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Pedagogía cognitiva : la educación y el estudio de la mente en la sociedad de la información
REVISION DE MARCOS TEORICOS EDUCATIVOS PARA EL DISEÑO Y USO DE PROGRAMAS DIDÁCTICOS
RESUMEN Se desea presentar la aparición del software educativo y su evolución a la luz de algunas de las teorías educati- vas más representativas. En este paralelismo, sólo se mencionan aquellas teorías y/o autores que darán los marcos con- ceptuales para los desarrollos de los programas didácticos en función de las aplicaciones deseadas. Partiendo del con- ductismo skinneriano 1 , se pasa por el constructivismo y a línea de la psicología cognitiva. Se quieren destacar también, los cambios de paradigmát icos producidos a partir del conductismo, el constructi- vismo y la psicología cognitiva y su repercusión en la construc ción de software educativo. Es a partir de aquí donde se concatena la noción de secuenciación de contenidos de Co ll [1994] con la programación estructurada modular. Pero, es con la irrupción de las computadoras personales a bajo costo, cuando se masiviza el uso de los programas educativos, y la computadora como tutor, herramienta o aprendiz [Schunk, 1997], usando como sustrato la teorías educativas mencio- nadas.
Educación y nuevas tecnologías: los desafíos pedagógicos ante el mundo digital
Elaborado por Inés Dussel y Luis Alberto Quevedo, este documento fue presentando en el VI Foro Latinoamericano de Educación, realizado entre los días 31 de mayo y 2 de junio de 2010 (Ciudad Autónoma de Buenos Aires). El evento fue coordinado por la Organización de Estados Iberoamericanos (OEI) y la Fundación Santillana, y tuvo como "disparador" al citado documento.
"La presencia de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en la sociedad y en el sistema educativo es un dato innegable en los últimos años. Su impacto ha provocado una suerte de revolución en la economía, la política, la sociedad y la cultura, que transformó profundamente las formas de producir riqueza, de interactuar socialmente, de definir las identidades y de producir y hacer circular el conocimiento", comentan desde el documento básico Educación y nuevas tecnologías: los desafíos pedagógicos ante el mundo digital.
Bajo el lema "Educación y nuevas tecnologías: los desafíos pedagógicos ante el mundo digital", el VI Foro Latinoamericano de Educación contempló conferencias y presentaciones de reconocidos especialistas en TIC y educación.
Descargar el documento (.pdf) Educación y nuevas tecnologías: los desafíos pedagógicos ante el mundo digital.
REFLEXIÓN CRÍTICA SOBRE LA INCORPORACIÓN DE LAS TIC A LA EDUCACIÓN FORMAL
Pueden ser varias las razones que lleven a un centro a incorporar las nuevas tecnologías multimedia en el desarrollo curricular. Existe en principio una influencia que la educación comparte con otros sectores económicos y sociales: el determinismo tecnológico. Nadie escapa a la omnipresencia de las nuevas tecnologías que se presentan como inevitables. Mari (1999) pone de manifiesto el claro isomorfismo entre las relaciones sociales que se producen explícitamente en la institución escolar y las relaciones sociales de producción propias del trabajo asalariado. El espacio escolar y el espacio laboral - explica este autor - están interconectados más de lo que a menudo se suele pensar. Tanto en el espacio laboral como el escolar, existe un discurso político subyacente y unos supuestos que se deben poner de manifiesto y analizar, si lo que se pretende es una integración crítica de las nuevas tecnologías multimedia en el desarrollo curricular.
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8 Things You Can Do To Improve Your Next #eLearning Course #infographic #infografía
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La Juventud Argentina de Córdoba a los Hombres Libres de Sudamérica
Hombres de una República libre, acabamos de romper la última cadena que, en pleno siglo XX, nos ataba a la antigua dominación monárquica y monástica. Hemos resuelto llamar a todas las cosas por el nombre que tienen. Córdoba se...
Siempre es bueno volver a releer este documento fundacional del movimiento estudiantil de Argentina.
What is #elearning? #infographic | ¿Qué es la #educación #online? #infografía
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El Dr. Manuel Área Moreira de la Universidad de la Laguna en las Islas Canarias, España nos habla sobre la Docencia virtual.
