El credo… aunque no lo crean, para muchos el credo no es algo ni bueno ni malo es algo necesario, algo que te impulsa a hacer lo que nadie más hará, a decir lo que nadie más dirá, a escuchar lo que nadie quiere escuchar y a ver lo que nadie quiere presenciar. Es un peso bastante grande, pero es una sensación única luchar por lo que crees y amas. Sacrificar un momento de tu vida para que los demás disfruten el suyo, ser engullido en las sombras para que los demás puedan vivir en la luz… Es algo Hermoso y Horrible por igual.
La Hoja oculta; el arma más fiel de los Asesinos o, más bien la cadena más perfecta que el mundo haya podido concebir. Es tan perfecta que no muchos se dan cuenta de lo que realmente es, algo que te ata a tu deber como asesino, algo que no te dejara olvidar, algo que no te dejara perdonar, algo que no te dejara gritar o llorar y algo que no te dejara amar.
Se han de preguntar porque sigo luchando, porque sigo avanzando y porque no me detengo… yo también me hago la misma pregunta o, solo ignoro la respuesta, porque tengo miedo de que esa respuesta no sea suficiente o, tal vez solo no sé cómo detenerme. No sé cómo dejar de avanzar, no sé cómo dejar de luchar o, si lo sé, pero no quiero hacerlo. Hace mucho que deje de tener la opción de detenerme, deje de tenerla en el momento que me nombraron asesino, lucho por lo que amo, lucho por mis creencias, lucho por mis tierras y por las personas que tienen derecho a vivir en ellas, yo lucho por el credo y sacrificaría mi vida por el si es necesario, porque es necesario.
Hace tiempo me preguntaba cómo es el credo en otras partes del mundo. ¿Es igual que el nuestro o es totalmente diferente?, ¿estarían dispuestos a sacrificar su vida por el fruto si fuese necesario? o, ¿se preocuparían más por su gente que por el fruto? Esa pregunta me la hacía mucho cuando apenas inicie en la orden. María me decía siempre la misma respuesta a todas mis preguntas: "nuestras vidas no valen nada, el fruto lo es todo".
¿Solo Existe esa respuesta? O, ¿solo es la que necesito saber? Esa pregunta siempre permaneció en silencio, fue una de muchas preguntas que permaneció así, pero por desgracia esa es la verdad del credo y es una verdad que antes no quería aceptar, me negué a aceptarla… He aprendido por las malas a aceptarla.
En el lento y doloroso proceso en el que estaba aceptando mi nueva verdad, me di cuenta de algo muy interesante. Una lección que jamás olvidare por más que lo intente, es una lección que se quedara marcada en mí por siempre… Los Asesinos son igual de crueles que los templarios cuando se trata de instruir a los iniciados y nunca será aceptado un "no, alto o detente" en el credo.