AnasAbdin
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@beyourself-marvellover
Bogotá
Soldier Boy x Original Female Character | Language: Spanish / Lenguaje: Español
Ser policía se había vuelto aburrido, luego de un evento traumático, Alejandra se encuentra con un extranjero atractivo y misterioso (Ben/Soldier Boy) quien, poco a poco, le hará revivir sensaciones que ella creyó, estaban apagadas, sin embargo, conocerlo la llevará a reabrir una herida que, por más de seis meses no se ha cerrado aún.
⚠️Advertencia: Contenido +18, drogas, acto sexual consensuado, violencia y lenguaje no apto para menores de edad, léase con discreción.
🇨🇴 Inspirado en el deseo de Soldier Boy de venir a Bogotá.
Parte I: El Encuentro
La lluvia es torrencial, algo típico para la época del año y más en esta ciudad. Aquí solo hay dos opciones: un día soleado, caluroso, tan intenso que te hace arder hasta el más pequeño milímetro de la piel, por la altura de la ciudad, o lluvias fuertísimas que solo hacen que quieras estar en la cama. No hay puntos medios, al menos que el clima sea “bipolar”.
La gente anda con afán, queriendo resguardarse del aguacero y yo desde la ventana de esta cafetería, la misma a la que vengo a merendar en las tardes, o en términos más locales, a comer mis onces, los observo.
La mesera trae la cuenta, esto ya es todo un ritual.
Reviso la cuenta, me levanto y me acerco a la caja a pagar. Antes de salir, me da un antojo de llevarme un buen baguette para hacerme un sándwich al desayuno.
Al salir, no solo está lloviendo, hace un viento muy fuerte. Con mi sombrilla lista, avanzo unos metros sobre el andén y en medio del caos por el clima, esta se me sale volando de las manos.
Genial…
Corro tras ella, cuando me agacho para agarrarla, una colilla de cigarrillo me cae a la cara.
—¿Por qué no arrojan el cigarro en su gran puta cama? —pregunto con ironia.
—Porque no me da la gana, muñeca.
—Ay, vete al carajo.
—Si me llevas tú, con gusto.
Su sonrisa. 😌🥹
El último adiós | Miguel O'Hara x OC (Female Reader)
Notas: +18, sexo explícito, escenas y descripciones explícitas. En español.
Resumen: Un evento canónico te aleja de la persona que más amas. Sin embargo, piensas que lo mejor es vivir junto a él sin arrepentimiento, que pase lo que tenga que pasar pero que sea junto a él.
~ Gif: orallech
Salvar la ciudad es lo único que tengo para dispersarme un rato y dejar de pensar tanto en... En él.
Estuvimos en tantas misiones, fui su más leal y efectiva compañera en el terreno. Creí en él y aún lo sigo haciendo, pero... Decidí dejarlo todo luego de descubrir la verdad. Mi verdad.
Sé que más temprano que tarde va a suceder, pero no quiero darle más dolor a mi corazón del que ya ha tenido en los últimos años desde que me convertí en otra versión más de Spider-Man.
-Me... Me voy, Miguel. No puedo seguir con un hombre que esconde tantos secretos. ¿A costa de qué lo haces? ¿Quieres salvar tu canon o mí canon?
-Carolina, es lo que se debe hacer.
-¿Enamorarme de ti para salvar tu canon? ¿Enamorarme de ti para qué? ¿Me quieres ver morir? ¿Quién quiere eso para su ser amado?
-Intenté advertirte de esto. Intenté evitarte y no pude.
-No es de poder o no poder. Es de que me hubieras dicho.
-Daba igual si te lo decía o no. Esto es inevitable.
-¿Te enamoraste de mí?
-Sí. Mucho. ¿Ves? No importaba lo que hiciera, ambos caeríamos.
-Debiste nunca haber visitado mi dimensión y esto no hubiera pasado.
-Antes de conocerte, nunca fui capaz de ver lo que el modelo me arrojaba sobre tu historia. Solo fui a ti por ayuda, como lo he hecho con otros tantos Spiders.
-¿Y qué sigue? Me enamoro de ti, tú te enamoras de mí y para qué... ¿Para que muera en tus brazos?
-Hace parte de mi canon y del tuyo.
-¿Por qué me dices esto ahora, Miguel? ¿Por qué? - Mi rostro se llena de lágrimas ante la ira y el dolor que tengo con cada palabra que sale de la boca de él.
-Porque, aunque no quiera perderte, quiero poder tenerte aquí. Tener tu compañía.
-¿Mientras esperas que muera?
Miguel toma aire y me mira desafiante.
-Es. Lo. Que. Tiene que pasar. ¡Entiende!
-Sí, me ha quedado claro. No hay manera de revertirlo, ni manera de salvar mi universo.
-No. No hay otra forma.
Me quito mi reloj y lo dejo sobre la mesa de trabajo de Miguel.
-Renuncio. Déjame en paz y no te atrevas a buscarme.
-No lo haré. No soportaría ver tu dolor.
-Adiós.
Esa fue la última vez que hablamos, o mejor, discutimos. Mi vida de alguna manera, se conectó a la de él desde que yo nací y en algún punto de nuestra existencia íbamos a coincidir y, como es normal para casa Spidey, después de un momento de gloria y felicidad, llega el momento de dolor. De ese que te deja una marca imborrable.
Yo ya pasé por eso cuando perdí a mi prometido hace unos dos años, antes de conocer a Miguel. A día de hoy, hay noches en las que recuerdo esa tarde fatídica y el muro desplomándose sobre él.
Tiempo después, conocí a Miguel, me uní a su escuadrón de defensa del multiverso y bueno... Me enamoré de él perdidamente. Él no fue ajeno al sentimiento y también se enamoró.
Ahora solo intento prolongar un evento inevitable en el canon de ambos, tratando de disfrutar lo que me quede de vida y salvando a las personas que más pueda mientras mis pulmones puedan respirar.
Y eso hago ahora. Escucho la radio de la policía esperando por alguna señal de alerta...
Y viene el show...
Se reportan una serie de disturbios en un banco. Hay hombres usando armas e incluso, amenazan con explotar el lugar.
¡Se viene el show!
Balanceándome entre los edificios y, aprovechando que puedo producir mi telaraña de forma orgánica, llego al lugar antes que la policía. El tráfico de la ciudad apesta.
Los presuntos delicuentes tienen rehenes. Aquí no hay que dar un show, solo actuar con más prudencia para que ningún civil sufra algún daño.
Entro por la parte trasera del banco con mucho sigilo y lanzo un par de telarañas a uno de los hombres. Él cae y queda inmovilizado. Tomo su arma y retiro el cartucho con las balas.
El cómplice se da cuenta y de inmediato toma una mujer y le apunta a su cabeza.
-Ya te extrañaba, Spider-Woman.
-Qué lindo. Eso me dicen mis fieles admiradores.
-¿Admiradores? Jajajaja... No creo que tus admiradores hagan esto... - Él cambia la dirección de su arma y me apunta y dispara.
Gracias a mis reflejos, esquivo las balas.
-Qué mala jugada. Mis admiradores siempre piden mi autógrafo. No eres un fan. Buuuu...
En eso, la mujer cautiva le da un codazo al estómago del tipo y logra liberarse. Yo le arrojo unas telarañas y lo atrapo.
-Eres un tipo aburrido y que no sabe tratar a las personas. Ojalá pases una buena temporada en la cárcel.
La policía llega y logramos evacuar a los civiles.
-No cantes victoria, nena. Que si nos vamos los dos, tú también nos acompañas.
-No sabes cómo hacer acertijos. Qué pésimo sentido de la creatividad. Me duermooo...
-Dormida vas a quedar.
En ese momento siento que algo pesado me cae y solo logro ver oscuridad...
Mi sent...
...
...
...
...
Cuando despierto, la cabeza me duele mucho. Mientras me voy incorporando a mi realidad, me doy cuenta que no estoy en mi casa, ni en algún hospital.
¡Carajo! ¡Mi identidad!
En eso una luz resplandece...
-¡Caro! ¡Qué lindo verte de nuevo!
-¿Lyla?
-Dahhh, quién más crees que sería.
-¿Qué hago aquí?
- Deberías preguntárselo a él.
En ese momento entra Miguel, caminando tan imponente como siempre, seguro de sí mismo, determinado y con su semblante serio como para variar.
El corazón me empieza a palpitar. No pensé volverlo a ver.
-Carolina...
-¿Qué hago aquí?
-Yo...
-¿Tú?
-Miguel, vamos, dícelo. Recuerda lo que hablamos. - Le dice Lyla.
- Carolina... Yo me disculpo. Lamento haberte escondido algo importante.
Siento que el pecho me quiere explotar ante la confesión de Miguel.
-¿Por qué te disculpas? Si voy a morir, hazlo. Que sea sin dolor, preferiblemente.
-Yo no podría matarte.
-Pero tampoco puedes salvarme. Entonces es preferible acabar con esto de una vez. Anda, usa tus garras y despellejame, si es que no quieres darme una muerte lenta. Parálizame si deseas que no sienta dolor.
-No, el trabajo sucio lo hacen los malos.
-¿Y es que tú eres de los buenos?
-Solo hago lo que debo para proteger nuestras realidades. ¡Comprende!
-Creo que... Me voy. - Lyla desaparece en un parpadeo.
-Volvemos a la misma discusión de hace meses...
-Yo he perdido más de lo que he ganado. Así que ... ¿Qué más da?
-¿Te parece bien que muera?
-No. Para nada. Solo que... - El tono de Miguel ahora es más triste. - Cuando pierdes todo, solo queda seguir porque ya nada te podrá ser arrebatado.
-Lo entiendo. ¿Crees que no? Perdí a mi prometido. Te conocí a ti... Y ...
-Carolina... Solo quiero vivir contigo los meses que te quedan. Claro, si tú así lo deseas.
-¿Por qué hacernos daño de esta manera? No podría verte o abrazarte sabiendo que puede se la última vez que lo haga. Prefiero pensarte y atormentarme en mi soledad porque no verte duele menos.
-Te juro que intenté de todas las formas evitar esto.
-Ya es tarde, Miguel. Solo quería darme mi tiempo para vivir un poco más.
Miguel se sienta sobre la cama y me mira fijamente.
-Es mejor que te deje en tu dimensión.
-Sí, por favor. Permíteme vivir lejos de ti, porque no puedo con la carga de verte.
