Voltea a verla cuando le sigue el paso, dedicándole una sonrisa de complacencia antes de volver la atención al camino. No debían estar muy lejos del centro comercial. — La hija de un socio del trabajo, calculo que debe tener más o menos tu edad. Me ha tocado ser su amigo secreto — va explicando sin problemas, preguntándose muy en el fondo por qué seguían incluyendo a los familiares de los empleados, pero se recordaba a sí mismo que el lema de la empresa justo era ese: somos familia. — ¿Qué les gusta a ustedes? —
se mantuvo a algunos pasos de distancia, después de todo no confiaba del todo en las intenciones del mayor, al menos estaban en un lugar abierto por si resultaba ser uno de los infiltrados. alzó las cejas un poco confundida, el contrario tampoco se veía mucho mayor como para no conocer los gustos de alguien de veintitantos “creo que tienes que ser más específico, no a todas las personas “jóvenes” nos gustan las mismas cosas”.










