𓏲 DEFRPS ♡ 𝐇𝐘𝐔𝐍𝐆𝐔 .
cualquier respuesta a la pregunta inicial de qing consigue perderse tan pronto como lo escucha relatar otro ejemplo de lo distintas que resultan las relaciones que ambos sostienen con sus padres. no logra ni siquiera imaginarse en una posición en la que podría mostrarse tan vulnerable como para permitir que sus padres vean y comprendan sus miedos; incluso ante qing parece mantener oculto todo aquello que lo atemoriza, aun si su intención no es ocultárselo. se ve a sí mismo infinitamente distinto a él, lo encuentra tan transparente que imagina sencillo para su madre comprender que hay algo que lo perturba, quizás incluso adivinar de qué se trata. o tal vez es algo más profundo que eso, quizás habla de la confianza que existe entre los dos, que resulta suficiente para que él busque consuelo en ella, que le permite correr ciegamente hacia un par de brazos que, sabe, están preparados para sostenerlo y cobijarlo siempre que así lo precise. la ausencia de ese refugio en su propia vida lo ha obligado a valerse por sí mismo siempre que se halló acomplejado por alguna idea o pensamiento similar al que el contrario deja entrever que ha sentido en alguna oportunidad. y por supuesto que desde la perspectiva de qing resulta más sencillo interpretar su miedo como un rechazo a la idea de cambio, por supuesto que es allí que encuentra una manera de intentar empatizar con lo que le sucede, aun si en ese intento falla. ‘ es lógico que tú le temas al cambio ’ concluye, dando por sentado que ha sido aquello lo que lo ha llevado a recibir ese consejo por parte de su madre. no resulta difícil, después de todo, pues no hace más que instantes desde que compartió con él esa inquietud respecto a cómo le afectaría a hyungu el percibir algún cambio en él. ‘ por supuesto que habría cosas de ti que no querrías perder ’ asume que se trata de eso, porque nunca se ha hecho con la idea de que a qing no le guste ser de la forma en que es. aquella terquedad, aquella insistencia con mantenerse siempre fiel a sí mismo, resultan suficiente para que crea hallarse en lo cierto. ‘ yo estoy de acuerdo con tu madre ’ admite. después de todo, sabe reconocer como nuevo aquel aspecto de sí mismo que cree haber explorado por primera vez frente a él. ‘ no sé si son cosas que… sumamos a lo que somos, o si son cosas que siempre han estado en nosotros y de un momento hacia el otro despiertan ’ es más un descubrimiento que una adquisición, desde su punto de vista, porque no cree que años atrás, incluso antes de que todo en su vida comenzase a ir cuesta abajo, hubiese sido incapaz de sentirse de aquel modo si se hubiera encontrado con alguien como él. ‘ pero coincido en que esos despertares no destruyen lo que éramos hasta entonces ’ es allí en donde reside su problema, después de todo. ‘ sería muy sencillo para mí decidir que he cambiado, pero también sería falso, un engaño — y me resulta atractivo caer en eso, es inevitable ’ la posibilidad se presenta ante él como una salida fácil y segura, como un final para todos sus problemas, y el impulso de correr hacia ella y hacerse de una libertad imaginaria es difícil de contener, pero también le ha dado vueltas a ese asunto tanto como es necesario para convencerse de que pensar que ha cambiado no solucionaría nada. en especial, porque sabe que no es cierto. ‘ me inquieta que menciones esa posibilidad porque me asusta creerte, engañarme, y mentirte — no he cambiado ’ y el hacerlo le parece difícil, improbable. ‘ si decidieras dejar de poner al resto por encima de ti, ¿no sentirías, muy dentro de ti, el deseo de continuar priorizándolos? ’ sus cejas se curvan levemente al formular aquella pregunta. ‘ incluso cuando dices que al exponerte a ti mismo no piensas en las personas a las que dañas, no hablas de dejar de hacerlo porque es lo que resulta mejor para ti, sigues pensando en los demás, sigues haciéndolo por otros ’ y al desmenuzar de esa manera sus propias intenciones, el motivo detrás de cada decisión que toma, encuentra siempre la misma respuesta: al contrario de lo que ocurre con qing, hyungu actúa siempre primero por él. aun en aquellas acciones que parecen priorizar al contrario, en el fondo vuelve a ser sobre él, sobre lo que qing representa para él, continúa tratándose de sí mismo. su mirada se mantiene sobre aquel par de iris que lo observan con esa determinación que considera característica de él, aquella que lo impulsa a seguir corriendo hacia muros y hacia abismos, y que le indica que en ese momento él representa una de esas dos cosas para él — un muro contra el que acepta chocarse o un abismo en el que pretende dejarse caer. ‘ queremos lo mismo ’ asegura, pero su ceño se frunce levemente, porque desconoce hasta qué punto está siendo claro con él. ‘ no puedo estar contigo si siento que no es bueno para ti, no se siente bien — y aunque no quieras que yo decida lo que es bueno para ti, o lo que no lo es, sentir que yo no lo soy es inevitable ’ no puede sentirse cómodo con la idea de representar un error que el contrario insiste en cometer, porque para su propia desgracia resulta demasiado consciente de que lo es como para permitirse engañarse y simplemente dejarlo ser. por tanto como dura el silencio contrario, el sonido de los latidos de su corazón parece aumentar el volumen con el que llena sus oídos; de