Actualizando junio 2020 / Catching Up June 2020
Escribí el post previo temprano en abril 2020. Por problemas de datos no lo he podido subir hasta ahora. Desde entonces, seguimos en cuarentena y ya llevamos 4 meses sin gasolina y toda la sequía sin poder activar el sistema de compost. Perdimos una gallina (no por falta de comida, se enfermó y se murió rápidamente no sabemos por qué), pero las 5 que quedan y el gallo siguen bien. Les hemos dado comején, y dejamos que pastoreen más en la mañana y en la tarde-noche antes de dormir. También les damos algunas lombrices como sus números han subido. Pero nada de huevos todavía. Por la solidaridad de otro país que sufre bajo las sanciones criminales de USA, Venezuela logró importar gasolina y los insumos/repuestos necesarios para producirla aquí, así que vamos a poder activar el sistema pronto aleluya. También ha empezado a llover, un par de semanas más tarde que el año pasado pero nada grave.
¡Hemos cosechado nuestro primer compost de bosta humana! Después de compostear durante un año es un compost muy rico para árboles (tiende ser más de hongos que de bacterias, lo que más les gusta a los perennes que a los anuales del huerto). Estoy como una niña con un juguete nuevo, echándolo en todos lados. Increíble pensar que una vez este oro negro era la mierda de mí, de Daniel, y de los perros.
Ayer y anoche fue el primer evento de lluvia grande, o sea llovió duro casi toda la tarde y toda la noche, y ahora estamos en una carretera para sembrar un millón de cosas. Tenemos que dividir el tiempo constantemente entre la siembra de comida de corto plazo y de comida de largo plazo (árboles frutales). Como estamos en la montaña, casi toda siembra requiere de algo de infraestructura para hacerlo bien—si simplemente se cava un hueco y siembra luego es imposible fertilizar, agregar compost o humus de lombriz o bosta, etc. porque todo se va bajando la pendiente. Hemos (o más bien Daniel ha) echado un camión creando terrazas para hacer camas de siembra permanentes usando bambú, y ahora vamos a sembrar vetiver para mantenerlas después de que el bambú se pudra. El vetiver, por supuesto, también sirve como mulch, mejora la penetración del agua e impide la erosión, puede ayudar a controlar unas plagas y lo usamos como cama para las gallinas y carbón en la poceta seca—es imprescindible.
Otra noticia es que tuvimos un incendio tremendo en nuestra parcela. Durante setenta y dos horas nosotros fuimos bomberos, luchando contra llamas y humo en vientos bíblicos para rescatar nuestros árboles y hasta la casa—llegó muy cerca. Fue terrible. Al final, parece que perdimos la palmera açaí que creo que iba a fructificar por primera vez este año, una gran pérdida. Por suerte, habíamos sacado un hijo de esa mata y lo tenemos en el balcón, así que no fue una pérdida total. También se nos fue un tramo de la cerca viva (limoncillos recién sembradas, no los grandes). Más allá de eso, varios árboles perdieron todas sus hojas y algunas ramas pero sobrevivieron y están rebrotando ahora. En cambio al infierno que nos impuso, el incendio nos hizo el favor de limpiar una notable franja de terreno que vincula nuestra parcela original con la nueva de la casa, y ahora tenemos la arrolladora oportunidad de sembrarla. Como es un espacio grande en una pendiente fuerte, será una zona 4 (no muy atendida por nosotros) con árboles que tardan mucho en dar, o que serán patrones para injertar más adelante, o que son bastante grandes, ese tipo de cosa.
¡Ya a sembrar más plantas! :)
I wrote the last post early in April 2020. I’ve had data plan issues so I couldn’t publish it til now. Since then, we’re still in quarantine and we’ve been without gas for 4 months and passed the whole dry season without the compost system active. We lost a hen (not from lack of food, she got sick and died pretty quick we don’t know why), but the remaining 5 and the rooster are fine. We’ve been feeding them termites in their myriad forms and life stages, and letting them free range more mornings and evenings. Occasionally they get worms, whose population has grown considerably. But no eggs yet. Thanks to the solidarity of another country similarly crushed by criminal US sanctions, Venezuela managed to import gas and the supplies necessary to start up domestic production again, so we should be able to get the compost system going soon hallelujah. Also it started raining, a couple of weeks later than last year but nothing serious.
We’ve harvested our first humanure compost! After a year of composting it came out a beautiful, rich humus ideal for trees, because it has a lot of woody material it tends to be more fungal than bacterial, which is better for woody perennials than for bacteria-loving annual veggies. I’m like a kid with a new toy with the stuff, putting it everywhere. Amazing that this black gold was once my and Daniel’s and the dog’s icky poop!
We had our first major rain event of the season the other day/night, and now it’s a sprint to get as many things as possible in the ground as fast as we can. We’re constantly dividing our time between the short-term annual food sources and the long-term perennial food sources—all need to be planted asap. Since we’re in the mountains, every planting requires some infrastructure work because if you just dig a hole and put a plant in it, any compost or fertilizer (or water in the dry season) just slides on down the hill and has no effect on the plant. We’ve been (really Daniel’s been) doing the hard labor of creating permanent beds in the annual gardens with bamboo retaining walls which we’re now going to plant with vetiver so when the bamboo breaks down the vetiver will support the bed. Vetiver, of course, is also great in the garden as a mulch source, to improve water penetration, prevent erosion, control of some pests, and we use it as chicken coop bedding and our carbon source in the dry toilet since we don’t have sawdust—it’s invaluable.
Off to put more plants in the ground! :)