Al finalizar reflexionemos sobre los siguientes puntos.
¿Qué significa ser un docente virtual?
¿Cuáles son los errores que cometen los docentes al iniciar en un entorno virtual?
¿Cuáles son las competencias que los docentes deben desarrollar?
En una charla exclusiva, el sociólogo Castells analiza las formas que toman las relaciones entre desiguales, el papel de los movimientos sociales, la renuncia a la toma del poder a cambio del triunfo de las ideas, y el lugar que adquirió la Web para el nacimiento de redes que luego actúan en el terreno. Opina la politóloga Verónica Gago.
Por Horacio Bilbao
“Lo peor que puede hacer un movimiento social es transformarse en lo mismo que combate”, dice Castells.
MÁS INFORMACIÓN
Castells Básico
El origen de todas las redes
“Este es mi café favorito en el mundo”, exagera el sociólogo Manuel Castells antes de sentarse en La Biela en una fría mañana porteña. Vamos desayunando mientras los parroquianos, varios turistas, se toman fotos con los clones de Borges y Bioy, perpetuados en este bar recoleto. “¿Qué es una biela?”, se preguntan algunos, confundidos frente a esas raras piezas mecánicas caladas en las sillas del lugar.
Confundidos y curiosos, como nosotros, que pretendemos exprimir en un desayuno al profesor Castells para que nos ayude a entender los vientos de transición que sacuden al mundo. Necesitaríamos meses. De charla y de lectura.
Recién llegado del agitado Brasil, anda a las corridas este español ciudadano del mundo. Por la tarde partirá a un congreso de Movimientos sociales en Montevideo y viene de recibir un Doctorado honoris Causa en la UNSAM, en una ceremonia que describe emotiva, repartiendo elogios para esa experiencia académica conurbana.
Compenetrado con la necesidad de entender y explicar las características de las sociedades contemporáneas, Castells arriesga lecturas sobre el presente, anclado en sus propias experiencias y estudios, con influencias de Alain Touraine o el marxismo althusseriano. A su amplio conocimiento de América latina, donde vivió y dejó títulos como “La lucha de clases en Chile”, suma varios clásicos, entre ellos el tríptico La era de la información, textos que lo convierten en el teórico más citado en trabajos sobre tecnologías de la comunicación a nivel mundial. Ahora que los contrapoderes también se organizan en red, ausculta el nuevo escenario de los movimientos sociales. Redes de indignación y esperanza tituló su último libro. El es el esperanzado, qué duda cabe. Mientras avanza la charla, sobrevuela una impresión: Castells adelanta. ¿La realidad va detrás?
-Cuando hablamos del origen de su obra siempre hacemos referencia a todos esos exilios forzados por los que debió pasar. Huir del franquismo primero, de los coletazos del Mayo francés después, recalar en el Chile de Allende, ¿qué impacto tuvo en el perfil multicultural de su obra? -Me marcó en dos sentidos. En términos de contenido aprendí que las relaciones de poder son fundamentales en toda sociedad. Quienes tienen el poder, organizan, institucionalizan nuestras vidas en función de sus intereses y valores. Al mismo tiempo, como agente que, afortunadamente, no acepta ese tipo de instituciones políticas, prácticas sociales y empresariales que no están en concordancia con sus deseos y aspiraciones, aprendí que siempre hay un contrapoder. Todo depende de cómo se jueguen esas relaciones de poder, que no se traducen sólo en el ámbito político o del Estado, sino que están en todos lados. Por eso las estudié en la ciudad, en la globalización, en la tecnología, en las identidades, y finalmente en los movimientos sociales, que para mí son el actor fundamental. Enfrenté a una dictadura como la franquista y recibí la obvia represión. Aprendí que si te enfrentas sufres. De muy joven tuve que huir de España para evitar la cárcel y la tortura, pero seguí tratando de impulsar cambios sociales en otros lugares, otras sociedades. Fui catalán, francés, chileno, brasileño. En Quebec, Canadá, participé del movimiento nacionalista y por lo tanto aprendí otras identidades hasta que finalmente, y ya por elección, debido a mi nicho ecológico que es la gran universidad de investigación anglosajona, acabé en Berkeley, donde pasé muchos años.
