“If you don’t like to read, you haven’t found the right book.”
— J.K. Rowling (via goodreadss)
h

Kiana Khansmith
Sade Olutola
Acquired Stardust

PR's Tumblrdome
Sweet Seals For You, Always
trying on a metaphor

Love Begins
"I'm Dorothy Gale from Kansas"
i don't do bad sauce passes

No title available
DEAR READER
Keni
Three Goblin Art
hello vonnie
Stranger Things

❣ Chile in a Photography ❣
occasionally subtle
Misplaced Lens Cap
he wasn't even looking at me and he found me

seen from United States

seen from Canada
seen from Singapore

seen from United Kingdom

seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from Germany

seen from United Arab Emirates

seen from Türkiye
seen from Pakistan
seen from Australia
seen from Spain

seen from Russia

seen from Türkiye
seen from Brazil

seen from Malaysia

seen from United Kingdom

seen from Ukraine

seen from Türkiye
@booksfactory
“If you don’t like to read, you haven’t found the right book.”
— J.K. Rowling (via goodreadss)
““She generally gave herself very good advice, (though she very seldom followed it).””
— Lewis Carroll, Alice’s Adventures in Wonderland & Through the Looking-Glass (via goodreadss)
…6
I have to tell you something,
And i shoud’ve told you long ago.
But i was afraid of what you’d say in return.
Maybe a yes or a no would have been enough…but im sure, you’re gonna stay quiet.
Maybe a whisper might be,
Another opportuniti for me to say these words.
But im sure, you’re gonna keep silence.
And you’re gonna keep your thoughts to yourself .
As i always do when you’re in my head.
…5
Qué lindo escuchar llover,
Lindo desaparecer en el bullicio húmedo de la lluvia.
El no darte cuenta de que afuera la vida sigue, mientras vos te refugiás en mis sábanas.
Y si algún día dejo de respirar? Te susurré alguna vez en un momento de ansiedad…el cual calmaste con un abrazo.
Qué lindo verte reír y saber que existo, ahora y en éste lugar.
Lindo coincidir en este universo, de ésta forma.
Qué lindo escuchar llover gotas inexistentes en alguna realidad lejana, opacada por tu aparente perfección.
Qué lindo era pensar en todo esto…
Qué lindo sería ser vos.
Despreocupada, mientras que yo soy aturdida con facilidad.
Risueña, cuando a mi me cuesta sentir algo.
Qué lindo es escuchar la lluvia sabiendo que en cualquier momento puedo acudir a tus brazos y encontrar un poquito de paz.
Lindo sentir la calidez de tu roce.
Lindo escuchar el murmullo de las gotas contra la ventana.
Tranquilamente podría perderme en tus ojos y volverme a encontrar en tu boca.
Tranquilamente podría ocultarme, con vos, bajo mis sábanas.
…4
Pensé que solo éramos iguales cuando se trataba de sufrir, siempre calladas. Tratando de descifrar algún código escrito en la arena del más profundo océano, siendo éste contaminado por el sufrimiento.
Y nos contamos estrellas a la par del río que fluye inconsolable. Tratamos de encontrarle un final, cuando nadie había hallado su génesis.
Tus ojos me miraban sin realmente mirarme, como buscando una explicación. Ellos dejaban huecos, respuestas a preguntas inexistentes y desbordaban preguntas -casi exigencias- que yo no sabía comprender.
Llegamos a contar 500 estrellas en un cielo blanco, como tu pelo.Blanco, como tu risa. Y no nos dimos cuenta de que faltaba Bastet -mi luna, el nombre de mi luna-, dijiste alguna vez que cuando no encontrara a la luna te llamara, pero me olvidé tu número hace mucho. Tampoco creo que sepas interpretar mis señales de humo. Quizá mi hilo está demasiado enredado, enmarañado, o algo entre medio que impide mi libertad. O puede que éste ya no sea rojo, sino blanco…o azul.
Azul como la sangre del cielo blanco.
Azul cual recuerdo. Un punto azul perdido en el blanco manto de la nada misma.
Una inexistencia azul, como mi “alma” atrapada en el vacío tajante, brisa de tus carcajadas.
Y el blanco significó vacío, cuando toda mi vida había temido al negro color de la abundancia.
Y mi seguridad escapó de tu blanco pelo, para hallarse en lo reconfortante de un mundo abarcativamente negro.
…3
No puedo escribir.
No puedo conjugar un sólo verbo.
No logro que las palabras comuniquen lo que siento.
No soy capaz de sintetizarlo todo en una simple oración, párrafo o en un texto.
No soy simplemente letras agrupadas en un orden específico.
Lo que sentimos no se termina cuando el corazón ya no late.
No puedo escribir recuerdos.
No puedo escribir canciones, cuentos.
No puedo describir lo que sentí, siento o quizá sienta…porque en realidad ¿qué es sentir?
Alguna vez pensé que las letras llegaban a comprender mis sentimientos, que los explicaban…pero no, la palabra sólo significa lo que alguien quiere que signifique.
Aunque yo escriba mil versos impregnados de tristeza, de la más densa oscuridad…aunque lo haga, siempre habrá alguien que encuentre belleza en esas líneas, alguien que encuentre fortaleza en su significado y que por ellas pueda ser feliz.
