Headcanon → The First Time.
Participantes → Jeff Sterling & Joshua Dyler Marco de tiempo → Un poco después de iniciadas las vacaciones. Locación → Habitación de Jeff, Dalton. Comentarios → Bueno, este es un headcanon de Dylering, donde Jeff tiene su primera vez con Josh. (Como debió ser, pero Josh se fue de Dalton) Y como ambos tienen pareja (?) y Josh ya no está en Dalton, es un headcanon que tuvimos en mente, porque son otp y se aman mucho.
Josh
Iba caminando por la calle, e hizo sonar los dedos de la mano cuando caminaba por fuera de su antiguo reformatorio: Dalton. Se preguntaba si Jeff seguía ahí adentro, no había tenido noticias de él desde que salió, y eso había sido un buen tiempo. Lo extrañaba muchísimo, sin embargo, no había querido mandarle ningún mensaje, quizás él no era extrañado; tampoco iba a desordenar el mundo del menor.
Entró sin pedir permiso, y tampoco saludar a la recepcionista, quien lo quedó mirando sorprendida. Subió un par de escalera, y notó que varios intentaban acercarse a él, pero Dyler les daba la misma importancia que un par de hormigas. Excepto al rubio. Su rubio. O eso tenía metido en la cabeza él. Buscó por algunos pasillos, hasta que finalmente dio con el susodicho, y una amplia sonrisa se dibujó en su rostro, hace muchísimo que no lo hacía. No tardó demasiado en acercarse al más joven para rodearlo con los brazos, apoyando su mentón en el hombro del muchacho. "Boo, pajarito." Saludó, apartándose para mirarlo. "Te estás haciendo más viejo." Señaló, dándole un suave y corto beso en la punta de la nariz.
Jeff Había olvidado que algunos profesores se habían esforzado en hacer de sus vacaciones algo malo dejando varios trabajos. Aún tenía mucho tiempo para realizar todo, pero ahora tenía un tiempo libre, ¿por qué no comenzar? Entró a la primera sala que encontró vacía y se sentó en un escritorio a espaldas de la puerta, solo con la intención de mirar por la ventana. Escuchó el portón abrirse pero no le tomó mucha importancia. probablemente llegaba mas gente a Dalton. Eso lo podría comprobar después. Tan concentrado estaba en el texto que aún no podía comprender muy bien, que no escuchó a alguien acercarse a él mientras no se daba cuenta. saltó de la silla con un suspiro ahogado al sentir que alguien lo abrazaba. Su mente se puso en blanco cuando escuchó aquel acento ingles que ahosa solo escuchaba en sus sueños. Se dio la vuelta aún sin creer lo que pensaba y sus ojos pudieron comprobar todo. "J-... ¡Josh!" Lo abrazó fuertemente después de que este besara su nariz. "¿Qué haces aquí?" No sabía si quería comenzar a llorar o reír. ¿Qué estaba haciendo el chico ahí? No había vuelto a meterse en problemas, ¿cierto?
Josh
Cuando estaba ahí adentro, había extrañado a su madre y sus hermanas. Ahora que estaba afuera, se había dado cuenta que eso no era nada. Lo falta que le hacía Jeff, era incomparable. ¿Cómo se había podido colar tanto en el corazón del británico? Ni él mismo se lo explicaba. Humedeció sus labios, y ahora sus pulgares estaban apoyados en la orilla de los bolsillos de su característica chaqueta de cuero negro, en una pose bastante relajada, pero siempre sonriente. No podía evitarlo, por fin estaba con su Jeffy. "Bueno, digamos que echaba de menos a alguien que casualmente reside en este lugar." Asintió, encogiéndose levemente de hombros. "Y vine de visitas. Aunque no estoy seguro de si eso es... Posible, pero bueno, da igual." Frunció los labios, pues poco le importaba si alguien venía a decirle algo. "¿Y tú? ¿Cómo has estado? ¿Tengo que golpear a alguien?" Inquirió como si fuese lo más normal del mundo, y quizás si lo era en el universo de Josh, pues todos sabían que regalaría un par de puñetazos a quien sea que le hiciera daño a su pajarito.
Jeff
No pudo evitar sonrojarse un poco al oír esa respuesta. Él también lo estaba extrañando mucho y ahora que lo tenía de vuelta no sabía que hacer. Era como si su mente se hubiera desconectado por unos momentos. Lo único que seguía recordando era cuanto quería a ese británico. Se alegró mucho al saber que él chico no lo habían obligado a entrar a ese lugar al culparlo por algo, pero eso significaría que esa visita terminaría en algún momento. Su sonrisa comenzó a desaparecer al pensar en eso, pero intentó cambiarla y aparecer frente al chico tan sonriente como usualmente era. Tan feliz como él le había pedido que fuera la última vez que lo vio en su habitación. Dio un gran suspiro antes de dedicarse a responder. "¡Estoy bien! todo esta bien... Y, no, no tienes que golpear a nadie... aún." Le guiño un ojo con la última palabra. No es que quisiese que Josh se involucrara en más peleas, pero había que aceptar que se sentía muy alagado cuando el chico le recordaba que haría lo que fuese por él. Buscó la mano de su visita y la tomó en la propia llevándolo consigo hasta un sillón al fondo de la sala. "¿Cómo estas tú?" Intentaba sonar relajado, pero la emoción de volver a verlo se lo estaba comiendo vivo...
Josh
Observaba al rubio como si fuera la primera vez que lo veía. A pesar de que no habían pasado más de dos meses, a Josh se le hicieron eternos. Siguió a su ex compañero, ladeando la cabeza con curiosidad ante su respuesta, sin embargo, lo olvidó casi de inmediato, pues se concentró en la pregunta recién formulada. Y todos sabían que el inglés no se caracterizaba por una memoria excelente. "Pues ahí." Comentó, sin querer mencionar que no había podido superar su adicción a la cocaína aún. "Con William. Vivimos en un departamento, él trabaja en... No tengo idea, tampoco me interesa demasiado. Ya sabes, siendo muy ingleses y bebiendo mucho té." Ironizó, aunque era cierto, además de alcohol, lo que más abundaba en el departamento eran distintas variedades de té. "Es aburrido de todas formas. Paso la mayor parte del día solo, y voy a algunos bares en la noche, pero me he acostumbrado a la libertad." Asintió, acomodándose en el sillón junto a su amigo. "¿Y tú? ¿Qué es eso de 'aún'? ¿Acaso ya te vas a casar con Sam o qué?" Bromeó, sonriendo ligeramente. Sí, probablemente lo que sentía aún eran celos, pero era algo que se lo guardaría. Jeff no tenía por qué saberlo.
Jeff
Escuchó atentamente cada una de las palabras que el chico decía. Todo parecía estar bien, o al menos Josh así lo hacía parecer, el punto es que quería creer que todo estaba yendo muy bien en su vida, aún que él ya no fuera parte de ella... ¿William? ¿Estaba viviendo con el profesor Will? Eso se había sentido como un golpe directo al estomago. Se tragó el nudo de la garganta antes de hacer un esfuerzo por sonreírle de nuevo. Estaba bien... Josh podía ser feliz con alguien. No podía ser tan egoísta y pensar que siempre sería él. "Oh... Bien." Se limitó a contestar, ahora un poco desanimado. Después de que volvió a pregúntale por, comenzó a reír por lo que había asumido. "¡No! No... Tenias razón con eso de Sam... No-... Fue solo por miedo..." Las cosas con Sam había pasado muy rápidas, tanto que hasta en esos momentos se sentía tan irreal o mal. "Somos amigos y así será siempre..."
Josh
Entrecerró los ojos, analizando los movimientos del más joven. Conocía esa sonrisa desganada y el tono de voz de Jeff, casi tan bien como sus propias mañas. Eso produjo una sutil sonrisa en el rostro del británico, no pudo evitarlo. "Bien. Ahora sí debes hacerme caso cada vez que te diga algo, pajarito." Suspiró, presionando la punta de la nariz del rubio. "Espero que no te sigan molestando entonces, aunque te tardaste con lo de Sam. Ni siquiera era guapo.. Ugh. Tus gustos son terribles, a excepción de mí, claro." Advirtió, utilizando un tono de broma, aunque hablaba en serio, pues el historial de Jeff no cuadraba con los gustos del castaño. Alzó su mano para acariciar el pómulo de su amigo con el dorso del pulgar, había algo que adoraba de Jeff y era esa piel suave que siempre tenía. A Josh le fascinaba. "Realmente te eché en falta, Jeffy. Y me alegra saber que no estás con ese Sam." Rió, tomando una de las manos del menor. "¿Y qué más? ¿Cómo ha estado Dalton? Debo admitir que extraño molestar al alumnado." Asintió.
