“ No quiero asustarte pero me temo que hay algo arriba de nosotros. ” advirtió el castaño con una divertida mueca, señalando con la mirada el muérdago colocado sobre ambos.
Apenas estaba saliendo de la cocina, mordisqueando un galleta que, jamás admitiría, estaba deliciosa, cuando chocó con la única persona que quería evitar. Se quedó en silencio, enarcando ambas cejas con diversión mientras lentamente levanta la vista para encontrarse con el mismo muérdago que Hunter había colgado por bromear. Sus ojos se encontraron con los de Joey y se recostó en el marco de la puerta, fingiendo indiferencia.
“No soy de los que se asusta fácil.”
















