Pierdo confianza en mí misma al darme cuenta lo poco que signifiqué en tu vida. Me miro al espejo sintiéndome pequeña, aunque de pequeña no tenga nada. Examinó mi cara a detalle, observo lo pálidos que se han vuelto mis labios, y los sueños rotos que se encuentran en mis ojos. Pierdo esperanzas. Busco en mi armario algo que no te guste, el vestido gris que odiabas porque era muy escotado lo coloco en mi cuerpo como si fuera un trofeo. Tacones negros, labial rosado, cabello recogido, corazón destrozado. Intento salir de la casa, tu ausencia me parece insoportable, pero tus recuerdos en cada esquina se me hacen desquiciantes. Pierdo la cordura. Salgo a paso apresurado, rogándole a la vida que también te pierda a ti en alguna parte de la avenida.