Miguel se acerca hacia mí y acaricia una de mis mejillas.
-No quiero dejarte ir... Esto también me duele.
-¿Te recuerda a Gabriella? ¿Verdad?
-No puedo seguir perdiendo a las personas que amo, pero tampoco evitarlo. Otras vidas se perderían en el proceso.
-Lo sé.
-Insisto... No te vayas. - La caricia de Miguel es más repetitiva. Siento que mi cuerpo empieza a reaccionar ante el contacto de mi piel y la suya.
- Hablo en serio cuando digo que puedes desgarrarme y hacer menos difícil mi agonía.
El semblante de Miguel cambia... Su mirada brilla y sus colmillos se asoman.
- Sabes que puedo hacer todo lo que me pidas. Menos eso.
En ese momento, la otra mano de Miguel se desliza de mi cuello a mi abdomen. Siento un cosquilleo en el vientre.
-Entonces... ¿Qué piensas hacer conmigo, Miguel?
Él coloca sus dos manos sobre mi cintura. Sus ojos rojos brillan más y más, mientras que su lengua empieza a relamerse los labios y a rozar con cuidado sus colmillos.
Aquello hace que empiece a perder todo el control de mí.
Pongo mis manos sobre los brazos de él y hundo mis dedos. Él sonríe.
Me acerco a su boca y lo beso. Lamo sus labios y luego sus colmillos. Él gime.
Él me besa otra vez, apretando más su agarre sobre mí, luego, con una mano me toma la espalda y me acerca más hacia su cuerpo.
-Ahhh... - Gimo. - Señor O'Hara, hoy usted está muy inquieto.
-No sabes cuánto esperé por hacerte esto. - Lentamente, va quitando mi traje...
Primero expone mi pecho.
Al ver mis senos, su mirada se oscurece, mientras que sus manos empiezan a concentrarse en mis pechos.
Cierro los ojos y me arqueo ante el placer que esto me provoca. Poco a poco, el cuerpo de Miguel me va cubriendo hasta que logro recostarme otra vez.
Sus manos masajean mis senos, los aprietan. Después su boca se enfoca en uno de ellos, sus colmillos rozan mi piel y esto me hace soltar un grito...
-AHH... ¡MIGUEL!
-Me encanta cuando gritas mi nombre. Sigue, no pares, chiquita.
Su boca lame, muerde, succiona mi pecho.
-MIGUEL.
-Buena chica.
Luego siento que sus colmillos van bajando por mi vientre hasta llegar a mi pelvis. Miguel termina de deshacerse del traje.
-Me encanta verte así, sin nada. Eres hermosa. Me prendes, mi vida.
Él se toma unos segundos para verme. Me siento aún más excitada de provocar ese deseo en él. Estiro mis piernas y luego rodeo su cintura. Su traje desaparece por completo y eso aumenta mi frenesí.
Su pecho me encanta, sus hombros, sus brazos, cada vez que él me cubre, siento que solo él mismo es mi límite, mi deseo, mi esperanza, mi vida, mi perdición.
Miguel empieza a rozar mi entrepierna con su intimidad y yo siento que me vuelvo gelatina ante esto.
-Basta de jugar... Quédate quieta. - Me ordena.
Obedezco.
Miguel se acomoda para besarme de nuevo, su lengua se enreda con la mía y jugueteamos por unos segundos. Sus manos acarician mis piernas y poco a poco siento que el calor de su cuerpo me hace poner las mejillas como tomate.
Después de ese beso, lame mi cuello, mis clavículas, y baja de nuevo a mi vientre. Se detiene y me mira... Es una mirada lasciva, de fervor total. Me desea tanto como yo lo deseo a él.
Se acomoda en medio de mis piernas y las separa un poco, logra posicionarse de tal manera que su cara ahora en frente de mi zona íntima.
La respiración se me agita y mi cuerpo se va preparando para lo que sigue.
Miguel roza su lengua sobre mi pubis, luego va entrando en mí y gime levemente.
- Hermosa... Siempre estás lista para mí. Me encanta. - Él empieza hacer varios movimientos con su lengua.
Voy respondiendo, mi cadera busca más de su boca. Mis manos se pierden entre ese cabello oscuro, doy unos pequeños masajes sobre su cuero cabelludo a lo que él reacciona con unos gemidos.
Su lengua no para de moverse, siento que las piernas me empiezan a temblar hasta que llego al clímax.
-Mi-guel... - Exploto y logro sentir que liberé toda la tensión de los últimos meses.
- Música para mis oídos.
Trato de recuperar el aliento. Eso fue muy intenso y si así es el comienzo... No imagino el final.
Miguel se levanta y se queda observándome fijamente. Siento que su mirada se clava igual o peor que sus mismos colmillos.
- Como te luce un orgasmo, preciosa. - Se acomoda a mi lado. Su pecho está delante de mis ojos. - Me encanta hacer que tus mejillas se enrojezcan. - Vuelve a acariciar mi rostro.
-¿Qué quieres de mí, Miguel? Siempre que estoy contigo me confundes.
-Solo quiero tenerte. Hacerte saber que eres mía.
- Sabes que soy tuya, así como tú eres mío. No importa lo que pase. - Empiezo a resignarme...
Es tétrica la idea de saber cómo vas a morir y aún más tétrico saber quién va a estar ahí, eso sí, sin saber cuándo suceda o dónde. Le doy un abrazo fuerte a Miguel, él también responde al contacto y me abraza fuerte, como si la vida dependiera de ello.
- No voy a dejar que mi trabajo, nuestro trabajo como equipo y que lo que tú has hecho en tu dimensión, se queden en vano. Lo juro.
- El dolor nos hace fuertes. ¿Verdad?
- Es lo único que nos queda, por eso no pienso dar un paso atrás de mi trabajo.
Me quedo en silencio... Solo escuchando el latido de su corazón. Toda la tranquilidad se interrumpe cuando sus manos empiezan a jugar con mi cabello, acariciar mi espalda. Sus labios se entiendan con los míos en un beso desesperado.
- Eres mía, Carolina. Mía. - Le da una mordida suave a mi labio inferior. - Eres mía.
En un frenesí, él me toma de la cintura y me acomoda sobre su cuerpo. La vista desde esta posición me atrae a él como imán al metal.
Mis manos se pasean por su torso marcado, su abdomen, siento que su piel se eriza ante mi contacto. Me acomodo para besar su boca, luego paso por su cuello... Me detengo unos segundos para lamer, divertirme en esa zona... Luego vuelvo a besarlo.
Él me toma del cabello y me jala...
- Vamos, déjame tocarte. - En eso me suelta y me vuelvo a sentar.
Tomo sus manos y las coloco sobre mi cintura, voy guiando su tacto: de mi cintura a mi pecho, a mi cuello...
Él se sienta...
- Qué desesperante no sentirte mejor, chiquita. - Salvajemente, me toma la cintura y me empuja hacia él, nos besamos.
Me acomodo tratando de que mi pecho quede cerca de su cara. Me apoyo en sus hombros para no perder el equilibrio.
Él esboza una sonrisa casi que diabólica. Su boca empieza a jugar con mis pechos, va de uno al otro, es casi como si quisiera comérselos.
Sus estímulos me erizan. La piel se me vuelve gallina y voy sintiendo como algo en mi intimidad me empieza a cosquillear.
Él siempre sabe cómo hacer que lo desee.
Su boca para y vuelve a mirarme.
- Sabes lo qué quieres, sé lo qué quieres. Solo pídelo, pídelo, mi amor.
- Sabes que te quiero a ti, te deseo a ti aquí y ahora. Te quiero dentro de mí. - Lo miro desafiante.
- ¿Y por qué me haces esa mirada?
- Porque me gusta retarte.
- ¿Y esta vez qué quieres?
- Nada. Solo poderte sentir.
- Bueno, acepto el reto, cariño.
Él me agarra de la cintura y me acomoda mejor para poder dejar mi cadera y mi pelvis a su entera disposición. Siento su miembro duro, lo cual hace que aumente mi cosquilleo.
Enredo mis piernas sobre su cintura. Y empezamos a movernos, en segundos, siento que mi cuerpo totalmente caliente. Mi cadera intenta embestir la suya pero claro, él es tan grande que no puedo hacer mucho y usar mi fuerza en momentos así no es mi estilo.
Una vez lo intenté y casi rompemos la mesa de su laboratorio.
Solo me dejo llevar por la sensación de placer que va creciendo. Mis sentidos ceden cada vez que él entra y sale de mí. Mis uñas se entierran sobre su piel. Es explosivo.
Ambos vamos llegando al clímax. Mi cuerpo queda echo puré sobre el suyo. Acomodo mi frente sobre la suya y me fundo entre sus brazos.
- Me encanta tenerte así... Cansada, completamente derretida ante mí.
- Miguel... - Susurro.
- Shhh shhh... - Me da un beso.
Siento que quiero dormir. Estar con él siempre resulta casi que maratónico.
Él me acomoda sobre la cama, me arropa y yo caigo rendida.
Cuando despierto, no lo veo a él. Estoy sola. Me pongo mi traje y voy camino al laboratorio.
Veo unas cuántas caras familiares. Me siento como en mi segundo hogar. Converso por un rato con algunos de los Spiders.
Luego continúo caminando hacia el laboratorio. Entro...
- ¿Miguel? ¿Estás aquí?
Generalmete, este sitio es oscuro. Bastante, salvo por las pantallas de los computadores y Lyla, a quien, curiosamente, no veo ahora.
- ¿Miguel? - Insisto.
- ¿Caro? ¿Eres tú? - Me grita desde un rincón del laboratorio.
- Sí, soy yo.
- Voy.
En unos segundos baja.
- Te escucho, cariño. - Me dice mientras corre un mechón de mi cara y lo coloca tras mi oreja.
- ¿Pasa algo si me quedo? Quiero quedarme aquí por algunos días.
- No. No va pasar nada. Me sorprende que decidieras quedarte.
- No podemos huir de nuestro destino.
- "Destino" es un término interesante, pero yo diría que no podemos huir de nuestra propia historia.
- No me dejes, por favor. Porque yo prometo no dejarte. - Lo abrazo fuerte, como si esta fuera la última vez. - Miguel, por favor, no me dejes. Tengo mucho miedo. - Siento que la voz me tiembla, siento un vacío enorme en el pecho.
La incertidumbre empieza a consumirme.
