Hoy es día del padre y que mejor forma de celebrarlo que publicando mi versión de la historia “El control”, que pueden encontrar en el grandioso blog de MALE BODY SWAP BILINGUAL.
Male body swap en español. Cambio de cuerpos. Cambio de genero. Progresión de edad. Male body swap.
Gracias a @bodyswappingandshit (su autor original) por dejarme reescribir y publicar una de mis historias favoritas de su viejo blog
Espero les guste esta historia tanto como a mí me sigue gustando su versión original. Feliz día del padre a tod@s, y en especial a aquell@s que nos gusta los cambios padre e hijo
Sin duda, está en la mejor fiesta de mi vida. Estoy con mis mejores amigos disfrutando del sol y buena música, y lo mejor de todo, mis amigos y yo estamos en el cuerpo de nuestros padres.
Todo esto no sería posible, de no ser por mi papá. Él tiene un pequeño aparato, similar a un control de televisión, nunca me dijo dónde lo consiguió, pero es una maravilla tecnológica que le permite a dos personas cambiar de cuerpo.
Papá siempre cambiaba conmigo al llegar de su trabajo. Al inicio no tenía ningún problema con eso, de hecho me gustaba porque podía ser un hombre mayor por unas horas, y además podía disfrutar del erótico olor de la ropa de papá, una combinación de su sudor y su colonia cara. Cuando cambiabamos el iba a mi cuarto a jugar videojuegos, o salía a dar una vuelta con mis amigos fingiendo ser yo, por mi parte, me encerraba en su cuarto y me probaba su ropa, tanto limpia como sucia, sentir la tela de sus camisas de vestir sobre su peludo pecho era lo mejor de todo.
Todo era genial en ese momento, lo único malo sobre el intercambio era que debía lidiar con el cansancio y el dolor de espalda de papá. Parecía un precio justo para poder disfrutar de su cuerpo maduro, pero pronto me canse de todo eso, llegó un punto en que el maldito dolor de espalda fue tan fuerte, que tuve que quedarme en cama toda la tarde, sin poder moverme hasta que papá se dignó a intercambiar nuevamente.
Estaba harto de tener que llevarme la peor parte del cambio, así que el viernes por la tarde de la semana pasada, mientras papá estaba jugando videojuegos en mi cuerpo, robé el control de su “escondite secreto”, para poder estar en el cuerpo de papá por un fin de semana completo, y así poder disfrutar de su cuerpo sin dolor ni preocupación por el trabajo. Escondí el control en la parte más alta de la alacena, donde mi diminuto cuerpo no lo alcanzaría, y para mayor seguridad, lo puse detrás de una tabla suelta de la pared.
“Pasaran un par de horas hasta que papá se de cuenta” pensé, aunque en ese tiempo no podía hacer mucho, el cuello me estaba matando, así que opté por quedarme en el sofá viendo una película. De pronto escuché los ruidos de pequeños pasos en la escalera, era papá corriendo hacia abajo. Cuando llegó a dónde yo estaba, gritó con mi aguda y débil voz adolescente.
– ¡¡¡BEN!!! ¡¿Tomaste el control?! – su mirada era fuerte. Aun con mis ojos infantiles, se notaba su madurez, pero sobre todo, su furia.
– No, claro que no papá, ni siquiera dónde lo escondes – Contesté sin mirarlo, pero él caminó hasta ponerse frente a mi.
– No intentes engañarme, conozco esa expresión en mi rostro lo suficientemente bien como para saber que mientes. Ahora jovencito, dame ese control o ya verás
– Ya te dije que no se donde está y en todo caso, ¿Qué vas a hacerme? Mi cuerpo es demasiado débil como para lastimar al tuyo.
– Escúchame niño impertinente, soy tu padre, y debes obedecerme, ahora ¡Dame el control!
– Se que no harás nada – No se de donde salió ese coraje y confianza para contestarle a mi papá, pero en ese momento, un sentimiento de poder que nunca antes había experimentado llegó a mí, era grandioso, me hacía sentir invencible. Me dejé llevar por esa maravillosa sensación y encaré a mí papá – Y sí, yo lo tomé, ¿Sabes por qué? ¡Estoy harto de que siempre que cambiamos de cuerpo sea para que yo aguante tu dolor y cansancio mientras tú juegas con mis amigos!
– ¡Soy tu padre! ¡Me mato todos los días para traer comida y merezco un descanso! ¡DAME ESE MALDITO CONTROL!
