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✧ * ☾ STARTER.
Le miró por un par de segundos completamente incrédulo, las comisuras alzándose tentativamente en el momento justo en el que llevaba la boca de la botella a los labios, un largo trago antes de proseguir con aquello ❛ estás jugando conmigo ❜ declaró desviando completamente la mirada, enfocándose en un punto indeterminado ❛ es imposible que puedas hacer algo así ❜
Una carcajada se hizo paso en su garganta, dejándola escapar para responder las actitudes sorprendentes del contrario — Claro que estoy bromeando —. Rió de nuevo, pues era obvio que él no era capaz de aquello — ¿Cómo iba a poder vencer a Richard? Soy fuerte, no un Dios —. Y es que, por mucho tiempo que llevara entrenando, su jefe tenías muchos más años por detrás.
“Mírate, todo un profesional.” comentó, medianamente sorprendido por la destreza que poseía su compañero en aquel deporte, aunque en realidad un par de alumnos más eran capaces de demostrar gran puntería. “De acuerdo, aquí vamos” respondió, tomando el rifle con precaución y apuntando al blanco. Disparó en cuanto estuvo listo, la bola de pintura apenas golpeando el brazo derecho del muñeco. “Estuvo cerca, aunque creo que me falta práctica.”
Sonrió ante su primer comentario, pues razón no le faltaba. De igual manera, le tendió el rifle, el cual él agarró después. El moreno observó sus movimientos, viendo como fallaba el tiro — Si te apoyas en la mesa lo tendrás más fijo —. Dijo, señalando aquella — No hay nada con más desequilibro que la compostura del ser humano, ¿sabes? —. Y aquello era cierto, pues si apoyaba las pistola de largo alcance en la anteriormente mencionada, conseguiría precisión de una más prolongada y fiable manera.
Armas, blancos, precisión, puntería… Estaba en su elemento. Lo de ella eran las pistolas, apuntar a un objetivo y luego apretar el gatillo. Derribar lo que fuera o, en ese caso, manchar de tinta; lo cual no era ni la mitad de divertido. Sin embargo, se las arregló para hacerlo un juego divertido, disparando aquí y allá junto a un puñado de sus compañeros. Sonriendo satisfecha, bajó el arma, enderezándose cuando la conocida voz de Caden llegó a sus oídos. Girando su cabeza, lo observó con un ceja enarcada y, volviendo alzar su rifle, lo apuntó hacia él, guiando la mirilla justo al pecho del joven. “¿Y ahora, qué sigue?” preguntó con un amago de sonrisa.
Descubrió la figura de la rubia a su derecja, quien ahora apuntaba con aquel rifle cargado de tinta a su pecho. No pudo evitar sonreír, ni siquiera estaba quieto para rogar piedad. Dejó su metralleta sobre la mesa de apoyo — Ahora, bajas la pistola si no quieres que aquellos hombres de allí te fichen y en el colegio pases a ser conocida como la loca que intentó matar a alguien con un poco de tinta —. Sugirió, cruzándose de hombros y susurrando lo siguiente, con la esperanza de que ella le hubiera oído — Además, creí que aquella no era la tapadera que te habías creado —. Por supuesto sabía que era una Ripper, o tenía la esperanza de aquello fuera cierto, pero incluso creía recordar como se llamaba de cuando estaban en la agencia.
Miró el rifle de paintball con desconfianza que el alumno le estaba ofreciendo y frunció el ceño. “¿Y qué si doy en otro sitio?” Preguntó arrugando los labios. “No quiero que nadie salga herido por puntería 0″
Aquella pregunta le hizo sonreír, distinguiendo al segundo a su profesora en aulas de clase — No hay nadie dentro del cuadro —. Dijo, señalando al interior, pues aquel era un simple campo de tiro, y su función era disparar al muñeco — Para esto está, la idea es practicar la puntería.