Él me sujeta fuerte.
- No. No te dejaré.
Me riego en llanto y él no me suelta nunca. Lloro sobre casi que a la altura de su abdomen.
- Tengo mucho miedo. Mucho.
- Solo déjalo salir. Llora. Sabes que estoy aquí para ti. Sabes que te amo y mucho.
Escucharlo decir " te amo" me hace desbordar más y más. Es posible que sean las últimas veces que podamos profesarnos amor.
Después de ese día, Miguel y yo empezamos nuevamente a trabajar como equipo, vigilando posibles anomalías en la línea temporal, capturando algunas amenazas al canon de los Spiders.
En fin, el equipo maravilla que alguna vez conformamos está de vuelta. Él me complementa a mí, como yo a él, así lo sentí desde el día que confesamos nuestros sentimientos el uno por el otro.
Las semanas pasaron y tal como lo prometió, él no se separó de mí. Era casi que mi sombra. Muchas cosas las empezamos hacer juntos, como la pareja que fuimos consolidando dentro y fuera del cuartel.
Algunas noches la pasábamos hablando de su pequeña Gabriella y las veces que hemos tenido que llorar por alguna pérdida. Otras noches la pasábamos dando rienda suelta a nuestros deseos y pasión.
Con él es imposible aburrirse.
...
La mañana transcurre con tranquilidad. Bueno, luego de haber pateado algunos traseros maleantes.
De pronto se alcanza a escuchar una explosión.
- Chicos, la explosión viene de un edificio cercano. - Nos indica Lyla.
- Tenemos que ir, Miguel.
- Déjame ir primero a mí, después te llamo. ¿Ok?
- Claro. Ten cuidado, por favor.
Unos minutos después recibo el llamado de Miguel.
- Hay muchas personas heridas. Necesitamos refuerzos.
- Ya vamos, ten cuidado.
Casi que en un abrir y cerrar de ojos llegamos.
Miguel nos da indicaciones sobre los puntos más frágiles del edificio, es decir, donde la estructura tiene más probabilidad de colapsar, esto para que evitemos pasar por ahí con los civiles.
Yo me dirijo hacia una zona con algunos heridos.
- Hace falta un amigable vecino por aquí... Lo siento, lo siento. Sé que están asustados, pero vine ayudar. Niños y adultos mayores primero.
Con mi telaraña construyo un cinturón para que las personas no se dispersen y no se extravíen.
- Ahora, les pido que solo pisen por donde yo voy.
Casi una hora después termino de evacuar a las personas que quedaron atrapadas en mi sector. Vuelvo a entrar al edificio, explorando para ver que no haya alguien atrapado.
- ¡Caro! ¿A dónde vas? - Grita Miguel.
- Debemos asegurarnos de que no hayan más personas aquí.
- Este edificio va a colapsar. Las llamas están derritiendo los cimientos y metales. Tenemos que salir. - Miguel toma mi mano.
Siento un cosquilleo en mi espalda... Mi sentido arácnido...
- ¡Miguel! ¡Ten cuidado!
Como reflejo, logro balancearme sobre él y lo lanzo a unos metros de donde caen los escombros.
- ¡Caro! ¡Carolina!
Siento que algo me atraviesa... Mi piel se rompe, lentamente, siento como las entrañas se me retuercen, me arde mucho por dentro.
Me desplomo.
Así que ya llegó la hora del evento canon.
Siento que mi traje se humedece por la sangre...
- ¡CAROLINA!
Miguel se levanta y corre hacia mí. Sus ojos se llenan de pánico cuando me ve.
Alcanzo a escuchar su respiración acelerada.
- Lyla... Déjame ver los signos vitales de Carolina, por favor.
- Hay daños irreparables en órganos como el hígado y un riñón. Tiene una hemorragia interna. Lo... Lo... Lo siento mucho, chicos.
- ¿No hay nada que podamos hacer?
- No. No lo hay. Lo lamento.
Miguel se acerca a mí y se agacha, sujeta mi cabeza entre sus brazos. Sus ojos se humedecen.
- Vamos a estar bien. Sabíamos que esto pasaría. ¿Verdad? - Le digo aún con la poca fuerza que me queda, casi que jadeando.
- No pensé que fuera pronto. No fui capaz de ver el modelo completo.
- Al menos estuvimos juntos y es lo que importa. Hicimos lo que mejor sabemos hacer. - Respirar y estar conciente se me empiezan hacer difíciles.
- Prometí que no iba a dejarte.
- Te amo, Miguel. No lo olvides y pase lo que siga pasando, no te detengas. Haz que tu trabajo valga la pena, por tu familia, por Gabriella... Por... Por... - Trato de cobrar un poco el aliento, pero es imposible. Estoy agotando la poca vitalidad que me queda. - Por mí.
Él me da un beso. Nuestro último beso.
🕸️🔴🔵
La beso por última vez... Su piel aún es tibia. Eso sí, de esas mejillas rosadas que se ruborizaban cuando estábamos juntos o cuando la intimidaba, ya no quedan nada. Su corazón se ha detenido. Su respiración igual.
Su cuerpo queda inmóvil ante mi mirada impotente. A pesar de saber que esto sucedería, el dolor de verla partir es abrasador, me quema por dentro.
La tomo y salgo como puedo de ese lugar.
Logro avanzar unos kilómetros y el edificio colapsa ante todos nosotros.
Todos los Spiders me rodean con el cuerpo de Carolina.
- Miguel... - Susurra Jess. - Lo siento mucho.
No soy capaz de responderle. Solo tengo ojos para Carolina. No sé si está dormida o en un trance. Por más que hayamos hablado de este evento, la realidad es que la muerte te sorprende de manera épica.
Al menos le cumplí mi promesa, nunca la dejé. Siempre estuve para ella en estos últimos días. La tuve para mí, la escuché, nos reímos, hablamos...
Tal vez se vaya a encontrar con Gabriella o tal vez no. Como sea, Caro es mi evento canon más hermoso y más doloroso.
Con mucho cuidado, llevamos a Carolina a una morgue. Por respeto a su identidad, no podemos hacerlo con cualquiera.
Al otro día me llaman para reclamar su cadáver. Ella pidió que fuera enterrada en su dimensión. Como no tiene muchos amigos o familia, solo yo, Jess y otros Spiders acudimos a su sepelio.
Jess y Lyla no me dejan solo.
- Hiciste lo que estuvo en tus manos. Los cuatro sabíamos que esto sucedería.
- Sí, Jess... Pero...
- ¿Qué? Dilo, no lo guardes, por favor.
- Duele... Duele... Duele mucho.
- Es difícil entender estas cosas, incluso cuando ya sabes qué van a suceder. Las emociones salen a flote y es mejor que salgan. Date la oportunidad, por una vez en tu vida, de llorar.
- Quiero estar solo.
- Lo entiendo. Si necesitas algo...
- Déjame, por favor.
Mis lágrimas empañan mis ojos, los recuerdos de todas las personas que he visto irse ante mí afloran... Ver la lápida de Carolina hace que llorar sea más fácil.
Y aunque todos sabemos que estas perdidas son necesarias, la parte difícil es asimilarlas. Saber que me voy a levantar y ya no la voy a ver, ni escuchar su voz o su risa...
Es por eso que no puedo acabar con mi trabajo, porque cada vez que avanzo como Spider-Man, como un superhéroe, mi vida retrocede cien pasos más y no hay nada más que pongas en riesgo, no desde tu vida como alguien "normal".
Ahora, todo lo que haga, cada misión, cada paso que de, será en honor a Gabriella y Carolina. Ahora, sé que no puedo parar. Haré lo que tenga que hacer por defender el multiverso y por honrar la memoria de ellas dos.
Ella Baila Sola ~ Rafa x Fem Reader
Notas: +18 - Rafa (Narcos México) x Fem Reader. En Español. - Inspirado en la canción: 'Ella Baila Sola' (Eslabón Armado x Peso Pluma)
Resumen: En la noche de tu cumpleaños, una salida de amigos, una simple celebración, termina con un encuentro muy candente.
La noche es perfecta para salir y distraerme un poco. Además, hoy hay un motivo para celebrar: mi cumpleaños.
Mis amigos y yo acordamos que ellos pasarían por mí, asegurándole a mis padres que voy a estar bien y, así como salí de casa, ellos se asegurarán de que regrese.
Retoco mi maquillaje y ya está. Me siento en la sala a esperar que vengan por mí. Cinco minutos después, suena el timbre.
Mis amigos y yo salimos luego de conversar un poco con mis padres. Aunque ya tenga 21 años, ellos aún me ven como una niña de seis y ahora que la inseguridad en el país se ha expandido, su preocupación es aún más latente.
Sin embargo, he ido demostrándoles que soy responsable y que también puedo cuidar de mí. Con mis amigos acordamos que entre todos nos cuidamos y más cuando salimos de noche.
Una media hora después llegamos a la discoteca, es un ambiente agradable. La música es buena, las personas se divierten.
Escogemos una mesa y ordenamos las bebidas. Nos sentamos un rato a conversar, recibo un regalo de parte de ellos. Es un pequeño joyero aterciopelado, de color negro. Al abrirlo, veo una manilla de plata con el dije de la letra inicial de mi nombre.
Sonrió y le agradezco a cada uno por el gesto. Significa mucho para mí. Ellos me dicen que me la ponga de una vez, insisten. Me la coloco en mi muñeca izquierda. Es muy bonita.
En ese instante llegan los tragos. Tomo un sorbo de mi cerveza mientras veo a las demás personas bailar, reír, conversar. Vuelvo a tomar otros sorbos, una de mis amigas toma mi mano y me invita a bailar. Los demás aún están muy concentrados en sus tragos. Así que las dos empezamos a movernos al ritmo de la música.
Es liberador, si bien no bailo mucho, esto era lo que necesitaba para bajar la tensión de las últimas semanas de clase. Bailamos un par de canciones más, cuando me doy cuenta, mi amiga está coqueteando con un chico de la mesa de al lado, bueno, yo sigo bailando sola.
Mis otros amigos bailan en pareja, al parecer, soy la única que aún no tiene novio o novia o algún pretendiente que se aviente a coquetearme.
Un par de minutos después me doy cuenta que a la distancia hay un hombre observándome. Al hacer contacto visual él sonríe, se levanta y camina hacia mí.