-Aquél inicio suyo coincide con lo que podríamos llamar los setentas (el Mayo francés, la buena salud del bloque socialista). En aquellos movimientos sociales, subyacía un factor ideológico que ha perdido presencia en los nuevos, ¿qué cambió? -Es que los movimientos sociales no buscan tomar el poder. Nunca. Cuando lo intentan se vuelven movimientos político revolucionarios, que es otra cosa. El movimiento social busca cambios en las mentes de las personas y en las categorías culturales con las que la sociedad, normalmente, se piensa a sí misma. Desde ese punto de vista, todos los grandes cambios en Europa y en gran parte del mundo salieron de los movimientos sociales de los 60 en los Estados Unidos, y del Mayo francés, principalmente. Ecologismo, derechos de la mujer, ideas modernas de autogestión, independencia de los partidos políticos… es lo que vemos ahora. Nuestro enemigo en el Mayo francés era tanto el Partido Comunista Francés como el capitalismo. Lo que se hundió fue la izquierda tradicional. Pero lo que ocurrió en el Mayo francés, un típico movimiento social, fue que fracasó en lo que nunca se propuso, tomar el poder. Es un error interpretarlo en categorías tradicionales. No queríamos nada de eso.
-Si tomar el poder no es lo superlativo, ¿estos movimientos no terminan por diluirse o volverse funcionales a las verdaderas redes del poder? -No, porque lo peor que puede hacer un movimiento social es transformarse en lo mismo que combate. Conquistar el poder para hacer más o menos lo mismo, como ocurre con la social democracia, sepulta la legitimidad del proyecto. Si llegar al poder quiere decir gestionar todo aquello contra lo que se lucha con un acento más de izquierda pues no estamos frente a un movimiento social. Eso es la izquierda política, que es muy importante, pero los cambios culturales implican otro proceso. En términos políticos, un año después del Mayo francés cayó De Gaulle, se tuvo que jubilar. Poco tiempo después cayó la derecha francesa, reemplazada por el socialismo, entonces, también se determinaron cambios políticos en Francia. Pero la idea de que si no se llega al poder se le hace el juego a los que están en el poder es histórica y empíricamente errónea. Todos los movimientos sociales terminan siendo o cooptados o destruidos. Nunca ganan como movimientos sociales. Lo que ganan son sus ideas. La cuestión es cuál es su productividad histórica una vez que desaparecen. ¿Desaparecen y ya, o desaparecen y germinan algunas de esas ideas que los movilizaron?
-Hubo movimientos sociales inspirados en el marxismo, cristalizados en la revolución rusa, desvirtuados con el stalinismo. Hay varios ejemplos como ese, pero lo que primaba eran las identidades fuertes, ideas y conceptos marcados y definidos, ahora parece todo más difuso… -Sí, pero esa es la fuerza de estos movimientos. La revolución soviética fue un golpe de Estado, en el sentido que reemplazó un estado por otro aunque fuera totalmente distinto y funcionara con una lógica distinta. No nació de un movimiento social, y si nació, éste fue reemplazado y destruido por los bolcheviques, que era un grupo minoritario en el movimiento revolucionario antizarista. Luego el imaginario colectivo de América latina ignoró durante mucho tiempo la realidad de una de las experiencias totalitarias más crueles de la historia. El movimiento social había sido aplastado en esos meses de revolución y durante la guerra civil que siguió. Los marinos de Kronstadt, los campesinos revolucionarios de Makhno, esos eran verdaderos movimientos sociales a los que el régimen soviético se dedicó a liquidar ya desde Lenin. Después Stalin lo organizó científicamente. El movimiento social fue el movimiento obrero, que tuvo un impacto histórico e institucional muy importante expresado en grandes progresos y reformas sociales. Los derechos de los trabajadores, el derecho al voto, el estado de bienestar, lo convierten en un movimiento que dio grandes cambios sociales y políticos de la historia. El movimiento obrero era el movimiento social, pero no fue eso lo que germinó en la Unión Soviética.
