Por las noches despierto. En la oscuridad las paredes se deforman, solo veo siluetas mas oscuras que el fondo, figuras que bailan y se entrelazan, cierro los ojos y te veo a ti, tu cara, tus ojos, tú, llamándome, susurrando mi nombre.
Siempre te encargaste de decirlo completo, sin abreviatura, en tu boca se escucha diferente. Supongo que siempre te gustó decirlo en voz alta.
Para mis oídos siempre fue un deleite, repitiendo en mi cabeza cada tono, cada acento, cada frecuencia de una sola palabra, un nombre básico que hacía q significara más, mucho más.