Jeff
Ahora su sonrisa era mas realista, lo mejor sería evitar el tema de Josh y el profesor Will viviendo juntos. "Lo se, lo se... Lo siento..." Se disculpó con un tono de voz bajo mirando ambos ojos oscuros del ingles. Podía jurar que cada vez que los veía podía quedarse hipnotizado por muchos minutos y cada vez que tenía que dejar de verlos, significaba sentir un vacío en el pecho. Al sentir la mano de josh sobre su rostro, se le enchino completamente la piel. Hasta ese momento pudo volver a recordar como se habían sentido cada una de las caricias por parte de él. Siempre había luchado por recordarlas pero no lo lograba cuando estaba completamente solo. También rió un poco y entrelazó sus dedos con los ajenos para dar un ligero apretón. Seguían siendo esas manos fuertes de siempre... "Y yo solo te extraño a ti..." Tuvo que confesarle antes de concentrarse bien en las preguntas. "Más vacío que nuca... ¡Al parecer, muchos decidieron no volver!" Le comentó haciendo que su voz saliera de lo mas normal posible. "Hasta muchos profesores están siendo reemplazados, ¿puedes creerlo?" No dejaba de acariciar lo que su dedo pulgar alcanzara de la mano de Josh.
Josh
Bajó la mirada a la unión que tenían con las manos. Nunca creyó que podía querer de esa forma a alguien que no fuese su familia, no sabía si sentirse bien o mal por ello. Quizás mal, porque sabía que ni siquiera en un universo paralelo Jeff aceptaría darle la oportunidad que le había pedido hace un tiempo, pero no iba a pensar en eso, ahora lo tenía ahí junto a él, y siempre era bueno una conversación con el más rubio. "¿Profesores? Bueno, Will se fue, obviamente. Uh.. También antes de irme, vi que se fue el profesor de Psicología, y el de... No sé de qué diablos era profesor, pero eran pareja." Objetó, asintiendo. Pues en sus ratos libres, Josh se la pasaba leyendo Gossip Dalton, y sabía todo lo que ocurría en el lugar. Irónicamente. "También vi que se fue el profesor de Historia. Nunca pude conseguir mucho con él." Recordó. "Y el amiguito, también una vez se me ofreció indirectamente, el de física." Hizo una pausa. "Oh, oh. Y ese que te molestaba, el de matemáticas." Haciendo un recuento, esos eran todos los profesores de Dalton. Se preguntaba qué había pasado para que todos dejaran el lugar. Humedeció su labio inferior, recibiendo las caricias del menor con una sonrisa, y sin darse cuenta, la nariz del británico estaba ligeramente presionada contra su igual. "Supongo que merezco un premio por venir a verte, ¿No?" Susurró, esperando que su rubio se aventurase a realizar el primer movimiento.
Jeff: Solo asentía la cabeza al escuchar todo el recuento del personal de Dalton, hasta que alguien lo puso en palabras se dio cuenta de todo el movimiento que el reformatorio había sufrido en esas vacaciones y un poco antes. El futuro era incierto... Probablemente tendrían que quitar algunas materias no tan importantes y hacer que un profesor impartiera más de una. ¿Quienes serían estos? aún era un misterio para el chico. Con el último en la lista recordó por todo lo que había pasado que involucraba a ese profesor y a cierta persona que aún se mantenía presente en algunos de los sueños del chico. Claro esta, no eran sueños de la misma manera que cuando estaba con él. Pero le hubiera gustado aun que sea volver a tener una amistad con Steve. Se mordió el labio inferior al sentirse de pronto, un poco impotente.
Ahora Josh estaba prácticamente pegado a él. Bueno... su rostro. Y Jeff de pronto sentía su cuerpo comenzar a inmovilizarse, sus manos a temblar y su corazón a acelerarse. "¿Eh?" Fue más como un simple sonido producido por los nervios el como había salido esa palabra de su boca. ¿Podía hacerlo? ¡Dios! Quería hacerlo... Lentamente, como esperando que el inglés se arrepintiese, comenzó a deslizar su nariz por un lado hasta que por fin comenzó a sentir los labios de Josh pegados a los suyos. Se mantenía sin movimiento, solo era como para comprobar que eran los labios que tanto añoraba. Era como si le devolvieran el aire después de intentar asfixiarlo. Como si le dieran comida y agua después de años de haberlo privado de eso. Como volver a sentirse realmente vivo. Claro, Josh era su vida.
Josh
Cerró los ojos al sentir el contacto con los labios del menor, eran suaves y delgados, a Josh le encantaban. Bueno, le encantaba Jeff en general. Continuó con una suave presión en sus labios, besándolo de forma parsimoniosa, lenta y delicada. Porque el inglés podía ser sutil cuando se lo proponía, en especial si era para su pajarito. Una de sus manos, se posó en el lateral del cuello ajeno, sosteniéndolo al momento de profundizar levemente el contacto entre sus bocas. No quería hacerlo sentir incómodo, solo quería una grata bienvenida. Se separó al cabo de unos segundos, los cuales por supuesto parecieron horas, pero nunca lo suficientemente largas como para satisfacer al castaño. Sonrió sobre los labios de su ex compañero, regalándole un par de cortos besos sobre ellos, antes de regresar a su posición original. "Uh. ¿Sabes? Nosotros podríamos limpiar el feo nombre sobre relaciones a distancia." Bromeó casi en un susurro. Y sin esperar demasiado, volvió a acercase al rostro del otro chico, perdiéndose en un segundo beso lento y excesivamente pausado para su gusto, pero quería disfrutar todo lo que fuese posible a su rubio favorito.
Jeff
¡Dios! Todo esto se sentía tan bien. Volver a besarlo era perfecto, tal como lo recordaba. Se sentía con la fuerza de enfrentarlo y no volver a dejar que se fuera de sus manos. Josh era el que había comenzado a mover sus labios de manera suave y Jeff podía seguir el ritmo sin perder completamente la cabeza, aún. Imitó la acción del chico en tomar su cuello con su mano, solo del lado contrario. esto volvía el beso un poco más serio, pero era algo que al parecer ambos estaban disfrutando y para comprobarlo, un leve gemido se escapó de la garganta del rubio. "Um.... ¿Qué hay de Will?" No podía ser ignorante a recordar que su primera relación se había arruinado gracias a una infidelidad. Jeff creía que eso era lo peor que una persona podía hacer, mentir. No se permitiría ser la causa por la que Josh hiciera algo así. Por más que quisiese continuar, no podía hacerlo sabiendo que Will pensaba de una manera diferente del chico. Claro que su plan no funcionó muy bien, ya que Josh volvía a fundirse en un beso y Jeff se sentía culpable al alegrarse tanto de que haya tomado esa decisión. Gustaba tanto de él.
Josh
Josh continuaba besando al rubio como si no hubiese nadie más que ellos en el lugar, y probablemente así era, nadie estaría en vacaciones; aunque ni siquiera se había tomado el tiempo de ver alguna cara más en la biblioteca. Un suspiro suave escapó por la nariz del mayor, chocando con la cálida y sonrosada mejilla de su amigo. Eso solo significaba que el aire comenzaría a hacer falta, por lo que tuvo que separarse, y así aprovechar de responder la inquietud de su ex compañero. "Con Will no tengo una relación. Bueno, vivimos juntos, sí. Pero es que mi madre no me quiere en su casa. Sexo casual, supongo, pero no es nada serio. Él sabe que no puede controlarme." Admitió, reposando una de sus manos sobre el pecho del alumno, haciendo una ligera presión con sus dedos. "Y tú, Jeff.." Comenzó, levantando la vista a los profundos ojos del más joven. "Tú tienes esa habilidad de hacerme sentir en el cielo, solo con una mirada. Y no voy a desaprovecharlo ahora que por fin puedo estar aquí contigo." Aseguró con ambas cejas levantadas. Se inclinó nuevamente, y una sonrisa se formó en sus labios antes de presionarlos contra sus iguales; atreviéndose a esta vez a indagar con su lengua la boca del muchacho, era un beso más atrevido y pasional. Así era como le gustaba al británico.