-Entonces, ¿con qué podríamos identificar hoy el concepto de lucha de clases si es que cabe alguna equivalencia? -Es un concepto que tuvo su papel histórico, pero que hoy simplemente no va con esta realidad. Las luchas sociales que hay ahora definitivamente no son luchas de clase. Aquí, en Europa, o en cualquier lugar. Para empezar son luchas por los derechos humanos. La palabra clave para todas estas luchas es dignidad. Se produce un efecto de indignación en defensa de la dignidad, una explosión espontánea de gente que se siente humillada constantemente por el sistema político. No es una lucha de clases, aunque se puede encontrar siempre un contenido en la reivindicación social, en la explotación o la pobreza. Absolutamente. No son construcciones mentales arbitrarias, salen de una experiencia de explotación y ahí sí se puede expresar que hay una estructura de clases en la sociedad, pero las luchas no son de clase en casi ninguna parte del mundo. La única lucha de clase, y esto resulta interesante y paradójico, se está dando en China. El año pasado hubo 10 mil revueltas en China. Se producen entre los campesinos expropiados de sus tierras, los residentes urbanos a quienes les destruyen sus barrios, los arrasan para hacer especulación inmobiliaria, y sobre todo, los jóvenes obreros explotados hasta la muerte en las grandes fábricas.
-Disputas que se derivan de las nuevas matrices laborales en la sociedad en red, que usted describe: ¿es necesario crear nuevas categorías para pensar sociológicamente este cambio? -Hay que partir de la observación y buscar las categorías más simples. Por ejemplo, en todo el mundo estamos en un proceso de flexibilización laboral y de individualización de estas relaciones. Es un proceso de desocialización. Si la sociedad industrial tomó artesanos y campesinos y los integró a grandes organizaciones en las que materialmente se unificaban las condiciones de trabajo y por lo tanto se formaba una clase, ahora vemos que sucede lo contrario. Asistimos a la disolución de esas grandes concentraciones de trabajo y la formación de redes de trabajo, pequeñas y medianas empresas trabajando para grandes empresas que internamente están descentralizadas y en una red global con otras empresas. En ese mundo las relaciones de trabajo están cada vez más individualizadas. Los sindicatos siguen existiendo y seguirán siendo importantes por un tiempo, pero son organizaciones sociopolíticas, mucho más que organizaciones de defensa de los trabajadores en concreto, salvo en el sector público.
-¿Son organizaciones del pasado, anacrónicas? -Como manera de organización son formas del pasado. Como fuerza sociopolítica, en algunos países no. Aquí en la Argentina no se puede gestionar nada sin acordar con los sindicatos. Pero también aquí la mitad de la fuerza de trabajo está en la informalidad, y de los empleados formales, la mitad está en el sector público. O sea que la famosa clase obrera del sector privado, representa un mínimo de la fuerza de trabajo.
-La política tradicional parece ajena a este escenario. ¿Quiénes se benefician con este cambio, quiénes lo entendieron o lo fomentan para montar sus estructuras de poder? Yo hablaría del poder financiero, pero también hay redes de poder a diferentes escalas… -Pregúntele a los brasileños. Lo que está pasando en Brasil es que sus políticos se ven desconcertados al no entender lo que pasa. Porque esto es espontáneo. Y si es espontáneo, ¿dónde están los enemigos?, ¿quiénes son? ¿Cómo se detiene a una red?
Pero vuelvo a su pregunta, quiénes son los que han constituido redes. Efectivamente la red más potente es la de los mercados financieros globales y las instituciones financieras que los manejan. Porque no son solamente mercados.
-¿Esa es la punta de la pirámide de poder hoy? -Sí y no. Sí, mientras todo es normal. Pero cuando todos se hunden como en el 2008, lo que cuenta es el Estado.