– ¡QUE ME LO DE… – Mi cuerpo se paró en seco, como si estuviera teniendo una convulsión. El rostro de papá dejó de tener esa expresión de enojo y pasó a tener una cara inexpresiva, seguida de una llena de confusión.
– Papá, ¿Estás bien? – Le dije mientras me acercaba lentamente a él.
– ¿Papá? ¿Por qué me llamas así? – se tocó la cabeza como si le doliera
– Papá, me estás asustando – La profunda y varonil voz que salía de mi garganta parecía estarse quebrando poco a poco
– Papá, ¿Esto es una broma o algo así? – Una vez más el rostro de papá cambió, pasó de la confusión a la felicidad, como el rostro de un niño jugando – Papá, tengo sueño, me ire a la cama. Te veo en la cena – Y sin más, vi irse a mi papá hacia mi cuarto.
Ahora era yo el confundido “¿Qué diablos pasó?”. Sin saber qué más hacer decidí irme a dormir también, esperando que después de descansar un poco, todo fuera más claro. Me fui al cuarto de papá y me tumbé sobre la cama, aún con su ropa de trabajo puesta. Me quedé dormido reflexionando sobre el extraño comportamiento de mi papá, intentado hacerme una hipótesis del porqué pasó.
Desperté unas cuantas horas después, lo supe al ver el despertador al lado de la cama de papá. Eran las 10 de la noche, todo afuera de la casa estaba iluminado por el alumbrado público y las luces de las ventanas vecinas. Por otra parte, el interior de mi casa estaba muy callado y tranquilo, papá aún estaba dormido. Después de despertar, lo primero que hice fue abrir la laptop de papá, después ingresé a mi facebook y me puse a chatear con mi mejor amigo, Mike. El sabía todo sobre el control y lo que papá hacía con él, así que le conté lo que pasó por la tarde, y sobretodo le conté lo extraño que fue la forma de actuar de papá.
«Tienes que venir a mi casa amigo, ahora mismo»
« ¿Cómo voy a hacerlo si estoy en el cuerpo de mi papá? Será muy extraño que nos vean juntos a esta hora de la noche, los vecinos harán rumores »
« No necesitamos vernos así obligatoriamente, ¿Sabes si el control funciona en alguien más además de tu padre y tú? »
« No, la verdad es que no lo se, ¿Por qué? »
« ¿Crees que pueda cambiar de cuerpos con mi padre? »
« ¿Qué? ¿Por qué querrías hacer algo así solo para vernos? »
« Para estar más cómodos. Todo el vecindario sabe que nuestros padres son buenos amigos, no será nada raro que vean a tu padre ir a mi casa, además, si estoy en el cuerpo de mi padre, podremos salir a dar una vuelta. Podríamos ir a ese bar del que tanto hablan mi padre y el tuyo, ese al que nos han dicho que no nos acerquemos ¿Qué te parece? »
« ¿Solo quieres estar en el cuerpo de tu papá, ¿Cierto? »
« Si, la verdad es que si, es injusto que tu te lleves toda la diversión »
« Nunca se me ocurrió averiguar si que el control funciona en el alguien que no sea mi papá y yo »
« No perdemos nada con intentarlo. Si no funciona, diremos que viniste a pedirme consejos para el regalo de cumpleaños de “tu hijo”. Ven a mi casa ahora mismo, mi padre está durmiendo »
« Ok, te veo afuera de tu casa »
«Aquí te espero, no tardes mucho »
Afortunadamente Mike y yo vivimos a dos casas de distancia, así que no me tomó mucho llegar a su casa. Como acordamos, él me estaba esperando afuera, sentado en la entrada.
– Mike, soy yo, Ben – Le contesté casi susurrando.
– Ya lo se tonto, pero el resto del vecindario no – tenía razón, me hizo sentir tonto por no saber algo tan ovbio.
– ¿Tu papá sigue durmiendo?
– Si aunque no se en que momento vaya a despertar
– Bien, esto puede ser difícil, pero necesito que me consigas un poco de su cabello
– Ok, ahora regreso - Mike entró a su casa, tarda muy poco en salir. – Ten, los encontré en sus boxers sucios
– Perfecto, con los vellos de ahí funciona mejor – “¿Yo cómo sé eso?” Pensé, aunque sin darle mayor importancia – Ahora dame uno tuyo
Mike se arrancó algunos pelos de su cabeza y me lo dio, los meto junto con los vellos de su papá en un pequeño compartimento del control, donde había visto que papá los metía. Con todo listo, presione el botón de cambio, y justo tras eso mi amigo cayó al suelo inconsciente, justo como sucedió cuando papá y yo cambiábamos, “Creo que sí funcionó”.