Jeff
Aún así, le preocupaba un poco el hecho de acceder a tener algo con Josh y dejarlo irse cada noche a una casa que compartía con alguien con quien, estaba muy claro, que lo deseaba. Pero... ¡era Josh! la primera persona que le había robado el corazón por completo. Con el cual siempre había soñado con darse una oportunidad de estar. En todo el tiempo que había estado con él, las cosas parecían acordar en hacer lo posible por separarlos. Probablemente esta era otra de esas situaciones, solo que, también con el tiempo, había aprendido a luchar por lo que quería. Y a Josh no solo lo quería. Tuvo que cerrar los ojos unos momentos para poder digerir lo que el chico le acababa de decir. Josh siempre era tan sincero con él y le decía las cosas mas hermosas. "De todos modos... Me hace sentir miserable pensar en que tú y Wil..." No quería ni terminar esa frase. Dijo eso entre pequeños besos antes de que Josh se aventurara a introducir su lengua en la boca del rubio. Esto hizo que los pequeños cabellos de la nuca de Jeff comenzaran a enrizarse. No podía controlarse mucho ante eso. Como todos sabemos, todo para Jeff parecía muy nuevo y excitante. Simplemente no quería parar. Respondió el movimiento con su propia lengua, como queriendo danzar con la ajena. Ahora sus manos comenzaban a bajar hasta poder aferrarse a la playera que el británico usaba. Necesitaba un punto de equilibrio y ese era. "J-...Josh..." Alcanzó a decir entre suspiros mientras ambos tomaban un poco de aire. "Alguien... puede vernos."
Josh
Frunció el ceño. Entendía perfectamente el punto de Jeff, tampoco quería hacerle daño, pero Josh era capaz de hacer cualquier tipo de sacrificio por su pajarito, incluso regresar a Dalton era una de las opciones para estar cerca de él, no quería seguir extrañándolo de la forma en que lo hacía. Cuando el menor se separó, el británico simplemente apoyó su frente en la ajena, con la respiración un tanto agitada, pues su corazón latía más rápido que nunca, y eso solo podía provocarlo el rubio. "Uh..." Musitó de forma entrecortada, manteniendo los ojos cerrados. "¿Vamos a tu habitación?" Preguntó en un tono bajo, pues su intención no era que Jeff se sintiese presionado, pero es que apenas podía pensar cuando tenía a su amigo ahí en frente, él se encargaba de nublarle la mente y todos sus sentidos. "Solo si quieres, o.. Uh, podemos.. No sé.." Frunció los labios, esta vez con los ojos abiertos y con el pulgar acariciando la mejilla de su ex compañero, quería hacer sentir a Jeff más amado que nunca.
Jeff
Abrió los ojos repentinamente cuando Josh había sugerido su habitación. Su imaginación ahora comenzaba a acelerarse en pensar que era lo que estaba sugiriendo el chico. Probablemente accedería a todo con tal de estar con él y asegurar que se quedara a su lado. Se quedó mirando los ojos de Josh por unos momentos antes de poder tomar el valor para hacer algo. "Okay..." Respondió simplemente con un hilo de voz. Tomó la mano del chico y se pusi de pie, muy apenas espero a que este hiciera lo mismo antes de que comenzara a caminar hacia fuera de la sala, dejando sus cosas en el escritorio, no había casi nadie en Dalton por lo que no creía que hubiera un problema con eso, después volvería por ellas. Sinceramente, en ese momento no estaba pensando muy claro. No estaba seguro si la rectora sabía de la presencia de Josh en esos momentos, por lo que, durante todo el camino por los pasillos, Jeff volteaba la cabeza a todos lados asegurándose de evitar cualquier problema con alguien. Llegaron a la puerta que tenía un pequeño *13* en la parte de arriba y Jeff sacó la llave de sus bolsillos. Sus manos temblaban por lo que fue muy difícil conseguir que la llave entrara a la cerradura. Se rió de si mismo para cubrir su nerviosismo y consiguió girar la perilla y abrir la puerta. Dejó que Josh entrara primero y después él lo hizo cerrando con seguro tras de él. Nuevamente Josh se encontraba en su habitación y no sabía por que esta vez se sentía con más ansias que nunca.
Josh
Sabía que Jeff estaba nervioso, podía notarlo en el tono de voz, y en las risitas que el otro dejaba escapar a veces. Humedeció su labio inferior y arrugó ligeramente la nariz, sin saber muy bien como expresarse en ese momento. Si había algo que al inglés desesperaba era no poder hablar de la forma directa que solía hacerlo siempre, pero con el rubio era distinto, con él había desarrollado algo llamado filtro. Aunque claro, la diferencia no era demasiada, pero algo ayudaba. "Supongo que todo está vacío a causa de las vacaciones.." Comentó en el camino para quebrar el silencio tan incómodo que, probablemente, él mismo había creado. Una vez adentro, observó la habitación, pero en eso no se tardó más que un par de segundos, pues su vista estaba fija en su ex compañero. Parecía increíble, pero Josh se sentía algo nervioso, no comprendía muy bien por qué. Inspiró profundamente y dio un par de pasos hacia su amigo, el cual hace mucho se había transformado en un amante. Porque sí, lo amaba. Posó sus manos en la cintura del menor, quien aún estaba apoyado contra la puerta, y lo acercó a él con el fin de separarlo de la fría madera y pegarlo a su cálido cuerpo. Sonrió ladino, coqueto, como solía hacerlo siempre, y presionó sus labios justo sobre la yugular de su pajarito, deslizándose con un par de besos hacia la manzana de Adán, para atrapar la piel suavemente entre sus dientes.
Jeff
Siguió los movimientos de las manos de Josh con su miraba, entonces tenía la cabeza baja antes de darse cuenta que nuevamente estaba pegado a su cuerpo. Comenzó a respirar con mas fuerza y ahora Josh acercaba sus labios a su cuello. Instintivamente, Jeff lanzó su cabeza para atrás y así darle un mejor acceso al británico. Apretó los ojos, intentando calmar un poco los latidos de su corazón, pero parecía imposible. Sus brazos se pasaron alrededor de los hombros del chico. Solamente había sido con Josh con el que había llegado un poco más lejos en todo lo físico, y aún así seguía sintiéndose nervioso, como si todo fuera nuevo otra vez. El inglés tenía una facilidad impresionante para hacer que Jeff se sintiera vulnerable. Sus manos apretaron un poco los hombros del chico a sentir una pequeña mordida en su cuello y un suspiro un poco agitado salió de su boca. Se acercó más a él, aun que no había mucho por hacer. Era como querer fundirse en su cuerpo. Entonces su mente y sus estúpidas preocupaciones comenzaron a gritarle. Cabe mencionar que no se separaba del chico, pero su cerebro comenzaba a distraerse. "¿Te irás después?" Antes de que pudiera pensar bien en que decir, la pregunta se le deslizó por la lengua. No pudo haber hecho eso. Era estarle pidiendo a Josh que volviera al lugar que odiaba. Pero no quería tenerlo lejos. Tal vez comenzaba a considerar escaparse y seguirlo.
Josh
Le causaba una ternura inmensa tener a Jeff así, y se sentía importante, cosa que realmente le gustaba. Apenas se había separado del cuello cuando escuchó la pregunta. Ladeó ligeramente la cabeza, cual cachorro confundido, y sus nudillos pasearon por el carmín pómulo del menor, brindándole una leve sonrisa. "No lo haré si no quieres que así sea." Josh, siempre hacía lo que se le venía la gana sin preguntar a nadie, pero con el rubio no podía ser así, y por ello le daba la opción que él quisiera. Se quedaría con él sin problemas, o se iría si es que no le hacía bien ––Bajo el juicio del Josh–– Y por el momento, simplemente se dejaría llevar, porque eso era lo que debía hacer. "Relájate, Jeff... Prometo no hacerte daño." Susurró. Y a pesar de que Josh jamás prometía y mucho menos ese tipo de cosas, esta vez lo decía más que en serio. Claro que esperaría a que su ex compañero se sintiese cómodo y seguro. Mantuvo su sonrisa, pero esta no era coqueta, era de esas que solo Josh sabía dar a escondidas del resto de las personas. De esas que solo eran para su pajarito. Se inclinó un poco para dejar un beso sobre la frente ajena, y en seguida sobre la nariz. Sin aguantarse demasiado, volvió a situarse en sus labios, pero con un beso cálido y preciso. Pausado, para que el más joven no se asustase.
