a veces te extraño demasiado, otras veces quisiera borrar todos tus recuerdos; a veces quiero que nada me importe y llamarte, otras recuerdo cómo me trataste en nuestra última conversación y desearía nunca habernos cruzado; a veces veo una y otra vez los recuerdos de cuando éramos felices, otras veces no puedo recordar lo bueno porque lo malo me rompió una y otra y otra y otra vez; a veces muero por correr a tus brazos cuando la vida duele demasiado, otras veces quisiera gritarte en la cara que me dañaste como nadie nunca había hecho; a veces quisiera contarte que aunque he intentado borrarte, no lo he logrado; a veces quisiera decirte que yo me he esforzado en hacer las cosas bien en este último tiempo, en sanar, me he concentrado en mí, pero me detiene a buscarte la voz que me indica que tú no has hecho lo mismo, que has estado llenando vacíos, que seguiste adelante fácil y que en ningún momento miraste lo que dejaste atrás