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❣ Chile in a Photography ❣
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Una de las porristas (de las más nuevas, aquellas que aún no tenían idea de como funcionaba la jerarquía) se atrevió a acercarse a la rubia con una escoba. La capitana le observó por unos segundos, le ofreció una sonrisa de lo más falsa que se pudo y un ademán en negación. Barbara Pollock no era mucama, no era sirvienta, no tenía motivo para tocar ese sucio objeto, incluso el hecho de que se le ofreciera era un insulto, pero lo dejó pasar, volvió la atención a su celular y se acomodó en una de las bancas del jardín cercano “A todo esto, es culpa de los directivos” siguió con su plática, sus amigas parecían haber esperado a que la rubia hablara nuevamente “¿Acaso falta dinero para contratar a alguien que haga la limpieza? Le diré a papá, seguro él puede pagar, ¿Qué tanto pedirán los de la limpieza? Un par de dólares, no sé” rodó los ojos, un tema sin importancia para ella.
Llevaba la mitad de la mañana limpiando y como si aquel castigo (porque Dalilah estaba segura de que era uno) no fuera suficiente, acabó atascada en el mismo grupo que casi la mitad de las porristas. Quizás por eso estaba anclada a la mesa con el resto, fingiendo que aquello tampoco la tocaba y sólo miro, casi con lástima, a la pobre chica que había acudido a Barbara con la escoba. Lilah dio un sorbo al expreso helado que descansaba en sus manos, como si aquello la hiciera pasar como parte del selecto grupo. A ella ni siquiera le gustaba tanto el café, pero ahogó una mueca. “No creo que sea por el dinero.” Se atrevió a musitar cuando la chica de la escoba desapareció por dónde había venido. “Digo, ya les pagamos suficiente, ¿no? Debe haber alguna otra razón si esperan que nosotros limpiemos.”
Cellblock Tango - Chicago (2002)
leeheelch:
‘ Ah, no, te creo. ‘ Se retractó de inmediato de sus palabras, asintiendo luego un par de veces a pesar de que no era del todo cierto. Heechul se acercó un poco a la pelirroja, arrugando el puente de su nariz. ‘ ¿No le puedes decir que no me encontrarse y que por eso supuestamente nunca me enteré? Porfis, te lo ruego. ‘
Su reacción instintiva fue echarse hacía atrás. Y así lo hizo, un par de pasos. “No voy a mentir por una persona que no conozco. O mentir en absoluto...” Estuvo tentada a agregar un bonito ‘es pecado’ pero se contuvo. Después de todo, ella era una mentirosa por excelencia. “Si no quieres hacerlo habla con mi tí... con la Madre Superiora. Aunque vas a perder tu tiempo, no creo que te deje escapar.”
dcvidan:
Ah, claro. Casi olvidaba las horas extras de tutorias que Dalilah obtenía con su tía para convertirse en la mujer devota que ansiaba siguiera sus pasos. Así como ansiaba que David fuese sacerdote. ¿No era un dúo esplendido? “Hablando de entrenamientos. Traje un regalito para que sobrevivas esas horas.” Informó, guiñando uno de sus ojos golpeando el bolsillo de su chaqueta, regalo que daría al encontrarse en un lugar más seguro. “¿Cuántos han llorado ahora?” Inquirió. “No sé porque se quejan tanto…ni siquiera tienen que hacer muchas cosas. Algunos ni saben leer bien.” Se quejó entre dientes, lo suficientemente alto para que su hermana lo escuchase. El varón llevó su dedo índice para tocar la punta de su nariz como un gesto positivo y regaló una suave sonrisa cuando entrelazaron sus manos. Estando juntos era más fácil sobrellevar la rutina. “Mi tía me dijo que fuera con el espíritu santo así que creo se refería a ti, es el destino”.
