algo en reacción contraria lo lleva a sonreír, tal vez, por honestidad que parecía destilar su voz. le resultaba difícil de creer que, bajo circunstancias actuales, pudiera decir que presencia contraria no lo mantenía en completa alerta. o quizá era a causa de sus inhibiciones nubladas por el alcohol que hacía mucho más amena la relación que compartían, si es que podía decir que existía alguna. era precavido con amistades a las cuales daba espacio en su vida para evitar situaciones malas o incómodas a futuro, especialmente, cuando intenciones del chico con otros, siempre habían sembrado duda en él. “ lo recordaré. ” asegura, aunque no puede decir con certeza que decisión sería la misma una vez el bebida estuviese fuera de su sistema, o cuando estrés fuera demasiado para poder siquiera pensar en algo más. se conoce lo suficiente para poder dudar de propias palabras en aquel estado, pero omitir detalle era mucho más sencillo que explicarle algo más. “ habrías hecho mis primeros años de universidad más sencillos. ” se atreve a bromear. estudios no eran para nada un obstáculo, es dedicado a lo que hace y a sus gustos, tal vez por eso mismo nunca ha encontrado complicaciones mayores en carrera que ha escogido. “ ¿me dejarás ganar? ” indaga, sopesando aquella como una opción viable, aunque ligeramente dudosa de que fuera honesta. “ nos ahorraría tiempo, pero sería aburrido. ” confesión no se hace esperar, si bien disfrutaba de una victoria, encontraba cierto gusto en aquello que se imponía ante él como una traba en medio de su camino. era, en efecto, algo que lo obligaba a poner más de sí para llegar a resolverlo. no fue hasta que la voz masculina se deja escuchar, que nota la verdadera cercanía que existe entre ambos; aunque ocasionada de forma inconsciente, no la encuentra para nada incómoda. ¿se debía, tal vez, a que estaba acostumbrado a tenerlo alrededor? vista se posa sobre la ajena brevemente, solo para inspeccionarlo. “ ¿sabes qué hace cada llave? ” cree que no, pero no pierde nada con asegurarse de ello. interrogación lo lleva a observar a su alrededor, rebuscando consecuencias de acciones masculinas, atinando a negar suavemente con la cabeza. “ bueno, esa es la intensidad del hidromasaje. ” confirma finalmente, regresando atención a compañía. mano aferra contraria buscando orientarlo al espacio correcto, ofreciéndole libertad una vez estuvo sobre el válvula correspondiente. “ esa es. ” confirma a ciegas, pero seguro de su mención. “ puedo hacerlo yo, ¿o es que te incomoda tenerme así de cerca? ” bromea, por supuesto, carcajada que concluye aquello lo demuestra.
“es que dicen que a los malos perdedores hay que dejarlos ganar o luego es imposible aguantarlos” masculló, aún así riéndose tras decir eso. no porque no fuera lo que realmente pensaba, sino porque ya el nerviosismo brotaba por cualquier lado y se manifestaba en cualquier tipo de acto. “ah, es que yo soy bastante tradicional y aburrido, así que a lo mejor es hora que te vayas acostumbrando”. quería buscar con qué molestarle pero ya no le salía con la misma facilidad que otras veces, y podía que entonces pronto se filtrara la dificultad que estaba teniendo para articular ideas concretas. percibe cómo lo observa, incluso aunque ya la vista la había apartado en busca de algo más interesante en que entretenerse. “no realmente, pero intentando se aprende” alegó, de todas formas dejando que guiara su tacto, sonriéndose para sí en lo que le soltó. a principio de la noche haberle pedido que le tomara de la mano había parecido una petición demasiado pretenciosa, pero de una forma u otra había logrado que algo similar ocurriese. en cuanto le indica que había dado con la correcta, la gira, sintiendo como pronto el jacuzzi se llenaba nuevamente al nivel adecuado. fue durante el correr del agua que su mente comenzó a gritarle que se fuera de allí antes de cometer un error, y si no fuera porque le importaba poco en esos momentos las consecuencias de sus acciones, le habría hecho caso sin chistar. “puedo solo” le advirtió, pronto dando cierre a la válvula. sopesó cómo contestar a esa pregunta, temiendo que el sonrojo de sus mejillas fuera la única respuesta que le pudiese brindar, pero pronto recobró algo de valentía y se incorporó un poco de donde estaba recostado. “no realmente” comenzó a mentir, aún irguiéndose hacia adelante, poco a poco su rostro nivelándose con el contrario. “¿por qué? ¿a ti sí te pone nervioso tenerme cerca?” inquirió, su vista descendiendo hasta labios ajenos para luego volver a mirarle a los ojos, sus orbes imponiendo cierto desafío aunque de notarse con mayor detalle podría entreverse la ligera duda que se escondía en ellas.