repente parece que es lo único que escucha, porque el sonido de las leñas carbonizándose a unos metros, o el murmullo bajo de quienes conversan en la lejanía, resultan imperceptibles desde ese mundo en el que se han aislado y refugiado sólo ellos dos. de repente está solo, frente a qing, y de repente esa distancia que los separa se le antoja gigantesca. casi como si en los últimos segundos se hubiese acostumbrado a la calidez emanada por la anatomía contraria, se vuelve consciente del frío que lo abraza, siente las mejillas tan heladas como el dorso de sus manos, pero su frente caliente, como si allí se concentrara todo el calor que hace falta en sus extremidades. la voz contraria vuelve a dejarse oír, interrumpiendo con el flujo de ideas que ha recorrido su mente en los últimos instantes, acabando con cualquier plan de proponer el dejarlo solo para procesar toda aquella información que acaba de compartirle. sus labios se entreabren para, en cambio, ofrecerle una respuesta a su duda, pero vuelven a cerrarse cuando opta por llevar la mirada hacia lo primer excusa que encuentra a un costado, para desviar la vista lejos de él. ‘ no lo sé ’ contesta. se ha negado a escuchar a sus padres cuando intentan recordarle en qué lugar la ha dejado. al igual que qing, se limita a imaginarlo. ‘ la condenaron, rompieron su varita, y no volví a saber de ella ’ ninguno de los dos había buscado por el otro. y lo cierto es que siempre ha vivido a la espera de que algún día aparezca frente a él, exigiéndole explicaciones, disculpas, tal y como en ese boggart en el que sólo puede verla tal y como era antes, y como posiblemente ya no lo sea. también se ha preguntado eso, en más de una oportunidad; si es que no cuenta con la posibilidad de encontrarlo como lo hace en sueños, o si es que no quiere hacerlo, si en aquella oportunidad consiguió romper aquella actitud que la llevaba a siempre optar por la confrontación, aquella que siempre la había caracterizado. el nuevo silencio de qing lo lleva a contemplar su rostro nuevamente, a observarlo, a intentar descifrar lo que oculta detrás de la expresión que puede leer en su rostro. y toda duda queda aclarada cuando él vuelve hablar, y es la mención de su familia la que lo lleva a comprender que ese punto el que le ha resultado más confuso. lo entiende, también. entiende que quizás es en ese momento que qing resulta tan consciente como él de lo distintos que son, de lo diferentes que son los mundos en los que han existido hasta entonces. ‘ su familia era… cercana a la mía. se distanciaron por lo que pasó, y también lo hicieron los amigos en común que tenían — eso terminó perjudicándolos, no sólo a mis padres, sino también a mis hermanos mayores ’ en ningún momento había tenido en cuenta a ninguno de los mencionados, era tan culpable de pensar sólo en sí mismo como lo habían sido ellos, y de eso siempre había sido consciente. ‘ si un miembro de tu familia te dañara y no demostrara sentir arrepentimiento tras hacerlo, ¿no te sentirías decepcionado, tú también? ’ ladea el rostro, observándolo. ‘ yo también me sentí decepcionado, de todos ellos ’ si había una mínima esperanza de que el frío de aquella relación se entibiase, o que la distancia se estrechara, se había perdido en el instante en que sus padres decidieron, al igual que muchos, dejarse caer en la trampa que representaba aquella muchacha. cuando qing le comparte, finalmente, su opinión sobre todo lo que le ha convertido, hyungu se queda callado, observándolo de la manera en que hace siempre que intenta leer a alguien, deseando ver más allá de lo que le dice. de repente está claro para él, es obvio, tanto que se pregunta cómo es que no ha sido capaz de verlo antes. por supuesto que qing pensaría de ese modo, por supuesto que al intentar colocarse a sí mismo en la situación, opinaría que las decisiones de ella no coinciden con las que él habría tomado en su lugar, siempre le ha demostrado ser distinto, pensar diferente, como si su mente y la de aquellos que siempre lo habían rodeado ( incluso la suya propia ) funcionaran de formas completamente opuestas. ladea su rostro, entonces, porque sabe que aun cuando admira la forma de pensar del contrario, no puede realmente adquirir su postura para juzgar propias acciones. y puede notar en el rostro ajeno cierta conmoción por aquella información que ha compartido con él, es por ello que opta por dirigir una mano hacia su mejilla, rompiendo con esa distancia que había sentido la necesidad de imponer entre los dos, como si con una simple caricia buscase borrar cualquier emoción que estuviese perturbándolo en ese momento. y cuando vuelve a hablar, intenta que su tono de voz le transmita calma. ‘ estoy de acuerdo en que tomó muchas malas decisiones — confiar en mí fue una de ellas ’ contesta, y con esa misma serenidad se dedica a quitar de su rostro los pequeños copos de nieve que han caído sobre él. ‘ pero yo también tomé las decisiones incorrectas, no estoy totalmente libre de culpas, y aun así… no me arrepiento ’ murmura. se ha preguntado en más de una oportunidad qué es lo que haría si pudiera volver el tiempo atrás y cambiar o arreglar algo de todo lo que cree que resultó dañado por su culpa, y no halla en ninguno de los efectos colaterales un motivo suficiente para cambiar las decisiones que ha tomado. es el cansancio