Después de llorarte, amarte y preguntarme qué es lo que me había faltado, si yo sentía que te había dado hasta el cielo, pude salir de ahí, logré que me dejaras de doler, logré que te convirtieras en un dolor pasajero, me di cuenta de que solo eras un capricho y que no era tan difícil superarte, solo era una dependencia emocional.




















