había bastado con un solo viaje en la rueda de la fortuna para que el mareo inundase el cuerpo femenino como si se tratase de una oleada de implacable malestar que en aquellos momentos se reflejaba en la mirada clara, desorbitada mientras daba sorbos diminutos a la bebida gaseosa que uno de los encargados de la maquinaria le había regalado con una sonrisa simpática, el ligero temblor apoderándose en el momento que dejaba que los ocelos divagaran por el manto celeste ❛ es una lástima que las luces hagan que se pierdan las estrellas ❜ murmuró, un hilo de voz apenas audible ❛ quizá regrese pronto a casa, solo para observarlas ❜
















