Suspiro mío descansa en mis memorias. Escúchame humildemente en tu estropeado y torpe corazón, hoy ha cumplido el viento llevándose tus palabras y solo ha quedado el fantasma del níquel resistiendo al corrosivo olvido.
Cielo narciso, cielo mío. Solo queda el dulce olvido llorando sobre artistas perdidos en sus antiguos caminos, pretérito abatido sus almas ya quieren volar, eólico vivo, profundo aire fraudulento cruzó mis huesos con tu ausente nombre.
Nómada ebrio ya no serás más puñal en reposo, hoy te he condenado al olvido letárgico, vuelve sin mí a las tempestades gimientes que yo ya no te estaré esperando. Olvido mío, ya no eres ni cielo ni suspiro.
- Catarsis