propio, los dolores de cabeza que aquel asunto le ha traído, lo único que podría llevarlo a considerar un cambio de opinión — y esa sería la prueba más clara de que continúa siendo el mismo, continúa optando por lo que cree que le traería menos problemas, ignorando lo que le ocurra a los demás, exactamente como lo hizo en aquella oportunidad. aparta su mano del rostro contrario, la deja caer sobre su propio abdomen, pero su mirada continúa en la de él. ‘ no hacía falta que yo les dijera nada para que ellos pensaran que esa era la verdad — si les decía que no era mi culpa, no me habrían creído ’ ha pensado en aquel escenario alternativo tantas veces como resulta necesario para contar con esa certeza. ‘ si yo te dijera lo mismo a ti, si te dijera que todo lo que acabo de contarte es mentira, y en realidad sólo la usé para salvarme a mí mismo, ¿me creerías? ’ alza las cejas. por supuesto que qing cuenta con doble ventaja, la primera es que nunca conoció a aquella muchacha, y la segunda es que lo conoce un poco más que sus padres. ‘ ellos no me habrían creído si me conocieran un poco. en eso, ella y yo, rieun y yo, nos parecíamos ’ una vaga sonrisa aparece en su rostro, una que no denota sino cierta amargura. aquella es la primera vez en años que pronuncia aquel nombre, y ese hecho no logra sino hacerlo sentir de regreso en aquellos tiempos. ‘ para todo el mundo fue difícil aceptar que la historia por la que la condenaron era real, porque nadie la creía capaz, nadie más que sus amigos y yo teníamos en claro que lo era. tanto su familia como la mía la creyeron inocente ’ y ese era, en gran parte, su truco. aquello que en su momento le había interesado tanto de ella, la manera en que se ocultaba detrás de esas máscaras que utilizaba para hacer que todos cayeran bajo sus encantos, y la llenaran de una aprobación y una admiración que nunca le había pertenecido, y que al final no le quitaban esa sensación de vacío que tan desesperadamente buscaba borrar. se queda en silencio, otra vez, después de escucharlo hablar; nuevamente dedica algunos segundos a evaluarlo con su mirada, intentando descubrir cuáles son las emociones que reinan en él en ese instante. por su parte, siente la necesidad de abrazarlo, contenerlo en sus brazos como ha hecho en incontables oportunidades, quitar de su mente cualquier pensamiento que perturbe su tranquilidad y de su cuerpo cualquier emoción que consiga hacer lo mismo. y sin embargo, aquello sólo se queda en eso, un deseo que no concreta. ‘ sé que tú… piensas así ’ murmura. ‘ y probablemente sabes que no coincido contigo en eso — también fui responsable por lo que pasó esa vez, sentí la necesidad de compensártelo después… ’ recuerda. irónicamente, había sido aquel incidente el que había causado que terminaran uniéndose un poco más. ‘ rieun… le temía a muchas cosas. las opiniones de otros, la manera en que era percibida por los demás — la última vez que hablamos me llamó un cobarde por no querer unirme a ella en lo que aseguraba creer una enorme hazaña ’ pero él, en realidad, dudaba que ella realmente lo considerara de ese modo. ‘ estaba enojado con ella, yo… no sé si ú me has conocido enojado alguna vez, pero cuando estoy molesto no puedo pensar, no tengo filtros, no me contengo, y ese día le demostré que la imagen que tenía sobre ella era peor de lo que podría temer — le dije que era débil, que su arrogancia la volvía estúpida, y todo lo que vino después… creo que fue un intento por demostrar que yo me equivocaba ’ quiso demostrarle que era tan invencible como se creía, que aquella arrogancia no era sino realismo, que se sabía intocable y no solamente lo creía. al final, sólo pudo comprobar que la razón la tenía él, y lo hizo de la peor manera posible. ‘ creo que ella también estalló, como lo hiciste tú aquella vez, pero el precio que tuvo que pagar fue… alto ’ frunce los labios tras decir eso, porque nunca se ha debatido qué tanto merecía obtener ese castigo, porque sus prácticas sin duda alguna no podían ser ignoradas por quienes estaban obligados a hacer cumplir la ley, porque las leyes eran rígidas y juzgaban a todos por igual, pero para alguien que podía tener en cuenta las motivaciones que la impulsaron, para alguien capaz de entenderlas, no resulta sencillo llegar a un veredicto. había llegado a uno en aquella oportunidad, había decidido juzgarla culpable y merecedora de las consecuencias de sus actos — incluso ahora pensaba de ese modo; y sin embargo, esa culpa que lo había acompañado desde entonces, que lo había impulsado a evitar repetir las mismas acciones cuando tuvo oportunidad con otras personas, o que lo había hecho sentirse en falta con qing en alguna ocasión, tal vez no era más que una conclusión a la que había arribado subconscientemente: tal vez ella se merecía la oportunidad que decidió negarle. su mano se aferra a la de él, sus dígitos presionándose suavemente sobre los ajenos, correspondiendo aquel contacto, devolviéndole su gesto. su mirada, por otra parte, se mantiene en la contraria, y cuando aquella pregunta le llega, hyungu eleva levemente las cejas, notablemente sorprendido. ha estado solo gran parte de su vida, aquello realmente no le representa un pesar; desde pequeño se ha acostumbrado a esa vida en la que sólo puede contar consigo mismo, y esa idea nunca le ha representado un