El doctor le había dicho que estaba bien, su cuñada se había encargado de darle uno de sus maquillajes para el golpe y Jaemin había cumplido su promesa de un montón de abrazos y chocolate caliente, pero eso no quitaba que los ánimos de la castaña estaban por los suelos y sus ganas de levantarse de la cama estaban muertas y enterradas. Tenía todo ahí, a final de cuentas. Su celular, música y un poco de incienso que había puesto temprano, aún el olor a lavanda ayudándole a estar ahí por más tiempo hasta que escuchó la puerta – Jaemin, pensó– los pasos por la habitación y luego esa voz gruesa poco más cerca de su cama. “¿Junho?” preguntó despacio, apenas abriendo los ojos, no sabía bien si quería verle ahí, si le ayudaría en algo… probablemente a estas alturas ya todo el mundo se había dado cuenta de lo que había sucedido en la fiesta y…. los moretones “Yah— ¿Qué haces aquí?” preguntó, rápidamente incorporándose, cubriendo la mitad de su rostro con la sábana, aunque esa tintura rojiza aún podía notarse en la parte más alta de sus pómulos, muy cerca de su ojo izquierdo “¿B-buscas a Jaemin?”
sonrío apacible ante aquella pregunta mientras se quedaba quieto en su lugar, sin interés de invadir más de lo que debía. vaya, parecía que era el único que estaba tan dichoso de volver a verla, quizás haría aquello una visita rápida, preguntaría por su amigo & se daría a la fuga, pero--- el quería quedarse. ‘estaba-’ quedó a la mitad de su oración cuando se permitió avanzar un paso más & ah+i, sus ocelos enfocaron aquellas facciones, ese pómulo carmesí, algo inflamado. petrificado se quedó por un segundo antes de titubear, mientras abría bien sus avellana. ‘mina---’ al final, no pudo resistir & con celeridad se aproximó a la cama de la ajena, recargándose ahí con su costado e inclinándose, sin pensar ya en la distancia, tirando a la basura el respeto al espacio ajeno, dejó que sus dedos viajaran hasta aquel rostro, tomándola por la quijada. ‘¿qué te ha pasado?’ consternado, le invadió un extraño sentir, mismo que tenía años no le visitaba: preocupación. ahí, se derritieron sus paredes heladas, quedando solo él, inquieto & alarmado. ‘¿quien te ha hecho esto?’ su voz, si aun estaba en tono calmo, se tornó áspera, firme a las ideas que su mente comenzaba a formular.