Yo lo ignoro y sigo en mi mundo. Cuando vuelvo abrir mis ojos lo veo en frente de mí, sonríe y proyecta una seguridad en sí mismo que inquieta. Su rostro se me hace familiar, sé que lo he visto en alguna parte pero no logro recordarlo.
- ¿Quieres bailar? - Me pregunta mientras me ofrece su mano.
- No, gracias. Yo bailo sola. - Le contesto.
- Insisto. Baila conmigo.
- ¿Y si no acepto?
- Me voy y ya. Te dejo.
Me quedo mirándolo por unos segundos. Sigue sonriendo y debo admitir que es cautivador. Sus ojos miran los míos. Me sonrojo.
- Tengo sed. Lo siento, primero quiero tomarle un descanso. Me aparto y pido un vaso de agua.
Él no quiere darse por vencido. Nos apoyamos cerca de una barra mientras esperamos a que traigan mi agua.
- ¿Nos hemos visto antes? - Pregunto.
- Sí, en tu escuela.
Mierda, claro que sí. Un día interrumpió una clase y sin más, se llevó a mi profesor.
- Fuiste el que se llevó a mi profesor.
- Me lo llevé pero lo devolví vivito y coleando y con un buen varo.
Al oír la revelación completa, no sabía si huir o quedarme hablando con él. Solo me disculpé y me fui al baño a limpiarme la cara.
Cuando salgo, él está esperándome.
- ¿Estás bien?
- Sí... Sí... ¿Rafael, verdad? - Pregunto.
- Dime Rafa.
- Sí... Claro, Rafa. - Nunca me dijo su nombre, pero fui recordando aquella vez en que irrumpió en la clase. Uno de los tipos que venían con él le gritó por su nombre y sin más, llevaron al profesor.
- Suena más chingón. - Responde.
Ambos volvemos hacia la barra. Trato de tener contacto visual con mis amigos, ellos solo sonríen al ver que encontré alguien.
El bartender me pasa el vaso de agua y yo bebo como si mi vida dependiera de ello. Al terminar, pido otro vaso.
Rafa observa mi mano izquierda, atraído por la manilla que me obsequiaron mis amigos.
- Está bien pinche hermosa.
- ¿Mi manilla?
- Simón, aunque la dueña está más bonita. - Guiñe.
- Ah, muchas gracias. - Sonrío.
- ¿Bailamos?
¿Qué malo hay en bailar con un tipo que secuestró a mi profesor? Ese día nos salvó del examen. No es un héroe, tampoco un villano. Y lo que pasó en la escuela se queda en la escuela. No estoy para dramas estudiantiles ni nada por el estilo.
Tomo su mano y él me acerca más a su cuerpo, me toma de la cintura y empezamos a movernos al ritmo de una cumbia.
No deja de mirarme ni por un segundo, sus ojos son tan oscuros, transmiten intensidad, me hace sentir vulnerable pero poderosa. Ver que un hombre me observa con tanta atención es increíblemente misterioso pero actractivo.
Seguimos así por un par de minutos más hasta que la rola acaba.
- Eres muy bueno bailando. - Le digo.
- Tú también. Lo haces bien.
- Claro... Crecí en una familia de bailarines y artistas. Tenía que aprender.
Él vuelve a tomarme de la cintura y bruscamente, me acerca hacia su cuerpo. Siento que la adrenalina se me sube a la cabeza y sin tanto pensarlo lo beso.
Mis manos toman su mentón y profundizo aún más el beso. El olor a tequila y cigarrillo que desprende de él no me incómoda, al contrario, resulta excitante.
Cuando nos apartamos para recuperar el aliento, él sonríe, sus manos no dejan de agarrar mi cintura.
- ¿No lo viste venir, verdad? - Le digo con picardía.
- Caray, me saliste bien brava. - Responde mientras ríe.
- Nunca subestimes a una mujer y mucho menos, a una mujer joven. - Lamo una de sus mejillas y luego su cuello. Siento como algo de su pantalón se levanta.
- Mira lo que me haces. - Se ríe, otra vez.
- No me disculpo por eso. Arréglatelas tú solo. - Tomo el vaso de agua y me voy a la mesa de mis amigos.
Cuando llego me felicitan, no solo por mi cumpleaños, sino por lo que vieron.
- ¿Pensaban que iba a llegar a los 21 sin ligarme a alguien? - Les pregunto.
- ¡Lo hiciste! ¡Nos llenas de orgullo! - Responde mi amiga la coqueta que me dejó hace unas horas bailando sola.
- Míralo, el pobre quedó con ganas de más. - Añade uno de mis amigos.
Yo solo suelto una risa.
- ¿Qué le hiciste? Deberías ir a ver cómo está. - Me insiste mi amiga.
- Ya es tarde. Quiero irme a casa.
- Díselo a tu amigo que viene para acá. - Me responde ella.
- Déjame ver como lo arreglo. - Contesto.
- Creo que tienes que ayudarme con... Con esto... - Su cuerpo se pega al mío y siento que su miembro aún sigue duro. Mi entrepierna empieza a jugarme una mala pasada, voy sintiendo como el cuerpo me tiembla.
- Lo siento, creo que tendrás que ayudarte tu solo. Tienes dos manos.
- Qué fierecilla... Pero mis manos no me servirán si hago esto... - Sus manos empiezan a subirme la falda.
Ayyy, no, aquí no.
Luego va recorriendo mi entrepierna...
- ¿Qué estás haciendo? - Le digo.
- Te la estoy devolviendo.
Siento que la razón me empieza a fallar. El calor va encendiéndose más y más.
Su boca se entrelaza con la mía, su lengua empieza a jugar con la mía y la intensidad de sus caricias aumenta.
Empiezo a jadear.
- ¿Ahora qué? ¿Crees que tus manos te pueden ayudar? - Me susurra. - Su voz cosquillea en mi oído, su respiración eriza mi piel.
- ¡Ayy, Rafa!
- Música para mis oídos.
- Aquí no es un buen lugar.
- Lo sé.
En ese momento deja de acariciarme, me agarra de la mano y salimos hacia un estacionamiento.
Me apoya sobre una camioneta lujosa y empieza a besarme, dejando mordidas por mi cuello, sus manos van desabotonando mi blusa y su lengua lame mis clavículas.
Mi respiración se va acelerando y la tensión del momento es aún más fuerte. Él se detiene y,
torpemente, saca un juego de llaves de un bolsillo de su pantalón.
Abre la puerta, se sienta en la silla del copiloto y luego me ayuda a subir. Me siento sobre sus piernas y con un golpe seco cierro la puerta.
Me toma de la cara y su boca se acerca a la mía, es un beso lleno de furia, de deseo, de hambre. Sus manos terminan de desabotonar mi blusa y luego me quita el sostén.
Mi pecho está a su voluntad. Succiona, lame, muerde. Todo a mi alrededor me da vueltas, el placer va aumentando.
- Rafa...
- Cómo suena de bonito mi nombre saliendo de tu boca, mi fierecilla.
Él va subiendo mi falda y como puede, mueve mi panty a un lado. Yo desabrocho el cinturón de su pantalón y lo desabotono. Bajo la bragueta.
Él me detiene en ese momento y vuelve a besarme. Siento que todo el calor del momento recorre mis venas, lo deseo tanto. Quiero sentirlo entrando y saliendo de mí. Quiero que me tome tan rápido y tan violentamente.
- Ayy Rafa...
- Eres una diablilla.
- Rafa... - Chillo.
Vuelve a besarme.
En ese momento voy sintiendo como él empieza a entrar y a salir, sus movimientos son salvajes. Me gusta. Yo empiezo a moverme, buscándolo más y más.
Empiezo a gemir, mientras que él me cubre la boca con una de sus manos.
- Aquí, no, mi fierecilla. Aquí no.
Eso solo hace que quiera gritar. Que quiera mostrarle al mundo que este hombre es casi que un dios. Que me tiene a sus pies y que me está haciendo llegar al mismo cielo.
Seguimos con este tipo de danza. Su respiración roza la piel de mis senos y la sensación no puede ser más ferviente.
Poco a poco voy llegando al éxtasis. Cierro los ojos y me dejo abrasar por esa llama que él aviva con cada movimiento. Hasta que ambos explotamos y lo que era un incendio ahora es solo una brasa.
Nuestra respiración está agitada. Nuestras frentes se tocan y él vuelve a besarme. Esta vez, el beso es más delicado.
Poco a poco intentamos recuperar el aliento. Mi cuerpo descansa sobre el suyo. Siento como el corazón me late a mil por hora. Mi cuerpo es un saco de huesos que reposa sobre él. Sus manos toman mi espalda, mientras que sus pulgares dibujan pequeños círculos.
Nunca había sentido tanta pasión, peligro y ansiedad al hacerlo en un lugar público. No pensé llegar tan lejos esta noche.
- Feliz Cumpleaños, mi fierecilla. - Susurra.
Mi contribución al trend de Barbie, pero con Tenoch, Namor y Rafa. 😌😌😌😌
Te adoro, José Tenoch Huerta Mejía. ❤️
Adiós 💔 Namor x Reader
Nota: Es un fan fic muy corto con Namor... ¿Qué pasaría si el niño sin amor se queda sin su amor?
¿Podrá repararse un corazón roto? ¿Un corazón terco y obstinado?
Hice promesas que no pude mantener. Olvidé por qué llegué a enamorarme de él, cómo se sentían sus besos, sus abrazos...
Ya no queda nada...
...
...
Nada.
Y a pesar de que el amor se acabó, soy conciente que debo enfrentar lo que siento y aún más importante, buscarlo y poder decirle lo que sucedió.
El tiempo puede borrar cualquier cosa, o al contrario, hacer más fuerte un lazo. Para mi pesar, sucedió lo primero.
🌟 🌟
- Aquí te espero. Sabes que lo haré. Soy un hombre que siempre cumple lo que promete. - Me dijo mientras me sujetaba de la cintura, tan fuerte, pero tan sentido... Sus labios rozaban los míos, mientras secaban mis lágrimas.
- No sé si pueda regresar. No quiero huir de todo esto. - Le susurro, mientras aún siento su cuerpo tan cerca del mío. Sabía que yo era de él y tendría cabida en su mundo... ¿Él en mi mundo?
No, nunca lo concebí. Y tener que entenderlo, me ha desgarrado hasta el alma.
- No te ilusiones, no lo hagas.
- ¿Qué es lo que te atormenta, mi niña?
