Mi cumpleaños
Antes, como cualquier otro niño, adoraba celebrar mi cumpleaños. Me encantaban los juegos, los globos, el pastel, los regalos... todo lo que en aquel entonces significaba.
Ahora casi nadie me llama, ya no hay regalos, no hay emoción ni aplausos ni buenos deseos. Y le puse una barrera a mi corazón para que ese hecho no pudiera herirlo y hoy... hoy esa barrera se derrumbó.
Junto conmigo.










