¡Aléjate de Riley... AHORA! || grita Liam, mientras entra rápidamente junto con Mara y un pequeño grupo de guardias. Con un ágil movimiento, Mara desarma a Justin, y ahora es ella quien lo apunta con la pistola.
|| Ríndete, Justin. Estás superado en número || le digo con ferocidad, mientras Mara y las armas de los guardias lo apuntan a ambos.
|| Olvídalo, Riley. No he llegado tan lejos ni me he acercado tanto solo para rendirme... || responde Justin, dirigiendo su mirada hacia Lucrecia, que se apoya en la pared mientras aplasta un botón. De repente, el suelo comienza a temblar.
|| Siempre existe un plan B... Son pequeños detalles vitales que deben aprender, queridos || dice Lucrecia con una sonrisa victoriosa, mientras el techo comienza a colapsar por las cargas ocultas que se disparan desde las paredes de la bóveda.
|| ¡¡TODOS FUERA!! || grita Liam, desesperado, pero rápidamente el polvo llena la habitación y varios trozos de piedra comienzan a caer del techo.
De reojo, veo cómo Justin se escapa de uno de los guardias y se lanza hacia una grieta que se ensancha en la pared de la bóveda, desapareciendo por ella. Lucrecia corre tras él, pero Mara logra agarrarla mientras más guardias persiguen a Justin a través del polvo.
|| ¡¡RILEY!!! || escucho gritar a Liam, aunque apenas puedo distinguir su voz en medio del polvo. Al mismo tiempo, veo a Olivia desorientada. Sin dudarlo, la tomo de la mano y, juntas, logramos salir de la bóveda segundos antes de que el techo se derrumbara por completo.
Al salir, me encuentro con Liam, quien me envuelve en sus brazos, aliviado. || Gracias al cielo que estás bien, mi Riley… mi amor || exclama, dándome un beso sin soltarme.
|| ¡LIAM! || exclamo, sintiendo las lágrimas brotar. Es un alivio verlo de nuevo. De repente, el polvo se aclara y veo a Mara, junto con los guardias, y a Lucrecia inconsciente en el suelo. || ¿Y Justin? ¿Dónde está Justin? || pregunto con ansiedad.
Horas después de haber conversado con Mara, llegó el momento de prepararme para el festival. Mientras me maquillaba y arreglaba mi cabello, pensaba en qué ponerme. Había elegido un vestido sencillo que me parecía adecuado para la ocasión, pero Justin insistió en que traería algo mejor, así que lo estaba esperando.
A mi lado, Liam también se preparaba, terminando de ajustarse los detalles de su atuendo. Al mirarlo, no pude evitar admirar lo increíblemente guapo que estaba.
|| Su Majestad... qué apuesto te ves || le dije, acercándome para darle un suave beso.
|| Nada comparado contigo, mi amor || me respondió con una sonrisa, y yo solté una risa suave.
|| Liam, no te burles... ¡Aún no estoy lista! || le contesté entre risas.
|| Amor, tu belleza es indiscutible || me dijo, haciéndome sonrojar al instante. Justo en ese momento, escuchamos un suave golpe en la puerta.
|| Su Majestad, Riley || saludó Justin, entrando con una sonrisa y haciendo una pequeña venia. || Lo prometido es deuda… He traído este hermoso atuendo para que destaques en el festival. Tanto el rey como tú serán los invitados de honor de la duquesa Olivia. Van a estar al frente y serán el centro de toda la emoción. Se codearán con los lugareños y darán inicio a las festividades… || comentó mientras me entregaba un paquete. || Ten, esto lo elegí especialmente para ti. Así que será mejor que te cambies y estés lista para la ocasi... ||
Antes de que Justin pudiera terminar, la puerta de nuestra habitación se abrió abruptamente. Los tres volteamos a ver a Olivia, quien entró de manera inesperada, dejando un aire de preocupación en el ambiente.
|| No, no ha pasado nada. Lamento haber entrado así. Quería saber cómo se sentían... No puedo creer que los enemigos estén aquí, en mi territorio || comentó mientras se acercaba, mirándome fijamente. || Me alegra tanto que no te haya pasado nada, ni a ti ni a Liam. ||
|| Gracias, Liv, por tus deseos || le respondió Liam, agradecido por su preocupación.
|| Sí, gracias por preocuparte… Pero no te preocupes, los encontraremos || añadí, y mientras hablaba, noté su atuendo. || Por cierto, sé que no te gustan los cumplidos, pero el traje que llevas es precioso, realmente dulce. ||
|| Creo que quisiste decir... "es un extraordinario ejemplar del atuendo campesino tradicional de Lythikos" || corrigió Olivia, con su característico toque sarcástico.
|| Ok, sí... ¡Por supuesto! || respondí con una sonrisa, intentando no reírme.
|| Gracias... Como pueden ver, este año los sastres finalmente consiguieron el rojo Nevraskis || dijo Olivia orgullosa, pero enseguida me miró con cierta incertidumbre. || ¿Y tú? ¿No piensas cambiarte? || preguntó cruzándose de brazos, claramente esperando que estuviera lista para la ocasión.
|| Estaba a punto de hacerlo, Justin acaba de traerme el atuendo, pero justo entraste y me detuviste... Así que iré a cambiarme ahora || respondí, dispuesta a retirarme. Sin embargo, antes de que pudiera moverme, Olivia intervino.
|| ¿Y qué vas a usar? || preguntó con curiosidad.
|| Esto || le mostré el vestido que Justin había elegido, un elegante atuendo de terciopelo de manga larga, en un profundo azul zafiro. Olivia lo observó rápidamente, pero antes de que Justin pudiera decir algo, se adelantó y lo apartó con un gesto decidido.
|| Apártate de mi camino, mayordomo... || dijo Olivia con un aire de autoridad, moviendo su mano para que Justin se hiciera a un lado.
|| Pero yo no soy ningún mayord---... ¿Sabes qué? No vale la pena discutir esto ahora || replicó Justin, resignado, mientras se hacía a un lado, permitiéndole el paso a Olivia.
Ella se acercó, sonriendo, y me entregó una caja con delicadeza.
|| Tengo este atuendo extra... Y, dado que hoy es un día especial, preferiría no sentirme avergonzada por mis invitados. Así que, si puedes ponerte algo más apropiado, estaré encantada de compartir este vestido especial que hicieron también para mí || me ofreció Olivia, siempre directa.
|| De hecho, duquesa Olivia... Como mencionó Riley, ya elegí un atuendo para ella. No creo que sea necesario que... || Justin intentó protestar, pero Olivia lo ignoró por completo y abrió la caja que acababa de entregarme.