- Esto es imposible y parece que soy la única que lo entiende. - En ese momento, me suelto bruscamente de él.
Es un tipo duro y exigente con él mismo, gobierna con puño firme su corazón y su pueblo. Y por primera vez, lo veo tan vulnerable.
Es un niño sin amor.
El niño sin amor.
Dejándolo herido y atónito, no doy reversa a mi decisión. Soltar esto que siento, borrar de mi cuerpo todos sus besos, caricias y abrazos, el rastro que solía dibujar cada vez que estábamos juntos, todo... Todo debo eliminarlo.
Mi mundo no da cabida para él y el suyo, por más que se esfuerce en demostrarme que yo pertenezco ahí, simplemente, me hacen entender lo difícil que podría ser una relación más seria.
Sí, incluso me imaginó como su reina. La reina de Talokan.
🌟🌟🌟
Pasaron dos años desde aquella despedida. El estómago se me revuelve al saber que tan pronto toque las aguas de sus dominios, él vendrá a verme.
Construí mi vida en una ciudad enorme, en medio de periódicos, escritorios, tazas de café y un inquebrantable afán por ser la primera, por ser editora de un periódico importante.
Y ahora que lo soy, no puedo alejarme de lo que con tanto esfuerzo construí. El amor no me va a dar todo lo que quiero y de amor no puedo vivir.
No está en mis planes.
Después de llegar a mi destino, me instalo en el hotel, me preparo para ir a la playa.
Toda la tranquilidad del mar se ha transformado en una tormenta de emociones dentro de mí.
Lo amé, sé que en el pasado lo hice. ¿Ahora? No, ya no.
Se acabó.
La tarde transcurre en aparente normalidad. Es cuando pasadas las 6 de la tarde, la dirección del viento cambia, está un poco brusco.
Sí, ya se dio cuenta que estoy aquí y no está feliz.
Tomo aire, intentado calmarme, sé lo que ahora siento y tengo que ser honesta.
Estoy recostada sobre una palmera, tratando de ver si lo encuentro.
Nada...
No hay nadie...
Siento un pequeño toquecito por la espalda.
- Volviste...
Me doy la vuelta y ahí lo veo... Su piel parece bañada por las mismas estrellas, es el agua que resbala a través de sus hombros, su torso y las gotas que se forman, hacen que todo su cuerpo brille.
- Han pasado dos años... ¿Por qué sigues esperándome?
- Te lo prometí. Lo cumplí.
- Lo siento... Lo siento tanto. - Mis ojos se humedecen, pero trato de controlarme. No quiero hacer de esto un drama más grande de lo que pueda ser. - Te dije que no me esperaras.
- ¿Por qué insistes en rechazarme?
- Porque es lo mejor para mí y para ti, pero tú, que estás acostumbrado a tener lo que quieres, no eres capaz de verlo.
- ¿Qué pasó? No eres la misma persona de la que me despedí hace dos años.
- Sencillo: se acabó. El amor que sentí por ti se acabó.
- Ya veo.
- ¿Lo entiendes ahora? Estoy aquí de vuelta por pura casualidad, tengo la vida que tanto quise para mí una vez yyy... - Inhalo profundamente... - Nunca te vi ahí, ni antes, ni ahora, ni nunca. Yo no soy la mujer que buscas.
- Entiendo. Entiendo que no puedo entrometerme y que no hay planes de tu parte, para formar parte de tu felicidad.
- Discúlpame... Pero llegar a esta conclusión no fue fácil. Saber que te perdería me costó mucho tiempo.
- ¿Y yo? ¿Esperas que me lo tome tan tranquilamente?
- Espero que logres sanar, tarde o temprano lo harás.
- Siempre te vi como mi reina.
- No te lastimes así.
- ¿Cómo no lastimarme? Parece que mi destino es estar alejado de las dos únicas mujeres que me han importado. Lo que dijo ese hombre de fe... - Hace una pausa. Su mirada es triste y debo admitir que eso me deja totalmente destrozada.
- Lo que dijo ese viejo hombre de fe... Cuando me llamó el niño sin amor... Me maldijo... Porque a pesar de no sentir aprecio por la superficie, sí sentí empatía por varios humanos.
- Lo siento, pero esto es algo que tú mismo debes reparar. Curar un corazón herido no es fácil, pero sé que con tu tenacidad, lograrás reponerte.
No soy capaz de tocarlo, no quiero que malinterprete cualquier movimiento mío.
Sin más, tomo marcha hacia el hotel. No puedo consolarlo, siento que no sería lo correcto en medio de este panorama tan gris para él.
Es un adiós amargo. Pero sé que era lo mejor, no podía vivir engañándome y engañándolo.
Simplemente, nuestras vidas, metas y ambiciones no son compatibles y solo deseo que ambos podamos seguir buscando nuestra felicidad.
This Is not a Marvel post... This is a La'eeb appreciation post...
Look how cute it is... 😍😍😍
La'eeb Is the FIFA WorldCup Qatar 2022 official Mascot. Its name means "Skillful Player". ⚽
I'm going to miss it so much. 🥺😥😥😥
Pics Taken from: "Fasten your seatbelt" short on La'eeb official Instagram account.
😈😏 Y no me importa que yo sea menor que usted
Que el DJ ponga reggaetón
Y las ganas las matamo' en la pared 🔥
🎵 'Mayor que Usted' - Natti Natasha, Wisin & Yandel, Daddy Yankee
No me gusta el reggaetón, pero por alguna razón, estaba escuchando esta canción y pensé automáticamente en Tenoch y en una entrevista de hace dos años donde comenta que ha estado con más de una fan. (Yo también quiero vivir ese sueño, Don Pool.) ❤️❤️❤️❤️😂
📸: Tenoch fotografiado para el New York Times.
Tenoch simplemente existiendo:
Yo:
Soy un águila en el nopal
Devorándome la serpiente del mal, la-ra-la
Muerto, salgan de su tumba
Que el sol nos quema y la tierra retumba
Soy agua, soy cielo
Soy fuego, soy viento
Soy aire, soy fuerza
Soy tierra, soy tierra
🎵'Soy' - Santa Fe Klan
❤️🍃
Entrе las sombras, mi amor
Tú eres el mayor destello
Qué bello, qué bello
Por eso es que, mi amor
Me recuerdas tanto a ello
Qué bello, qué bello
🍃❤️
🎵 'Con la brisa' - Ludwig Göransson, Foudeqush
Quema mi mundo | Namor x Fem Reader 🔥
Notas: 100% español/ +18 / Sexo explícito. Algunas referencias a Wakanda Forever.
Resumen: Su obstinación no es tan fuerte como el deseo que corre en sus venas por ti. Tu terquedad no te hace inquebrantable ante toda la pasión que solo él puede encender en ti.
Es la primera vez que escribo algo explícito en español... Debo admitir que lo disfruté y que sigo obsesionada con Namor.
Gif: unicornspwnall
- Dime... ¡Anda! Dime que ya no quieres verme y me marcharé. - Grito enojada.
Su deseo de alejarse de mí se hace evidente con el paso de los días. Entiendo que quiere proteger a su pueblo, que quiere cuidarme a mí también, pero soy yo quien tiene la última palabra.
- ¡Basta! Esto no se trata de mí o de ti. Tú lo sabes. - Replica malhumorado. - ¿Recuerdas la última vez que quisiste estar conmigo? ¿Lo recuerdas? - Continúa.
- ¡Tú decidiste irte a la guerra! - Exclamo
- Y casi te pierdo. - Su tono ahora es un poco más triste.
- Quería ayudar, quería sentir que también pertenezco a tu mundo.
- No sería un rey digno de mi gente si no demuestro que puedo protegerlos. No sería digno de ti si permito que mis enemigos te lastimen.
- Pero... Siempre has sido digno, del cariño y respeto de los tuyos y de mi amor también. Pase lo que pase. - Susurro mientras mi mano acaricia su mejilla.
- No insistas más... Desde el principio te dije que esto sería una mala idea. No puedo seguir diviendo mi vida entre Talocán y la superficie. Mi pueblo me necesita más que nunca. En cambio, tú... Tú estás bien aquí. Estabas bien sin mí.
- Sabes que yo siempre he respetado tu rol como rey y que lo admiro... Pero deja de excusarte con ello. Yo decidí continuar con esta relación y enfrentaré las consecuencias. - Nuestras miradas se cruzan.
Posiblemente, esto es difícil para él, al igual que para mí. Después de todo, fui yo quien se atrevió a dar el primer paso, demostrándole que él no es el niño sin amor. Él también merece amar y ser amado, pero se empeña en construir barreras entre los dos.
Los muros que hay ahora entre él y yo son más fuertes después de la guerra que le declaró a Wakanda.
- En la guerra, así como en el amor siempre hay un lado perdedor. - Apunta.
- ¿Y crees que tú estás en el ganador si me voy?
- Te quiero sana, a salvo. No soportaría... No soportaría la idea de volver a despedir a un ser querido.
Me acerco más a él, esta vez mi frente roza su barbilla. Lo abrazo.
- Mírame, estoy bien. Tócame, estoy enterita. Si vamos a quemar el mundo, lo haremos los dos. Juntos.
Por un instante, él duda en tocarme, se queda perplejo, taciturno.
- Primero perdí a mi madre, no quiero que nada te pase. No quiero enterrarte. Las despedidas son la parte más difícil de cerrar un ciclo.
- Yo tampoco quiero perderte...
Intento calmarlo. Su ansiedad ha aumentado luego de que casi terminara herida de muerte por una espía wakandiana, en medio, de lo que ella creía, un rescate.
Mi misión de estudiar unos arrecifes de coral terminó en el descubrimiento de un nuevo reino bajo el mar y un choque entre dos maneras de ver el mundo, cuando la princesa Shuri decidió bajar a Talocán.
- ¡Hey! ¡Hey! Somos un equipo. - Susurro.
El abrazo es más fuerte. Me siento a salvo. Me siento amada.
- Confío en ti, pero no confío en los demás humanos.
- Lo sé, pero no es razón para que quieras seguirme apartando. No lo merezco... - Sus manos ahora buscan con desespero mi rostro.
Me sujeta suavemente y sus labios frotan los míos. Es un beso desesperado.
El beso se prolonga más... Mi lengua juguetea con la suya, luego, sus dientes muerden mi labio inferior.
