Sus cejas se alzaron y apretó sus labios para suprimir una risa, sorprendida al escuchar como su hermana menor le hablaba, tenía razón, tenía que tener paciencia, simplemente no pensó escuchar eso de su parte. —Tienes un punto, lo admito… Sí, lo sé, sólo estoy cansada de buscar y buscar, pero tengo que seguir, igual, las voy a extrañar bastante. — comentó, sus labios formando un pequeño puchero pero después soltó un suspiro —A ti no, tú de todas maneras nos dejaste ya hace un buen tiempo. —
No pudo contener una carcajada al escuchar lo último que le decía, asintiendo lentamente “Como eres dramática, al menos estoy viviendo por mi cuenta, consigo mi propio dinero... ¿No estás orgullosa de mí?” preguntó, haciendo un puchero mientras que recargaba su rostro en la palma de su mano. “¿Y no quieren construir? ¿O te urge salirte ya de la casa? Porque podrían mezclar sus gustos y crear algo que se apegue a los dos, no es como si el dinero les faltara, por eso pregunto si tienen prisa.”