Un (demasiado) completo ritual de belleza koreano
Me he hecho de un set completo de una línea de la conocida marca Missha, concretamente la “Cho Gong Jin“.
Los productos que he estado usando son cuatro: tónico, emulsión, esencia y crema.
En líneas generales me gusta, todos los productos están correctos si bien en conjunto todo el ritual no me entusiasma. Se me hace muy tedioso la espera entre aplicar un producto y otro, ya que todos, tónico incluido, tienen una textura pegajosita a la que hay que dar un poco de tiempo para que se absorba. A pesar de que tengo la piel seca con tendencia a deshidratarse, el resultado final se me hacía un poco pesado, lo cual sumado a los minutos de más que suman a mi rutina, ha hecho que lo haya dejado para el tratamiento nocturno.
Analizando brevemente cada uno de los productos, siguiendo su orden lógico de aplicación:
El tónico posiblemente sea lo que menos me ha gustado, posiblemente por distar de los tónicos que suelo usar, muy acuosos y refrescantes. Éste tiene una viscosidad elevada que entre otras cosas, hace imposible aplicar con un algodón empapado, tiene que aplicarse con la mano, dejando la piel pegajosa y no húmeda, que es a lo que estoy acostumbrada y lo que espero de un tónico. Su olor no es demasiado evidente, con reminiscencias a hierbas medicinales.
La esencia, es sin duda mi paso menos favorito de la rutina koreana. Es un fluido que resulta viscoso, y es un paso previo en teoría, para potenciar el resto de productos de cuidados que vamos a emplear. En mi caso, y con ésta línea en concreto, me parece un paso prescindible. No noto gran diferencia entre usarlo y no hacerlo. Tal vez la única diferencia esté en las cantidades de emulsión o crema que necesito después, pero es que en general noto que tantos productos y con tanta viscosidad me saturan la piel, que no puede absorber más.
La emulsión, empleada a modo de serum. Es más fluída que la esencia y ése olor a plantas medicinales que tiene toda la línea es mucho más intensa, incluso diría un poco desagradable, pero no es duradero. En cuanto lo aplicas a los poco segundos no se aprecia ningún olor.
La crema, muy pero que muy espesa, casi con textura de pomada. Así que muy gordita y sólo apta para pieles secas y a las que no disguste una textura muy untuosa en la cara.
En resumen, usando todo el pack completo, se me hace un tratamiento pesado que llega a saturar la piel sin darle capacidad de absorber nada más. Eso sí, no he apreciado oclusión de poros, ni granitos ni nada, todo muy correcto pero innecesariamente pesado, aunque lo he estado usando en mayo tampoco me da la sensación de que en invierno me gustase más. Además, que demasiado tiempo entre producto y producto no me parece práctico, máxime en las mañanas.