gran peso. pero en ese instante recuerda, también, las palabras que qing le ha dedicado tras decidir hablarle de sus miedos, lo recuerda mencionar la soledad como el mayor de todos sus temores. qing le tenía miedo a quedarse solo, a perder a la gente que consideraba importante, porque en su caso había algo que tenía valor y que no quería perder — puede entender por qué puede ver aquello como lo peor que podría pasarle. es cuando esas ideas surgen en su mente que llega aquel abrazo y lo envuelve otra vez, logrando que su mejilla quede apoyada contra el pecho contrario, volviéndolo de inmediato consciente de los enloquecidos latidos de aquel corazón que ahora se encuentra más cerca de sí ( quizás en más de un sentido ). se siente confundido por un instante, anonadado por el sonido que llena su mente, acallando cualquier idea que se hubiese formado en ella. ahora sólo piensa en la manera en que qing parece elegir, otra vez, estar cerca de él — la forma en que ante las emociones que alteran su pulso decide abrazarlo, como si fuese impulsado a ello, como si aquello fuera lo que su cuerpo le exige. no lo entiende, no tiene sentido, y es por ello que no le resulta sencillo aceptarlo. mueve su rostro hasta hundirlo en el pecho contrario, rodeándolo con sus brazos, y en el gesto de dejar caer sus párpados es que presiona levemente sus labios contra él. se queda así por un instante, uno que decide obsequiarse a sí mismo, sin detenerse a pensar cuánto lo merece. después, es mentón el que apoya contra él, mientras su mirada asciende buscando por el rostro contrario. ‘ qing ’ pronuncia, volviendo a hablar en aquel tono bajo y calmado en el que le había hablado al inicio de aquella conversación, en lo que su mirada busca hallar la de él. ‘ si te sientes mal por mí, no lo hagas — esa no era mi intención al contártelo ’ de entre todos los involucrados, siente que él es el que menos merece de la empatía contraria; y aun así, puede entender si qing sólo resulta capaz de empatizar con él. es al único al que conoce, es su parte de la historia la única que ha escuchado, las únicas herramientas con las que cuenta hacen imposible que pueda comprenderlos a todos de la manera en que hyungu, tal vez, lo hace. sabe que entre todos ellos es el único que todavía tiene la oportunidad de salir adelante, que nada se ha acabado para él del mismo modo en que ha ocurrido con ellos, ni siquiera cuando el castillo ha sido destruido y se ha llevado consigo todas las certezas que tenía sobre su futuro. ‘ ¿no ha sido demasiada información para procesar en un par de minutos? ’ busca saber, intentando adivinar si todo lo que acaba de contarle no ha conseguido desatar un sinfín de pensamientos confusos en la mente contraria. ‘ puedes tomarte un tiempo para pensar en todo lo que te dije, si lo necesitas ’ murmura, observándolo con tanta curiosidad como preocupación, porque en ese momento le resulta difícil o casi imposible adivinar lo que cruza por la mente contraria.
parpadea ligeramente sorprendido ante la afirmación ajena, sobretodo cuando le señala que también se considera de acuerdo con lo que su madre piensa — incluso si no concuerdan al cien por ciento y todavía hay aspectos en los que hyungu no se relaciona por completo. “ a veces pienso que ella habla... un poco como tú, o quizás es al revés... la manera en la que dices ciertas cosas, me recuerda un poco a ella. ” admite, en un gesto pensativo. por supuesto, si los comparaba lado a lado, no habían similitudes evidentes — las personalidades diferían bastante la una de la otra de una manera abismal. pero si había algo que qing había notado desde su más tierna infancia, era como pese a que su madre parecía estar satisfecha con su vida, aun quedaba el rastro muy vago de una soledad inexplicable en sus ojos. como si antes se hubiese sentido muy sola, o muy desconsolada, o por alguna razón se hubiese visto a sí misma orillada a tomar una decisión realmente difícil, que la obligó a dejar atrás ciertas cosas por el bien de su felicidad actual. y, si bien no tiene idea de los detalles sobre como sus padres se habían conocido más allá del “nos casamos y tuvimos un niño”, el hecho de no conocer a absolutamente a nadie por parte del lado materno parecía entregarle una panorámica que antes no había llegado a cuestionar sobre su progenitora. y es así como piensa que, si logra sobrevivir a todo esto y bajar de la montaña, talvez se lo preguntaría en algún momento — porque quizás, dadas todas las circunstancias que ha estado viviendo, gracias al contacto directo que ha tenido con una personalidad como la impropia, entre otros estímulos externos, se le ha hecho más sencillo reparar en lo que ocurre con otros, a hacerse realmente consciente de ellos. y es así mismo que ve una diferencia con el él que recién había ingresado a guleumseong con nada más que sus ansias por convertirse en un mago increíble, quitar cualquier obstáculo de su camino, divertirse haciendo lo que quisiese y hacerse valer frente al resto: de pronto todo eso parece insignificante, un sueño muy lejano del que finalmente había despertado. todavía quería, sin embargo, ser el tipo de persona que protegía a los demás, aun quería convertirse en esa figura heroica que había visto a través de su padre y que creía que podía evocar por sí mismo, con sus propios méritos — por