l irlandés llegó al encuentro de sus amigos, justo a tiempo para escuchar el comentario del moreno y claro, presenció cómo su prima le daba un amistoso golpe pero aún así sintió la necesidad de hacer un comentario al respecto. “Ninguno de ustedes va a tener a Sophia, ella está fuera de los límites, es mi prima, por favor, respeten.” El muchacho paseó su mirada por cada uno de los integrantes del grupo antes de detenerse sobre su mejor amigo y la ojiazul que traía en brazos, a los cuales les regaló una amplia sonrisa. “¡Felicidades, niñitos! Cuando regresemos les haré un pastel.”
Liberó una sonora carcajada en cuanto se vio entre los brazos del rubio, rodeando al instante con uno de sus brazos el cuello de éste para asegurar su estabilidad durante el camino. En cuanto se vio rodeada por los amigos de éste, arqueó ambas cejas, sin saber exactamente qué decir, limitándose a esbozar una sonrisa de oreja a oreja que demostraba a la perfección lo feliz que se encontraba.“¿Prostitutas? ¿de verdad, Blake?” Se giró hacia éste, incrédula ante sus palabras. “Y conste que de ahora en más te molestaré hasta que me des mi pastel.” Se dirigió hacia el rubio en cuanto dio su advertencia.
“Pero, el chinegro como siempre metiéndose con quién no debe. ¿A dónde dejaste a tu pareja? Es de mala educación dejar a una dama que tiene más tetas que personalidad a la deriva, ¿nunca te lo han dicho?” Negó la cabeza, fingiendo estar completamente decepcionado del moreno. Frunció el ceño en cuanto vio a la británica en los brazos del rubio.“¿Y por qué cargas a la zorra y a mí no?” Lloriqueó, fingiendo estar indignado, recibiendo los azulados de la fémina.“Va, va, estoy bromeando. Te lo presto unos minutos nada más porque eres la reina.”
Sus ojos se abrieron de sobremanera con el comentario de su mejor amigo, dedicándole una rápida mirada a la morena esperando que aquel acto pasara por desapercibido. Carraspeó su garganta, incómodo, perdiendo por un instante el equilibrio al verse obligado a regresar a la castaña al piso.“Si te cargo, me aplastas.” bromeó con el pelirrojo. “Nada de pastel, esta noche es de alcohol y sólo alcohol.” acotó, haciendo un pequeño ademán al bartender para que se acercara con una bandeja llena de botellas que había solicitado previamente en dado caso de ganar la corona -y en dado caso de perder también- “¿Quién tendrá el honor de escoger la primer botella, zorras?”
Se alegró al ver a todo el grupo reunido, algo que no había ni siquiera cuando llegaron a la fiesta, riendo por los comentarios que todos hacían. “ Claro hay que respetar los familiares de todos, ¿no? ” Dijo, sabiendo perfectamente quién podría captar el mensaje, sin embargo no tenía ninguna intención de causar algún alboroto entre sus amigos por los que solo siguió la conversación alegremente. “ ¿El pastel será para todos? Porque yo también quiero. ” Exigió dirigiéndose a Hunter, sonriente. “ Yo creo que ustedes deberían escoger la primera. ” Habló señalando a los dos que habían salido reyes de la fiesta.