Siento como una ola de calor empieza a crecer dentro de mí... Libero un gemido.
Él sonríe. Le encanta hacerme gemir.
- ¿Qué voy hacer contigo? - Susurra cerca de mi oído... ¡Ayyy! Me estremezco.
Sus manos bajan la cremallera de mi vestido...La tela se desliza por mis piernas y ahora estoy expuesta.
Mi pecho, mi abdomen, mis piernas.
Luego, me aprieta fuerte de la cintura, recortando los pocos centímetros que nos separaban. El contacto piel con piel es excitante.
Me besa... Primero en mi boca y poco a poco va descendiendo a mi barbilla, mi cuello. Mis manos acarician su espalda, su torso.
Su cuerpo siempre ha despertado en mí un deseo que no puedo explicar.
Su cuerpo es casi que la definición de "pecado", uno por el que estaría dispuesta a dejarme tentar infinidad de veces.
Sus ojos... ¡Ayyy! Nunca han ocultado ese fuego, esa ira y determinación con las que siempre me han arrollado en la cama o en aquellas cuevas dónde solemos contemplar la noche.
Mientras acaricio su pecho, voy retirando los ornamentos y accesorios que tan finamente detallados, él porta con orgullo.
Sus dedos, ágilmente retiran mi brasier. Mi busto está libre, deseando sus caricias y el roce de su boca.
Una ola de calor vuelve a crecer, siento mis mejillas enrojecer.
Me lanza fuertemente hacia mi cama. Luego, su cuerpo cubre el mío...
Sus manos acarician mis pechos... Mis pezones están duros...
- Eres todo un encanto, lindura. - Susurra. - Vuelve a besarme.
Pero yo no quiero besos...
Arqueo mi espalda en señal de protesta. Deseo que cada centímetro de mi cuerpo sea invadido por él, que me abrase la llama de su pasión.
- ¿Qué quieres de mí, lindura? - Se detiene.
Claramente, lo hace para jugar conmigo...
- Te quiero a ti... A ti, mi rey. - Grito.
- Eso está mejor... ¿Por dónde debería empezar?
¿Es en serio? Qué chistosito.
Como puedo y en un intento de desesperación, tomo sus manos y le indico las zonas de mi cuerpo que con tanta locura esperan por él...
Mi pecho, mi abdomen... Y tal cual, él repite ese camino.
Luego, su boca se detiene en mis senos, succionando, mordiendo... Sus dedos dibujan círculos en mis muslos y lentamente, acarician mi zona más sensible.
Me estremezco. Siento como la oleada de placer va creciendo dentro de mí. No puedo pensar con claridad porque toda su escencia ha invadido todos mis sentidos.
El sabor de su boca, el olor de su piel, sus manos ásperas, el calor que irradia su cuerpo, su voz tan imponente...
- Tendré que deshacerme de esto... - Afirma en un tono autoritario, desafiante. Y así sin más, me quita mi panty.
Sus dedos empiezan a entrar dentro de mí...
- Ahhhhh... - Gimo.
- ¿Qué quieres, preciosa?
- Te quiero a tí... ¡Carajo! Te quiero a tí ahora mismo.
- Sabes qué tienes que hacer ...
Me levanto y lo ayudo a quitarse su short, noto que su cuerpo está tan listo como el mío para liberar toda la tensión acumulada.
Sonrío.
- ¿Te gusta lo que ves?
- Sí. - Asiento. - Te quiero enterito para mí.
Mientras vuelvo a acostarme, acomodo mis piernas solo para esperar su entrada. Nuestras bocas están de fiesta con varios besos, tan candentes, llenos de puro fuego.
Y así, voy sintiéndolo entrar, buscando sincronizar nuestros movimientos.
La respiración se me agita, siento como los latidos de mi corazón se aceleran. Poco a poco somos uno, mi cadera baila al unísono con la suya, mientras mis uñas van trazando fuertemente un camino sobre su espalda.
Él suelta un chillido.
Todo el mundo a mi alrededor se desvanece. Siento como la excitación incrementa y el deseo va aumentando con cada uno de nuestros movimientos.
Poco a poco, voy saciando este deseo.
Poco a poco, siento como mis piernas tiemblan y llego a un estado de gozo y plenitud.
Cuando ambos hemos terminado, él se acuesta a mi lado. Me sujeta suavemente de la cintura y sus labios se posan sobre mi frente.
Su cuerpo es todo lo que necesito para saciar esta hambre carnal que me provoca, pero su espíritu y su carácter son esa llave hacia la libertad y hacia lo desconocido, guiándome a los misterios de su mundo, mientras yo le revelo los del mío.
La promesa 🤝 Namor x Fem Reader
Notas: Aquí va otro fanfic Namor x Fem reader en español... Afortunadamente, he tenido inspiración para escribirlo. Jajaja.
No tiene escenas fuertes o explícitas... Tal vez algo de masoquismo (pero no en un sentido sexual). Texto largo.
Resumen: En un momento de vida o muerte, lo que menos esperas es encontrarte con un ser desconocido, de otro mundo. ¿Cómo enfrentarás esta situación? ¿Lograrás liberarte?
Gif: wiha-jun
El aire se va poco a poco, mis pulmones no aguantan más... Siento como mis músculos se van agotando y no tengo fuerza para seguir luchando.
Lo último que veo es el oscuro e infinito abismo del mar. La muerte viene abrazarme, lo presiento. Si así voy a marcharme de este mundo, al menos lo hice en el lugar que más me cautivó.
La ropa me pesa y lentamente voy...Voy... Cerrando los ojos. Es el beso de la muerte, lo siento.
A...
...
...
...
⭐⭐
Empiezo a toser... Tanto como si la peor de las gripas me hubiera afectado, salvo que esta vez, escupo agua... Bocanadas del agua salada.
El sabor es repugnante.
Estoy viva.
Tan pronto recupero mi respiración, me percato que estoy en un lugar totalmente desconocido.
Es una cueva.
Dudo que la corriente del mar me haya arrastrado hasta aquí.
-¿Hay alguien aquí? - Trato de gritar, pero mis esfuerzos resultan en un susurro inaudible.
Solo se escucha el sonido del agua en movimiento. El lugar es bello, tranquilo. Las estalagmitas decoran el lugar, pero no hay nadie.
Siento pánico, cansancio, el cuerpo me pesa mucho, el vestido que llevo no ayuda mucho, pues escurre mucha agua.
Quiero regresar a casa, pero no sé si lo logre, no tengo la capacidad para regresar a tierra firme.
El miedo es muy fuerte. Alguien tuvo que haberme traído hasta aquí... ¿Quién? ¿Por qué?
-¡Hola! - Sigo intentando encontrar respuestas a mis preguntas. - La voz me tiembla...
Intento levantarme, pero cada esfuerzo es nulo. Cada parte de mi cuerpo está con mucho dolor.
Siento frío... Tirito.
Con cada segundo que pasa, la incertidumbre se apodera de mí. Pero el cansancio y la debilidad impiden que logre moverme, encontrar una salida.
No sé si pueda sobrevivir.
Tirito mucho, la ropa mojada no ayuda. No tengo a dónde ir, no puedo moverme como normalmente lo haría.
La situación parece no mejorar. Entre más corren los minutos, siento que todo parece más confuso y que no encontraré la manera de salir de aquí.
Me acomodo en posición fetal, buscando calentarme. El estómago me gruñe.
Quisiera comerme un barco completo si pudiera.
Los párpados me pesan mucho. Quiero dormir.
¡No! ¡No! ¡No lo hagas! ¡Mantente despierta! - Es lo que me repito mentalmente.
Dormir no es una opción. No quiero terminar en una situación peor.
Las chances de que despierte mañana pueden ser más altas que bajas, no lo sé.
El sueño es fuerte cada vez más... Sigo batallando contra mi propio cuerpo.
¡No te duermas! ¡No te duermas!
...
...
...
Un hombre... Es lo único que logro distinguir entre dormida.
...
...
...
⭐⭐⭐
Los rayos del sol caen sobre mis ojos, mi mano se posa sobre ellos, cubriéndolos. La sensación es incómoda.
Cuando despierto, estoy en otro lugar... Estoy dentro de una hamaca...
¿Una hamaca?
¿Qué está pasando?
Cuando me levanto, no encuentro rastro de la persona que vi ayer.
Sí, estoy segura que vi una persona. Era un hombre.
¡Carajo!
Toco cada parte de mi cuerpo, en medio del dolor de los movimientos, todo parece estar intacto.
Afortunadamente, solo estoy cansada por el intento de nadar a la superficie, mientras el agua me arrastraba.
Torpemente, me pongo de pie y vuelvo a revisarme.
Nada que no hubiera querido que me pasara, sucedió. Estoy intacta, incluso con la ropa que llevaba puesta ayer.
Cuando me percato de que, en la medida de lo posible, estoy bien, observo el sitio... Tiene una arquitectura y adornos particulares.
Los he visto en documentales y libros de historia. No es un estilo "actual"... Parece algo más prehispánico.
Es como si el tiempo en esta cueva nunca hubiera pasado.
A pesar de lo fascinante que pueda ser este sitio, necesito salir de aquí. Quiero irme a casa, abrazar a mi perro, decirle a mi familia que estoy bien.
¡Mi familia!
¡Ellos deben pensar que...!!!
¡Pero no estoy muerta! ¡Estoy viva!
¡Cansada! ¡Muy cansada... Pero viva!
Siento un vacío en el pecho de solo pensar que ellos deben creer lo peor.
Con afán observo cada rincón de la cueva, intentando encontrar la salida y terminar con esto pero no encuentro nada.
Arriba, por donde llega el sol, solo hay una grieta pequeña y es bastante alto. Escalar hacia ese punto no es opción.
-¡Hola! ¡Auxilio! ¡Auxilio! - Grito con todas mis fuerzas.
No hay respuesta. Solo escucho el eco de mi fallido intento de comunicarme con alguien.
-¡Auxilio! ¡Auxilio!
Nada...
...
...
-¡Ahhh! ¡Miren quien despertó!
Mi corazón se acelera, mis piernas empiezan a flaquear... ¡Es la voz de un hombre!
Cuando me doy la vuelta para verlo...
No, no es un hombre... ¿O sí?
Sí, es un hombre... Viste con accesorios muy elaborados, usa un short...¿Tiene alas en sus pies?