lo que hyungu no se equivoca cuando afirma que le costaría ser completamente él mismo. sin embargo, también ha cambiado, y es hasta ahora que se da cuenta de ello. “ es cierto, yo tampoco he dejado de ser quién era por completo. tienes razón en que me costaría dejar de priorizar a otros, pero... ” dirige su mirada hacia el resto de los miembros de su propio grupo, todos enfocados en diferentes tareas repartidas para hacer más llevadera la convivencia. y es ahí que sus pupilas se mantienen por un segundo, estudiando sus propias palabras. “ cuando pasó lo del dragón, quise correr de nuevo a ayudarlos a todos, y me sentí frustrado porque una vez más no pude hacer nada — me odié un poco, y odié a la persona que me había detenido. ” y cuando dice eso, es casi involuntaria la forma en que acaricia fugaz el rastro de una abrasión en su mejilla, vestigio de como se había enfrascado en una pelea hace unos días con ese mismo alguien que acaba de mencionar a lo último. “ pero luego, pensé que... de cierta forma, también estaba feliz de seguir vivo. mi destino no habría sido diferente al de ellos si hubiese corrido a salvarlos sin nada en mis manos, sin un plan, solo pensando que podría conseguirlo si mi determinación era grande, ” y es ahí que vuelve a ver al mayor, con una expresión más tranquila en su rostro. “ puede que tengas razón — justo como decía mi madre, hay partes de nosotros que no pueden cambiar tan fácilmente. es posible que si ahora mismo atacara el dragón y nos amenazara a todos, todavía me sentiría dispuesto a proteger al grupo — y sería un deseo más fuerte que el anterior, porque estás aquí ahora mismo, ” y el hecho de que una presencia importante estuviera en peligro solo motivaría su espíritu, impulsado por la creencia de que debes luchar aun más fuerte cuando se trata de velar por quienes amas. “ pero hay algo diferente en todo esto y es... que ya no todos parecen iguales para mí. ” había notado el incipiente nacimiento de un nuevo tipo de egoísmo dentro suyo, y tal emoción lo había dejado sorprendido, confuso, a la deriva en sus pensamientos contradictorios. “ por eso, cuando pensé que estabas muerto sentí que... la tristeza y el dolor y la rabia que me generaba esa idea eran diferentes. dolía más que pensar en como no pude salvar a nadie. ” porque estaba reconociendo cuanto más significativas eran ciertas personas en su vida, y porque las quería, porque las apreciaba, porque era tan importantes para él, creer que podría haberlas perdido era por lejos más agobiante que cualquier cosa — incluso si asfixió el sentimiento y se obligó a sí mismo a seguir adelante para guiar a los sobrevivientes que quedaban. “ supongo que... depende también de quienes se suman en tu vida y que valor tienen en ella. creo que debe ser algo así... ” y es así que su mirada vuelve a posarse en la ajena, fija en aquellas pupilas, con sus dos grandes ojos negros intentando ver más allá de lo que podía notar a simple vista en el otro. “ y yo quiero estar contigo. el hecho de que tú pienses que no eres bueno para mí, no quita que yo sí quiero seguir a tu lado, que te quiero, que eres importante para mí. entonces, deja de intentarlo, nunca estaremos de acuerdo en eso, y por mí está bien si es así. incluso si dices que eres lo peor del mundo, voy a estar cerca de quién quiera — ya te lo dije esa vez. ” y una sonrisa sutil y débil aparece en sus facciones, rememorando aquella vez en el funeral cuando el otro había querido poner la primera traba entre ambos — traba que qing burló como quiso, insistiendo en que seguiría sus propios deseos. una brisa fresca pasa entonces para acariciarle las mejillas, su cabello moviéndose un poco mientras frunce la nariz, con el cosquilleo del frío en la misma. comienza a hacer más frío que antes incluso si la fogata recién hecha por los otros miembros del grupo los refugia de esa gelidez, aun así, no quita que la nueva distancia impuesta por el mayor hace sentir su corazón más frío y, en consecuencia, su propio cuerpo. es como si estuviese entumecido. sin embargo, respeta esa primera distancia que el otro tanto parece necesitar, y se enfoca en el asunto de su pasado nuevamente. “ puedes decir que no cambiaste — pero el hecho de que haya una culpa persiguiéndote por lo que pasó con esa chica... ¿no es eso algo nuevo? no suena egoísta por completo. de lo contrario quizás... lo hubieses olvidado, hubieses seguido adelante. pero eso... continúa aquí dentro, atormentándote, ” y es ahí que su índice apunta directamente al pecho ajeno, como si pudiese traspasar más allá y encontrar aquel mecanismo dentro del cuerpo ajeno responsable de incrementar su pulso y, en consecuencia, sus miedos. “ cuando te encontré en la azotea esa vez... el boggart que mencionaste, ¿acaso era ella? ” le pregunta abiertamente, sin pelos en la lengua. “ como no sabes qué pasó con ella, supongo... ¿que te asusta verla otra vez? ” solo puede sacar sus propias conclusiones, pero tampoco cree estar tan lejos de la realidad que se cierne sobre el otro. agradece que al menos esta nueva página de la vida ajena hubiese sido abierta para él, porque está seguro de que ahora puede entender otro tipo de cosas — le es más sencillo comprender porque hyungu parece sentirse tan culpable solo con el hecho de encontrar una felicidad nueva, y también porque parece casi