Jeff: No lo llevó mucho tiempo tomar una decisión. Quería a Josh con él, y eso lo sabía desde antes de que el chico se fuera de Dalton la primera vez. Había actuado de una manera muy estúpida al no haberle dicho la verdad al británico. Pero claro, Jeff acostumbraba hacer cosas estúpidas, por eso siempre temía de todo lo que pasase en su vida. ¿Será esto un error? No. Josh no era un error, ni lo que sentía por él. "Okay..." Y recibió los labios de Josh sobre los suyos nuevamente. Ahora podía sentirse con más valor por lo que se aventuró a morder uno de los labios ajenos suavemente y poder darle a entender que lo quería, o más bien, necesitaba. Ahora sus manos bajaban a sus caderas solo para traerlo un poco más hacia él y comenzar a sentir. Ya no estaba tan alterado, menos después de lo que Josh le había dicho. Aun que la verdad era que con nadie se sentía mas seguro que con él. Sabía que lo cuidaría y no lo haría sentir incomodo. Todo eso hacía esto un poco más perfecto para Jeff. No estaba aún muy seguro de que tan lejos Josh quería ir, aun que para comenzar, ir a la cama y seguir con sus cuerpos pegados unos al otro parecía bien para él por ahora. Aparte, Jeff no sabía muy bien que era lo que tenía que decirle o como era que debía actuar por lo que agradecía que la mayoría de las veces era Josh el que lo guiaba en todo.
Josh
Sonrió satisfecho, probablemente había intentado esto con Jeff un par de veces antes, pero por diversas razones no se había podido concretar. Josh podía ser cualquier cosa, pero jamás le faltaría el respeto a alguien, mucho menos a su rubio favorito. Si él no estaba listo, no tendría problema en detenerse, y pasar el resto del día con él. ––Claro, después de una ducha fría, probablemente–– No era su culpa que el menor tuviese ese control tan grande sobre el británico, pero seguramente él ni idea tenía. Una vez que los cuerpos cayeron sobre la cama, el mayor no tardó demasiado en acomodarse con cuidado sobre el más joven, necesitaba seguir besando los labios que hace muchísimo tiempo lo habían enamorado, sin embargo, ese detalle tampoco debería Jeff saberlo. Ni siquiera el mismo Dyler terminaba de admitirlo. Tenía los ojos cerrados, y simplemente se dedicaba a besar al muchacho, comenzando un juego de lenguas entre ellos, le era inevitable profundizar un poco las cosas, con su ex compañero poco podía controlarse. Y fue entonces cuando una de las manos del más grande, se coló bajo la camisa del alumno, rozando con la yema de los dedos el lateral del desnudo y cálido torso.
Jeff: Se sintió un poco extraño que Josh estuviera sobre él en su cama, nunca había estado así con alguna persona. Esto era más intimo de lo que se pudiera imaginar. Intentó sentirse relajado y seguir concentrándose en el beso que Josh dirigía. Ya le era imposible mantener los ojos abiertos y mantener sus cuerdas vocales de producir algún sonido indicándole al mayor que estaba disfrutando mucho del momento con él. Mantenía sus manos en el cuello del chico, por debajo se su cabello y de vez en cuando comenzaba a dar un pequeño masaje por toda su espalda alta. Cuando Josh pasó la mano por debajo de su camisa, Jeff se separó del beso para que un gran suspiro saliera de su boca. El rubio era una persona muy cosquillenta, pero esto no le producía casi cosquillas, sino un sentimiento que lo hacía temblar por alguna razón. Estaba cociente de que su rostro había cambiado de tono hace ya varios minutos a uno mucho mas rojo, pero ahora podía sentir como su cuello comenzaba a subir de temperatura. Era tan extraño pero no quería que Josh se detuviese. Creyó que era un poco injusto que solo Josh pudiese darse el lujo de tocar la piel ajena, por lo que una de sus manos pasó por entre el cuello de su playera y la piel de su espalda. La otra comenzaba a bajas por su pecho, pero por encima de la tela, hasta llegar a la orilla de esta, solo para aferrarse a ella. No podía atreverse a intentar hacer otro movimiento, todo le estaba resultando muy vergonzoso...
Josh
Se sorprendió un poco el que Jeff hubiese detenido el beso, pero sonrió al ver que comenzaba a tomar cierta iniciativa, suspiró con suavidad entre dientes, y se inclinó para poder presionar libremente sus labios sobre la piel del cuello de su ex compañero. Tenía los ojos cerrados, y sabía que el rubio no se atrevería a hacer demasiados movimientos; sin pensarlo demasiado se alejó un poco de él para quitar su propia playera, dejando al descubierto los bien trabajados abdominales del británico. Volvió a su cuello, pero en vez de besarlo solo posó sus labios, y se dirigió a través de la piel directo al oído de Jeff, debía asegurarse de que el menor quería continuar con eso tanto como él. "Pajarito, ¿Quieres seguir?" Preguntó en un susurró, apoyando con suavidad su nariz contra la ajena, mientras con una mano acariciaba el rubor de las mejillas de su acompañante, quería sostenerle la mirada para darle la confianza que fuese necesaria, clavando sus ojos en los de su compañero.
Jeff
Josh se levanto un poco y Jeff no podía quitar la mirada de su rostro, quería grabar cada fracción de él en su memoria. Claro que cuando Josh se quitó su playera, su mirada se vio más que forzada a bajar un poco, y eso era algo que definitivamente quedaría marcado en su memoria. Por unos segundos paso sus manos sobre aquel abdomen que tanto lo tenía hipnotizado y hasta después se dio cuenta que había dejado de respirar en esos momentos. ¿Cómo hacerlo? Josh le quitaba el aliento muchas de las veces. Esperó a que Josh bajara y después de su pregunta volteó un poco la cabeza a un lado para que sus frentes quedaran juntas más rápido. Se quedó pensando unos segundos, aún que la respuesta comenzaba a hacerse más obvia con el paso de ellos. Tímidamente comenzó a mover su cabeza de arriba hacia abajo, indicándole que podía continuar. Muy a su pesar, cortó la conexión de ambos pares de ojos para enderezarse un poco cobre la cama y comenzar a desabrochar los botones de su camisa. Josh fue la primera persona que lo hizo sentir atractivo, por él era que se estaba esforzando en actuar con confianza en su cuerpo, aun que en realidad tenía tanto miedo de no llegar a compararse con Lance o Will o los demás.
Josh
Soltó un suspiro de alivio, sonriendo enseguida antes de volver a posar sus labios sobre los ajenos un par de segundos, no fue demasiado, pues Jeff había comenzado a quitar su camisa, y el británico no dudo en ayudarle. Por cada botón que desaparecía, Josh iba dejando un corto beso sobre el pálido torso de su acompañante, y al acabar, la yema de sus dedos se deslizaron por donde mismo había besado. "Eres hermoso, Jeff. No dejes que nunca nadie te haga sentir lo contrario." Susurró contra los labios del menor, para besarlo esta vez con ahínco, pues el inglés también tenía su límite, y el rubio lo estaba volviendo loco, aunque entendía la lentitud que se tomaba.. Seguía siendo hombre, y había una parte específica de su cuerpo que no podía controlar. Con una mano, tomó por la cadera a su acompañante para pegarlo completamente a la propia, dejando escapar un leve quejido que se perdió entre los besos que, con tantas ansias, le estaba dando.
Jeff: Había desistido en intentar desvestirse él mismo y mejor dejaba que Josh se encargara de ese trabajo. Mantenía su cabeza hacia el techo, disfrutando del tacto y tratando de regular su respiración al sentir el camino de besos que el británico iba dejando por su cuerpo. Cuando Josh deslizó la camisa por sus brazos y fuera de su cuerpo, Jeff bajó la mirada esperado poder ver alguna reacción por parte del chico al verlo. Pero lo que le acababa de decir lo hizo sentir tan bien que tuvo que detenerse un momento para simplemente mirarlo con adoración y acariciar un poco su cabello. Después simplemente se dejó besar por el chico y sin darse cuenta, habían vuelto a la posición de antes en la que Josh estaba completamente por encima de él. Sintió a Josh mas cerca y de la nada un gemido de placer se le estaba escapado por entre los dientes. El sonido no duró mucho, pues Josh había vuelto a atrapar su boca, pero el cuerpo de Jeff le pedía que volviera a hacer lo que acababa de hacer. "J-...Jo-...Josh..." Entre besos intentaba decir su nombre aun que no estaba muy seguro de que el inglés se detuviera para ponerle atención. Antes de que pudiera pasar algo más, sus manos bajaban por toda su espalda suavemente hasta llegar a donde comenzaba su pantalón y temerosamente apretaba un poco sus dedos sobre la piel. Todo esto era tan desconocido para él, por lo mismo no podía detenerse de querer explorar.
