Te di todo mi ser, te di todos mis miedos, te di mi tristeza, la más profunda…
Sabía que en ti siempre encontraría unas palabras, una mirada, un consuelo.
En mis fantasías de repente empezó a aparecer tu cara sin ningún motivo.
En tu risa encontré la simpleza de la vida, la simpleza que mi propia vida se había encargado de agotar.
En tus abrazos encontré la ilusión de volver a sentirse débil.
En tus manos encontré la pasión que había olvidado.
En tu boca encontré los estúpidos besos que no había dado.
Y me deje llevar, por minutos sin pensar, por otros tantos con mucho pensar y en los últimos siempre encontraba la vergüenza que siempre me ha seguido.
Ahora puedes estar seguro de que no olvidare jamás tu mirada… ni la que tenías cuando me veías de lejos, ni la que tenías cuando me veías de cerca, ni la que tenías cuando me eras inalcanzable.
Ahora puedes estar seguro de que no te perderás en los recuerdos.
No tenerte será para mí…. No existía ni si quiera.
Te di todo de mi…. Sin tenerte, sin conocerte…. Me entregue a ti desde la primera sonrisa, que bonitas sonrisas...
Los finales contigo siempre los vi felices……
Maldita sea el día que se inventó no verte. Que te inventaste no verme.