Rizos en Buenos Aires
Tus rizos bailan con el viento, como si el sol jugara entre sus vueltas, y al caminar por Buenos Aires con vos, la ciudad se vuelve mĂĄs suelta.
Entre cafĂŠs humeantes y charlas las horas se van sin avisar, con galletas de por medio y miradas que sin decir nada, saben hablar.
Nos reĂmos jugando pavadas, como si el mundo fuera un recreo, y aunque el tiempo pase volando, todo con vos se siente en deseo.
Sos mi rincĂłn favorito del dĂa, mi paseo, mi pausa, mi melodĂa. Y en el vaivĂŠn de tus rizos sinceros, me pierdo felizâŚ
