Josh
Sabía que era la primera vez de Jeff, por lo que el británico dejaba que el menor tocase con libertad todo lo que quisiera, pues así iba entrando en confianza si es que la necesitaba. No podía evitar fruncir el ceño ligeramente cada vez que las manos ajenas paseaban por su cuerpo, era una sensación única y que lo estimulaba de sobre manera. Ni él mismo se explicaba por qué. Delineó los delgados labios del rubio con la punta de su lengua, antes de introducirla a la boca de éste para poder besarlo en su totalidad, la temperatura del cuarto iba subiendo, y los suaves movimientos que hacía con su cadera iban en aumento. Se separó de los labios de su pajarito para bajar con los propios hacia el tibio cuello de su acompañante, sin poder contenerse de dejar un par de marcas sobre él, no demasiado notorias, probablemente iban a desaparecer en un par de horas. Continuó descendiendo, y ahora estaba estimulando a su pareja en el pecho, sobre los pezones, pues suponía que sería una zona erógena para el más joven. De esa misma forma, llegó hasta el abdomen del más rubio, el cual mordió de forma sutil. Planeaba continuar bajando, sin embargo, pensó que podía ser demasiado pronto. Volvió a subir hasta los labios de su ex compañero para devorarlos; mientras su pelvis volvía pegarse a la del otro, generando una desesperante fricción.
Jeff
Era la primera vez que sentía ese extraño calor acumularse por debajo de su abdomen, y le estaba encantando. Ahora en sus manos se podía sentir que estaba con más confianza y estas no dejaban de pasearse por toda la espalda de Josh. Con cada movimiento de cadera de ambos, se iba acomodado más al ritmo, supuso que era como bailar en pareja, ambos tenían que ir a un mismo ritmo y mantenerlo para realmente sentir lo que se estaba creando. Josh comenzó a bajar por su cuerpo y Jeff perdió el ritmo de su cadera solo para mirar con asombro lo que el chico comenzaba a hacer. Su espalda se arqueó un poco cuando comenzó a presionar sus labios con su pecho. Después paso a su abdomen y esto hizo que sus manos tuvieran que aferrarse a la sobrecama a sus lados. Por un momento temió que el chico quisiera seguir bajando más. No sabía si estaba preparado para eso. En realidad, no había estado preparado para nada de esto y estaba resultando perfecto. Pero Josh volvió a subir para besarlo y no se sintió tan aliviado como pensaría que lo haría. Quería hacer sentir a Josh tan bien como él lo estaba haciendo sentir. Entonces, poco a poco comenzó a girar su cuerpo haciendo que ahora fuera Josh el que estaba debajo de él y sin pensarlo se inclinó para besar el cuello del británico. Todo lo que sus labios y lengua pudieran alcanzar, de oreja a oreja.
Josh
Entre las telas de los pantalones ya se podía percibir una erección por parte de Jeff. O quizás era de Josh. O era de ambos, tampoco se iba a detener a pensar en eso, simplemente siguió con su tarea de hacer llegar al cielo a su pareja, porque así era el británico, decidido y llevado a sus ideas, además de ser un experto cuando de sexo se trataba. Se dejó manipular por el rubio, pues no era algo que le desagradara, al contrario. Y una sonrisa se asomó en sus labios cuando el menor se estaba apoderando de su cuello. Cerró los ojos, dejándose llevar por las caricias, y su pulso comenzó a acelerarse entonces. El cuello era la zona más sensible que tenía. Dejando escapar unos suaves quejidos por entre los dientes, con la mandíbula apretada, como pudo descendió su mano por el costado del cuerpo del más joven, alcanzando sus muslos y por consiguiente su entrepierna. Comenzó a palpar con suavidad, para que Jeff fuese familiarizándose con aquel tipo de caricias. Josh a lo largo de su vida había estado con muchísimas personas, hombres y mujeres, pero más de lo primero. Sabía perfectamente como manejar ese tipo de situaciones y los lugares donde exactamente debía tocar –o lamer– para que su compañero tocase las estrellas, sin embargo, esta vez se sentía nervioso, aunque no lo demostrara en lo absoluto; quizás era porque esta vez estaba actuando con su corazón y no con lo que hay entre sus piernas.
Jeff Se sentía tan alagado y orgulloso cuando escuchó varios quejidos salir de la boca de Josh, pues aún no podía creer que Él pudiera causar ese efecto con alguien. Eso lo impulsó a seguir esforzándose en hacer disfrutar a Josh de lo que estaba haciendo con su cuello. Fue hasta que el inglés bajó las manos por todo su cuerpo hasta llegar a sus piernas, en las cuales no se detuvieron, continuaron hasta comenzar a pasearse por una zona muy peligrosa a consideración del rubio. Se separó del cuerpo para ahora ser él el que dejaba salir el quejido de su garganta y quedarse apoyado en sus manos y rodillas mientras luchaba por acostumbrarse a las manos de Josh explorándolo. No lo lograba.
Sus jeans ya comenzaban a apretarle demasiado, pero tal vez no era el momento de hacerlo notar, aún que Josh con solo abrir los ojos podría descubrirlo. Mantenía los ojos cerrados y el ceño fruncido al no poder creer que todo esto lo hacía sentir tan bien. Logrando un poco mas de equilibrio, bajó las manos a donde se encontraba el botón y el zipper del pantalón de Josh, pero solo dejó sus manos ahí, como queriendo asegurarse de que estaba bien o como si estuviese pidiendo permiso para seguir. Quería hacerlo, estaba ansioso y un poco desesperado de poder a ver a Josh completamente.
Josh Humedeció sus labios, pues la temperatura del cuerpo del inglés iba en aumento. Su pecho se levantaba a causa del aire que dejaba entrar y salir a niveles inimaginables, ya que todo se le estaba volviendo más y más placentero. Podía tocar sin discreción alguna la erección del rubio, y eso lo contentaba bastante. Alzó la cabeza para observar por qué su compañero se había detenido en la mejor parte, y entonces comprendió: Josh asintió con la cabeza, para que el menor continuase, mientras él reemplazaba la mano que tenía entre las piernas del más joven por su rodilla, pues estaba a la altura y servía de mejor estimulante. Claro que sus manos tampoco se quedaron quietas, comenzaron a deslizarse sobre el cabello de su acompañante, dirigiéndose hacia la espalda y dando una vuelta para encontrarse con el lampiño pecho ajeno. Sin quererlo, comenzaba a volverse impaciente, y sentándose un poco sobre la cama, pudo desabrochar el pantalón del alumno, con lentitud, mientras el otro se encargaba del suyo. Necesitaba a Jeff. Lo necesitaba de una manera que mucho le costaba reconocer, pero lo hacía. Finalmente podía aceptar todo lo que sentía por él, y todo lo que le pasaba cuando estaba con su pajarito.
Jeff Mordiéndose los labios siguió con lo que tenía miedo a comenzar. muy lento desabrochó el primer botón y bajaron el zipper de aquella prenda que tenía presos a ambos chicos. Cuando sintió algo remplazar las manos del chico con mayos fuerza, dejó salir un muy fuerte “Ah” de su boca y sus manos se estremecieron impidiéndolo seguir con tranquilidad, sobretodo porque estaba desesperado por liberarse de esos ajustado pantalones que acostumbraba usar. Maldijo en voz baja y tomó un momento para volver a lo que estaba haciendo. Fue bajando la prenda de mezclilla del ingles y tuvo que voltear la cabeza para otro lado, pues con en las mínimo vistazo de lo que estaba quedando al descubierto, aún por debajo de la delgada tela del bóxer, lo hizo sentirse de lo mas sonrojado que jamás había estado. Estaba amando la manera en la que Josh lo tocaba, suavemente y asegurándose en cada movimiento que lo estuviese disfrutando. Le dio un poco de más espacio al inglés para que lograra sentarse un poco y al darse cuenta que él también intentaba desvestirle, abrió su boca para respirar, pues de pronto sentía que le faltaba el aire. Siguió cada uno de los movimientos de esas manos y cuando terminó en desabrochar la prenda se levantó un poco mas sobre el colchón para deshacerse por completo de ella y tirarla fuera de la cama, soltó un suspiro de satisfacción al sentirse tan libre, era urgente que pasara eso. Esperó a que Josh hiciera lo mismo con los suyos que ya se encontraban un poco mas arriba de sus rodillas. Volvió a la cama y ahora se acostó boca arriba, esperando a que Josh se colocara nuevamente por encima de él para recibirlo con un corto y desesperado beso. Cuando se separó para tomar un poco de aire, aprovecho para hablarle un poco. Todo esto lo estaba poniendo algo ansioso pero no lo suficiente para cubrir sus nervios o su miedo. "Josh... Um... Es verdad-.... Es verdad que duele... mucho?" La expresión de preocupación aparecía en su rostro. "He leído que duele..." Necesitaba que las palabras de Josh lo tranquilizaran un poco antes de acceder a estar completamente desnudo con él. Aun que moría por estarlo, moría por entregarse completamente a el chico que había aprendido a amar.