Aquella era la primera sonrisa genuina que había conseguido esbozar en todo el día. Cortesía del ‘efecto David’. Siendo sincera, si podía aguantar todo aquello era por él. La tortura se hacía más llevadera cuando era compartida. “Eres el mejor, ¿sabías eso?” De nuevo estaban ahí las ganas de saltar y darle un abrazo. Tomó una nota mental de esconderse un rato en la sala destinada al club de teatro una vez terminaran de repartir los castigos. “Sólo uno. Fue muy divertido porque quiso salir corriendo en cuanto me vio y casi se estrella contra la pared.” Aún estaba otra vez, la risa cantarina que solía reservar a las charlar con su mellizo. “Son unos llorones. Apuesto a que no podrían soportar ni un día en nuestros zapatos.” Y de eso estaba segura. Aquellos niños de papi difícilmente podrían sobrevivir un día entero con la tía Magdalena. La de cabellos rojizos comenzó a tirar de él para ponerse en marcha. Su siguiente víctima era una tal “Anna” de natación. “Ahhh, tienes razón. Tiene sentido, ¿cierto? Si me dijo que fuera la paloma y que tú vinieras a mí, entonces la tía está ayudándonos. ¡gracias tía Magdalena!”
leeheelch:
‘ No me gustó para nada el regalo de bienvenida, prefiero mil veces los chocolates que me dio la chica denante. ‘ Heechul arrugó su nariz, apoyando su espalda contra la pared tras él. ‘ Ah… ¿en serio? ¿o sólo me estás mintiendo porque te mandaron a ti y tu no quieres hacerlo? ‘ enarcó una de sus cejas, divertido.
“No es un regalo.” Porque aquello fácilmente podía ser un castigo, pero Lilah nunca lo diría en voz alta. Sin embargo, no pudo evitar reír con suavidad, con sus labios temblando, cuando escuchó las palabras contrarias. Aquello le resultó divertido, porque ella, aunque no quisiera, estaba obligada a participar en las ceremonias. Parte del entrenamiento para la próxima vida como monja que no quería. “Me parece bastante innecesario delegar responsabilidades a otras personas. Puedes preguntarte a la Madre Superiora si crees que miento.”
chcrrygirl:
Su semblante se tambaleó, no era la pregunta que esperaba. Haciendo a un lado que no sabía que era porrista, ¿dormía debajo de una roca? Seguramente era de esa población aburrida que no le gustaba el fútbol americano. Leonie comprendió entonces, que iba a salir mal la cosa. “Uh-Pues…” Tragó saliva. “La de Chicago.” Dijo un nombre al azar mientras cruzaba sus brazos, no iba a recibir nada de regreso.
Chicago... Como si los dejaran presentar Chicago en aquel lugar. Dalilah hubiera sido la persona más feliz si aquel fuera el caso. Sin embargo, lo dejó pasar, quizás más sorprendida de que la contraria conociera aquel musical que de que hubiera dado una respuesta errónea. “Bueno, considerando que te gusta el teatro también, ¿qué tal si no ayudas con la próxima pastorela? No tenemos suficiente gente. Queda poco más de un mes para presentarla, pero vamos a comenzar con los ensayos pronto.”
yvnbr:
“Me voy más por lo primero.” Sinceró, sosteniendo al animal con la mayor delicadeza posible. No deseaba hacer un mal movimiento que provocara su huida. “Con la seguridad que hay. Aunque en el patio trasero por la fuente vi una valla no muy alta…” Oprimió sus labios, indeciso. “Supongo que tendré que llamar a la veterinaria.”