De la caja sacó un hermoso vestido campesino, de un azul oscuro profundo que llegaba hasta el suelo. Tenía delicados bordados en rosa, y tanto las mangas como el escote estaban adornados con tul blanco.
|| Vamos, Justin... ¿De verdad le vas a decir que no a esto? || exclamó Olivia con una sonrisa triunfante, mostrándonos su elección con confianza.
|| ¡Oh santo cielo! Es hermoso… Tengo que probármelo || exclamé, devolviendo el vestido a Justin, quien inmediatamente noté que se veía decepcionado || Lo siento, Justin, pero no puedes negar que este vestido es impresionante. Necesito ver cómo me queda || añadí, intentando suavizar la situación. Él me dio una sonrisa a medias, pero no le di mucha importancia en ese momento. Entré rápidamente al baño para probármelo. Al mirarme en el espejo, me di cuenta de que me quedaba perfecto, era como si hubiera sido hecho a mi medida. Salí con entusiasmo para mostrárselo a los demás || Y bien, ¿cuál es su veredicto? || pregunté, expectante. Todos me miraron con asombro.
|| Riley... no puedo negarlo, te queda sorprendentemente bien || dijo Olivia, sonriendo con aprobación.
|| Eso es un eufemismo, amor. Te ves increíble || comentó Liam, sin poder apartar la mirada de mí.
|| Lo amo, literalmente me encanta || exclamé, radiante, para luego mirar a Justin. || Justin, lamento no haber elegido tu hermoso atuendo, pero este es tan perfecto que no puedo decirle que no || le dije, con un tono de pesar.
|| No te preocupes, Riley. Vestirse adecuadamente para esta ocasión te hará ganar muchos puntos entre la multitud || respondió él con su característica sonrisa. || Además, te ves hermosa. ||
|| Bueno, entonces dejemos tanta habladuría. Creo que ya estamos listos para el festival || exclamó Olivia, marcando el ritmo del momento.
**
Todos salimos y nos encontramos en los terrenos del festival. Olivia se apartó un momento para hablar con algunos miembros del personal, mientras Mara fue con mis amigos para contarles sobre su plan. Mientras camino con Liam, miro a mi alrededor y noto a algunos guardias vestidos de civiles entre los puestos, que están llenos de ciudadanos bien vestidos, llevando jarras del licor tradicional de Lythikos y comprando recuerdos festivos. Liam y yo nos acercamos a un impresionante conjunto de esculturas de hielo, que brillaban bajo la luz del día.
|| Vaya, estas esculturas son magníficas || exclamo, admirando el trabajo artesanal. || La gente aquí tiene mucho talento ||.
|| Son preciosas... Los ciudadanos esperan con ansias este tiempo para mostrar estas obras de arte en hielo || Liam me tomó la mano y me miró con intensidad. || Aunque preferiría que no tuviéramos que preocuparnos por la seguridad. Riley, quiero que sepas que siempre te protegeré, con mi vida si es necesario. ||
Me conmovieron sus palabras, y lo miré fijamente a los ojos.
|| Liam, lo sé, y haría lo mismo por ti. No dejaré que ningún enemigo ni nada nos separe. ||
Pero antes de que Liam pudiera responder, Olivia se acercó a nosotros acompañada de dos niños. La manera en que avanzaba, con su porte habitual, hizo que Liam y yo volviéramos la atención hacia ella.
|| Lamento interrumpir, pero es hora de comenzar || anunció, con su tono habitual, algo distante pero claro. || En los tiempos antiguos, los guerreros más feroces competían por un saludo de honor, y es tradición que la duquesa reinante de Lythikos y los invitados especiales saluden a los ciudadanos para dar inicio al festival. Les he traído a estos dos niños… Muy bien, niños || les dijo con firmeza.
Los pequeños, algo nerviosos, nos miraban con admiración. La niña, con los ojos brillantes, observaba mi vestido con curiosidad hasta que decidió hablar.
|| ¡Wow! Sus vestidos son como los que vemos en los libros de historia... ¡Ojalá hubiera traído el mío! || exclamó emocionada, mirándonos tanto a Olivia como a mí.
El niño, que parecía más tímido, también reunió valor para hablar.
|| Nuestra escuela nos envió... Gané el primer lugar con una exhibición interactiva sobre erosión glacial || comentó orgulloso.
|| Y yo hice un análisis táctico de las mayores batallas en la historia de los Nevraskis || añadió la niña, con la misma emoción. Olivia, manteniendo su expresión seria pero con un toque de orgullo, se inclinó levemente hacia ellos.
|| Estos niños son muy prometedores. Niños, presenten sus respetos a Su Majestad, el rey Liam Nielsen de Cordonia || indicó con firmeza.
Los niños, al escuchar eso, abrieron los ojos de par en par, claramente asombrados. El niño, sorprendido, miró a su amiga.
|| ¿Eres el Rey? Valeri, dijiste que no tenía que vestirme formal || reclamó el niño, visiblemente preocupado por no estar lo suficientemente presentable.
|| ¡Solo haz una reverencia, Marco! ¡Rápido! || le contestó ella apresuradamente, y ambos hicieron una pequeña pero respetuosa reverencia. Liam les sonrió, agachándose un poco para estar más a su altura, y les extendió la mano con calidez.
|| Es un placer conocerlos a ambos. Hicieron un trabajo excelente, y eso es algo que Cordonia valora mucho || les dijo con suavidad. Olivia, sin perder el ritmo, añadió:
|| Y ella es la duquesa Riley Brown, su futura reina ||.
Ante esta revelación, los ojos de los niños se llenaron aún más de asombro. Decidí intervenir para aligerar un poco la tensión.
|| ¡Así es! Y me siento honrada de conocer a ciudadanos tan valientes e inteligentes como ustedes || les dije, sonriendo con dulzura mientras les ofrecía mi mano. El niño la tomó tímidamente y, con los ojos llenos de emoción, exclamó:
|| ¡Valeri, la duquesa nos llamó valientes e inteligentes! ||.
La niña, todavía observándome con admiración, me dijo:
|| ¡Duquesa, eres como una guerrera de mis historias favoritas! ¡Y eres tan bonita! ||.
Mi corazón se llenó de ternura al escucharla, y no pude evitar agacharme un poco para estar a su altura, acariciando suavemente su mejilla.
|| Gracias, pequeña. Tú también eres hermosa y valiente. ¡Estoy segura de que serás una gran guerrera en tus propias historias! || le dije, con una sonrisa cálida. Olivia, sin embargo, cortó el momento con su tono más práctico:
|| Bien, bien, suficiente de halagos. Es hora de que vuelvan a sus puestos, niños. Tenemos que comenzar la carrera de fuego || dijo, señalándoles hacia dónde debían ir. Los pequeños se apresuraron a ocupar sus asientos mientras Olivia nos dirigía a un área despejada en la nieve, frente a la multitud. Luego me entregó un pequeño tronco de madera || Toma, Riley || dijo, con su usual seriedad. Yo miré el tronco, claramente confundida.
|| ¿Esto? Honestamente, no es lo que me imaginaba cuando dijiste 'carrera' || exclamé, sorprendida.
|| En Lythikos no desperdiciamos valiosas calorías en deportes triviales como correr. La carrera para iniciar un incendio es, a menudo, una carrera entre la vida y la muerte. La primera llama del festival simboliza que Lythikos sobrevivirá un año más || me explica Olivia con su típico tono serio.
|| ¿Todos listos? || exclama con firmeza, y antes de que pueda responder, grita con una energía arrolladora: || ¡COMIENCEN! ||
De inmediato, los participantes se lanzan hacia sus montones de troncos y leña. Liam y yo no somos la excepción, y comenzamos a trabajar, haciendo girar nuestros troncos con rapidez. Después de unos segundos, una pequeña columna de humo empieza a salir, pero noto que a nuestro lado otra pareja ya tiene una pequeña llamarada.
|| ¡Más rápido, Liam! || le digo, ansiosa.
