¿Qué habría sucedido? Lol no se aventura lejos en el desconocimiento al que se abre este instante. No dispone de ningún recuerdo, ni siquiera imaginario, de ese desconocimiento, no tiene noción alguna. Pero cree que debía penetrar en él, que era lo que tenía que hacer, que hubiera resultado definitivo para su cabeza y para su cuerpo, su dolor más grande y su más grande alegría confundidos hasta en su indefinición, única pero innombrable a falta de una palabra. Me gusta creer, como creo, que si Lol es silenciosa en la vida es porque ha creído, durante la brevedad de un relámpago, que esa palabra podría existir. Carente de su existencia, calla. Sería una palabra-ausencia, una palabra-agujero, con un agujero cavado en su centro, ee agujero donde se enterrarían todas las demás palabras. No se habría podido pronunciarla, pero habría podido hacerla resonar. Inmensa, sin fin, un gong vacío, habría retenido a los que querían partir, les habría convencido de lo imposible, les habría hecho sordos a cualquier otro vocablo distinto, de una sola vez los habría nombrado, a ellos, al futuro y al instante.