Respuesta simple de múltiples significados. Desde el principio, nunca ha sido el tipo de persona cautelosa, porque sinceramente preocuparse por reputaciones y opiniones eran lo menos pensado por el joven. Sin embargo, cada vez que fue blanco de la misma pregunta, no podía evitar ablandarse y sonreír tontamente. ‘’Repartir un poco de alegría puede ser divertido, ¿no?’’ La franqueza de sus palabras siguieron una mirada seria, extendiendo los chocolatinos a la bonita chica sentada debajo del árbol. ‘’Y no te preocupes tanto.’’ Apuntó en dirección al blog de notas. ‘’Para memorizar lo mejor es la calma y comer. Sé paciente.’’ Confirma, percatándose la presencia de su acompañante y llegando a tomarle del brazo, emprendiendo camino a una nueva víctima. ‘’BonBon, la chica me preguntó el motivo de repartir dulces, creo que tiene una visión pesimistas del entorno académico. Tampoco es como si fuéramos a hacer maldades ¿Cierto? Y si, sé que ofrecí pudin de… ¡Pero no es maldad, nos ayuda con la digestión!’’
le regala una pequeña reverencia a la fémina, por educación y con una sonrisa se despide de la chica al mismo tiempo que ondea su mano en esa dirección. nuevamente entrelaza su brazo con el masculino y continua con sus andanzas hasta una pareja, que se encuentra en la lejanía. ‘Yo no haría maldades, pero no estoy del todo segura de otros por aquí, oppa’ y con su índice deja un pequeño toque en la mejilla contraria, dos veces. las travesuras eran una característica de él, así que era algo que podía suceder tarde o temprano en su tarea de repartir dulces por la universidad. ‘¿alegraste a esa chica con tus dotes carismáticos? sé que eres bueno en eso, danonino’ y en su segundo encuentro lo descubrió, siempre encontraba una manera de hacerla reír. una carcajada se escucha después de su aparentemente nuevo apodo para el chico. ‘omitamos esa parte, oppa’ claramente necesitaba usar esa imaginación artística para un buen apodo y no sólo pinturas o diseños. ‘Yah! pero dejará a las personas en el baño por un buen rato, no creo que sea la mejor forma de ayudar con la digestión, oppa’ y ya con sus siguientes víctimas, la cobriza extiende la canasta llena de dulces hasta ellos con una sonrisa en su carmín. ‘dos por persona por favor’