Moriría mil noches por volverte a escuchar.
Entre todas las cosas que alguna vez pude haberte dicho, nunca se me ocurrio susurrarte que entre la suave y tenue luz de la luna y sus nubes, entre el murmullo de alguna desdichada estrella a punto de morir... yo estaria dispuesto a caer las veces que fuesen necesarias solo por volverte a escuchar, por volver a deleitarme con el sabor de tus labios pronunciando el nombre que mi padre me dio por derecho, sentir en mi corazon el susurro de un cariño que te eriza la piel como el viento del invierno; dormir en aquella piel que sirvio como cobija y que mas alla de cualquier sol o constelación que nos haya espiado en este firmamento que llamamos noche, ninguna me ha hecho pensar en querer morir mil veces más y algún amanecer, solo para ver y escuchar a la que alguna vez me ha hecho sentir... con su partida e indiferente soledad... que puedo morir aun estando vivo.











