Me cuentas sobre un teniente llamado Horn que encontró la lanza en el castillo en un lecho de terciopelo. Y que Hitler cayó en la maldición de que todo aquél que perdía la lanza moría, y él se suicidó. Me enseñas una fotografía con otro soldado y me señalas esta diciéndome su nombre algo que ya me encaja del todo.
─Miles... es el padre de Caroline... Y el camarada de Patton... Todo encaja, Dorian... Pero entonces en esa caja, en esa tela...pudo estar esa lanza, la nota decía "ponla a salvo". -Te miro con alivio y a la vez con emoción.- Constance se llevó la lanza de la Sala de Recompensas... Eso fue lo que le quemó la mano.
Eider Parker












