“Películas en casa pero siempre y cuando no sea en la tuya” respondió rápidamente al tiempo que posaba su mano sobre su cintura para acercarla más mientras caminaban hacia su caro, mintiéndose a sí mismo que lo hacía para que pensaran que estaban juntos. “Siento que Sunmi podría llegar en cualquier momento y juzgarme incluso si estoy a dos metros de ti”
Carcajeó ante los comentarios del mayor, asintiendo puesto que era cierto, a su hermana no le gustaba que llevaran hombres a la casa cuando era tarde, daba mala impresión, según ella y el pensamiento del siglo pasado. Asintió, dejándose agarrar y buscando la cercanía con el castaño, todo es por las apariencias, eso es todo. “Si quieres llevarme a tu casa, sólo tienes que decirme.” bromeó mientras hacía sus pasos un tanto más lentos ya que estaban llegando a la puerta del carro. “No puedo ni imaginarme el drama que nos haría, así que sí, condición aceptada.”