-Bueno, siempre que el Estado sea funcional a ellos… -Exacto. El poder en última instancia para que ellos sobrevivan implica que el Estado tenga el poder de capturar los impuestos de los ciudadanos y dárselos al sistema financiero. Pero la clave es que el poder está en redes, cada una de esas redes funciona, luego hay jerarquías en esas redes, pero la jerarquía general depende de los momentos. En los últimos 20 años ha sido el sistema financiero. En este momento el sistema financiero para reajustarse o reestructurarse depende de decisiones de los estados. Estados que también funcionan en red, porque no hay ningún estado soberano en este momento. Funcionan en términos de acuerdos, o en casos como la Unión Europea, todo el Estado es estado red, porque las decisiones se toman en la Unión Europea y los estados nación ya no son representantes de la nación si no que son nodos de una red en la que cada uno defiende sus intereses. Por tanto tenemos redes financieras, redes de estados, redes tecnológicas científicas, que son muy importantes. Y dentro de esas redes hay jerarquías distintas en función de la importancia de cada nodo. Los partidos políticos son los que no están en red. Están listados en cada sistema nacional intentando mediar la relación entre ese mundo de poder real en las redes y la ciudadanía. Como no lo hacen, han acabado por convertirse en un fin en sí mismos. Su desprestigio se relaciona con el hecho de que se han convertido en sistemas de poder para sí mismos. Luego negocian con el poder real. Pero para empezar ellos son sus intereses y no los que se supone que representan. Y por ello la última red que se viene construyendo de manera espontánea desde hace unos 5 años es la red de los movimientos sociales que nacen en Internet, se expresan en el espacio público, a veces en las instituciones como en Italia, y que están articulados a nivel mundial.
-¿Y qué peso tienen estas redes de movimientos sociales, redes ciudadanas, en la lucha de poder? ¿Pueden interferir, desprogramar o reprogramar aquéllas otras redes que sí ostentan el poder? -De momento están cambiando la forma del movimiento social, son movimientos sociales no políticos, porque si fueran políticos no existirían. La mayor parte de la gente que participa de ellos no se fía de los partidos y no quieren líderes. ¿Qué no hacen nada? Sí, consiguen pequeñas victorias. En Brasil era necesario subir el precio del transporte, hoy han cancelado esa suba. Es una victoria reivindicativa que constituye la idea de que los ciudadanos pueden intervenir. En España se logró cancelar la ley de Hipotecas, una ley inicua. Pero el efecto es mucho más lento e intersticial en términos del cambio de mentalidad.
-¿Cómo funciona ese cambio? -Hablábamos de lucha de clases. En los Estados Unidos, una sociedad que desde hace tiempo no se piensa en estructura de clase, como sociedad desigual, un lugar en el que cada uno si trabaja tiene sus oportunidades. Bueno, esto ha cambiado. He estudiado el movimiento Occupy Wall Street, tengo un mapa, desde septiembre de 2011 a marzo de 2012 se ocuparon más de mil ciudades en Estados Unidos. Con movimientos continuos de debate en Internet y fuera de Internet. De allí ha surgido la idea general del 99 por ciento contra el 1 por ciento. De repente, se dieron cuente de que el 1 por ciento de la población controla el 25 por ciento de la riqueza. Nosotros lo sabíamos, pero para ellos es un choque cultural, y lo importante es que lo sepan las personas y cómo esto se traduce. Por primera vez en 35 años salió una encuesta que preguntaba por los conflictos más importantes en la sociedad. Hoy, la mayoría de los estadounidenses piensa que el conflicto más agudo, el más importante, es entre pobres y ricos.
-O sea lucha de clases… -(risas) No lo viven como una lucha de clases, pero sí como un reflejo de la desigualdad. Y ese es un cambio cultural fundamental. Pero la mediación política no puede reflejar estos cambios, porque está construida en base a los intereses de las redes de poder dominantes. Por lo tanto es un largo proceso de cambio.
-La hegemonía que tan bien mostró Gramsci… -Exactamente. Eso es.