Liam, concentrado, aumenta el ritmo, y de repente, una llama crepitante brota de nuestra leña. La sensación de logro es palpable en el aire.
|| Parece que tenemos un vencedor || anuncia Olivia a la multitud, y de inmediato el ambiente se llena de aplausos entusiastas. Olivia sonríe, con una chispa de orgullo en los ojos, y luego se dirige a todos con un tono autoritario pero lleno de emoción:
|| Queridos ciudadanos, ahora que el fuego ha sido encendido, quiero que disfruten. Coman, beban, diviértanse, y sobre todo, siéntanse orgullosos de ser lo que son. ¡Esto es Lythikos, y ningún invierno puede conquistarnos! || proclama con fuerza.
La multitud responde con más aplausos, mientras Olivia baja de la tarima y se aleja de nosotros con grandes zancadas. A lo lejos, veo a Mara acercarse y, entre dientes, susurra: || Nada todavía ||.
Liam me mira con atención, sus ojos reflejando una calma contenida.
|| Amor, parece que Olivia no es nuestra enemiga || dice en un tono tranquilizador.
Frunzo el ceño, aún inquieta.
|| O quizá está jugando con nosotros y lo oculta muy bien... || respondo, con una mezcla de preocupación y sospecha.
Él me dedica una sonrisa a medias, buscando aliviar mis tensiones.
|| Tranquila... Veamos qué sucede. Por ahora, hagamos nuestras rondas y mantengamos los ojos abiertos hasta que alguien haga un movimiento || dice Liam, con esa serenidad que siempre me calma, aunque la incertidumbre todavía flota en el aire.
**
Después de participar en varias actividades y disfrutar de la deliciosa comida tradicional en los puestos de Lythikos, noto a Mara entre la multitud. Tanto Liam como yo decidimos acercarnos para ver si hay alguna novedad.
|| ¿Algo sospechoso? || pregunto, llena de curiosidad.
|| Aún nada, Su Excelencia… pero parece que vamos a tener que cambiar nuestras tácticas. Creo que lo mejor sería que se separaran para parecer objetivos más vulnerables || responde Mara con seriedad, mientras Liam me mira de inmediato, preocupado.
|| Mara, prométeme que vigilarás a Riley || Dice con firmeza.
|| Por supuesto, Su Majestad, tiene mi palabra. No se preocupe || asegura Mara, cuadrándose ante la orden. Liam me envuelve en sus brazos por un instante, su calidez me reconforta antes de sellar el momento con un dulce beso.
|| Mi amor, por favor, mantente a salvo, ¿ok? ||
|| Haré lo mejor que pueda || le respondo con una sonrisa antes de separarme de él, dándole un suave beso en la mejilla.
Me alejo y empiezo a deambular por el lugar, observando las distintas actividades, aunque nadie parece prestarme mucha atención.
Momentos después, mientras paso por una caseta para cortar leña, escucho una conversación entre Lucrecia y Olivia. Aunque el tono es tranquilo, parece ser una discusión tensa, por lo que me acerco sigilosamente para escuchar mejor.
|| Sé que la tradición exige que seamos anfitriones de la corte cuando lleguen, pero ¿tenías que extenderles la alfombra roja? || pregunta Lucrecia, claramente irritada.
|| Tía, el Rey Liam es un aliado. ¿Qué se suponía que debía hacer? ¿Alojarlo junto con su prometida en un granero? Le debemos a Cordonia más que eso || responde Olivia, indignada.
|| Nosotros no le debemos nada a nadie, Olivia. Lo que importa es la fuerza, la supervivencia. Así es como hacen las cosas los Nevraskis || dice Lucrecia, elevando la voz con evidente molestia.
|| Estás equivocada... Nosotros no solíamos hacer las cosas así. Además, no sé por qué te importa tanto ahora si siempre has estado feliz manteniéndote lejos de mí en tu casa. Solo vienes cuando necesitas algo, así que... ¿qué es lo que realmente necesitas? || pregunta Olivia, cortante.
|| No puedo creerlo, Olivia… Tú solías ser más inteligente, dispuesta a hacer lo que fuera necesario para proteger tu casa, pero ahora mírate. Defendiendo a la corona y complaciendo los caprichos de Liam como un noble sonriente del sur… ¿No te das cuenta de que has perdido tu ventaja? El linaje y las tradiciones son lo que importan, pero claro… Una niña como tú nunca lo va a entender || la recrimina Lucrecia con dureza.
Siento cómo la rabia comienza a arder dentro de mí. Es inaceptable que hable de esta forma, no solo de mi amiga Olivia, sino también de mi prometido. No puedo quedarme callada.
|| Lucrecia, para tu información, Liam no es ningún caprichoso || exclamo, sorprendiendo a ambas al revelar mi presencia. || Y Olivia sigue siendo esa mujer inteligente que haría lo que fuera necesario por su casa. Lo único que hace es invertir en futuras alianzas ||.
Lucrecia me mira de pies a cabeza con desdén antes de responder:
|| Duquesa Riley, por única que sea su perspectiva, no recuerdo haber pedido su opinión || me dice con frialdad. Le devuelvo una sonrisa tranquila.
|| Con suerte para ti, Lucrecia, mi opinión es completamente gratis... || replico. || ¿Sabes? No vale la pena mantener todas las tradiciones. Si Olivia siguiera tus consejos, tarde o temprano se quedaría en el polvo || digo con firmeza. Lucrecia se enfurece visiblemente, pero no me importa. He dicho lo que tenía que decir, y no me voy a retractar.
|| Para tu información, Riley, me tomo las cuestiones políticas muy en serio. Estoy aquí en Lythikos para asegurar que mi linaje se mantenga fuerte || Lucrecia clava su mirada en Olivia || Recuerda lo que te dije, Livvy querida… Y si quieres ser útil, asegúrate de que nadie se acerque a la bóveda familiar, ¿sí? Continuaremos nuestra conversación más tarde || Sin esperar respuesta, Lucrecia se da la vuelta y se aleja. Olivia me mira como si quisiera decir algo.
|| Realmente agradezco tu apoyo, como siempre || dice Olivia con un leve tono de gratitud, cuando de repente llegan Maxwell y Drake.
|| ¡Vaya, eso fue intenso! ¿No creen? || exclama Maxwell, con varios jarros de cerveza en las manos || Afortunadamente, sé lo que les va a alegrar... ¡Bebidas gratis! ||
Olivia mira a Maxwell frunciendo el ceño.
|| Ningún cervecero que se precie regalaría cerveza en Lythikos || comenta fríamente.
|| Lo sé, Liv… Pero estas son gratis para ustedes, ya que yo las pagué. Y, por cierto, todas han sido probadas... por, er… calidad || responde Maxwell con una sonrisa traviesa.
|| Gracias, pero paso. No beberé nada de lo que Maxwell haya probado primero || dice Olivia, dando un breve asentimiento antes de alejarse a grandes zancadas entre las tiendas.
|| ¿Deberíamos sospechar de ella o es que simplemente odia los gérmenes? || pregunta Maxwell, confuso.
|| Hablando de sospechoso... || murmura Drake, dirigiendo su atención hacia Kiara, quien está sola junto a una tienda de campaña, sosteniendo una taza de sidra y luciendo triste. || ¿No estaba hablando de irse a casa? ||
|| Sí, y aceptó unirse al festival demasiado rápido... Parece raro || le respondo.