– ¿Michael? ¿Qué haces aquí? – Dijo mi mejor amigo, o mejor dicho, el papá de mi mejor amigo, el señor Newman – ¿Qué hago yo aquí? ¿Qué le pasa a mi voz? – dijo mientras se tocaba la garganta – No recuerdo haber estado hablando contigo, ¿Acaso me desmayé?
– ¡Ey! Despacio amigo, son demasiadas preguntas – “Acaso la pérdida de memoria solo le ocurrió a mi papá?”
– Lo siento, pero es que de verdad no recuerdo haber vendido para acá afuera – Y entonces su cara cambió, tenía exactamente la misma expresión que mi papá hace una horas. “¿Por qué pasa esto y por qué a mí no me ha sucedido?”. El cuerpo de mi mejor amigo estaba ahí parado sin saber que hacer, así que yo hablé primero – ¿Mike? ¿Qué haces aquí afuera tú sólo y tan tarde?
– No… no lo sé señor Miles. Lo último que recuerdo es estar durmiendo en mi cama… y ahora estoy aquí…
– Creo que necesitas descansar hijo. Vamos, te acompañaré adentro – Le puse una mano sobre el hombre y lo llevé hasta la entrada, sacó sus llaves del bolsillo de su pantalón y abrió la puerta. Dentro de la casa, parado en la sala está su papá, no, mi mejor amigo en el cuerpo de su papá.
– Hijo, ¿Qué hacías ahí afuera? – La fuerte y varonil voz del señor Newman rompió el silencio
– No… no lo sé padre – contestó el verdadero señor Newman al que hace unos instantes su cuerpo, ahora siendo utilizado por su hijo
– En fin, eso ya no importa, gracias por traerlo Michael. – Continuó Mike en el cuerpo de su padre- Ahora vete a dormir Mike, es muy tarde para que sigas despierto. Además tengo que hablar con el señor Miles a solas – “¡Oh no! Parece que ahora Ben actúa como su papá”.
– Está bien padre, te veo mañana. Buenas noches señor Miles – Mike y yo nos quedamos solos en la sala, pero el señor Newman no habló hasta que se aseguró de que estábamos solos. Mientras oíamos los pasos de su cuerpo yendo a su cuarto, nuestras miradas estaban fijas una en la otra. Mis nervios eran enormes, no sabía qué hacer si a Mike le sucedía lo mismo que a mi papá y al suyo.
– Bien Miles, ¿A qué se debe tu visita? o mejor dicho, ¿Que estabas haciendo con mi hijo? – Sus palabras cayeron sobre mí como un balde de agua helada.
– Y… yo… el… emmm… si bueno, lo que pasa es que…. el… emmm… – “¡Mierda! ¿Qué diablos está pasando?”. Me paralice completamente, quería salir corriendo de ahí, pero las piernas no respondían. no sabía qué hacer. Podía sentir el frio sudor emanar de mí, recorriendo mi piel lentamente, pero lo peor de todo, er la mirada del señor Newman, sus ojos eran como un par de filosos cuchillos a punto de cortarme.
– Mike, de verdad eres un tonto, no pudes ni reconocer a tu mejor amigo. Soy yo, Ben, el control si funcionó - El rostro severo del señor Newman cambió de una seria expresión a la típica cara que siempre tenía Ben cuando me veía, y de mi espalda se fue esa gran tensión que me acongojaba.
– Gracias al cielo, creí que tú también habías comenzado a actuar extraño
– Para nada, ¿Te gustó mi actuación?
– Si, eres un mejor “señor Newman” que tú papá
– Steve, recuerda que ahora soy Steve
– Bueno… ¿Y ahora qué sigue? – Ambos nos quedamos en silencio una vez más, mirándonos a los ojos. Verlo ahí parado me hacía sentir una rara atracción hacia él, no se como describirla, pero era como si solo quisiera acariciar su cuerpo y besarlo. Algo no estaba bien, esa sensación de atracción era muy intensa, me y llamaba a correr hacia brazos.
– ¿En qué tanto piensas? – Dije por fin aquello que muy seguramente él también quería preguntar
– Nada, nada. Es solo que me siento extraño, ahora sé cosas, cosas que ni siquiera conocía. Son como pequeños fragmentos de cosas he vivido…
– Creo que son los recuerdos de tu papá, yo también me he estado sintiendo así – le extendí una mano en señal de que nos sentáramos en su sillón – y además de eso, ¿No sientes algo más?