-En España, por ejemplo, la frustración del republicanismo todavía es un escollo para crear cualquier alternativa, el peso del franquismo todavía es palpable, en otros lugares lo ha sido la tergiversación de la inspiración marxista. Y estos nuevos casos, como Syriza en Grecia, o Cinco Estrellas en Italia, de fracasar, corren el riesgo de sepultar a estos movimientos incipientes que se replican en el mundo… -La situación actual en España no tiene nada que ver con la de la Guerra Civil. Hay otro tipo de republicanismo, sobre todo en Cataluña, que es independentista. Pero en el resto de España lo que sí está ocurriendo es que la monarquía cae, principalmente por la ineptitud del rey. Los movimientos sociales en España son espontáneos y claramente anti partidos políticos, aunque ahora haya algunas experiencias de crear partidos ligados al movimiento para participar de las elecciones pero todo es muy incipiente todavía. Fundamentalmente, son formas de aprendizaje de una nueva política. Para ellos lo importante no es el producto sino el proceso. Porque el cambio es mental y es a largo plazo. Y lo que saben, es lo que rechazan.
-Vamos lento porque vamos lejos, dicen… -Eso es. Y cuáles son los efectos políticos inmediatos: la deslegitimación total del sistema político. Si en estos momentos en las encuestas nos olvidamos de porcentajes y sumamos ciudadanos, el Partido Popular, con mayoría absoluta en el Parlamento, tiene el 13 por ciento del voto directo. Y los socialistas 11. O sea que el 76 por ciento de la gente o no vota, o elige una alternativa distinta a los dos grandes partidos que controlan el conjunto del país. Para intentar entender el proceso de cambio en profundidad necesitamos nuevas formas de medida, otra forma de contar la productividad social de un movimiento, que no son los cambios institucionales ni electorales. Para ellos las instituciones no los representan. No critican la democracia parlamentaria, pero sostienen que ha sido usurpada por partidos que juegan a su propio poder y no les interesa la representación ciudadana. Esto es unánime incluso en Estados Unidos, y en Francia, cuya alternativa de votar socialismo se ha hundido en seis meses.
-¿Qué puede salir de todo esto? -Distintas cosas. Pueden ser movimientos de extrema derecha. Vemos lo que pasa con Le Pen en Francia. En Escandinavia, empieza a haber movimientos nacionalistas francamente de derecha. Lo único seguro es que los sistemas institucionales establecidos en los últimos 30 años están en crisis total. Los movimientos, de momento, han provocado una crisis de esas instituciones. Su reconstrucción, ligada a la realidad de las nuevas sociedades, en las que por ejemplo la capacidad de autoorganización y debate en la red es fundamental, es un proceso.
-¿Podemos decir entonces que el gran objetivo de estos movimientos es volver representativa de verdad a esta democracia que tan poco representativa? -Es justamente eso. Son movimientos absolutamente diversos que crecen en culturas y contextos diferentes. Pero tienen tres rasgos comunes. Se inician por Internet, viven siempre en la red y desde allí van y vienen al espacio urbano, son rizomáticos. Segundo, parten de una indignación espontánea, y ante todo defienden su dignidad. Y tercero: en cuestión de objetivos programáticos, tienen tantos programas que no tienen ninguno. No hay un objetivo ni una ideología común, pero como usted dice muy bien, en todos los casos el tema central es la democracia. Son movimientos por la democracia. En España empezó con el movimiento Democracia Real Ya. Ellos hicieron el primer manifiesto. Y propugnan la construcción de un nuevo sistema de representación de las voces de los ciudadanos, son movimientos pro democracia pero de una democracia en cuya búsqueda están. No tienen un modelo definido, pero buscan formas que no son las actuales.
-En América latina los movimientos sociales no replican las características que vemos en Europa, quizá con la excepción de lo que vemos en México con el Yosoy132, o ahora en Brasil…, pero aquí, en la Argentina, los canales de discusión siguen perteneciéndoles a los partidos políticos o a instituciones tradicionales como los medios… ¿A qué lo atribuye? -Podemos hablar de Chile, allí el movimiento estudiantil es mucho más que estudiantil, y están apoyados por la gran mayoría de la población. Y aunque su dirigente más popular, Camila Vallejo, sea del partido Comunista y otros hayan sido cooptados por las candidaturas socialistas, el movimiento como tal no es un movimiento aliado a los partidos políticos. Camila Vallejo puede ser dirigente porque en el movimiento no se comporta como el partido de vanguardia, es suficientemente inteligente para no hacerlo, porque si no, desaparecería como líder. El movimiento chileno pone en jaque a los partidos tradicionales y, en realidad, la futura presidenta Bachelet está apoyando ese movimiento porque sabe que es su única posibilidad de mantener un contrapoder a los partidos políticos chilenos de la concertación, que son la clase política tradicional, burocrática e incapaz de entender la nueva política. Usted va a ver cada vez más una conexión entre liderazgos fuertes a nivel presidencial y movimientos sociales alternativos que no entran a través de los partidos tradicionales. Esa puede ser la conexión con el sistema político.
