¿Mi error o mi suerte?
Ya ha pasado más de un año y medio desde que terminamos. Escribo esto abriendo mi mente, mi horizonte, esperando alguna respuesta de quien llegue a leer esto.
Lloré hasta sentir que quería morir. Me dejé morir de hambre, me drogué, me corté porque no soportaba el dolor de la partida de ese hombre que amé tanto, de una forma tan desinteresada y tan real que todavía me cuesta explicarla.
Hace poco le escribí pidiéndole de vuelta mi cicla, ya sin sentir nada parecido a antes… o eso creía. Pero él decidió decirme que no iba a amar a nadie más, que me iba a amar toda su vida. Y aunque una parte de mí hubiera querido responder lo mismo, cada vez que escucho esas palabras solo recuerdo cuando también le creí antes. Y no pasó. Recuerdo cuánto dolor tuve, cuánto lloré, cuánto me rompí.
Sé que no lo había superado del todo, pero también sé que ya no lo amo igual. Porque ahora, más que amor, siento dolor. Siento miedo. Me siento horrorizada de que vuelva a traicionarme y de volver a convertirme en la persona que fui cuando todo terminó.
Y aun así me pregunto si debería volverlo a intentar. Porque, aunque todos digan que hay miles de hombres, yo siento que él es el hombre que más voy a amar y el que más encaja conmigo. No tengo que forzar nada con él. Me gusta hasta su respiración. Me siento cómoda, tranquila, como si mi cuerpo ya supiera cómo existir a su lado.
Pero también tengo tanto miedo.
Mi vida volvió poco a poco, pero no he querido recibirla con los brazos abiertos porque me asusta. Como si ser feliz otra vez también implicara arriesgarme a perderme de nuevo.












