heilin-ness:
-U-Urgencias… -asintió varias veces. Le ponía algo nervioso que la gente se preocupase tantísimo por él (ojo a la palabra tantísimo). Alzó la mirada (aunque tampoco hizo mucha falta, Heilin era muy alto) para encontrarse con la chatarra de su nueva cliente-. ¿Chata-tarra? N-No, no, no… E-Es una r-reliquia -se acercó hasta la moto y la acarició con cuidado-. En Leith n-no he-e visto n-nada par-recido… L-Le ha-haré una revisión…
“Me alegra saber que alguien más siente aprecio por ella.” comentó con una leve risa. En cierto modo le tenía cariño a aquella moto, llevaba con ella desde que había llegado a Escocia y se la había traído desde Grecia, así que era como de la familia. “Gracias, aunque espero que no sea nada muy grave.”











