LIberalismo se basa en la suposición de que tienes acceso privilegiado a tu propio mundo interior de sentimientos, pensamientos y elecciones, y que nadie fuera de ti puede entenderte realmente. Esta es la razón por la cual sus sentimientos son la máxima autoridad en su vida y también en política y economía: el votante sabe mejor, el cliente siempre tiene la razón. Aunque la neurociencia nos muestra que no existe el libre albedrío, en términos prácticos tenía sentido porque nadie podía entender y manipular tus sentimientos más íntimos. Pero ahora, la fusión de biotecnología e infotecnología en neurociencia y la capacidad de recopilar enormes cantidades de datos sobre cada individuo y procesarlos de manera efectiva significa que estamos muy cerca del punto en que un sistema externo puede comprender sus sentimientos mejor que usted. Ya lo hemos visto en la última epidemia de noticias falsas. Siempre ha habido noticias falsas, pero lo que es diferente esta vez es que puede adaptar la historia a individuos particulares, porque conoce los prejuicios de este individuo en particular. Mientras más gente crea en el libre albedrío, que sus sentimientos representan alguna capacidad espiritual mística, más fácil es manipularlos, ya que no piensan que sus sentimientos están siendo producidos y manipulados por algún sistema externo.