Hallie rodó los ojos para sus adentros ¿no usar la mirilla? estaba loco. Quizá no sería tan duro vencerles… Natasha siempre les había hablado de no subestimar al enemigo, pero ¡este idiota! Por favor. Suspiró para tener paciencia, volviendo a acomodarse. Apuntó de nuevo -sin la mirilla, debía recalcar.-, dando justo en el centro, preocupándose por moverse diferente a como usualmente lo hacía. ––¡Tenías razón! La mirilla sólo distrae–– Exclamó. ––Gracias, Caden.–– Le dijo, con una sonrisa, mientras por dentro pensaba que debía ser malo disparando a mucha distancia.
Se separó del rubio, esperando que la contraria verdaderamente mirara por la derecha del rifle. Sí, aquello era un farol, ¿cómo iba de verdad a ayudar a la rubia? ya le tenía lo suficiente en su contra como para darle consejos sobre como disparar. No era el mejor amigo de la chica, pero sabía de buena mano que no acostumbrabra a comportarse así — De nada —. Atinó a decir, sonriendo suavemente. Realmente, no le importaba que supiera que era un Skull, no pensaba dañar a nadie.
Gabriel observaba como sus compañeros se divertían con el uso de los rifles, a él no le molestaba en absoluto ese hecho; sin embargo, jamás había considerado que tenía buena puntería. Al escuchar la voz de su compañero miro hacía otro lado. —¿Me hablas a mí?, si dejas esa cosa en mis manos posiblemente terminará alguien herido —.
Una carcajada se manifestó desde la garganta masculina, reconociendo a su compañero de clases — Nadie puede acabar herido si pones parte del rifle dentro del escenario —. Y es que aquello no servía para nada más que practicar puntería, y dentro de la círculo de visión nadie podía colocarse.
♔♔♔ | Sus orbes azules siguieron la dirección que tomaba la bola de tinta, no podía negar que el masculino tenía una perfecta puntería. Sin embargo, aquel hecho hacía que sospechara que se trataba de un skull y aquello no le agradaba en lo más mínimo. ❝No esta mal.❞ Musitó, tomó el rifle, apuntó y disparó. ❝Pero…tienes que admitir que lo he hecho mejor que tú.❞
Ni le dio tiempo a reaccionar, pues al segundo, el arma estaba ya en brazos ajenos. Observó los movimientos de la muchacha, que agilmente se movió para disparar y dar en el pecho del monigote dentro del cerco. Asentía con la cabeza, sonriendo ante los actos de la mujer — No está mal... —. Admitió, sin reconocer a la mujer como una Ripper — Diez años de caza con mi padre —. Sus orbes se clavaron en las azuladas impropias — ¿Cuál es tu excusa? —. Preguntó, aún sin dejar de sonreír.
Como no podía ser de otra manera, observó con una ceja alzada en notable sentido cínico la forma en la que el otro acertaba el disparo. Casi parecía estar descubriéndose ante las rippers. La tomó cuando se la ofreció, apuntando primero al monigote y desviandolo hasta el moreno al final. Por supuesto, le disparó. ❛ ¡Oh! Soy malísima… ❜ Se burló, sin poder evitar que cierta risa maliciosa apareciera.
Observó como bruscamente la contraria se movió para tomar el rifle. Le dejó a su paso, observando como de repente la mujer se movió para dispararle, acertando de pleno en el pecho. Se echó para atrás, apoyándose en la mesa. Estaba claro que no le habría dolido tanto de no ser porque estaba demasiado cerca, además de no llevar protección alguna pues en aquella sala no era requerida. Aquel impacto le dejó con la respiración atrociada por mucho tiempo, ni siquiera era capaz de mentar palabra. Solo se apoyó en la pared, sintiendo el dolor de tan fuerte golpe.
✧ * ☾ CADEN FT. CONSTANZA
Calificar aquello que se arremolinaba en la boca del estómago sencillamente como nerviosismo sería por supuesto minimizar las reacciones químicas que parecían no querer dejarle tranquila ni por un segundo, se había planteado aquella idea más veces de las que quería admitir desde aquella asesoría en la biblioteca y sin embargo las negativas se habían escapado de los labios sin pudor alguno gracias a la reputación que prescindía, sin embargo, probablemente por el destino caprichoso había aceptado, y a pesar de no mostrar ningún destello de interés aparente había logrado que cierta emoción se colase por debajo de la piel, sopesando cada posible desenlace, incapaz de dejar que las palabras masculinas cayeran en saco roto, quería salir con el, quería ver si cada palabra era verdadera y no tenía razones de peso para dudarlo al menos no del todo.