- Los humanos no aprenden... A ustedes les gusta sufrir, pero no podía esperar menos. La superficie es un lugar infeliz, hostil.
Quedo impactada por su apariencia... Es un humano, pero al mismo tiempo no parece serlo.
Trato de responder...
-¿Quién eres? ¿Qué eres? - Exclamo.
- ¡Aquí quien hace las preguntas soy yo!
Siento como la sangre me baja de la cabeza a los pies. El corazón y la respiración se me aceleran y corro... No sé a dónde pero corro.
- Ahhh... No tienes lugar donde esconderte. Solo yo puedo enseñarte la salida que con tanto afán intentas buscar. - Una sonrisa cínica se dibuja en su rostro.
-¡Déjame ir! Nunca volveré. Prometo no volver. No me importa quien seas, solo quiero irme a casa.
- A pesar de tu fascinación por la muerte, debo admitir que es divertido tenerte aquí.
No es gracioso, imbécil.
-¿Qué tanto te divierte de mí? ¡Casi me muero!
-Tú misma acabas de responder tu pregunta.
-¡Imbécil!
-Te hace falta más respeto y ser agradecida con tu servidor. ¡Yo te salvé!
-No pedí ser salvada...
-La manera en que te arrastraba el agua me decía lo contrario.
-¿Qué eres? ... ¿Quién eres?
- Tengo varios nombres...- Hace una pausa. - Mi pueblo me llama K'uk'ulkan, pero mis enemigos me dicen Namor.
Ese nombre se me hace familiar... Recuerdo haber oído historias sobre K'uk'ulkan hace unos años atrás.
- Pues... Como sea que te llames... Solo pido...¡No!...¡Exijo! ¡Exijo que me dejes ir!
-Aquí tú no exijes nada. Aquí mando yo.
-¿Cuánto tiempo estaré aquí? Mi familia, probablemente, piensa que estoy muerta.
- Déjame pensarlo... Porque, enserio, nunca me había divertido tanto con un humano... Digo, humana.
-¡Por...! - Inhalo.- ¡Por favor, déjame ir! Ni siquiera sé dónde estoy... Prometo que no mencionaré esto.
- ¡Por fin! Pensaba que no tenías ni una pequeña muestra de respeto por otras personas.
-¡Basta! ¡Por favor, muéstrame cómo salir de aquí y ya!
El hombre... Namor, sí, Namor... Camina hacia mí.
Parece un tipo arrogante, camina con tanto orgullo, mostrando un poder que no sé si realmente tenga aquí.
-Siempre he tratado de ahuyentar a los humanos de mi reino, de mi pueblo...pero... ¿Qué pasa? Ellos siguen llegando, los veo con sus embarcaciones, nadando, fastidiando a los animales. Llegan con sus ruidosas fiestas, su basura... ¡Tengo que defender lo que es mío! ¿Y cómo tengo que hacerlo? Lamentablemente, muchos no sobreviven y encuentran sus cuerpos en la playa... Y a veces, aunque no quiera... Debo admitir que mi madre, de alguna manera, intercede por ustedes, y me pide que los salve...
Sus gritos resuenan en toda la cueva.
Se siente su furia, también su tristeza, su melancolía y nostalgia.
-¿Dónde estamos? ¿Qué tiene que ver tu madre con esto?
-¿Dónde estamos? Eso no importa... Y... Y mi madre... Ella es el único recuerdo bueno que tengo. Por alguna razón, ella sigue viendo bondad en ustedes.
Estoy más confundida que antes.
- Así que, por tu propio bien y el de tu especie... No vuelvas.
-¿Qué?
-¿Sigues sin entender?
-El que no entiende eres tú... Todo lo que pasó fue un accidente... Un mald*to accidente...
- Te daré la salida y podrás marcharte...Pero hasta que lo decida.
- ¿Qué?
Se marcha.
El vacío, la impotencia y la ira se apoderan de mí.
Sigo buscando la manera de largarme pero es imposible.
Unos minutos después, Namor regresa.
-Ponte esto y podrás volver a casa.
Esta vez su tono parece más conciliador.
Es un traje de ...¿Buceo? No... Es un traje para nadar bajo el agua, pero no es igual a los que se usan para bucear.
Cuando entro en el traje, nos sumergimos. Es bastante profundo.
Él es un hombre ágil bajo el agua...
La fauna marina es fascinante, nunca había estado tan cerca de los peces como lo estoy ahora.
Más tarde, nos detenemos y subimos a otra cueva.
Él me ayuda a ponerme de pie y a salir del traje.
Por más que quiera evitar el contacto físico, es imposible.
Sus manos son ásperas, su piel es morena, el agua cae de su cuerpo casi que en perfecta armonía... Todo de él sigue siendo un misterio.
-Puedes seguir nadando hasta llegar a tierra firme.
-¿Por qué me ayudaste?
-Ya te lo dije... Mi madre te ayudó, yo no hice nada.
- No creo. No te creo.
- No tengo que darte explicaciones, humana. Solo vete.
- No puedo nadar... No tengo la fuerza para hacerlo. El cuerpo me duele. Al menos, sin ese traje, no puedo nadar con facilidad.
- Ese ya es tu problema.
- Bien, entonces creo que moriré de hipotermia... O tal vez de inanición... Las fuerzas me darán para nadar un par de metros y ya.
- Pero querías irte... Quieres irte.
- Sí, pero pensé que tu ayuda iba ser mejor que esto... No podré nadar por mi cuenta.
- No puedo hacer más nada por ti... No puedo hacer que los humanos me vean.
- Faltan unas horas para que oscurezca, podrías ayudarme cuando caiga la noche, tu estarás bien y yo podré irme a descansar. Solo pido esto, por favor.
- ¿Qué tengo a cambio de esto?
- Mi silencio y mi ayuda. Ayudaré a que nadie se acerque a tu hogar. Tienes mi palabra.
- ¿Por qué confiaría en ti?
- Porque en este momento solo te tengo a ti... Ni siquiera mi cuerpo me funciona en este momento, mi mente, mis huesos y músculos están cansados.
- El cansancio físico no es razón para que confíe en ti.
- ¿No eres capaz de ver? Me tienes casi que a tu merced. Si hubieras querido que yo muriera, no estaríamos aquí, teniendo esta conversación. Solo quiero descansar y terminar con esto.
Por primera vez, él no replica. Parece que aún hay algo de sensibilidad y empatía en su acuático cerebro.
Me siento a la orilla, contemplando el paisaje. Tratando de pensar en otra cosa mientras intento despejar mi mente.
Una brisa suave y fresca empieza a correr.
Inhalo y exhalo... Inhalo y exhalo... Se siente una paz inexplicable.
Solo el agua puede hacer que me sienta así.
- Mi madre contaba historias hermosas del mundo de arriba, de la tierra. Es un lugar hermoso, con un aire pristino.
¿Me está hablando?
¿Qué se le metió en la cabeza?
No estoy segura si quiero conversar. Al principio parecía un hombre sin intenciones de ser amistoso.
...
...
¿Debería decir algo?
...
...
- Muchas veces he venido aquí, he caminado por tu mundo... Recordándola a ella... Buscando su voz y sus respuestas a mis preguntas.
...
...
...
- ¿El tiburón te comió la lengua?
- No. Solo que hace unas horas no querías dejarme libre. Y ahora, como si nada hubiera pasado, me hablas de tu mamá, dices cosas que no pensé que podrían salir de tu boca.
- Al parecer, no todos los humanos son egoístas.
- ¿Por qué lo dices?
- Por la manera que hablabas de tu familia. Ellos te importan.
- Sí... ¿Y a quién no? Ellos deben estar pensando lo más trágico, deben estar llorándome. No merecen pasar por ese dolor mientras tú y yo nos sentamos como si fuéramos los mejores amigos.
- Nadie merece llorar una pérdida... Pero eso también hace parte de la vida, de su ciclo. Incluso, de esas pérdidas se aprende algo.
- ¿Aprendiste a sentir resentimiento por los humanos?
- No es resentimiento, es la necesidad de proteger lo que quiero de la avaricia y la perdición de los humanos. Es preservar lo que mis antepasados hicieron.
- No todos los humanos somos avaros o malos. Tu cultura, tu mundo, sé que vienes de un linaie de muchos siglos atrás... Es interesante. Es como si la historia recobrara vida.
- Para mí es más que historia, es lo que soy.
- Lo comprendo... Lo que soy está aquí... Bueno, no aquí, aquí... Sino allá, en la ciudad.
- Y para mí está en estas aguas.
- Creo que tenemos una que otra en común... - Sonrío.
- No pensé que lo diría, pero... Sí.
¡Se está abriendo! Veo un lado sensible en él... Sensible y dulce.
Es un gobernante con principios tan rígidos cómo su postura, pero también tiene una delicadeza por lo que le importa... Ya no sé qué pensar.
Después de horas, esperando que llegue la noche, por fin avanzamos.
La luna está a brillando, el cielo está despejado.
Siento alegría y tranquilidad al volver a tierra firme.
Por fortuna, la playa está sola. Así que él está seguro.
- Bien... Aquí me quedo yo. - Susurro.
- Ve y abraza a tus seres queridos. Ya estás en casa.
- Gracias.
Los rayos de la luna caen sobre su piel mojada. Es atractivo. Sus ojos son oscuros, transmiten misterio, furia pero también ternura.
Sí, él es un misterio.
Sin decir más, ambos nos separamos, siguiendo nuestros propios caminos hacia nuestros hogares.
⭐⭐⭐⭐
Unos meses han pasado desde aquel extraño encuentro y, por más que intente sacar a Namor de mi cabeza, hay algo que me impide hacerlo.
Siento como el mar me llama y aunque he evitado regresar, esta vez no puedo contenerme.
Quiero verlo.
Trato de irme más preparada, con un equipo de buceo... Es una tarde soleada, perfecta para nadar.
Aunque mi familia se opuso, sé qué quiero regresar.
Preparo una embarcación con mi equipaje y tomo rumbo hacia el mismo punto donde caí aquella vez.
Me sumerjo...
Nado unos metros...
Solo veo peces, sigue siendo igual de hermoso como hace varios meses.
No hay nadie.
Cuando el oxígeno de mi tanque empieza a bajar, nado hacia la superficie.
La frustración es innegable.
Subo a mi embarcación con el corazón arrugado.
Sí... El corazón...
¿Podrá ser qué?
...
