Un corazón roto
Recientemente tuve que consolar a una persona de mi compañía. Una jovencita de apenas 20 años de edad que esta haciendo practicas de investigación en nuestra empresa. La pobre niña no paraba de llorar y es que un gran hijo de put@ le había roto el corazón en mil pedazos. Después de platicar con ella y tomarnos un descanso de más de dos horas hablando de la vida y de lo mucho que vale la pena vivirla, nos fuimos a seguir trabajando.
Regresé a mi oficina y vi la foto de mi esposo que tengo en el escritorio. Es un hombre espectacular. Es un caballero en toda la extensión de la palabra. Ama quién soy y como soy. Nunca ha tratado de cambiar mi esencia. Es el único que ha podido estar conmigo en mis mayores crisis y el que no me ha dejado sola nunca. Incluso ahora que estamos tratando de encontrar quienes son esas misteriosas mujeres idénticas a mí. Incluso ahora que por momentos en el día siento que estoy perdiendo la razón, incluso ahora no me deja sola... y solo por eso soy la mujer más bendecida que existe.