Josh Ambos estaban en igualdad de condiciones, y la respiración de Josh era bastante notoria, pero eso no le impidió volver a la posición que se encontraba antes con el más rubio, tenía sus piernas a cada lado del cuerpo, y ambos sabían que se morían por sacar la última prenda que los cubría, después de todo eran seres humanos víctimas del placer. Continuó besando a Jeff, con movimientos cortos y delicados, disfrutando de la exquisita, y la vez desesperante sensación de la espera. Se alejó un poco para oír a su pequeño pajarito hablar, no pudo evitar sonreír. No era una pregunta que no le hubiesen formulado ya anteriormente. Mordió su labio inferior alzó ambas cejas, concentrándose para expresar una respuesta coherente, satisfactoria y sincera. "Uh, no... Bueno, solo el inicio molesta un poco, y te aseguro que conmigo no doler· nada." Dicho esto, se inclinó a morder el labio inferior de Jeff, tirando suavemente de él. "He de suponer que no tienes lubricante por aquí... Bien, al menos vine casi preparado." Habló más para sí que para el rubio. Y con un rápido movimiento, sacó un preservativo de su billetera, dejándolo en la mesita de noche; más temprano que tarde iba a ser necesario, pero quería hacer disfrutar un poco más al menor. Dejó una hilera de mordidas a través del ya marcado cuello ajeno, dando un par de besos, hasta alcanzar el lóbulo de su oreja. Y mientras tanto, las manos de Josh, se deshicieron de la última prenda de su pareja, de forma cuidadosa y bastante lenta.
Jeff Josh sonaba muy seguro de si mismo y esto contagió a Jeff un poco de tranquilidad. Estaba seguro que Josh se preocupaba por él y que haría esto lo menos doloroso posible para él. Ahora era más la emoción de que todo comenzara, lo que inundaba su cuerpo. Ahora él era el que sonreía un poco. "En realidad..." Torció su cuerpo un poco para poder tener visibilidad y alcanzar el cajón de la mesa de al lado de la cama. Lo abrió y sacó una pequeña botellita del fondo. Volvió a su posición inicial y observó un poco aquello que tenía en sus manos antes de mirar a Josh y darle una explicación al ver su expresión de duda. "Fue idea de Lance... Dijo que algún día lo necesitaría y que tenía que estar preparado..." Le dijo encogiéndose un poco de hombros. Era consciente de que se había salvado el propio pellejo de sentir mas dolor. Cerró los ojos para seguir disfrutando de los labios del británico por todo su cuello y lentamente comenzó a acceder a lo que él hacia, levantando un poco su cadera para que la última prenda saliera de su cuerpo. No sabía si quería mantener la vista de Josh en su rostro, por alguna razón le daba miedo que lo mirara por completo, aun que una parte de él quería que lo hiciera. Todo lo que Josh hacía lo hacía sentir muy bien y confiaba en él. Ya estaba en un punto en el que simplemente necesitaba sentirlo cerca... muy cerca... Mientras esperaba la siguiente acción del chico, comenzó a jugar con el elástico de los bóxers que aún estaban en Josh.
Josh Entrecerró los ojos y observó la botella, luego a Jeff y de nuevo la botella. Asintió con lentitud cuando le dio una respuesta, volviendo a concentrarse en lo que estaba haciendo anteriormente. Al acomodarse de nuevo, cuando el rubio estaba sin su bóxer, sonrió de forma complaciente, no iba a hacer un comentario al respecto, pensaba que no era el momento, con la mirada podía descifrarse lo mucho que a Josh le agradaba lo que veía. Se hizo a un lado, pues las manos del menor amenazaban con desnudarlo por completo, el inglés no tenía problema con ello, ya que estaba bastante seguro de su cuerpo, ayudó al muchacho a quitar su última prenda y ahora ninguno tenía desventaja sobre el otro. El mayor volvió a devorarse el cuello de Jeff entre mordidas y besos que tanto le gustaban, deslizándose hacia el abdomen del rubio... Esta vez si iría más abajo; no podía privar a su pareja de un placer tan grande como el que estaba apunto de darle. Levantó la vista, y sonrió con calidez. Lentamente introdujo la punta del miembro ajeno a su boca, succionándolo con lentitud y adentrándolo hasta alcanzar la mitad, repitió esta acción varias veces. Y al saber que era la primera vez de su ex compañero, tuvo cuidado de no estimularlo demasiado, pues aún faltaba la mejor parte.
Jeff Sonrió un poco mordiéndose los labios cuando el chico lo miró con confianza y tomó sus manos con las propias para forzarlo a desnudarle. Tuvo que darse un momento para admirar a Josh por completo. Era perfecto y sonrió para si mismo felicitándose internamente por su suerte, ahora podía comprobar porque Josh a veces presumía mucho su cuerpo. Con ese cuerpo, hasta el tímido de Jeff cambiaba de actitud. Sintió los labios del británico nuevamente en su cuello, pero estos cambiaron de lugar rápidamente solo pasando brevemente por su abdomen hasta quedar muy cerca de Èl. Jeff lo miró con asombro, no pudiendo creer que era lo que Josh estaba apunto de hacer. Sintió el calor se su boca en él e instantáneamente su espalda se arqueó por completo, sus rodillas se doblaron y sus manos pasaron a aferrarse con todas las fuerzas que tenía a la almohada que estaba bajo su cabeza. No podía creer que su cuerpo fuera capaz de sentir tanto placer. Ahora Josh se aventuraba a ir por más de él y Jeff simplemente no podía quedarse callado. Gemidos con mucha más intensidad que antes comenzaron a salir de su garganta con mucha frecuencia mientras Josh seguía en lo suyo. Después de varios segundos de estar en la misma posición, pasó sus manos a entrelazarse con el cabello del chico.
Josh Podía estar horas enteras escuchando los gemidos de Jeff, era algo que realmente se oía bastante placentero. Y claro, eso era lo que Josh quería, que su rubio sintiera todo lo que podía darle esa noche. Luego de unos minutos, Josh alcanzó el condón que había dejado sobre la mesita de noche, y sin dejar que su boca hiciera de las suyas en la erección de su pareja, comenzó a colocarse el preservativo con baste agilidad, y ya era tiempo de preparar a su acompañante para la siguiente fase. Una vez con la protección lista, el británico tomó la botellita de lubricante que el más joven le había facilitado, untó dos dedos en ella y dispersó el contenido con su dedo pulgar. Lentamente, introdujo el dedo índice a la entrada de su ex compañero, sintiendo como el otro se contraía de inmediato. Eran típicos reflejos y Josh lo sabía. "Relájate..." Susurró, con su mano contraria apoyada sobre el colchón, deslizando su dedo hasta el final; comenzando a moverlo con lentitud, y delicadeza, esperando a que su pajarito se acostumbrara.
Jeff
Sus manos estaban totalmente aferradas al cabello de Josh que probablemente comenzaba a molestarlo, pero le era imposible no hacerlo. El placer era impresionante y si no tomaba un punto de equilibrio no resistiría mucho. Tuvo que soltarlo al cabo de un momento, pues el chico ahora se estiraba un poco para tomar los dos objetos que estaban en la mesita de al lado. Jeff lo siguió con la mirada e hizo un gran esfuerzo en poder tragar saliva. No sabía muy bien como sería lo que venía y esto lo ponía bastante nervioso. Miró a Josh colocarse el condón y untar un poco del liquido medio transparente en sus dedos. Con cada segundo que pasaba se ponía mas nervioso, tal vez sería mejor si cerraba los ojos. Lo hizo y ayudó un poco, aun que su respiración seguía muy agitada. Sintió una ligera presión en su entrada y comenzó a tensarse y cuando Josh al fin comenzó a introducir su dedo lentamente, Jeff se mordió los labios fuertemente intentado aguantar el dolor que estaba sintiendo. El chico le había mentido... esto si le estaba molestando. Pero se esforzaba por mantenerse calmado e inmóvil para hacer todo esto mas fácil. Escuchó al británico hablar e intentó asentir con la cabeza un poco. Dando un gran suspiro intentó relajarse más mientras seguía sintiendo como Josh avanzaba en él. No podía explicarse como la gente encontraba esto placentero... Fue hasta varios movimientos después que logró acostumbrarse un poco y el dolor poco a poco se remplazaba por placer. Pudo liberar sus labios de entre los dientes y abrió los ojos para indicarle al mayor que ahora se encontraba mejor.