|| ¡No se preocupen! ¡El agente secreto break-dance está en el caso! ¡Bailemos hasta el fondo de este misterio! || exclama Maxwell, moviéndose con entusiasmo mientras me río.
|| Maxwell, creo que necesitamos más sutileza y menos break-dance || dice Drake, serio.
|| Muy bien, entonces el agente Phoenix y el agente perro gruñón se encargarán || bromea Maxwell.
|| ¿Me estás llamando perr...? || Drake se detiene, negando con la cabeza || No importa, mejor no preguntar ||
Drake y yo nos acercamos a Kiara para descubrir qué le está sucediendo. Ella no nos nota al principio.
|| Hola, Kiara, me alegra verte aquí || le digo, sorprendiéndola || Ayer mencionaste que planeabas dejar la corte, ¿es cierto? ||
Kiara parece nerviosa, vacilando en su respuesta.
|| La verdad es que no puedo seguir aquí, Riley... Desde el primer ataque, no he podido dormir bien. Cada vez que cierro los ojos, revivo el momento en que fui herida. Pensé que al volver a la corte podría enfrentar mis miedos, demostrarme que tenía el control. Siempre he sido lógica, creía que podía superar esto. Pero después de lo que pasó con Madeleine... todo ha vuelto. Los ataques de ansiedad, el miedo... No soy tan fuerte como creía, y ahora solo espero que este festival termine para poder irme || Una lágrima recorre su mejilla. Drake la seca suavemente, lo que provoca una pequeña sonrisa triste en Kiara || Lo siento... No quería ser un desastre delante de ustedes, pero no puedo más. Necesito irme || finaliza, con su voz entrecortada mientras intenta contener el llanto.
|| Kiara, es comprensible que tengas tus reservas. Es un rasgo valioso, pero no significa que debas irte. Te necesitamos aquí || le dice Drake con seriedad.
|| Agradezco tus palabras, pero no estoy segura de querer ser otro objetivo para los atacantes || responde ella con evidente miedo.
|| Nadie quiere eso, Kiara, pero irse de la corte significa alejarte de las personas que te importan || añado, tratando de hacerla reflexionar.
|| Entonces, ¿deberíamos irnos todos y disolver la corte? || responde ella, ansiosa.
|| ¿Y ceder ante los atacantes? Solo les estaríamos enseñando que pueden intimidarnos para que hagamos lo que quieran || argumenta Drake, con firmeza en la voz.
|| Drake tiene razón. Si todos nos mantenemos firmes, podemos ganar. Kiara, hagas lo que hagas, estaré aquí para apoyarte. Obviamente me gustaría que te quedes, pero lo más importante es que hagas lo correcto para ti || le digo con sinceridad, entendiendo su miedo.
|| Riley... te lo agradezco. Me has dado mucho en qué pensar || responde Kiara, algo más tranquila.
|| Perfecto. Haznos saber lo que decidas || le digo, tocando suavemente su brazo antes de alejarnos. Mientras tanto, Maxwell nos espera con nuestras bebidas.
|| ¿Todo claro? || pregunta con ansias.
|| Sí, Kiara finalmente explicó por qué quiere irse. Después de los ataques, parece que no está segura de poder soportar más el estrés || le respondo, con un tono de pesar.
|| Vaya... Bueno, al menos es un sospechoso menos en nuestra lista || comenta Maxwell, desilusionado.
|| Y quién sabe cuántos más quedan antes de que podamos atrapar a los atacantes || digo con frustración. Esta incertidumbre, el no saber qué esperar de nuestros enemigos, es desesperante. Pero de repente, algo impacta mi costado y me estremece. Al girar, veo a Drake sacudiéndose la nieve de la mano, después de lanzarme un proyectil helado.
|| ¡Mejor me voy! No quiero ver cómo termina esto || exclama Maxwell, alejándose apresurado.
|| ¡Drake Walker! ¿Qué diablos fue eso? ¡Podría haber derramado mi cerveza! || le reprocho con enojo. Él se ríe, luego recupera la compostura, pero con una chispa de burla en sus ojos.
|| Su Excelencia, ¿eres demasiado elegante para una pelea de bolas de nieve? Oh, ya sé... ¿Te preocupa arruinar tu atuendo? || me provoca.
|| ¿Eso es una amenaza? || pregunto, levantando una ceja mientras él se acerca un poco más.
|| No, Su Excelencia. Es más bien un desafío. Tú y yo, en una pelea de bolas de nieve… en un campo neutral || responde, inclinándose un poco hacia mí.
|| ¿Campo neutral? || repito, intrigada.
|| Así es. Sería bueno ir a un lugar apartado del festival principal || Drake se inclina y me susurra al oído || Lo cual, por cierto, tendría el beneficio añadido de volverte un objetivo más vulnerable... ¿Qué dices, Brown? ||
Drake tiene razón, podría volverme vulnerable. Pero, ¿quién dijo que iba a rechazar un buen desafío?
|| Riley Brown, duquesa de Valtoria, jamás dice NO a un desafío || le respondo con convicción.
|| Eso es lo que me gusta escuchar || dice Drake, sonriendo mientras me guía a través de los terrenos del festival por un camino concurrido. Pronto, después de atravesar la multitud, llegamos a un gran campo nevado, vacío || Espero que sepas lo que te espera, Brown. Para que lo sepas, fui campeón de la lucha de bolas de nieve durante cuatro años consecutivos en el palacio || afirma con orgullo.
|| ¿No me digas? Pues yo también jugué esto en Nueva York. Pero la verdadera pregunta es: ¿podrás vencerme? || le digo, sonriendo.
|| Qué engreída. Muy bien, supongo que tendrás que esperar y averiguarlo || responde Drake, desafiándome.
|| ¡Que gane el mejor jugador! || exclamo, segura de mí misma.
|| Sabes qué... ¿qué te parece una pequeña apuesta? Si logras darme un solo golpe, ganas todo el juego. Incluso te dejaré elegir el premio || propone.
|| ¿Una apuesta? Muy bien. Entonces, el perdedor compra la siguiente ronda del licor tradicional de Lythikos || le digo, sonriendo de nuevo.