¡Oh no! Lo que menos deseo es estar enamorada de un sujeto que la mayor parte del tiempo solo muestra su odio por mi especie.
Me devuelvo al muelle pensando en lo que acabo de darme cuenta.
Tratando de seguir buscando alguna explicación para esto, me quedo toda la tarde, ilusionándome con poderlo ver.
Pero no, no aparece. No hay señales de nada ni de nadie. Solo las olas siguiendo su curso.
Paso por la playa donde nos vimos por última vez...
...
...
Una figura emerge de las aguas... Su cuerpo luce en perfecta armonía mientras las gotas caen con ritmo.
No puedo evitar sonreír... Es él...
- ¡Rompiste tu promesa! - Exclama.
- Lo sé y lo siento.
- ¿Cómo hago que entiendas que no debes volver?
- No lo sé. Creo que tú sabes que llevaba mucho tiempo sin bucear, sin estar bajo el mar.
- Pero eso no justifica que hayas roto tu promesa.
- Ya dije que lo sentía.
- Los humanos son muy obstinados...
- No lo voy a discutir.
- ¿Por qué regresaste?
- También te lo dije... Llevaba mucho tiempo sin tocar el agua.
...
...
Hay un silencio incómodo entre los dos.
- Eh... Creo que nunca te dije mi nombre... ¿Verdad? - Es lo único que se me ocurre.
- No, nunca.
Le digo mi nombre, mientras estrechamos nuestras manos. Siento como una oleada de calor se sube a mi cabeza, si pudiera ver mi reflejo, no dudaría que mis mejillas se enrojecieron.
- Bien, pues es un placer poder conocer tu nombre. - Y lo repite tantas veces que parece un CD rayado.
Al escucharlo, siento que el corazón se me acelera... Pero esta vez es por la atracción que siento hacia él.
¿Seré una masoquista?
Después de caminar como por una hora, nos despedimos.
- ¿Volveremos a vernos? - Pregunto.
- Es una promesa. Y yo sí cumplo lo que prometo. - Dice él mientras sonríe.
Mi princesa 💕 | Namor x fem reader
Notas: 100% en español, algo cursi y tierno.
Resumen: Tras compartir unos meses con el gobernante de Talokan, te das cuenta que un sentimiento más profundo, que va más allá del deseo, nace por él. ¿Cómo resolverás esta situación?
Gif: themarvelmultiverse
Miro mi cama vacía... Todo parece estar en calma, al menos en el exterior.
Dentro de mí solo corre la furia, la tristeza y la decepción. Habíamos empezado a forjar un vínculo tan fuerte como las mismas olas del mar.
Aún recuerdo las noches cuando caminábamos en la playa, contándonos historias sobre nuestro pasado y presente.
Sus ojos irradiaban dolor pero también mostraban esperanza. Su historia forjó al ser que es hoy, al ser que conocí por accidente una mañana mientras intentaba bucear.
Su historia forma parte de ese ser inquebrantable pero encantador, del que me enamoré.
¿Amor? Sí, eso me temo.
Y aunque quiera huir de este sentimiento, aunque trate de olvidar todos esos momentos en los que su cuerpo me cubría completamente, en los que sus labios buscaban los míos con desespero, sé que esto amor.
¡Carajo!
¿Estaré bien?
Nadie me creería. Son casi inexistentes las personas que afirman haberlo visto.
K'uk'ulkan
El mundo ya no es el mismo desde que los aliens invadieron Nueva York o desde que la mitad de la población en el universo desapareció.
Y mi mundo no es igual desde que él apareció.
Prometimos que semana nos encontraríamos en el mismo lugar, cerca de mi casa, pero... Ambos rompimos esa promesa.
Al darme cuenta de lo que empecé a sentir por él, quise escapar y no enfrentarlo.
¿Por qué él sentiría lo mismo? Al fin y al cabo, ambos nos seguimos viendo para apaciguar un deseo carnal y tal vez, para romper con los paradigmas que cada uno de nuestros mundos forjó.
Lo quise así. Él también. Sin embargo, no pensé que durante todos estos meses pudiera crecer algo más allá de la simple atracción.
Él es un rey, un dios. Yo solo soy una mortal.
⭐⭐
Casi ocho meses han pasado desde la última vez que nos vimos. Cada noche me encierro en mi habitación, distrayéndome con las ocurrencias del internet. No quiero asomarme a la playa.
Tal vez sea estúpido, pero sé que estar con él no es lo ideal. No podríamos vivir como dos personas que solo quieren estar juntas.
Somos diferentes... Y a pesar de eso, siento que también somos iguales... Su sensibilidad por su mundo y la manera tan apasionada que habla sobre él, su dolor, su pérdida, su soledad se complementan también con mi dolor, mis preocupaciones, la pasión con la que intento vivir cada día mi vida.
Esta lucha interna parece no acabar.
La noche llega de nuevo, intento dormir pero las penas del corazón y los "¿Qué pasaría si...?" se replican en mi mente.
El insomnio es fuerte...
Y pienso en él otra vez...
Su cuerpo es casi que la definición del pecado mismo, tan imponente, tan escultural y hermoso. Sus ojos son tan oscuros, son el espejo de su alma: tan sensible y al mismo tiempo, fuerte.
Es un ser con tantas matices, que cada una de ellas lo hace casi que perfecto ante mi mirada.
Y aunque no quiera verlo, la razón me dice que lo busque, que no me siga ahogando en esta tormenta.
Y aunque no quiera verlo, el corazón me grita que salga por él, que me arriesgue. Si me ahogo, me ahogaré pero no por cobarde.
Este sentimiento es tan pesado, al igual que un saco con piedras.
Tomo aire... Tratando de no hiperventilar, calmando la ansiedad que empieza a consumirme.
Me pongo mi ropa de playa... Tomo mis sandalias, salgo de casa y camino hacia aquel muelle donde lo vi por primera vez.
La brisa es suave. La luna brilla en todo su esplendor. Las olas del mar son música para mis oídos. Es pacífico.
Solo estamos mis pensamientos y yo.
No hay señales de él.
Lo intenté.
Al menos vine a buscarlo.
Al menos he logrado contener la ansiedad.
Me quedo de pie, contemplando el cielo nocturno. Intentando encontrar una explicación lógica para todo lo que ha sucedido en este último tiempo.
No hay, no existe.
Simplemente me enamoré de él y ya.
Suspiro.
La brisa se siente tan bien. Decido quedarme otro momento más, escuchando el sonido de las olas.
Después de otros minutos más, por fin siento que tengo sueño.
Así que decido hablarle al mar, para soltar todo lo que siento, liberarme del peso de este amor que no es correspondido, después de todo, él no conoce ese sentimiento.
- Adiós, mi amor. - Susurro. - El mar conoce cómo empezó y ahora sabe cómo terminó esto. Solo él sabe la intensidad de este sentimiento. Dónde quiera que estés, espero que te encuentres bien. Adiós, amor.
Suspiro nuevamente. Intentando frenar el llanto que me invade.
Siento el estómago revuelto, las rodillas débiles. Es difícil terminar algo que no empezó.
Camino hacia casa.
La impotencia se vuelve apoderar de mí. Me siento quebrada.
Cuando llego a casa, la soledad se siente abrumadora, pero sé que estaré bien con el paso del tiempo.
Me sirvo un vaso con agua, bebo... Se siente bien sentir como el líquido baja por mi garganta.
Llego a mi habitación, pero algo no está bien...
Una concha... Hay una concha sobre mi almohada.
¿Será él?
Intento no ilusionarme.
Salgo de mi casa, corriendo hacia la playa...
Mi visión contempla la majestuosidad del mar y la majestuosidad de... ¡Su cuerpo!
¡Es él!
¡Es él!
¡Es él!
-¡Na...! ¡Namor! - Corriendo hacia él, nos unimos en un abrazo.
Su piel es suave, pero sus manos son ásperas. Es un contraste cautivante, es lo que lo hace a él, bueno... Él. Mi rey, el rey, el dios.
-¡Princesa! - Susurra cerca de mi oído.
Extrañaba su voz.
-Lo siento, lo siento tanto. - Replico.
Rompemos el abrazo, su mano se posa sobre mi barbilla.
-Yo...Yo lo siento más.
-¿Qué nos pasó? - Digo entre sollozos.
- Nos dejamos llevar por el miedo.
Sí, es cierto.
-El miedo es el impulso que nos puede proteger del peligro del mundo o llevarnos a dejar lo que más deseamos. - Continúa.
Ok, solo entendí una parte de todo eso.
-¿Desear? - Carajo, lo deseo a él.
- Sí. La superficie ha sido un lugar hostil para mí, para mi pueblo, pero también me ha mostrado la bondad que puede haber en muchos humanos. - Su frente roza la mía. Sus brazos vuelven a cubrirme.
-Lo siento tanto... - Susurro.
-Yo también lo siento. - Sus manos toman mi cintura, mientras que sus labios encuentran los míos. Es un beso lleno de furia, de necesidad.
Es salvaje.
Mis manos acarician su cabello, su rostro y bajan a su pecho. En ese instante nos detenemos.
No puedo más...
-¡Te amo! - Grito.
Por fin lo logré. Lo dije.
-¡Te amo, mi princesa!
También lo dijo, es un amor correspondido. No importa si yo soy una humana. Siempre he sido su princesa, solo que éramos muy tercos para darnos cuenta.
-¡Mi rey! ¡Mi amor!
-¡Mi princesa!
De nuevo sus labios y los míos se enlazan. Sus manos recorren cada centímetro de mi piel, es un derroche de pasión. Mis manos viajan por su espalda, aumentando el deseo de tenerlo dentro de mí.
No soy fan de escribir mucho, de hecho es algo en lo que apenas he empezado y cuando tengo tiempo libre, la inspiración o las ideas, lo hago a manera de pasatiempo.
I've been trying to write fics in English, but English it's not my mother tongue and I feel when I write un English, there are a lot of things that I can't write un a good way... Should I write something in Spanish?
¿Debería escribir algo en Español? Hago el post porque por Tumblr no he visto fics en español y más de Marvel y quisiera saber si hay personas que hablen o entiendan el español para 'fangirlear' un rato. xd
Saludos.
Me: I'll watch Black Panther Wakanda Forever for the plot. 😍
The Plot: 🔥🔥🔥🥵🥵🥵
📸: Sorry I can't remember where these photos came from, pls If you know, let me know too. 🙈🙈🙈