De tuit-historias y pensamientos sobre ser adulto.
Ya son varios años desde que no coincidía nuevamente en el mundo de los blogs, en Tumblr. Perdí la línea del propósito que quería llevar, que ni recuerdo muy bien. Tal vez quería usarlo como un diario público, o tal vez ceder ante las tendencias de Internet de la actual generación. Pero mejor voy al punto. Ya hace poco, el día de ayer para ser más preciso, leía una historia en Twitter sobre una pareja de soldados que fueron enterrados juntos en un cementerio ubicado en algún pueblo de Rumania. Me pareció una historia digna de un novelista europeo, fuera de este mundo, lleno de drama, amor, y sentimientos. ¿Quién se atrevería a mostrar dicho amor en plena primera guerra mundial? Un amor prohibido, contra todo prejuicio que, sin embargo, terminó matando a ambos.
A partir de ahí comencé a leer otras historias del mismo autor. Relatos personales sobre su vida, su familia, sus sentimientos. Por un momento pensé, qué envidia (de la buena, claro está). Una vida llena de experiencias, de ciertos errores en su juventud, amor fraternal con la familia, de liberación y con un pensamiento muy distinto al que uno está acostumbrado en latinoamérica. Sociedades muy diferentes, con años de retraso en temas como tolerancia a la comunidad LGBT, el aborto, la alta religiosidad... En fin.
Me puse a pensar en tantas cosas, y que a pesar de las desvarianzas de nuestra sociedad, he logrado -de cierta manera- poder expresarme y sentirme cómodo de lo que soy, y de lo que puedo llegar a ser. No es un camino de rosas, más bien de pequeñas espinas, provenientes incluso de la propia familia, pero que aún así sé que me quieren, y yo los quiero también.
Pero llegué al punto de pensar... ¿Es esta la edad adecuada de poder establecerme totalmente, de crear un hogar con la persona que yo elija?
A lo largo de mi vida, en las pocas relaciones que he tenido, lo llegué a pensar, e incluso con personas que podría considerar que me “friendzonearon” (vaya término mas millenial). Me he enamorado de varias personas en lo que llevo de este mundo, pero creo que sólo dos han sido capaces de generar una conexión tan profunda, un sentimiento que llega a lo más profundo de mi corazón. Para mi desgracia, en esas dos ocasiones no fui correspondido, y aún en la segunda sigo en pie de lucha, en una batalla contra lo que siento, lo que en realidad quisiera. No sé si seré un tonto queriendo seguir en contracorriente de mis propias ideas, pero algo que me ha quedado claro es que si quiero algo que sea más estable, necesito seguir adelante y superar los mismos obstáculos que he puesto en mi camino.


