– ¿Algo más? ¿A qué te refieres?
– No lo sé, cualquier cosa, desde que te ví ahí parado he estado sintiendo algo… un no sé qué
– Bueno… ahora que lo mencionas… me da pena pero… Siento una especie de atracción hacia ti, es como si yo quisiera…
Y otra vez llegó el silencio, pero este era diferente, estaba acompañado de una fuerte excitación. Sin decir ninguna palabra, nos levantamos del sillón y nos acercamos poco a poco. Parados frente a frente, ninguno de los dos sabía que hacer, pero algo dentro de mí me condujo a tomar la iniciativa. Acerqué mi boca poco a poco a la suya, podía sentir nuestros alientos mezclándose en el aire, nuestras bocas estaban a punto de tocarse y nuestras miradas estaban fijas el uno en el otro. Finalmente, nuestros labios se tocaron y una gran emoción recorrió todo mi ser.
El tener los labios de otro hombre sobre los míos, y aún más, los labios del papá de mi mejor amigo, era algo maravilloso. Poco a poco abrió la boca, y sin vacilar introduje mi lengua dentro. El sabor de su boca era indescriptiblemente adictivo, recorrí cada milímetro de esta con mi lengua, permitiendo que mi sabor también impregnara su lengua. Jamás había besado a alguien más, pero se sentía como si el sabor de la boca y la textura de la lengua del señor Newman fueran algo completamente normal para el cuerpo de papá.
A la mañana siguiente, toda la sala era un completo desorden, nuestra ropa estaba regada por todos lados, los sillones estaban en lugares completamente diferentes, había unas cuantas latas de cerveza en el piso y había varias manchas blancas por todas partes, en el piso, sobre los sillones, sobre la mesa para café, e incluso en una pared. En el centro de todo ese caos se encontraban todos los cojines de los sillones, y sobre ellos, estábamos, mi mejor amigo y yo, completamente desnudos, durmiendo abrazados y con una gran sonrisa de felicidad en nuestros rostros.
Me desperté al sentir la luz del sol que entraba por la ventana bañar mi desnudo cuerpo. Tomé tanto alcohol esa noche que terminé por olvidar la mayoría de los detalles, pero algo que nunca voy a olvidar, fue la sensación de los cuerpo desnudo frotando entre sí, sintiendo los vellos frotarse unos contra otros, y nuestro sudor combinándose en uno solo sobre nosotros, uniéndonos por toda la noche. No quería despertar a mi amante, así que seguí acostado en los cojines, admirando su rostro, se ve muy tierno al dormir.
Adaptarnos al trabajo de nuestros padres fue muy sencillo, lo más complicado fue deshacerme de los malditos dolores que tenía, aunque, afortunadamente el poner en forma el cuerpo de papá fue más que suficiente para olvidarme de ellos. Lo segundo más difícil fue contactar con nuestros amigos. A aquellos que logramos reunir les ofrecimos la oportunidad de cambiar al igual que Steve y yo.
Por fin es sábado de nuevo y la mayoría de mis amigos ahora están en el cuerpo de sus padres. Hace dos días Steve y yo hicimos una reunión de todos los padres del barrio en donde decidimos enviamos a todos nuestros hijos a un viaje de acampada lejos de donde vivimos, por lo que ahora podemos disfrutar de la gran piscina de la casa de Steve para nosotros solos. Ninguno de los hijos de aquellos que hicieron el cambio recuerdan nada, y gracias a que tenemos las memorias de estos cuerpos, aquellos padres que siguen siendo ellos mismos no sospechan que los cuerpos de sus vecinos, compañeros de trabajo y amigos fueron robados por sus hijos.
Para esta ocasión especial me puse mi nuevo traje de baño verde con negro, los que tengo en mi closet son demasiado grandes y olgados, este no esconde nada, y eso me fascina. Steve se siente muy seguro con su cuerpo, aunque ya esté calvo y no esté nada tonificado, eso no le importa, y se la pasa pavoneándose todo el tiempo. El que sea tan seguro de si me vuelve aún más loco por él.
Todos en la fiesta estamos bebiendo vodka y whisky, nunca los había probado, pero el cuerpo de mi papá los pide a gritos. Saben delicioso, bebo y bebo pero parecen no tener efecto sobre mí. Mi cuerpo es genial.