Que en paz descanse.
Lo perdí girando a la izquierda en alguna calle en valpo, esperando micro en el paradero o cuando dejé de ver su cuerpo, lo perdí en un bar rancio quizás en la u estudiando métodos y corrientes que al individuo lo reducen en menos de un párrafo. Perdí el amor en una noche o en un día, me perdí también yo, y el calor y la fé, y todo lo que vivió y se guardó debajo de la piel.
Belén Contreras









