Cuando veo a tu amada a llorar, siento agrio.
Ella podría llenar lagunas con sus pesares echos líquido, pero tu los absorves y ella te deja.
Tu corazón se estruja al escucharla, como el papel que sostengo en puño.
No, el tuyo podría ser incluso más trágico.
Pero....sontienes la mirada y....te derrites por ella.
Tus amigos alzan callosas manos, y con la fuerza del lazo que los conectan, las colocan con tanta facilidad en tu
Contaminan la melodia de tu alegría con erráticas carcajadas.
Poco sintonizados cantan juntos.
¿Como disfrutan? Supongo que le deben al hilo dorado que todos mantienen de tiara.
Conocidos tuyos, con el tajo de simpatía que les tocó, pueden aferrarse a eso, pueden escuchar tu voz relajada, como las sombras de un arbol, inclinan sus ojos en los tuyos, los sienten sin miedo.
Y observarán tu porte confiado de hombros ligeros y pies flotadores.
Todos ellos, capaces de pasar por lo menos un dedo a tu jardín privado y de dañarse con las espinas.
Se refriegan en ti, te bañan de pies a cabeza.
En silencio vi como pequeños pedazos de ti, teñian a su antojo.
Con mis dientes ensangrentados sostuve mis reclamos.
Quiero que me dañes con esas espinas.
Ese jardín tuyo,aún con las locas flores y los retorcidos árboles. Incluso con barro y rocas.
Perdón, mi calor, mi primavera no te llegarán.
Incluso menos que un recuerdo.
La vista de ti espalda. Un buen lienzo.