❝ ¿Cuándo aprenderá que sus golpes de niñita no me hacen ni cosquillas? ❞ Se mofó, para luego arquear las cejas. ❝ ¿Y de cuándo para acá hablamos en tercera persona, huh? ❞ Cuestionó soltando una risilla. ❝ Claro que me veo bien, siempre lo hago. ❞ ¿Y es que acaso alguna vez ese gigantesco egocentrismo daría tregua? Lo más seguro sería una respuesta negativa. Tendió su brazo hacia la castaña, esperando a que lo tomase para ahora sí emprender su camino hasta el hotel donde sería llevada a cabo la gala.
“Desde que estoy vestida así porque no me siento yo.” dijo y se encogió de hombros la castaña. “Deberíamos comenzar a hablar de tu ego en tercera persona también, ya tiene vida propia.” se mofó encarnando una ceja, nunca le había molestado mucho la arrogancia de Will, de hecho ya se había acostumbrado a ella hasta le causaba gracia a veces. Con un suspiro se acercó y se permitió tomar el brazo ajeno, tratando de callar sus repentinos nervios.












