Luna… ¿Me recuerdas?
Soy aquella chica torpe que siempre se quiere hacer la fuerte,
Sí, esa chica que escribe poesía secretamente,
Seguro me recuerdas entre papeles rotos y tinta indeleble,
Entre noches radiantes y oscuras,
En medio de todas esas notas que en el firmamento se expandían,
Espero que sigan presentes en tu brillo todas nuestras charlas nocturnas,
Nuestros secretos, tristezas, enojos y sonrisas.
Perdón, luna mía…
Que venga de nuevo a molestarte con poesía,
Sé que prometí no volver a llamar y muchos menos escribirte,
Pero extraño mis insomnios a tu lado,
Extraño beber té y admirarte,
Ver tu brillo y en el arrullarme,
Acompañar tu belleza con unas cuentas melodías en el piano,
Además, extraño contarte como mis días he pasado,
Porque ¿sabes?
Eres la única que me abraza con su brillo y calidez,
La que me comprende con escuchar una pieza o tres,
Mi bella musa que me acompaña entre estrellas,
Y me levanta con la armonía de sus cantos,
Luna…
Hoy no pude ocultar mi llanto,
Y tu sabes que nunca he llorado,
Pero hoy… Fue demasiado,
Bastó con una decepción más para venirme abajo,
No quería, creeme que he aguantado mucho estos días,
Demasiados yo diría,
Pero ya no puedo…
Mi bella musa, perdón,
Te he decepcionado,
Aquellas situaciones hoy en día han explotado,
Y hoy ya no aguanto,
La última vez que hablamos te prometí ser fuerte,
Pero el dolor del pecho se intensifica,
Y quema ese maldito nudo en la garganta,
Todo ese veneno cada día más me mata,
Ya ni siquiera puedo ser valiente,
Me derrumbo más rápido cada vez,
Cuál coliseo romano abandonado,
Mi corazón se cae a pedazos,
Y ya ni ganas de repararlo,
Esta peor que un rompecabezas de mil piezas,
Y ni que decirte de mi calma,
Polvo cósmico queda de la última guerra.
Mi wolverine se ha marchado,
Y con él se ha llevado un pedacito de mi alma,
No entiendo sus razones por las cuales hasta ahora se fue,
Y mi razón no logra comprender porque se llevo todo con él.
Sé que soy un adulto, que debo estar bien y hacerme responsable,
Lo hago, pero aún así duele,
Lo amaba demasiado y no pude decirle adiós correctamente,
Entiendo que ahora tenga a otros chicos a los cuales amar,
Entiendo que ya de nosotros no quiera saber más,
Entiendo que no fuimos lo mejor,
Que le hicimos daño y nunca supimos ponerle bien atención,
Tal y como a veces él lo hacía,
Soy una idiota, luna mía…
Pensé que seriamos inmortales juntos,
Y que algún día estaría orgulloso de nosotros,
Como tantas veces lo dijo,
Pero no… Solo mintió,
Durante 24 años solo fingió,
No cabe duda que sea verdad, ya lo demostró el dia que se marchó,
Ese dia que todo se llevó.
Creo que aún no he cambiado luna mía,
Sigo creyendo en ilusiones, magia, esperanza y milagros,
Mi corazón sigue confiando en engaños,
Lo peor del caso,
Es que sigo aparentando ser fuerte cuando en realidad mi sonrisa ya esta podrida,
Estoy cansada de tanta neblina,
Solo anhelo un poco de paz y brillo,
Para seguir adelante y continuar con estas variantes de adulto.
Luna mía,
¿Recuerdas cuando fuí tan fuerte como las notas de Tchaikowsky?
Tan valiente como las orquestas de Beethoven,
Sincera como las melodías de Debussy,
Amable como los pasajes de Yiruma,
Aventurera y rebelde como las sonatas de Mozart,
Anarquista como los nocturnos de Chopin,
Espero regresar a serlo algún día,
Deseo con todo el corazón volver a ser contigo en la infinidad del universo,
Deseo volver a escribir mi vida contigo, luna mía,
Aún me haces falta, eres mi única amiga,
La única que conoce toda mi vida,
Y aunque estas hasta el cielo,
Sé que enviaste a una luna aquí en la tierra para cuidarme,
Por eso inmensamente te agradezco,
Pero aún así te quiero escribir esto a ti,
Mi luna más importante,
Sabes lo mucho que te estimo y te quiero,
Gracias por escucharme de nuevo,
Luna mía, dueña de mis poesías.