A MI QUERIDA ESPOSA
La sinfónica melodía de los grillos en la noche y el canto secreto de la lluvia te adormece juntos con los lejanos ladridos y maullidos.
Das vueltas, te arropas, sonríes y sueñas.
Es hermoso constatar que todavía gozas de la vida.
A media noche, te despertaré dulcemente y te susurraré: "es tu última noche"