Llevaba tentativamente quince minutos esperando en el filo de la cama, las manos ligeramente sudorosas y el corazón todavía bombeando, los mensajes de texto todavía brillando en la pantalla del móvil, un toque suave a la puerta obligando a la muchacha a levantarse de manera lenta, una sonrisa jugueteando en las comisuras en el momento en el que enredó los dedos en el pomo, asomando solamente la cabeza ❛ hola ❜ saludó enarcando suavemente una ceja ❛ me sorprende la puntualidad ❜ bromeó. ( @cadavxs )
Seguía en duda de donde llevar a la mujer después del restaurante. Por fortuna, había conseguido plaza en uno que esperaba que la contraria adorara. No, no le iba a llevar al lugar más caro y lujoso de la ciudad, pero sí a uno donde tenían las mejores hamburguesas y ensaladas que él había probado. Sí, había realmente mucho margen para comida en el lugar. Era uno de los pocos lugares de Barcelona que Caden podía haber visitado.
Siendo honestos, el chico estaba nervioso, ya que no sabía que iba a opinar del lugar. Además, sabía que iba a tener que improvisar sobre lo que iban a hacer después. Honestamente, lo mejor que se le ocurría era hacer turismo, pero ella sabía más del lugar que el mismo. Sin embargo, en aquel momento se le vino a la cabeza la playa de Barcelona, donde había un precioso puerto en el que pasar un buen rato. Sobre todo una noche de calor como aquella en la noche.
Sin más dudar, cogió su cartera, llave del cuarto y el teléfono, por donde había estado hablando aquello con la chica a la que ahora iba a ver. Salió en dirección a la habitación ajena, ignorando las miradas del resto de adolescentes. Verdaderamente, no llevaba un atuendo tan llamativo, pero ahora, hasta llevar una simple camisa llamaba la atención. Cuando llegó allí, tomó aire frente a la puerta y le dio unos golpecitos a esta, esperando que la fémina saliera del cuarto — Hola —. Saludó de vuelta, sonriendo al escuchar aquello — Dejar esperando es de mala educación —. Dijo, admitiendo lo que para él era cierto — Sobre todo a una chica tan bonita como tú —.
––Wow –– dijo la rubia, al ver la puntería del chico, fingiendo sorpresa. ––Está bien, mi turno––– respondió, tomando el arma. Apuntó con la mirilla, buscando disparar erróneamente. Obviamente Hallie sabía usar un arma, era parte de su entrenamiento, pero quería hacerse la tonta por dos simples razones: 1. simple coqueteo con Caden, 2. observar el estilo del chico, lo que le ayudaría en batalla. ––Bah, ¡fallé!…–– gruñó.–– ¿Me muestras de nuevo cómo se hace?
Sabía de quien se trataba. No era tonto, le habían encomendado aquella misión para asesinar a chicas como a ella y sabía quien era cada una de ellas. Observó los movimientos de la rubia, suponiendo que aquel tiro había sido fallado a propósito. Pero aquello quedó bastante claro cuando le pidió que repitiera sus movimientos. Era amable, no idiota. Miró a la chica y, rodando los ojos, se acercó algo más a ella — Tienes que cogerlo así —. Sus brazos le rodearon para ayudarle a apoyarse sobre la mesa — Mira por la derecha del gatillo, no uses la mirilla... Desconcentra más a largo plazo, hazme caso —. Sí, estaba ayudando al enemigo, pero aquella era una forma de conseguir su confianza.
— Y... Bamn —. Dijo, apretando el gatillo y dejando que la bola de tinta pegara en el pecho de aquel monigote. Verdaderamente, quería aplaudir a su profesores por llevarles a un sitio que resultaba ser de interés para todo el instituto... Para algunos más que otros — Toma, prueba tú —. Ofreció, tendiéndole el rifle de paintball a su acompañante.