Josh
Frunció ligeramente el ceño, relamiendo sus labios. Sabía que el dolor que estaba sintiendo el menor pudo ser un poco más grande que el presupuestado, sin embargo, intentó calmarlo con suaves caricias en su costado, mientras continuaba moviendo lentamente su dedo índice, casi sin que el rubio pudiera percibirlo. Cuando se dio cuenta que Jeff estaba mejor y comenzaba a gustarle, el británico sonrió, inclinándose para besar el lateral de su cuello, y al mismo tiempo, introducía un segundo dedo en él, pues ya estaba un poco más dilatado gracias a los movimientos. Presionó sus labios sobre los del más joven, besándolo de forma ferviente, y aventurándose a mover ambos dedos un poco más rápido, debido al lubricante se hacía más fácil. "Te.. uh.." Habló entre jadeos, pues ver a su ex compañero de esa manera, lo estimulaba de sobremanera. "¿Te gusta?" Inquirió, aunque a pesar de que la expresión del muchacho hablaba por sí sola, prefería asegurarse, y para ello, torcía ligeramente los dedos, hasta que alcanzaran el punto más sensible dentro de su pareja.
Jeff
Por ahora estaba bien y se merecía algún premio por no haberse quejado mucho, entonces Josh se inclinó para besar su cuello y Jeff atrapó su cuerpo con ambos brazos. Le encantaba sentirlo cerca de él, era de la única manera en la que perdía noción de cualquier cosa que sucediera a sus alrededores y podía ser realmente feliz. La sonrisa de su rostro volvía a convertirse en una expresión de dolor al sentir un segundo dedo en él. Volvió a morderse los labios tanto que sentía que iban a sangrar en algún momento. Nuevamente tomó toda la fuerza que le quedaba para respirar profundamente e intentar relajarse, forzando su cuerpo a acostumbrarse. Tenía que hacerlo o sufriría cuando otra parte de Josh fuera la que reemplazara sus dedos. El beso de Josh ayudó al rubio a distraerse un poco y con eso lograr tiempo para acostumbrarse a lo que sentía. Nuevamente el dolor disminuía de manera muy rápida. Sabía que en la espalda de Josh ya se habían quedado marcas de sus dedos al aferrarse fuertemente a él. Cuando el beso se cortó y su respiración se tranquilizó ya no se preocupaba por disimular el ritmo de suspiros que el británico causaba en él. Comenzaba a disfrutar tanto que no le era posible responder de una manera coherente. Solo necesitaba una pequeña palabra y no podía decirla a causa de lo que sentía. "S-...Sí... Mu... *Agh* ...cho" Al fin logró decirlo. Hubo un cierto movimiento por parte de la mano de Josh que hizo que todo el cuerpo de Jeff se estremeciese y un grito saliera de su boca. Grito que tal vez se había escuchado en las habitaciones ajenas. Al darse cuenta de eso, abrió los ojos repentinamente y se tapó la boca con ambas manos al sentirse avergonzado por haber hecho eso. Tardó un poco en calmar su cuerpo para destaparse la boca y dirigirse a su pareja. "Otra vez... " Básicamente estaba rogándole.
Josh
Recordó entonces otra maniobra, pero simplemente se dedicó a besar el cuello de su compañero, de forma lenta pero apasionada, procurando marcar cada centímetro de su piel, porque Jeff le pertenecía. Y siempre le iba a pertenecer. Y de igual forma, su corazón era de ese rubio y de nadie más. Cerró los ojos, para poder utilizar su otra mano y masturbar al menor, de forma lenta, pues tampoco quería que llegase al clímax tan pronto. Y una ladina sonrisa se dibujó en el rostro del inglés cuando lo escuchó pedir por más, era algo que ciertamente no se esperaba, pero le había encantado. Se inclinó para morder el labio inferior de su amante, mientras las caricias sobre su miembro continuaban y los dedos del británico continuaban moviéndose dentro del rubio. Y con un hábil movimiento, pudo rozar nuevamente el punto que a Jeff enloquecía. –Y a Josh también–. Estaba bien hacer esperar al más joven, sin embargo, él tampoco podía aguantarse demasiado, pues lo que el panorama ofrecía excitaba a Josh de una forma inimaginable. Sacó los dedos de su ex compañero, y aprovecho de untar un poco de lubricante en sobre su erección ya cubierta por el preservativo, no debería costar demasiado de esa forma. "Relájate ahora, pajarito.." Susurró, tomando la posición adecuada para comenzar a presionar su miembro en la entrada de su pareja, al menos no le había costado demasiado penetrar, pero cuando se movió hacia delante, un fuerte gemido escapó de sus labios, el rubio era demasiado estrecho, y a pesar de que dolió en un principio, sintió una corriente eléctrica que paseaba por su espalda ante tan inmenso placer.
Jeff
Los movimientos de los dedos de Josh continuaban, y ahora también había agregado el dar un suave masaje sobre el miembro del rubio y a este punto Jeff ya no tenía la fuerza para realizar ninguna acción más que la de disfrutar de todo lo que le estaba pasando y mover muy levemente su cadera al ritmo de la mano de Josh que lo tenía envuelto. Si el británico continuaba de esa manera por más tiempo, tendría consecuencias no planeadas, pero hasta la vista del menor ya estaba completamente borrosa a causa del infinito placer. Todo ese placer estaba concentrado en esos dos puntos de su cuerpo en donde Josh seguía trabajando y Jeff simplemente comenzaba a tocar el cielo con eso. Cada vez que Josh alcanzaba es punto tan profundo en él, gritos de placer salían de la boca del rubio. Ya no eran como el de la primera vez, ahora eran más como simples gemidos. Nunca pensó que alguien estaría tocándolo de esa manera, pero ahora se encontraba con el hombre que tanto amaba, entregándose por completo. No lo dejaría ir. Nunca. Se quejó al sentir la ausencia de Josh cuando este se alejó. Pero entonces se dio cuenta de lo que estaba por venir. Ya no sentía nada de nervios. Era más la desesperación por tenerlo dentro lo que lo inundaba. Acató las ordenes que el mayor le decía y se preparó al siguiente movimiento, sabía que lo que estaba a punto de sentir era impresionante. Y así era, al principio volvió a sentir que su cuerpo ardía y soltó un gemido justo antes de escuchar a Josh también hacerlo. Dios, no podía ni imaginarse que era lo que su amante estaba sintiendo. "Espera..." Le rogó antes de que el chico comenzaba a mover sus caderas. Esto era muy diferente a como había sido con solo los dedos. Con Josh se sentía tan lleno y necesitaba un momento para volver a hacerse a la idea o sabía que terminaría lastimándose. Hasta que todo se volvió a sentir tan bien, fue que abrió los ojos y miro a su pareja. "Okay..." Le dijo, queriendo que el inglés comenzara a moverse dentro de él.
Josh
No había tenido necesidad si quiera de tocarse para poder generar tal erección, pues el panorama que estaba viviendo con Jeff lo había estimulado a formas inimaginables, nuevamente le echaba la culpa a lo cegado que estaba por su rubio, imaginando que era así como se sentía el amar a alguien. La ternura, la fragilidad, la inocencia, y todo lo que Josh no era. Eso simplemente lo había cautivado desde el primer momento, y probablemente seguiría así hasta el fin de su vida. Y no estaba exagerando, pues el británico nunca antes se había enamorado. Y ahora por fin, podía poseer al rubio, consumar sus sentimientos, como él pensaba. Hacerlo feliz. El mayor se detuvo de inmediato cuando su pajarito lo pidió, aunque de todas formas lo haría, pues ambos debían acostumbrarse a la figura del otro. Tragó saliva, y a la orden de que podía continuar, el muchacho de ojos más claros, desató una suave embestida, la cual lo hizo gemir sin duda alguna. Con la mandíbula apretada, se inclinó para juntar su frente con la de Jeff, así podía sincronizar su respiración con la propia y fundirse en un beso desesperado, lo estaba deseando hace muchísimo. Y mientras se generaba una estimulante batalla entre lenguas, otra embestida fue dirigida hacia el cuerpo del menor. "Hm.. Jeff.." Gimió contra los labios ajenos, estaba embriagado de placer, y esperaba contagiar a su pareja del mismo modo. Luego de ese par de embestidas, Dyler generó un sutil vaivén, el cual fue aumentando a medida que sus jadeantes respiraciones lo fuesen permitiendo.