Con un simple "Perfecto", comenzamos el juego. Ambos tomamos puñados de nieve y los compactamos en grandes bolas. Drake se mueve rápidamente y me lanza una bola; afortunadamente, me agacho detrás del muñeco de nieve, evitando que me alcance. Al ver el proyectil caer al suelo, no puedo evitar reírme.
|| ¡Creo que soy demasiado rápida para ti, Walker! || le grito, desafiándolo.
|| No te pongas presumida por un pequeño éxito, Brown || me responde, cubriéndose detrás de un árbol y comenzando a hacer otra bola. Yo también me refugio detrás del muñeco de nieve y sigo su ejemplo.
|| Oye, Brown, ¿sabías que hay un dicho que dice "la mejor defensa es una buena ofensiva"? || me grita.
|| ¡Walker! ¡Nunca me verás venir! || le respondo, aunque él se ríe.
|| ¿No me digas? || contesta, justo cuando salgo rápidamente de mi escondite con una bola en la mano.
|| Walker… ¡responde a esto! || le grito y le lanzo la bola, golpeándolo en la cara.
|| ¡Aaaghh! || grita él, cubierto de nieve mientras yo empiezo a saltar de alegría por mi victoria.
|| ¡Yuuuuuhuuu! Eso fue un tiro mortal... Lo siento, parece que es el final del juego. ||
|| Está bien, está bien, admito la derrota || dice, decepcionado y sacudiéndose la nieve de la cara, y yo solo me río.
|| ¡He derrocado al “llamado campeón” de la pelea de bolas de nieve! Parece que me debes algo. ||
|| Sí, sí... tienes razón... ese era el trato. ||
Juntos, nos dirigimos a un puesto de comida cercano. Drake pide dos tazas de la bebida tradicional, y con las bebidas en la mano, encontramos un banco donde sentarnos y disfrutar de nuestro premio.
|| Mmmm, delicioso, mi merecido premio || le digo, saboreando la bebida.
|| Me alegro de que lo disfrutes, buen juego, Brown. Por cierto… ¿cómo te sientes? No he tenido la oportunidad de preguntártelo directamente. ||
Me detengo un momento, la calidez de la bebida en mis manos no puede disipar la inquietud que siento.
|| Este… ¿cómo explicarte? Lastimosamente, me siento como una oveja rodeada por lobos, Drake… ||
|| ¿Qué quieres decir? || Drake frunce el ceño, su expresión se vuelve seria. Suelto un suspiro, sintiendo que debo ser honesta.
— ¿Viste el baile de Liam y Riley esta noche, Drake? ¿No crees que se ven muy felices juntos? — dice Madeleine.
— Sí, los vi... y tienes razón, se ven felices — responde Drake.
— Liam siempre quiso a Riley, y la consiguió. Él siempre obtiene lo que quiere, pero eso tú lo sabes mejor que nadie... Dime una cosa, Drake, ¿por qué no querías a Riley en la corte? ¿Era porque la querías demasiado cerca y por eso la evitabas? — insinúa Madeleine con sarcasmo.
— Sé lo que intentas decir, Madeleine, pero tienes razón en algo: Liam siempre consigue lo que quiere, y también sabe deshacerse de lo que le estorba... como tú bien lo experimentaste — replica Drake, haciéndola soltar un bufido.
— ¡Con permiso! — dice furiosa, alejándose.
|| No puedo creer que Madeleine quiera meterse en la vida de Drake... ¡Se comportó como una bruja! Me alegra que él la haya puesto en su sitio, || digo furiosa.
|| Sí, qué manera de herirlo... Pero creo que Drake ya ha superado esa parte, ¿no? || pregunta Maxwell, dudoso.
|| Eso espero, aunque no lo puedo asegurar. Al principio fue difícil, pero parece que Sara lo está ayudando. He notado que se están enamorando... Sara ya lo estaba, pero Drake parece estar comenzando. ||
|| Me alegra por ambos. Fue duro verlo sufrir. Después de lo del Bar-Karaoke, entendí mejor su actitud. Pero nada justifica la forma en que Madeleine actúa; su miseria no debería arrastrar a los demás. ||
|| Tal vez quiere que los demás sientan su dolor. Hoy, me preguntó por Leo. Creo que aún no lo supera. ||
|| Aún así, no es excusa. Qué suerte que Leo nunca se casó con ella... Es mucho más feliz con Katie. || responde Max. Justo en ese momento, escuchamos nuevas voces || ¡Hay alguien más! || exclama y volvemos a quedarnos en silencio.
— Olivia, cuéntame más sobre Riley — pregunta Lucrecia.
— ¿Para qué? — responde Olivia, a la defensiva.
— ¿No te he enseñado nada? Ella es una desconocida. Solo un necio baja la visera en el campo de batalla — dice Lucrecia con dureza.
|| ¿Por qué quiere saber sobre mí? || me pregunto, intrigada.
|| Cuando usan metáforas de combate, no puede ser nada bueno || comenta Maxwell.
— Vamos, Olivia. ¿Por qué la proteges? — insiste su tía.
— No protejo a nadie. Riley no necesita que la protejan. ¿Qué quieres saber? Ya conoces lo suficiente—
— Dime algo útil — exige Lucrecia.
— Es de Nueva York, fue mesera, se graduó en Publicidad, fue adoptada, su madre murió, se reencontró con su padre y hermano, y está a punto de casarse. ¿Te basta? — contesta Olivia, sarcástica.
— Sabes a lo que me refiero — replica Lucrecia, frustrada.
— No hay nada más que decir. Es todo lo que sé. —
— Al menos hay algo de verdad entre tus juegos infantiles — dice Lucrecia, condescendiente.
— ¿Qué se supone que significa eso? — pregunta Olivia, confusa.
— Que no sabes mucho sobre ella, como tampoco sabes sobre ti misma. Pero pronto lo descubrirás. —
— Ya lo verás. Muy pronto. — Lucrecia dice con tono de victoria, y las voces se desvanecen.
|| Rayos... Eso estuvo un poco siniestro, ¿no? ¿Qué crees que quiso decir con todas esas cosas pasadas y futuras? || pregunta Maxwell, confundido.
|| No lo sé. Lucrecia parece tener algo en mente. Informaré a Mara para que esté atenta a ella. Esa mujer no me da buena espina. ||
|| A mí tampoco me gusta... Además, tendría que ser muy tonta para enfrentarse a ti o a Olivia, y, bueno, a todos nosotros || responde Maxwell con una sonrisa.
|| Gracias, Max. Tengo mucha suerte de tenerlos conmigo. ||
|| Siempre estaré aquí para ti, mi pequeña Flor. Para lo que necesites. Somos un gran equipo, ¿no? || exclama, abrazándome con fuerza.
|| Así es, somos un gran equipo... || De repente, miro el reloj y me doy cuenta de que ha pasado bastante tiempo. || ¿Te parece si regresamos al baile? Ya no alcanzamos a beber tus botellas de champán. ||
|| ¡Tienes razón! || exclama con tristeza, pero luego sus ojos se iluminan. || Pero dejémoslo para otra ocasión. Vamos, mi lady, después de ti. ||
Maxwell se inclina dramáticamente mientras yo asiento y paso junto a él hacia la puerta principal del cuarto de armas. Tras un corto paseo, regresamos al salón de baile. Maxwell va a buscar a Hana, mientras que yo me dirijo a hablar con Mara sobre lo que escuché de Leticia.