natural para él querer sabotearla sin dudarlo, afirmando que no es merecedor de ella. esa idea consigue despertar emociones complejas dentro suyo de igual manera, como si no pudiese sentirse de acuerdo en absoluto con su postura, como si le pareciera absurdo en más de un sentido. porque de toda la historia, cree que hyungu es el que ha quedado más solo que nadie — emocionalmente solo, porque si esa chica, rieun, fue condenada y acabó con una sentencia que el mayor mismo no comprendía del todo, parecía que al menos aun tenía gente que creía en ella, que la esperaría, o era así como lo interpretaba de acuerdo a la visión que el otro había expuesto sobre ella frente a él, sobre como la gente la apreciaba y dudaba de que fuese responsable de los actos por los cuales fue inculpada. ¿quién estaba esperando por hyungu en su casa, sin embargo? ¿sus padres estarían infelices, preocupados, angustiados al saber que había acabado perdido en la montaña? ¿o pensarían que era un alivio que ya no estuviese más, que era un peso menos? su sangre hierve ante la idea, y eso solo lleva a que la rapidez de su pulso se incremente, sus labios se frunciéndose con más fuerza. está frustrado, molesto de nuevo. hay un sinfín de sensaciones violentas y asfixiantes dentro suyo, y eso es solo con imaginar como son las cosas para él. si las viese concretamente, no estaría seguro de como reaccionaría ante ello... “... ” la caricia en su rostro consigue sacarlo de ese ensimismamiento, sin embarg, logrando volver a enfocarse en la idea que el mayor continúa exponiendo ante él. y es en esa pregunta respecto a la decepción, a ser mal visto por tu familia, a sentirte molesto sobre ella, que su mirada desciende, de pronto sintiéndose más amargo. hay un atisbo de nostálgica tristeza en sus ojos, porque la situación que el otro le plantea no es una mera posibilidad para él: lo ha vivido y ha sido real, ha sido tangible, y todavía no encuentra una explicación para ello. “ ya ha pasado. ” admite, rehuyendo de su mirada. “ y no creo que se arrepienta de ello... quizás es más sencillo de esa forma, pero... incluso si estoy decepcionado, todavía no lo abandonaría. querría saber sus razones, querría saber por qué lo hizo. querría saber si acaso yo mismo me equivoqué de alguna forma, para que terminase actuando de esa manera. creo que, antes que nada, lo más importante es preguntar, por qué hiciste eso. eso es, al menos, lo que yo haría si me preguntas. ” es ahí que vuelve a verlo, dejando escapar una exhalación pesada, en donde el contacto de su aliento con el aire helado acaba convirtiéndose en un halo diminuto de gas blanco. “ ¿por qué sigues intentando justificarlos? si todo pasó por lo que dices... entonces les importó más su estatus, la posición que tenían ante la familia de ella y como eso podía perjudicarlos antes que los sentimientos de su propio hijo. no le dieron importancia en absoluto a lo que tú sentías. ¿y quién pensó en ti? ” cuestiona, de pronto sintiéndose más atosigado por el propio fuego de sus emociones, sus mejillas enrojeciendo más que antes por la irritación, sofocado al intentar imaginar como podría haberse dado la situación y frustrándose al darse cuenta que siquiera es capaz de pensar en un escenario, porque nunca le ha tocado vivir algo parecido. la sola idea resulta hiriente. “ ¿alguno de ellos te preguntó como te sentías por lo que había sucedido? ¿no pensaron en el efecto que la situación tendría sobre ti? ¿te usaron como quisieron para estar cerca de alguien que les convenía, pero cuando fallaste te desecharon? ...eso, ” lleva una mano a su frente, y ahí es que se desordenan sus cabellos mientras la frota, como si quisiera entender el accionar de la familia impropia, como si quisiese encontrarle lógica a la manera que tenían de comportarse con quién tenía sangre de ellos mismos en sus venas. “ eso es muy triste, hyungu. es... es muy solitario. ¿realmente estabas bien con eso? ...nadie... nadie te escuchó. nadie te cuestionó. ” su puño se cierra entonces, claramente molesto. su ceño se frunce, y sus pupilas titilan dentro de sus ojos, como si no pudiese dar crédito a todo, como si la frustración que siente para con la familia ajena no diera cabida dentro de su cuerpo. “ creyeron en otra tipa y no en su hijo, la persona que... mejor deberían conocer, o esforzarse por entender. ¿realmente son adultos? ¿que edad tienen? ¿qué está mal con ellos? ” por fortuna, el contacto ajeno es suficiente para que su respiración se calme, para que ese vestigio de incendio dentro suyo pueda ser apaciguado, aunque sea un poco. y es ahí que sostiene su muñeca, y al hacerlo, termina estrechando el agarre familiar en una mano que ya conoce muy bien, sujetándolo con firmeza — como si fuese un ancla para que acabe explotando ante un grupo de personas que ni siquiera están allí físicamente, que ni siquiera saben de su existencia. “ ¿qué sentido tiene hacerlo, de todas formas? no arrepentirte de eso... — arrepentirse es una tontería, en primer lugar. ” señala entonces, volviendo a adaptar un tono de voz más calmado, pero aun potente. “ no importa cuanto te arrepientas de algo que hiciste — ya lo hiciste, no puedes cambiar el pasado. puedes llorar, enfadarte, romper algo de la rabia, pero lo que está hecho no puede ser cambiado. incluso si te arrepintieras, ¿qué podrías hacer? ¿harías