Lilah detuvo sus caricias, retrayéndose. Ah, la valla del patio trasero. La conocía bien. Dalilah y David habían echo uso de ella un par de veces, cuando querían salir sin ser notados, pues ir por la puerta principal los exponía demasiado. Así que se limitó a asentir un par de veces. “¿Te lo vas a quedar?” Estaba casi segura que el colegio no admitía mascotas, ni aunque fueras el presidente del consejo escolar.
dcvidan:
Hace lo posible por memorizar la lectura de esa tarde, y ya lleva más de media hora con la mirada fija en el libro pero su mente es la que divaga, como siempre. Apoyado en una de las paredes escucha la voz de su hermana, levanta la vista y la observa dar indicaciones. Unas que el mismo dio esa mañana, al parecer era su nuevo relevo. David cerró el libro de golpe para dejar de fingir que se concentraba, dirigirse hacia dónde estaba Dalilah. El chiquillo se fue a regañadientes, al menos no tuvieron que convencerlo todo un rato. “¿Cuándo termina tu turno?” bromeó a modo de saludo, le dedicó una sonrisa a la fémina de complicidad. “Ya he terminado de limpiar, ¿qué te tocó a ti?”
Dirigiéndole una mirada de molestia, el contrario se fue justo cuando su hermano apareció. Y Dalilah no pudo estar más feliz de verlo. “Tengo que volver para el “entrenamiento”, pero aún tengo un par de horas.” Musitó casi con fastidio. Todos los días la tía Magdalena la arrastraba con ella para “instruirla” en su futura vida religiosa. Lo que, básicamente, consistía en encerrarla en una habitación para que orara y reflexionara. Cosa que, por supuesto, Lilah no hacía. Se dedicaba, más bien, a dejar volar su mente en lo que el tiempo pasaba. “Soy la paloma mensajera. Y aún me falta buscar a alguien más… ¿vienes conmigo?” Pidió, casi con ojitos de cachorro porque, en realidad, solo tenía ganas de pasar un rato con su hermano. Tuvo que aguantar las ganas de abrazarlo, pues las muestras efusivas de cariño estaban vetadas para ellos, al menos en público. Así que se limitó a buscar la diestra de David y apretarla con fuerza.
chcrrygirl:
Respondió con la misma sonrisa, juntando sus manos en busca de algo para decir. Piensa, piensa, Leonie. “Bah, ¿no puedo regalar chocolates a la presidenta del Club de Teatro?” Musitó enseguida, fingiendo decepción con una mueca infantil. “¿Así tratas a tus seguidores?” Que mentira, dios. Si le gustaba pero no para exagerar de esa forma.
Ahora sí se permitió reír. Quizás, porque aquello le hizo más gracia de la que esperaba. “Está bien, gracias por el detalle.” Quitó el papelito con el nombre de la contraría e, intentando ser afable, se lo tendió. Nunca había visto a la contraría pasarse, ni por error, cuando había una puesta en escena. Tal vez por eso sus labios la llevaron a preguntar. “... pero no sabía que eras una admiradora. ¿Cuál obra te ha gustado más?”
ravyun:
bajó la revista que leía para observar a la poseedora de la femenina voz, una sonrisa automática en sus labios al observarle, más misma que se borró con facilidad al escuchar su encomienda. ‘¿qué?’ se echó en el piso. ‘¿otra vez?’ & se levantó molesto. ‘mira— yo no quiero decir nada pero tu tía es una aprovechada.’
La oscuridad de sus ocelos siguieron los movimientos, pero ella, impasible, permaneció anclada a su posición. “Sí, otra vez.” Ah, por supuesto que sabía aquello, por eso mismo se limitó a encogerse de hombros. Pero no había mucho que Ray pudiera decir para salir librado de esa. “¿Cuando fue la última vez que lo hiciste? ¿Dos semanas, tres...? Es bastante tiempo.”
hungjian:
“¿Y yo por qué? Nunca me ha tocado hacer esas cosas, ¿que no se sabe que mi pronunciación sigue sin ser la mejor? Voy a tener que rechazar su petición de inmediato” sostuvo, ansioso al tener que lidiar con algo así de imprevisto. Tendría que buscar cambiar de parecer a la Madre Superiora cuanto antes.