Al terminar de contarle todo, noto que Liam se acerca a mí, con una sonrisa que ilumina su rostro.
|| Espero que no te hayas metido en demasiados problemas. || Su tono es juguetón, y no puedo evitar sonreír.
|| ¿Meterme en problemas? Jamás || le respondo, divertida, y él se ríe, acercándose un poco más.
|| Vi que estabas hablando con Mara. ¿Todo está bien? || Me mira fijamente, y siento que hay algo más en su mirada. Le cuento rápidamente sobre la conversación que escuchamos junto con Max || Hiciste lo correcto. A mí tampoco me gusta... Siento que ella está tramando algo. || Me toma de las manos, y su sonrisa se vuelve pícara. || Pero dejando eso a un lado, yo podría tener algunos problemas para ti. ||
|| ¿Problemas? Este tipo de problemas parece que me van a gustar. || Mis palabras salen casi en un susurro, y noto cómo sus ojos se iluminan.
|| Estoy seguro de que sí... El dueño de un hotel me regaló un tour por uno de sus nuevos edificios. Normalmente, en esta época, muchos artesanos de todo el territorio se unen para tallar edificios completos de hielo, convirtiéndolos en un hotel. Esperaba tener una pequeña aventura contigo en la apacible nieve del exterior... e ir a visitar este lugar. || Su voz es seductora, y me hace sentir un cosquilleo en el estómago.
|| ¿Pero el baile? || pregunto, un poco coqueta.
|| Aún es temprano, además, ni se darán cuenta de que nos fuimos. ¿Te animas? || Su mirada es intensa, y siento un escalofrío recorrer mi cuerpo.
|| ¿Tú crees que puedo resistirme a una aventura contigo? || le respondo, guiñándole un ojo. Él sonríe, satisfecho || Y dime, ¿este hotel lo hicieron por completo de hielo? ¿Como una especie de… ¿palacio real? ¿Como cuando Elsa hizo el suyo en la película de Frozen? || De repente, Liam me mira con duda.
|| ¿Frozen? Mmmm… No estoy seguro. No sé quién es Elsa y no he visto esa película que mencionas || me dice Liam, riendo y un poco frustrado.
|| ¿En serio? ¿No sabes nada de Disney? ||
|| Sinceramente… no, amor || me responde, con un aire de pesar.
|| ¡Santo cielo, Liam!... Tengo que enseñarte tantas cosas || le digo, mientras él se ríe.
|| Déjame decirte que me encanta aprender contigo... Pero si dices que esa Elsa construyó un palacio, eso es exactamente lo que vamos a ver. Todos los artesanos se unen para permitir que la gente disfrute de este arte antes de que se derrita. He querido visitarlo desde que tengo uso de razón, pero siempre me las he arreglado para excusarme de alguna manera. ||
|| Eso es terrible, Liam. ¿Por qué evitabas la invitación? ||
Liam se acerca a mi oído y me susurra:
|| Es que antes no tenía interés en visitar solo la habitación, pero ahora las cosas han cambiado. Por primera vez, me siento feliz de saber que no permaneceré solo, ya que tengo a alguien especial con quien experimentar esta aventura... || Se inclina y me da un tierno beso en la frente.
|| Será mejor que nos vayamos para mantenernos calientes el uno al otro en este palacio de hielo || me dice Liam, su voz rebosante de alegría.
**
Después de un pequeño viaje admirando la nieve reluciente, llegamos a nuestro destino. Al ingresar al hermoso palacio de hielo, un asistente nos guio a través del hotel, llevándonos finalmente a la habitación designada exclusivamente para Liam. Todo, excepto las mantas, estaba hecho de un brillante hielo.
|| ¡Este lugar es increíble! || exclamo, maravillada || ¡Aunque un poco frío! ||
De repente, siento cómo Liam me abraza con sus fuertes brazos y me cubre con una pesada manta de piel.
|| ¿Te sientes mejor con esto? ||
|| ¡Es perfecto! || exclamo, sonriendo, mientras vuelvo a mirarlo.
|| Será aún más perfecto una vez que tomemos este delicioso champán. || Liam comienza a servir el espumoso líquido. Cuando nuestras copas están llenas, lo miro con atención.
|| Muy bien… Y ahora… ¡Brindemos! || exclamé alegremente || Brindo por estar en este lugar, por compartirlo contigo, por nosotros... porque cuando estamos juntos, se siente como un regalo. || Ambos chocamos nuestras copas y disfrutamos de un trago del champán.
Liam sonríe y comienza a contarme una historia.
|| En el antiguo Lythikos, cuando una pareja se comprometía, su aldea les tallaba una habitación de hielo como esta para el invierno venidero. La prueba requería que los dos amantes dependieran el uno del otro en busca de calor para pasar la larga y oscura noche. Si lo lograban, demostraban que su amor era lo suficientemente fuerte para resistir cualquier adversidad. ||
|| ¡Vaya! Aunque suena un poco dura la tradición, me parece hermosa. Estoy segura de que sería difícil, pero las parejas debieron acercarse más por eso. ¿Sabes? Esto me hace sentir agradecida por todos los desafíos que hemos enfrentado juntos. ||
|| Siento que hemos pasado la prueba, porque nunca me he sentido tan cerca de ti. Cuando seas reina, tú también podrás iniciar tus propias tradiciones, las que todos los Cordonianos seguirán. ||
|| A veces es difícil creer que pronto seré reina... Todavía no se siente del todo real || le confieso a Liam.
|| Hagámoslo realidad ahora, || exclama Liam. Inmediatamente, se arrodilla lentamente, cruza un brazo sobre su pecho y hace una reverencia. || He oído decir que el rey solo responde de verdad a la reina... Entonces, Su Majestad, como su primer y más leal sirviente, sus deseos son mis órdenes. || Su broma me hace sonrojar y reír de forma pícara.
|| Mi primer decreto real es que me beses, || le digo, sonriendo entre dientes.
|| Será un placer servirle… Su Majestad. || Él toma mi mano y la besa suavemente en la parte superior. Luego se pone de pie rápidamente y vuelve a besarla, pero esta vez no se detiene ahí. Mueve sus labios hacia mi muñeca y brazo, besando suavemente su camino hasta mi hombro. Se acerca demasiado a mi oído y, en un susurro, exclama: || He estado esperando un momento como este todo el día. ||
Un escalofrío recorre mi espalda cuando su cálido aliento llega a mi cuello, y luego deposita un beso justo debajo de mi oreja. Acuna mi rostro entre sus manos y me besa profundamente. Al separarnos, deslizo mis manos por su pecho y desabotonando rápidamente su camisa, la cual cae al suelo.
|| No tienes idea de cuánto necesitaba esto, || le digo, mientras él baja la cremallera de mi vestido con una mano, trazando una línea cálida y sensual justo detrás de ella con la otra. Mi piel hormiguea con su toque, mientras su respiración se vuelve más corta y rápida. El roce de Liam llega a la parte baja de mi espalda, y mi atuendo se desliza hasta caer al suelo.
|| Nunca me cansaré de verte así, || me dice, mirándome directamente a los ojos.
|| ¿Nunca? || pregunto, intrigada.
|| Podría cansarme más de una puesta de sol que de ti, || me responde. Sin dudarlo, sus labios se presionan contra los míos en un beso profundo y apasionado. Luego, Liam se retira y apoya su frente contra la mía || Te deseo, Riley... te necesito. || Sus manos se deslizan por mis costados, deteniéndose en mis caderas. Con un movimiento ágil, me toma por detrás de las piernas y me levanta del suelo. Sentada sobre sus fuertes brazos, envuelvo mis piernas alrededor de su cintura, trabando mis tobillos detrás de él.
|| Yo también te necesito, || le respondo. En cuestión de segundos, nos deshacemos de la ropa que nos sobra. Me besa mientras avanza hacia una columna. Mi espalda desnuda aterriza contra el hielo, enviando un golpe de frío a través de mi cuerpo. Él se inclina hacia mí, y mi espalda se desliza por la pared. Pero decido jugar un poco; cuando Liam se inclina para besarme, lo alejo juguetonamente con el hombro.