algo para ayudarla, aun siendo consciente de que una parte de ella también hizo cosas incorrectas? no hay nada que puedas hacer sobre eso. ya está hecho. incluso si no hubieses hablado... ¿quién te dice que no habrían encontrado otras cosas con las cuales inculparla más adelante? y lo que es peor, ¿no habrías caído tú también por haber mentido? y por algo... ¿que le advertiste? ¿que le dijiste que no hiciera? por eso digo que todos somos responsables de nuestros actos. y arrepentirse de ellos no tiene sentido. el arrepentimiento solo trae más sufrimiento, y no te deja escapar del pasado. ” sus párpados se abren mas que antes entonces, mientras continúa hablando. de repente, parece más impulsado que antes. “ ¿ya te lo dije antes, no? cuando nos encontramos después de que te golpeé... te dije que asumiría mi castigo, pero no me arrepentía de haberlo hecho. en ese momento, te metiste con mi orgullo. me sentí atacado donde más me dolía y solo... actúe por impulso. pensé que te lo merecías, por haberme dicho algo como eso. pero yo di el golpe... y asumí lo que vino después de eso. se trata de hacerte responsable de lo que hiciste, no de arrepentirte de ello. ” sus ojos se centran más en él entonces, sus palabras adquiriendo más firmeza a medida que habla. y es en medio de eso, que sostiene su rostro con ambas manos, obligando a que lo mire y no pueda escaquearse del vistazo que le está dando justo ahora, porque las palabras que busca transmitirle esperan ser el soporte que no tuvo de sus padres, quienes solo lo dejaron a la deriva. porque es doloroso que nadie pueda decirte las cosas honestamente, que nadie te regañe, o te aconseje, o te dé un empujón cuando lo necesitas. la indiferencia es aterradora. “ hazte responsable de lo que hiciste, hyungu. de lo que pasó con ella, de lo que hiciste mal con ella. y no te arrepientas. ” y es ahí que lo suelta, mientras sus actitudes vuelven a tornarse inquietas, como si todavía no pudiese calmar ese golpe de combustión que ha iniciado dentro suyo nada más de pura irritación. sus manos y gestos se mueven en diferentes direcciones mientras habla, siendo un libro abierto de lo que piensa sobre todo aquel relato. “ además, ¿qué le pasaba a esa tal rieun? si quieres hacer una tontería pues hazlo si quieres, ¡pero no obligues a los demás a seguirte en tu juego! en especial si sabes que eso puede meter a esa gente en problemas... tch... ¿cual era su problema? ” realmente no podía soportar a ese tipo de personas que, a sabiendas de los peligros en los que se involucraban, todavía tenían el descaro de querer hundir a otros con ellos. se sosiega, sin embargo, cuando el curso de la charla regresa nuevamente a los padres del otro, lo que creyeron de él, lo que pensaron de él, como manejaron las circunstancias en las que hyungu se había visto envuelto. y aunque su cuerpo se tranquiliza y deja la inquietud, su mente todavía se mantiene molesta, a fuego vivo. “ sobre lo que me preguntaste, sobre creerte... por supuesto que no te creería. ¿piensas que después de contarme todo esto... te voy a seguir el juego de que era todo mentira? ” dijo, frunciendo el ceño. “ y es lo que debieron hacer ellos. ” no había forma de que pudiese borrar el incipiente disgusto que sentía para con la familia del contrario, no importaba cuanto hyungu quisiese ponerse en el papel de incordio para con ellos. ese tipo de funcionamiento no cabía en su cabeza en absoluto — le parecía, cruel, dañino, e injusto. todo en ese relato no era más que injusto. “ al menos... ” dice, su tono de voz suavizándose por breves segundos. “ al menos lo que pasó esa vez... no fue del todo mal. a pesar de que no empezamos bien, a pesar de que te golpeé, o que me dijiste cosas como esas, fue por eso que pude conocerte más. y, a pesar de que tus padres son como eso, al menos hicieron una cosa bien: estás aquí por ellos, ¿no? yo... estoy feliz de que estés aquí. ” le dice con total honestidad, con una sonrisa apenas visible en sus labios mientras un índice le apunta justo sobre la frente. al menos, ahora cree ser capaz de ver las cosas de manera diferente... y puede entender, también, porque el otro parece encontrar ciertas similitudes entre él y esa chica cuando se trata de reaccionar ante personas que los desafían. él mismo está seguro de que si alguien cuestionase cosas que cree fervientemente, también querría demostrar que lo que pensaba era lo correcto, que no se equivocaba del todo — lo hizo así una vez de todas formas, se aferró a sus ideales una vez y sufrió un dolor inimaginable. pero si llegaba a cometer una imprudencia, jamás podría pedirle a alguien que lo siguiese en el camino. y eso es lo que le molestaba de esa chica, incluso si imagina que, talvez, era un intento desesperado de sentirse menos sola y arrastrar a quien — imaginó — pensaba que era como ella, que se sentía justamente como ella, o que la entendía. quizás de eso se trataba su amor por hyungu también: se aferró porque creía que era el único que la comprendía, se cegó a sí misma y se llenó de expectativas, contaminando su relación en el proceso. talvez rieun pensó, inocentemente, que si este la aceptaba, aceptaría cualquier cosa que viniese de ella, así que la decepción fue grande cuando la persona que pensó que la quería tal cual era le dijo las verdades a la cara, haciéndole ver