Jeff
Algunas lagrimas comenzaban a rodar por sus mejillas, de alguna manera tenía que expresar el placer que estaba sintiendo y aun que los gemidos de suspiros crecían cada vez más, no era suficiente. Todo estaba tan borroso e su mente y no había necesidad de que pensara en ese momento, todo estaba como debía estar, todo se sentía perfecto. Agradecía tanto al británico el haber tenido mucho cuidado en hacerlo sentir tan bien. Mientras lo besaba de manera muy apasionada, volvía a recorrer todo lo que alcanzaran sus manos de su cuerpo. Estaba tan enamorado de ese cuerpo, ya se había vuelto una obsesión tocarlo. Prestaba atención a los deslizamientos de la cadera del joven e hizo un esfuerzo por seguirle el ritmo. Parecía que tantos años de baile le estaban ayudando en esos momentos. Nunca pensó que le servirían para eso. Ambos cuerpos se movían sincronizados y con cada segundo que pasaba, el calor en el estomago de Jeff se volvía mucho más grande. Mañana todo parecería un sueño, podía presentirlo. Es que lo que sentía no podía ser propio de este mundo. "Fuck.... Mh... Te amo, Josh..." Fueron las palabras que se escaparon de su lengua sin darse cuenta. Volvió a besar los labios del inglés de una manera en la que nunca había besado. Josh necesitaba darse cuenta que Jeff era todo suyo.
Josh
Inspiró profundamente, siguiendo el ritmo de los movimientos de las caderas del menor, con sus manos, las pegaba más a su cuerpo, así podía introducirse con totalidad dentro el cuerpo del rubio, y lo estaba disfrutando más de la cuenta. Seguía con los ojos cerrados, dándose el lujo de poder embestir con más fuerza, ahora que ambos estaban más que acostumbrados a la sensación, o al menos eso sentía. Quería dar justo en el punto del menor, mientras gemidos ahogados caían entre sus labios. Se separó un poco de él al oír aquellas palabras que Josh tanto temía. Nunca se las había dicho a nadie, y no sabía si estaba aún preparado. A pesar de que lo sentía, solía tener peleas internas a causa de eso. El más joven, acalló sus pensamientos con otro beso, el cual correspondió gustoso, pero sin poder olvidarse de lo ocurrido. Con una mano, acarició el rostro de Jeff, deslizando tan solo la punta de sus dedos. Y esperó el contacto visual, aunque por las embestidas que el británico le brindaba, era complicado. "También te amo, Jeff." Susurró, con sus ojos color del cielo clavado en los de su pequeño bailarín. Una sonrisa acompañó sus palabras, y su frente se impregnó en el hombro del menor. Las paredes de Jeff se tensaban contra su miembro, y eso lo hacía percibir de cerca el orgasmo, claro que lo retendría todo lo posible.
Jeff
No sabía muy bien por que había escogido ese momento para sincerarse con el inglés y estaba muy consciente de que Josh no le respondería de la misma manera, pero no le preocupaba mucho, no porque no se lo dijera en ese momento, quería decir que nunca podía llegar a sentirse así. Mejor volvió a dedicarse en disfrutar de como Josh alcanzaba los lugares perfectos dentro de él para hacerlo temblar. Y entonces, todo comenzó a volverse más despacio, se preguntaba por que el chico había decidido disminuir la velocidad. Abrió los ojos en busca de alguna explicación y se encontró con esos ojos azules completamente clavados en los de él. Por unos momentos perdió el ritmo que hasta ese momento había llevado en perfecta sincronía con el chico. "¿Josh?" Se preguntaba si todo seguía estando bien. Y entonces sucedió... Josh respondía con las mismas palabras y Jeff se había quedado completamente aturdido por eso. No era posible. Nadie lo había amado de esa manera jamás y ahora el saber que su primer amor le comprobaba lo contrario... Ahora todo se volvía tan sensible. No estaban simplemente teniendo sexo. Estaban haciendo el amor, y la idea estaba haciendo que el corazón de Jeff se revolcara dentro de su pecho. "Ngh... Josh..." Apretaba sus ojos manteniendolos cerrados y fundiendo sus manos en la piel del joven. "No puedo..." Todo había aumentado de nivel después de tal confesión y el rubio comenzaba a sentir el final.
Josh
Mordió su labio inferior, alzando nuevamente una sincronía rápida y perfecta, tal como le gustaba al británico. Tomó las caderas de Jeff, y embistió nuevamente, retomando la fuerza que había perdido por un par de segundos. El crujido que hacía la cama era hasta hipnotizante, y ambos cuerpos estaban bañados en sudor. Sabía que no podía resistir demasiado, por lo que se dedicó a entregar todo. Tomando en cuenta que el rubio también estaba por venirse, y por alguna razón, eso estimulaba a Josh de sobremanera. Con una de sus manos, volvió a acariciar la erección de su acompañante. Masturbándolo con una velocidad bastante certera, acorde a las embestidas que iba dando. Gimió con fuerza cuando sitió su miembro preso en el interior del más joven, alcanzando finalmente el tan preciado orgasmo que tanto había esperado. Uno como nunca antes había tenido. Y claro, estaba con la persona que amaba, y eso jamás había pasado. Continuó con las embestidas de todas formas, pues debía esperar a Jeff, quien sabía que no se tardaría demasiado.
Jeff
Como el que había disminuido la velocidad hace poco, Josh ahora volvía a subirla. Y de una manera muy asertiva. Jeff levantó un poco sus caderas como pudo para dejar que Josh las tomara y así volver a igualar su ritmo. Todo iba mucho más rápido ahora. Sabía que se acercaba el final y Jeff ya había perdido todo conocimiento. Se había vuelto loco, probablemente, pero no lo suficiente como para detenerse. Sintió una de las manos del británico sobre su erección, tomándolo y volviendo a estimularlo con un movimiento muy similar a lo que sucedía con las caderas de ambos chicos. No quería que esto terminara, pero después de poco tiempo, pudo sentir como Josh comenzaba a venirse dentro de él y llenándolo. Jeff lanzó su cabeza hacia atrás y con un grito esperaba que sintiera lo que por mucho tiempo se preguntó como sería. Era más de lo que alguna vez pudo imaginarse, un cosquilleo bajo por toda su espina dorsal hasta concentrarse un momento en su abdomen y finalmente terminar en su erección. Cuando menos lo pensó ya comenzaba a venirse entre los abdómenes de ambos chicos. Se quedó muy quieto tratando de saborear cada corriente eléctrica que sentía dentro de su cuerpo. Cuando ya veía todo terminado, se dedicó a suavemente ir relajando cada musculo de su cuerpo, todo comenzaba a volverse muy sensible para él, podía sentir hasta la mas pequeña gota de sudor resbalarse por su cuello.
Josh
Así fue como Josh descubrió que las corrientes eléctricas no eran nada comparado con ese momento. Los músculos de su estómago por fin se relajaron, al igual que todo su cuerpo. Lentamente, salió del cuerpo del menor, botando de inmediato en un basurero el preservativo. Ahora, definitivamente no quería nada más que amarrarse al rubio y no moverse de su lado jamás. ¿Sería eso posible? Bueno, Josh siempre hacía lo que quería. Se acomodó a su lado, y no decía nada. Las palabras simplemente no salían de su garganta. Atinó a envolver al menor entre sus brazos, acariciando la mejilla de este con sus propios labios. Lo quería tanto, que era imposible demostrarlo con palabras. Soltó una pequeña y floja carcajada de incredulidad cuando su respiración había regresado a la normalidad, y presionó sus labios repetidas veces en la comisura de los ajenos, llenándolo con suaves y pequeños besos; mientras su mano reposaba sobre el pecho de su pajarito, el cual aún se movía un tanto agitado. Tragó saliva, atrayendo un poco más el cuerpo de su acompañante hacia él. Quería sentirlo cerca, quería sentirlo propio. Pero no quería arruinar el momento abriendo la boca, porque se conocía. Sabía que podía echar a perder todo lo construido en una fracción increíble de segundos, y probablemente Jeff tenía claro eso también. Suspiró, apoyando la cabeza en la almohada. Estaba rendido.
Jeff
Todo había terminado y había sido mucho más a lo que en algún momento se hubiera podido imaginar Jeff que sería. Se sentía agotado y al parecer Josh estaba en las mismas condiciones, pues apenas había salido de su cuerpo y deshecho del preservativo, se tiró en la cama esperando ansioso a que Jeff hiciera lo mismo lo mas cerca posible de su cuerpo. Jeff lo hizo sin pensarlo ni una fracción de segundo. La confianza que le tenía al británico ahora, superaba cualquier cosa. Sabía que en sus brazos todo estaba bien en su mundo y nada podía cambiar eso. Ahí quería quedarse por siempre. La habitación estaba muy en silencio y era la oportunidad para que Jeff hiciera saber a Josh cuanto lo amaba sin la necesidad de palabras. Aún estando con la respiración agitada se levantó un poco y besó la mejilla del inglés por varios segundos antes de volver a recostarse y Josh tratar de regularizar su pulso con pequeños besos. Al final consiguió respirar de manera mucho más tranquila y antes de cerrar los ojos, depositó un beso en el pecho de Josh. Amaba ese cuerpo. Amaba como lo hacía sentir. Amaba a Josh.