Me mira, confundido pero emocionado, y vuelve a intentar acercarse. Nuevamente, lo empujo, negándole el acercamiento.
|| Disfrutas torturarme, ¿no es así, Su Majestad? || me dice sonriendo.
|| Solo un poco… || le respondo, también sonriendo y mordiéndome el labio inferior. Se inclina hacia adelante para besarme otra vez, pero lo detengo justo antes de que sus labios toquen los míos.
|| Riley, tú— || Exclama, pero antes de que pueda terminar y quejarse, lo atraigo hacia mí y lo beso con fuerza.
|| No es correcto provocar al rey. ||
|| ¡Ven conmigo, traviesa! || Y me levanta con fuerza, retirándome de la columna para llevarme hasta los pies de la cama, donde me coloca sobre suaves colchas de piel. Paso mi mano por el musculoso brazo de Liam y observo cómo coloca un dedo deliberadamente contra el hielo debajo de mi manta. Luego se sube a la cama, toca mi cintura con el dedo y comienza a trazar una línea de frío por toda mi piel.
Mi piel se eriza a su toque mientras él sonríe, sin quitar el dedo de mi cuerpo. Luego, siento que sube por mi estómago y hacia el borde inferior de mi pecho.
|| Esto se está calentando, || le digo a Liam, y él solo sonríe. Rápidamente, continúa moviendo su mano hacia arriba || Más caliente... || Finalmente, su mano llega a mis pechos || ¡Cielos! Está al rojo vivo. || Lentamente empieza a masajearme, mientras un suave gemido se escapa de mis labios. El toque sostenido de Liam parece durar una eternidad. Me besa y mi cuerpo se estremece de anticipación. Luego, él se arrastra hacia adelante sobre mi cuerpo y baja la cabeza para besarme de nuevo. Pasa una mano suavemente por la curvatura de mi pecho, y mi cuerpo comienza a temblar otra vez. Empujo a Liam a un lado y me subo encima de él, bajando mis caderas contra las suyas. Inmediatamente, sus manos se deslizan por mis muslos y suben hasta mis caderas, dándome unas palmadas. Empiezo a mecerme hacia adelante y hacia atrás, mientras Liam se adapta a mi ritmo, moviéndose también en perfecta sincronía. De repente, || ¡¡¡Mierda!!! ¡LIAM...! || grito al sentir mi cuerpo explotar de placer. Siento cómo Liam se tensa también. Su agarre sobre mí se endurece mientras mis pulmones se llenan de aire helado, pero un calor intenso arde y se expande dentro de mí. Él exhala un gemido profundo y, juntos, caemos sobre nuestras almohadas. Momentos después, busca mi mano.
|| Te amo, Riley... No pasa un día sin que recuerde por qué. ||
|| Yo también te amo, Liam, por la eternidad... || Me giro y lo miro fijamente. || Prométeme que siempre será así. ||
|| Tienes mi palabra, amor. || Me responde mientras yo me acurruco junto a él y paso mi brazo por su pecho, mientras él me abraza con fuerza contra su cuerpo.
**
Momentos después de haber recuperado el aliento, hacemos un breve viaje de regreso a la mansión de Lythikos para la clausura. Al ingresar al salón, me acerco a Liam para susurrarle:
|| Espero que nadie se haya dado cuenta de que nos fuimos por un momento... ||
|| Tan solo actúa como si nada hubiera pasado... || Me responde, mientras sutilmente pellizca una de mis nalgas, provocando que me sonroje por completo. Muerdo mi lengua para no emitir ningún sonido.
|| No juegas justo, Rey Liam... || Le susurro, aún sonrojada, cerca de su oído.
|| Me gusta no ser justo a veces, Duquesa Riley || responde con una sonrisa pícara.
|| Ah, ¿sí? || Exclamo, y ahora soy yo quien lo pellizca, provocando que Liam abra los ojos tratando de disimular || En buena hora que tampoco me gusta ser justa… a veces || Le guiño un ojo, me acerco y le doy un beso sutil en la mejilla. || Ahora que estamos nuevamente en nuestro hábitat… necesitamos bebidas para mezclarnos || Le lanzo una mirada traviesa antes de separarme de él. Liam niega con la cabeza, sonriendo.
Me acerco rápidamente a una mesa decorada con la escultura de una torre de castillo. Al llegar, veo a Madeleine, Justin y Kiara. Madeleine, al verme, me sonríe ampliamente y se acerca con un ligero tambaleo en sus pasos, con las mejillas sonrosadas.
|| ¡Riley! Ahí estás. Mira… tu pasado y tu presente están aquí juntos para verte || exclama ella, balbuceando y señalándose tanto a ella misma como a Justin.
|| Ella se refiere a mí, creo... ¿El fantasma de los secretarios de prensa pasados? || Bromea Justin, riendo. De repente, un camarero pasa junto a nosotros sosteniendo un pequeño cóctel.
|| Envío especial, duquesa || me dice, sonriendo, y lo miro con sorpresa.
|| ¡Vaya! Cuánta amabilidad por parte de mi prometido... || murmuro, y al dirigir la mirada hacia Liam, él me guiña un ojo. Debe ser un gesto de él. Justo cuando iba a beberlo, Madeleine se acercó demasiado a mi intentando arrebatarme la copa.
|| ¡Oh, no! || exclama Justin, alarmado, intentando intervenir || Esa bebida me parece que era para Ri-- || pero Madeleine no da opción. Me arrebata el vaso de las manos sin pensarlo dos veces y se lo toma de un solo trago, ignorando cualquier intento de detenerla.
|| Madeleine, parece que has bebido demasiado, ¿no crees? || le digo, molesta. || Además, ese era mi cóctel... ||
|| Riley, nadie me... me dice qué... hacer... Estoy en... en PERFECTO ESTADO... Lamento haberte... quitado tu... entrega especial... pero yo soy una condesa… y nadie tiene... esas atenciones... Además, esta bebida de piña que te dieron… es… es lo único apetecible en todo... Lythikos || exclama en voz alta, tambaleándose levemente.
|| ¡Por favor, Madeleine, deberías ser más diplomática y educada! || dice Kiara, avergonzada. || Y ni siquiera sé de dónde sacaron ese cóctel. La piña ciertamente no es una bebida tradicional en Lythikos || añade con una expresión de desconcierto.
|| ¿Qué? Pero si es... es delicioso... aunque no sea… tradicional || responde Madeleine, ignorando las palabras de Kiara.
De repente, noto cómo Madeleine se tambalea por un momento, sosteniéndose la cabeza antes de recomponerse.
|| Si puedo tener la atención de todos || se escucha a Olivia al otro lado de la habitación, golpeando su copa con una cuchara. || Me gustaría cerrar esta noche con un brindis ||
|| ¡Pooooor fiiiiin! || exclama Madeleine, mientras Kiara solo rueda los ojos. Liam se acerca a mí, observando el comportamiento de Madeleine con una mezcla de asombro y preocupación. Yo niego con la cabeza, intentando contener una risa nerviosa.
|| Me gustaría agradecer a todos por venir. De todo corazón, espero que se hayan encontrado a gusto con la hospitalidad de Lythikos y… || Olivia sigue hablando, pero de repente noto que la mesa tiembla ligeramente. Miro hacia Madeleine, quien ahora está completamente pálida, aferrándose a la mesa con ambas manos.
|| No... no... Me siento... || dice con una voz débil. Me acerco rápidamente a ella. Algo no está bien.
|| No lo sé, estaba disfrutando de su bebida y luego se desplomó ¡¡¡Mara!!! || grito desesperada.
