Looopism

blake kathryn
we're not kids anymore.

Love Begins
🪼

No title available

JVL
Sade Olutola
Stranger Things

roma★

tannertan36

ellievsbear
tumblr dot com
No title available
art blog(derogatory)
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open
macklin celebrini has autism

izzy's playlists!

Kiana Khansmith
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ

★

seen from Kenya

seen from Germany

seen from Türkiye
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States
seen from Austria

seen from Venezuela

seen from Malaysia

seen from United States

seen from Malaysia

seen from Türkiye
seen from Canada
seen from Venezuela

seen from Indonesia
seen from United States
seen from United States
@chezmig-blog
Looopism
Gustav Klimt: ‘The Blood of Fish, 1898’
By Joe Rudko
El mito de la civilización.
Animated gif by Nicolas Fong.
La manera más sencilla de llegar hasta la orilla es nunca dejar de nadar
Muntean & Rosenblum, Untitled (The mystery lies in…), 2013. Zink Gallery
El irremediable devenir de la vida, la libertad existencial del ser, de ese otro que alguna vez amaste, pero que no deja de ser, de seguir su rumbo, y aunque quisieras intervenir en su vida de nuevo, ya no puedes, ya no es posible, él es libre; tu también lo debes ser
Pecador, ¡qué horrible palabra!
- ¿Para qué más marras? Como si ya no hubiera suficientes.
by Jennifer Dionisio
ABDUL -- En primer lugar, no hay tal fruto prohibido. Usted lo cita como puro recurso retórico. Luego, queda lo hecho, tal cual, sin calificación ni medida. Lo que se vivió como un fruto mondo, absoluto, devorado en la plenitud de su sabor y de su pulpa, listo para transformarse en el equívoco proceso de la memoria hasta ser puro olvido. Algo vivido así no puede dejar rastros de culpa ni ser sometido a la prueba de la moral. Eso es claro, ¿verdad?
Abdul Bashur entró a formar parte de la restringida legión de amigos cuya vida se ha cumplido bajo el signo del azar y la aventura y al márgen de códigos y leyes creados por los hombres con el objeto de justificar, a la manera de Tartufo, la menguada condición de su destino. Álvaro Mutis, p540