Te juro que no es nada del otro mundo y yo no me metí en la pelea, simplemente iba pasando y no iba a permitir que un idiota golpeara a una mujer… fue entonces cuando sentí el golpe en el hombro y hasta después escuche el sonido de la pistola… si ya di mi declaración a la policía…
—Entiendo— dijo mientras terminaba de vendarle el hombro. Por fortuna, la bala no había tocado zonas delicadas. —Yo también habría hecho lo mismo, sin dudas. Las calles están cada día más peligrosas, así que no me sorprende que hayan aparecido con un arma. Ojala lo encuentren, no es justo que quede dando vueltas por ahí— murmuró, con cierta bronca. Le traía algunos recuerdos nada lindos. La herida finalmente quedó vendada y Luke se quitó los guantes. —Te dolerá varias semanas, pero cada vez irá disminuyendo— comentó.

