Mara corre hacia nosotros, revisando los signos vitales de Madeleine, pero es evidente cómo su respiración se vuelve cada vez más lenta y su cuerpo tiembla sin control. Con voz firme, Mara da órdenes por su auricular antes de dirigirse a la multitud.
|| Todos hagan espacio para los paramédicos ||
Rápidamente, los paramédicos entran y se encargan de Madeleine. Mara me ayuda a levantarme y me lleva lejos de la multitud. Liam también se acerca, lleno de preocupación.
|| Mara, ¿qué le pasó a Madeleine? || pregunta con seriedad.
|| Su Majestad, Duquesa... Lamentablemente, es un código Lotusda || responde Mara con frialdad profesional.
|| ¿Lotusda? ¿Qué significa eso? || pregunto, aterrada.
|| Envenenamiento || responde Mara gravemente.
❆ ❆ ❆
Muy temprano por la mañana, me encontraba en mi habitación con Liam y Mara, conversando sobre el suceso de la noche anterior. Ninguno de los dos había podido conciliar el sueño, inquietos por la posibilidad de que el enemigo estuviera más cerca de lo que imaginábamos, con intenciones de atacar.
|| Su Majestad, Duquesa, la condesa se recuperará por completo. Los médicos lograron atenderla a tiempo, aunque le han indicado que debe guardar reposo || explicó Mara. Sin embargo, su expresión cambió de repente, mostrando una clara preocupación. || Pero, dejando ese asunto a un lado, hay algo que me preocupa mucho más. Es evidente que esto fue obra de las mismas personas que estuvieron detrás de la explosión. Y está claro que el objetivo era la Duquesa || continuó, mirándome con seriedad. || La bebida estaba destinada a usted. ||
Las palabras de Mara se sentían como un golpe directo en el pecho. Mi mente intentaba procesar lo que estaba escuchando, pero antes de que pudiera reaccionar, vi cómo el rostro de Liam se transformaba por completo. Su mandíbula se tensó, sus puños se cerraron, y una oscura sombra de ira apareció en sus ojos.
|| Te das cuenta Riley, quisieron envenenarte y de la misma manera que a mi madre || Su voz, aunque controlada, estaba cargada de una rabia contenida que me dejó helada. Podía sentir su miedo en ella || Esto no puede estar pasando… No puedo perderte, Riley. No... como la perdí a ella. || Liam se levantó de su asiento con un movimiento brusco, caminando por la habitación como un león enjaulado. Se llevó las manos a la cabeza, visiblemente luchando por contener la tormenta de emociones que lo consumía || Mara, escúchame bien... || dijo, girándose hacia ella, su voz temblando de ira. || Haz lo imposible, lo que sea necesario, pero debes encontrar a los responsables. No me importa cuánto tarde o cuántos recursos se necesiten. Quiero nombres, quiero saber quiénes están detrás de esto. No puedo perder a Riley, no puedo... ||
Sus palabras, llenas de desesperación y determinación, me dejaron sin aliento. Podía sentir el peso del miedo en su voz, el dolor de un hombre que ya había perdido demasiado y que no estaba dispuesto a repetir esa tragedia. Mientras lo veía así, desgarrado por la posibilidad de perderme, sentí un nudo formarse en mi garganta. Sabía cuánto significaba para él lo ocurrido con su madre, y ahora esa misma amenaza pendía sobre mí.
|| Liam... || murmuré, intentando calmarlo mientras mi propia preocupación crecía. Pero él no estaba listo para escucharme.
|| No, Riley. No esta vez. No dejaré que te hagan daño || exclamó Liam con firmeza, su voz cargada de determinación.
|| Comprendo su miedo, Majestad... || interrumpió sin pensarlo Mara, manteniendo su compostura. || Pero gracias a este incidente, tenemos una ventaja. || Tanto Liam como yo nos miramos confundidos ante sus palabras || Miren, ahora sabemos que nuestros enemigos están aquí, en Lythikos. En lugar de esperar a que vuelvan a atacarnos, tendremos la oportunidad de hacer el siguiente movimiento. Hoy es el Festival de Invierno, y quiero utilizarlos como cebo para atraerlos. Sabemos que están detrás del Rey Liam, pero también tienen un gran rencor hacia usted, Duquesa. ||
|| ¿Mara, estás loca? ¿Quieres usarnos de cebos? ¿No se supone que tu trabajo es mantenernos a salvo? || dije, mi voz cargada de preocupación.
|| Estoy de acuerdo con Riley, esto no me parece adecuado… || intervino Liam, claramente inquieto. || Debe haber una mejor manera de encontrarlos. ||
Mara suspiró con seriedad.
|| Mi rey, lamentablemente, nuestros atacantes siempre están un paso adelante. Pero en esta ocasión, podemos tenderles una trampa y evitar que vuelvan a hacerles daño a ustedes o a cualquier otra persona. || Liam y yo intercambiamos una mirada sombría || Si hacemos que este evento sea algo que nuestros enemigos no puedan ignorar, tendremos esa ventaja. Además, tendré guardias encubiertos patrullando el festival, y mi equipo de seguridad los vigilará en todo momento. Si alguien se les acerca, lo interrogaremos hasta el cansancio ||
|| En ese caso Mara, úsame a mí como cebo, no a Riley || exclamó Liam, lleno de determinación, pero no podía permitirlo.
|| No, Liam. Si tú te pones en riesgo, yo también lo haré. Solo espero que esta idea funcione, Mara… || respondí, mirándola con seriedad. || No es que me emocione, pero es lo único que tenemos. || Sentí una impotencia creciente, pero no había más opciones. Liam sostuvo mi mirada por un instante antes de cuadrar los hombros y asentir, decidido.
|| Ok Mara. Confiamos en ti… Mientras Riley se sienta cómoda con esto, haremos lo que sea necesario. || Su tono era firme, pero su preocupación era evidente.
|| Gracias por confiar en mí. Por ahora, actúen con normalidad, participen en las festividades y, sobre todo, asegúrense de ser vistos. Espero que aquellos que los buscan no puedan resistir acercarse a ustedes. Pero por favor, no confíen en nadie, ni siquiera en los anfitriones o sus amigos || advirtió Mara con severidad.
|| ¿Nuestros amigos? ¿Estás diciendo que podrían estar involucrados? || pregunté, sintiendo una chispa de ira ante la sugerencia.
|| Excelencia, puede que no me refiera a su círculo más cercano, pero no importa lo que piense de los nobles o de lo amistoso que parezca cualquiera de los invitados... Cualquiera podría estar involucrado en el complot. || Su voz era calmada, pero sus palabras tenían peso.
|| Riley, escucha a Mara... || dijo Liam, mirándome con intensidad. Suspiré, dándome por vencida.
|| Está bien… Entonces, ¿tenemos que actuar con calma frente a un peligro inminente? || dije, esbozando una sonrisa irónica, lo que hizo que Mara se riera brevemente antes de aclararse la garganta.
|| Lo siento… Pero sí, Excelencia, precisamente eso es lo que deben hacer. ||