diaryofawesomeprussia:
—¡Solo déjame en paz! No estoy nerviosa y aún si lo estuviera… ¡No tendría que ver contigo! No es de tu incumbencia, piojoso.— Tragó saliva. Vaya que no era muy buena mentirosa por que el nerviosismo era patente y emanaba desde el fondo…
— ¿Y en qué estaría pensando? Lo único que tengo en mente es salir de aquí y no volver a acompañarte a nada nunca más… Estoy roja por que hace calor, cállate de una vez.— Intentó justificarse mientras miraba fijamente a los ojos del prusiano, esperando que el interrogatorio se detuviera.
—¿Calor?— Al parecer había utilizado una excusa parecida a la de él. No pudo contener la risa por otro segundo más y finalmente cumplió el deseo de la húngara y se aparto, estaba casi que doblándose de la risa, de igual manera fue suficiente sufrimiento para la chica.—¡Qué divertido!— Exclamó volviéndose a tirar al suelo con las manos en la nuca.










