Pude imaginarte...de pie esperando en el andén,
Pude imaginarme... el brillo del sol reflejándose en mi piel,
Tendrías que ver tan perfecto cuadro, una obra de Monet capturando este regalo,
Los fantasmas del ayer, al fin quedando silenciados , nuestra historia comenzando.
Pude regalarte...mi futuro, mi pasado, mi presente y mis pecados; mi ser a detalle sin reproches o sin puertas aún cerradas bajo llave.
Pudiste acercarte...siendo honesto y transparente, sin caretas ni otras tretas, con tu pasado resuelto y tú futuro abierto.
Tenían que ver mi anhelo dibujado en el rostro, mis manos rozando tu torso, tus labios detrás de mi oreja, mi cuerpo temblando sintiéndote cerca.
En una semana compartimos canciones, compartí mis metas y sueños; los mejores.
Pensé eras la parada final, el equipaje ya no tendría que cargar.
Fueron 7 días donde disipaste la agonía, pero tus actos no eran simple habladuría, porque tenías un plan, pensaste que no iba a fallar.
Escogiste las palabras con las que me harías por ti llorar, me harías por ti llorar, dijiste “nosotros” un día, dijiste que mis lágrimas secarías, hablaste mentiras, hablaste por días y yo te creí, como un niño caí...
...seguí al conejo blanco sin mirar, corrí por el bosque, a la orilla Del Mar, corrí muy deprisa, sin frenos, a la deriva, corrí para alcanzarlo y me perdí en el campo.
Esa noche demostraste lo que nadie nunca pudo, y por un momento creí que tu interese sería puro, dijiste que me ibas a respetar, que sincero ibas a jugar, pero cariño ¿Contemplaste mi única habilidad? Encontrar entre paja la única aguja que decidiste aventar.
Conocí tu historia en una noche, revisé las fotos y tus viajes en coche, encontré que ya habías muerto por alguien, que su aroma inundaba el estanque, que nunca podrías darme lo que decías que me darías, que nunca podrías amarme como a él ya lo hacías.
Vi su cara y tu mirada perdida en su mirar, escapar y encontrarte en su andar, su caminar, está a tu lado y yo, desgraciando, esperándome en ti encajar. ¿Mencionaste eso? Lo preferiste ocultar; ilusiones de mentiras, como versos en el mar, situaciones confundidas que prefiero olvidar.
Me imaginé mis días contigo, tú mano, mi cara, mi pecho, tu espaldas, mi cuerpo, tus ansias, mi sexo, tu daga.
Dijiste “lo siento”, te dije “no es cierto” pensé correrías atrás de mí; convencido de que mi amor te haría feliz. Corrí enloquecido detrás de mi cordura, por ti ni por nadie la pierdo, de eso estoy segura.
Rompiste mi fe en mil; pedazos regados por todo el piso, diciendo “lo siento” cuando en verdad no sientes lo mismo.
Compré un vestido, gané solo hastío; pensé conocerte y observa, aquí me tienes: congelada en el momento exacto de la traición, tentada la curiosidad no queda más que perdón, sentada en la mesa con el pelo a medio hacer; llegabas a tiempo con una rosa y aroma a laurel, estoy inmóvil e inerte ante ti y así me quedo hasta que decidas venir.
El polvo se acomoda en mi rostro; todo en lo que creía ahora lo desconozco, pudiste escuchar el crujir de mi alma, pudiste mirar el rímel bailando en mi cara.
Regreso a mi ausencia, regresa demencia. Regresa a su esencia, regresa a su presencia; no debiste salir de la jaula y buscar en otro cielo caricias que ya tenías aseguradas, aquí está tu pájaro herido, que de amor morirá sin hablado antes conocido.
Regresa mi calma, regreso a mi casa, regresa la calma, regresa a tu casa...