El método antifotográfico de Ed Ruscha
A principios de los años sesenta, otro artista, estadounidense, Ed Ruscha, estableció un método “antifotográfico” (según sus propias palabras) que desplazó la distinción tradicional entre ficción y documento, Ruscha realizó libros de artistas, el primero de los cuales recogía, como indicaba el título Twenty-six Gasoline Stations, veintiséis imágenes de gasolinerías. Ruscha explicó, en el transcurso de una entrevista con John Coplans que la idea surgió de su gusto por la palabra gasolina y por la “cualidad específica” del número 26.
Precisó que no tenía ningún mensaje particular que transmitir ni sobre la fotografía ni sobre la gasolina, y que sus imágenes estaban básicamente despójadas de cualidad “artística”. Y añadió: “Creo que la fotografía que participa de las bellas artes está muerta; su lugar está en el mundo del comercio, para servir a fines técnicos y de información. No me refiero a la fotografía de cine, sino a las fotografías sujetas a la edición limitada, hechas a mano. Mis fotografías no son más que reproducciones de fotografías. Así no es un libro que pretenda contener una colección de fotografías artísticas, sino datos técnicos como la fotografía industrial. Para mí no son más que instantáneas […]. Yo quiero un material absolutamente neutro. Mis imágenes no son interesantes por sí mismas ni por el tema. No son más que una colección de ‘hechos’; mi libro se parece más a una colección de ready-mades.
Por lo tanto, Ruscha utilizó la fotografía para hacer libros de imágenes como material transformado por las técnicas de edición (compaginación, tipografía, etc.). Su rechazo de la cualidad artesanal deriva de una tradición literaria y recuerda al dadaísmo y al surrealismo por su manera de desarrollar de forma sistémica una opción poética arbitraria.
Por lo demás, la actitud de Ruscha participa más del por art (con su gusto por la cultura vernácula y la superficie neutra de los objetos) que del arte conceptual al que a menudo se ha adscrito a posteriori.
Fragmento del ensayo Otra objetividad de Jean-Francois Chevrier/James Lingwood, incluído en el libro Efecto Real, debates posmodernos sobre fotografía de Jorge Ribalta.
