Pero cada vez que yo las lea, las recite; lo único que van a lograr es ponerme triste.
Las letras no son más que un mero vehículo, obsoleto.
En mi caso, ya no me bastan, no me llenan…no me explican porque no me saben comprender.
Porque ya no sé qué es sentir.
Porque jamás supe qué es existir.
Jamás supe qué se sentía, saber que se siente.
Y por eso, no puedo escribir.
…2
Ojalá le hubiera conocido en otro tiempo.
En otra realidad, totalmente alterna a ésta.
Porque quizá ahí podríamos estar, sentir, jurar.
Pero no podemos, no porque no queramos sinó porque el viento nos juega en contra…y la vela no se mantiene encendida si nadie la sostiene.
Porque la lluvia ya no moja.
Porque el silencio me hace ruido…y yo ya no comprendo lo que me susurran tus caricias.
Me hubiera gustado haberte conocido en profundidad, derribar tus más grandes muros.
Me hubiera gustado el haber podido delinearte en las estrellas de mis lunares.
Sentirte, sentirme.
Pero no pudimos, la vela ya estaba casi consumida…y el viento se estaba por llevar el hilo, el poco hilo que le quedaba.
Rojo, gritó el atardecer mientras el hilo se escapaba de nuestro presente, negando tanto al futuro como a nuestro pasado.
Y allá me quedé, petrificada.
Y te fuiste, sin dejarme conocerte.
El viento que se llevó al hilo te llevó a vos también.
Me dejaste sólo con la cera de una vela a medio consumir.
Me dejaste con una vida a medio vivir.
Ojalá te hubiera amarrado bien fuerte a mi costado, para, por lo menos, irme con vos.
O en su mejor variable, quedarnos.
Mi vela ya no sabe brillar, perdió a su hilo…perdió su calor
Y yo…yo perdí a quien me hacía creer que el calor existía.
Se puede decir que me quedé con la vela.
Fría, dura y constante…sin alteraciones.
Pobre vela, me dije, ya no va a poder transformarse… Que egoísta el hilo, pensé, por dejarse llevar por el viento.
Y ahí lo comprendí, o creo que logré hacerlo.
Era nuestra oportunidad para complementarnos en exceso, para encontrar el calor en nosotros mismos.
Para buscarnos y así , algún día, encontrarnos.
Porque aunque el viento sople y la vela se apague,
Aunque el hilo corra y te lleve otra vez,
Aunque pase todo eso, si encontramos calor, si nos encontramos…
Nos vamos a poder fundir para juntarnos, vela e hilo otra vez.
Como debería ser.
Como quisimos que sea.
Pero te fuiste,
Antes de que te fueras.
…1
El huele a desayuno de verano, a vainilla con miel…a abrazos mal dados.
Abrazos, en los cuales podía sentir su aroma…el cuál luego me persigue, se queda en mi pelo para que lo recuerde, para que quiera volver a abrazarlo.
Hay otras veces en las que el huele a manzanilla con limón y edulcorante, pero jamás pierde su esencia a vainilla, jamás deja de ser él.
Después se preocupa porque la gente puede olvidarlo, qué tonto puede llegar a ser.
Y es que, ¿cómo olvidarlo?
Si siempre está conmigo, en el aire.
¿Cómo olvidarlo? Si ya su aroma forma parte de mi pelo, de mi almohada y de algunas (muchas) frazadas…
Y no contemos, por favor, no contemos la cantidad de buzos que tienen su olor impregnado.
¿Cómo olvidar su voz?
Porque si existe algo más dulce que su aroma, es su voz.
Cualquier persona volvería a creer en alguna clase de deidad, sólo con escucharle cantar un rato.
En mi caso, yo solo necesito escucharlo respirar cada vez que lo abrazo.
Porque en ese momento todo es paz, el tiempo vuela pero realmente no nos afecta.
Porque todo termina en el aire, cosa que todos compartimos…y que me encantaría atesorar egoistamente, sólo para mí.
Pero, lo más importante es que su aroma queda impregnado en mi pelo,
¡Y qué lugar tan adecuado!
Para mí, lo hace a propósito para que yo, al dormir, codicie más de esa fragancia…y así lo quiera más.
Pero sólo logro quedarme con aromas residuales de su esencia, el pan dulce recién horneado, un té de manzanilla frío y una vela de vainilla consumida.
Pero siempre quedará un atisbo de su presencia atrapada en mi pelo.
No matter how honestly you open up to someone, there are still things you cannot reveal.
Haruki Murakami, Colorless Tsukuru Tazaki and His Years of Pilgrimage (via goodreadss)
“Respect other people’s feelings. It might mean nothing to you, but it could mean everything to them.”
Roy T. Bennett (via goodreadss)
Stop looking for happiness in the same place you lost it.
Unknown (via wordsnquotes)
Memories and thoughts age, just as people do. But certain thoughts can never age, and certain memories can never fade.
Haruki Murakami, The Wind-Up Bird Chronicle (via goodreadss)
I can bear any pain as long as it has meaning.
Haruki Murakami, 1Q84 (via goodreadss)
If a writer falls in love with you, you can never die.
Mik Everett (via wordsnquotes)
Some people will never fit into your life, no matter how much you want them to.
Anonymous (via wordsnquotes)
Stay close to anything that makes you glad that you’re alive.
Hafiz (via goodreadss)