“¿Qué te hace pensar qué sé la respuesta a eso? Tal vez es, precisamente, por ser la primera vez.” Sus conocimientos se limitan al nombre del muchacho y la petición. Carece de un trasfondo, pero sabe qué, entre las opciones, no aparece el negarse. “No puedes. Usualmente publican la lista de participantes para la ceremonia. Si tu nombre aparece, no puedes salirte.”
akutajins:
La mueca de profundo hastío es imposible de borrar de su rostro cuando las palabras de la contraria llegan a su mente y entregan el mensaje con éxito. “¿Y eso por qué?” inquiere, torciendo los labios. Siquiera tiene bonita voz. ¿Sería, acaso, una especie de castigo? ¿Y eso por qué? “Bah, como sea. Dile que no lo haré… o no le digas nada” se encoge de hombros en lo que termina de limpiar sus brochas en el lavadero del patio. “Si de verdad quiere que lo haga tendrá que venir a pedirlo ella misma acompañada de Trump. A ver si así puedo matar dos pájaros de un tiro”.
Podía decirle la verdad, que su tía quería darle un escarmiento. No conocía exactamente qué había hecho la de hebras ébano para molestar a la monja, pero era claro que buscaba castigarla de alguna manera. “Oh. Creo que te estás equivocado. No es como si tengas opción.” Sus verdaderos colores se vertieron cual bífido veneno. Personalmente, no tenía nada contra Jin, pero tenía un papel que mantener y ese consistía en ser molesta, totalmente odiosa como aquellos que tenían millones en las palmas de sus manos.
hccnsel:
Y que si era una broma infantil o que ni si quiera fuera parte del equipo de americano para estar haciendo retos que rayaban en la estupidez, si algo pasaba le echaría la culpa a Ken y ya. Hansel se encontraba posado contra la ventana abierta, cargando una cubeta repleta de tierra esperando a que su víctima se dignara a pasar, cuando aquella vocecita lo insto a darle un vistazo rápido ❛ ¿Eh pero no me había vetado de por vida de su?, uy, uy espera ahí viene ❜ ríe cual idiota dejando caer la tierra sobre el pobre imbécil entre grandes carcajadas.
“No exactamente vetado. Creo que quiere darte una segunda oportunidad, porque incluso las personas como tú pueden ser salvadas.” Ni bien las palabras acariciaron el aire al abandonar sus carmín, se arrepintió por completo. La tierra vertida levantó una nube que pronto los envolvió. Y un suspiro le arrebató una partecita del alma. ¿Por qué tenía que lidiar con idiotas así? Definitivamente no se lo merecía. Aunque sabía que Hansel no era de la “peor clase de idiotas” que inundaban los pasillos, aquello no era suficiente para que le agradara.
leeheelch:
‘ ¿Ah? ‘ Heechul inquirió, completamente confundido con las palabras de la chica. ‘ Pero si apenas he llegado hoy… ¿cómo me van a mandar a leer tan pronto? ‘
“Creo que es justamente porque acabas de llegar hoy. Considéralo como una tradición de St. Mary’s.” Sinceramente, ella desconocía completamente la razón detrás de los motivos de su tía, pero tampoco tenía ganas de cuestionar. Si el otro aceptaba o no, no debería ser su problema.... Pero, si sólo conseguía una negativa, seguramente su “querida” tía no estaría muy feliz. “No puedes reusarte.”
Un chiquillo de un curso anterior le obsequió chocolates y salió corriendo sin darle más opción que quedarse con ellos, pensó en tirarlo al primer contenedor que apareciera. No obstante, al notar que una silueta pasaba, decidió deshacerse del regalo. “Toma, es para ti.” Obsequió con una falsa sonrisa.
¿Qué era eso? ¿La limosna de los lunes? A poco estuvo de hacer una mueca cuando el postre descansó en sus manos. La italiana sostuvo los chocolates impolutos, todavía con la nota que anunciaba que eran para la contraria. Y se limitó a sonreír de la misma manera que la castaña le sonreía a ella. “¿Qué hice para ganarme un regalo?”