Parece que todas las canciones se las tenemos que dedicar a alguien, estoy pensando en las últimas que he escuchado y todas le hablan a una segunda persona.
Dicen que de todo lo malo siempre sacamos algo bueno, y probablemente es verdad. Estoy intentando ver todo lo bueno que he vivido contigo pero mi mente siempre vuelve al mismo punto: tú alejándote de mí por motivos que aún a día de hoy no logro comprender.
He pensado mucho, y aunque me gustaba cómo hablábamos antes, no estoy segura de volver a querer que estemos así. No sé en qué momento se volvió todo tan negro, no sé si hay cosas que no me has contado.
A veces te leo, y me autoengaño pensando que hay una pequeña probabilidad de que algunas cosas las escribas pensando en mí, pero se queda ahí, en el autoengaño.
Empecé a escribir la letra de una canción, supongo que es algo positivo, siempre he querido hacer canciones y a lo mejor empieza con esta nueva desilusión.
He aprendido muchas cosas nuevas gracias a ti, por ejemplo, que siempre intento ser amable con la gente por miedo a que me abandonen, siempre intento hacer lo correcto en beneficio de otros, pero ya he dado el paso de pedir ayuda y procurar que esto no siga pasando.
Me gustaba la idea de pensar que el hecho de que me gustases podría hacerme un poco mejor persona, supongo que buscaba más un crecimiento personal que la realidad de salir con alguien. Quizá ese es otro problema, buscar crecer en algún aspecto del que carezco enamorándome de alguien que si lo tiene, quizá por eso mis relaciones tienen fin, porque llega un punto en el que creo que dejo de crecer.
Estoy constantemente conociendo gente, supongo que en eso consiste la vida social, pero desde que te conozco, siento que nadie llega a ser "suficiente", no quiero conocer a más personas porque ya te he conocido a ti, supongo que eso también está mal.
Estoy contenta en parte, porque no te tengo idealizado, al menos no tanto como he tenido a otras personas. Aunque puede que en el párrafo anterior sonase a lo contrario.
Creo que necesito un tiempo de desconexión, de saber con quién quiero compartir mi tiempo y con quién no, y dejar de pensar que algún día volveremos a hablar y querrás compartir tú tiempo conmigo. Tengo que aprender a cubrir ese hueco libre que siempre te tengo hecho por si en un hipotético caso te apetece.
De todo esto me llevo las caricias que me diste aquella noche en la cama, de que abraces al dormir, de conversar "borrachos" hasta las 8 de la mañana y de que hayamos reído tanto, aunque haya durado poco.
Dices que eres frío, y es verdad, pero creo que en el fondo es un poco apariencia, a veces sale tu lado cariñoso y te queda igual de bien, incluso mejor. No sé si te da miedo y tampoco quiero hacer suposiciones.
En fin, supongo que esta es la típica carta que se escribe y nunca llega a su destinatario, supongo que por miedo, otra vez, aunque en este caso no hace falta mandártela para saber que responderás con un "no sé qué decirte", porque así eres tú, te lo callas todo detrás de un "no sé", cuando los dos sabemos que sabes mucho.
Creo que siempre me ha gustado ponerme dramática a estas horas de la noche. Una parte de mí desearía que encontrases esta página y leyeras esto, porque dice mucho de lo que no te he dicho y porque supongo que muestra un poco más de lo que soy realmente, y no esa fachada que nos creamos con el mundo. Creo que nunca he llegado a enseñarte de verdad como soy, y me da pena, porque tú me has enseñado mucho de ti, pero me daba miedo que al mostrarme quisieras dejar de hablarme. Y míranos, casi que ha pasado al final, sólo que se ha ido posponiendo y ahora duele, y tú también dueles.
Dueles como nunca nadie me ha dolido, y me molesta: si apareces mínimamente en mis sueños me desvelo y no puedo volver a la cama, si me hablas mi día se pone triste, si no me hablas, aún peor. Y si escucho tu voz en las llamadas... Se me va toda la fuerza que finjo tener, por no hablar de qué pasa si enciendes la cámara.
No sé qué es este sentimiento pero no lo quiero, quiero volver a estar bien, como estaba antes de la pandemia.
No me alargo más, buenas noches bonito.