que en realidad no aceptaba todo de ella. probablemente, impulsada por la sensación de volver a sentirse sola y de demostrarle a hyungu que sus decisiones eran las correctas, casi como una forma de obligarlo a aceptar esa única parte que este había rechazado, se precipitó e hizo las cosas de esa manera. quería demostrar, talvez, que no se equivocaba — que ser ella misma era la mejor elección. y en búsqueda de eso, terminó sellando su destino. pensándolo de esa manera, e incluso si la ireun de la historia le irritaba, también sentía lástima por ella, pesar por lo que le había ocurrido. al final, el responsable de toda esa situación no era ella, ni hyungu; ambos eran solo culpables de sus propios errores — no del cuadro completo. cada pequeña cosa — la indiferencia de sus padres, las expectativas de otros, la burbujeante y cada vez más agobiante sensación de soledad y las ansias de querer ser aceptado por alguien acabaron desencadenando un escenario así de lamentable, algo que no debería haber ocurrido en lo absoluto. exhala pesado una vez más cuando logra salir a la superficie después de sumergirse en ese mar de ideas y, de pronto, se sorprende al percibir algo atrofiándole la garganta, como un peso que no le permite respirar apropiadamente. la sensación incómoda, asfixiante, se expande sin fin dentro suyo, lo colma hasta hacerle temblar, pero, por suerte, ya tiene envuelto en un abrazo al otro cuando los efectos de esas emociones se hacen más fuertes. quizás es incluso por eso que termina haciendo aquello, que se impulsa a abrazarlo estrechamente, que lo quiere cerca y lo cobija cerca suyo. porque no quiere que esté solo, no quiere que hyungu se sienta solo, incluso si parece acostumbrado a esa soledad, incluso si parece bien con ella. quiere llegar hasta lo más profundo de su ser y abrazar su existencia por completo, pero sabe que no puede hacer más que esto, que rodear su cuerpo y no soltarlo, sostenerlo tercamente. niega con la cabeza cuando escucha aquellas palabras, situado en un silencio donde ha dejado de responder desde el momento en que el mayor ha pronunciado la última oración concerniente a rieun, embebido en sus propias reflexiones. pero es inevitable que quiera decir algo cuando lo oye afirmar eso, y en lugar de soltarlo, de dejarlo ir, solo se deja conmocionar más por ese sentimiento que sacude su sistema entero. niega entonces más fuerte que antes, y lo mira a los ojos. sus orbes cristalizados brillan, en respuesta a los estímulos de sus propios sentimientos que solo quieren ser desencadenados. “ ¡no es eso! ” exclama, casi por impulso. “ no lo pongas como si sintiese lástima. no... no es eso. no digas eso, no digas cosas como esas, ” reitera, y antes de que el otro pueda seguir hablando, lo abraza más fuerte que antes, hunde la cabeza impropia en su pecho, se aferra tanto como puede a ese cuerpo, como si soltarlo significase volver a sentir el frío entumeciéndolo hasta la punta de los dedos, congelando su propio corazón. “ a mí — a mí no me importan ellos, todos ellos me dan igual. si se sintieron heridos por ti, si están enfadados, ofendidos... ¡no me importan! ¡que se vayan al diablo si es por eso, cada uno de ellos! ” exclama, y entonces, en medio del abrazo, sus dedos se enredan en el cabello ajeno, su rostro inclinado para ver mejor el contrario. “ a mí me importas tú, hyungu. ” es entonces que, sin poder ser contenido ni un minuto más, finalmente sus emociones se liberan a través de lágrimas que fluyen desde sus ojos y dejan un camino cristalino por sus mejillas. lágrimas de tristeza, de frustración para con todos ellos, de rabia con la situación, un sin fin de emociones que no han dejado de aglomerarse dentro suyo quién sabe desde hace cuanto tiempo — quizás sean incluso sensaciones que asfixió para seguir adelante desde el momento en que todo se arruinó y no sabía la condición en la que se encontraban las personas que más le importaban, obligándose a sí mismo a continuar, a seguir adelante. son lágrimas que no ha podido llorar y que finalmente puede expresar abiertamente, cayendo justo sobre el rostro ajeno debido a la proximidad en la que se encuentran. “ ¿realmente no te sentiste solo? no me has respondido, ” sus labios se fruncen, y es ahí que la prisión que forman sus brazos en torno al otro, negándose a aceptar su consejo de dejarlo tomarse un tiempo para pensarlo, lo envuelve con más ansias, porque no lo quiere dejar ir, porque no quiere que nunca más piense que está solo, o que está bien si está solo. incluso si es una tarea difícil. se remueve solo un poco para que su cabeza se apoye justo sobre la otra, su mejilla acariciando justo por encima de él, los cabellos ajenos haciendo cosquillas en la zona conforme el líquido translúcido de sus ojos sigue cayendo, inevitablemente, llorando por él, por todo. “ yo... yo no quiero que estés solo... así que déjame estar contigo. ” murmura, la piel de su mejilla frotándose justo sobre su cabeza. “ si no tienes un lugar donde volver cuando te equivoques, o cometas errores, o hagas algo que piensas que está mal... si no tienes a nadie que te regañe, o te acompañe, o te escuche... entonces déjame tomar ese lugar. ” le pide, sin soltarlo. no lo deja ir en absoluto, no le permite volver a enfrentarse por su cuenta al frío. no está dispuesto a permitirlo.