-¿En América latina? -Sí, aquí.
-Porque en Europa el ninguneo a los movimientos es absoluto… -Claro, no hay nada. Y a la inversa. Los movimientos sociales desconocen al sistema político. Pero aquí en Latinoamérica hay puentes. En México Yosoy132 trabajó por la candidatura de Manuel López Obrador pero como reacción a la manipulación sistemática de las elecciones en México. No son del PRD ni mucho menos, pero tienen alguna clase de relación. En Chile, no están ligados a los partidos pero veo que a través de la conciencia que Michelle Bachelet tiene de esto, se va a establecer una relación muy directa. Estos movimientos han sido decisivos para acabar rápidamente con el gobierno de la derecha en Chile.
-Pero no pueden acceder al poder sin liderazgos… -Al poder político institucional no. Pero como no quieren el poder político sino cambiar las mentes, diría que sólo sin liderazgos se pueden cambiar las mentes. Ahora, en la Argentina hay un problema teórico. Aquí todo el mundo es peronista.
-Eso lo decía Perón, supongo que con algún interés propio… -El Estado, los movimientos, se mueve todo en una galaxia en la que todo el mundo es peronista. Y los que no lo son, se construyen paraísos artificiales, pero tampoco llegan al poder, de ninguna manera. Los movimientos en la Argentina solamente empezarán a darse a partir de esa ruptura. Si el peronismo ha logrado crear la imagen de que todo lo que se le opone es de derecha, entonces, lo que se le opone, es de derecha. Allí hay un problema. Pero cuidado, es cierto que hoy no vemos estos movimientos en la Argentina, pero tampoco los veíamos en Brasil hace un mes. Y esa es la cuestión. Estos movimientos son rizomáticos y explotan cuando explotan. Entonces, ahí se juega la capacidad de los políticos de aprender, flexibilizarse y reformar, o no. Pero cualquier violencia mata al movimiento, con violencia no se cambian las mentes.
-¿La opción ha dejado de ser resignación o radicalización? -Yo creo sí. En España, claramente no hay resignación y tampoco radicalización en términos de la forma de acción, en términos de violencia. Me contaban que en Brasil, en el momento de mayor tensión frente a la alcaldía de San Pablo, hubo gente que empezó a hacer actos violentos y el movimiento los rodeó con el grito no a la violencia, no a la violencia. Igual que en España. Siempre hay violentos, pero el movimiento es consciente de que si entra en esa dinámica, pierde legitimidad.
-Pero serán conscientes de que si disputan el poder real, a cambio recibirán violencia. -Ah, claro. Pero no significa que vayan a contestar con violencia. No es lo mismo. Hay un profundo sentimiento gandhiano en estos movimientos. Yo estuve en la plaza de Catalunya el 27 de mayo, frente a las cargas de la policía para desalojarlos con sus carros. Eran filas de gente sentada, sin moverse, y la policía machacando. Hubo 147 heridos. Pero cuando caía una fila venía la siguiente y se quedaban aunque les pegaran. Gandhi absoluto.
-Honestamente, veo difícil que eso ocurra en nuestra América latina. -Yo estuve en Porto Alegre la semana pasada, unos días antes de que empezara la protesta (yo no tuve nada que ver) dando una conferencia sobre esto y una de las cosas que tenían bien en claro es que actuar con violencia autodestruiría los movimientos sociales. Es muy difícil, porque el sistema siempre intentará que haya violencia. La mejor arma para reprimir un movimiento social es provocar la violencia.
-El urbanismo y la sociología de la comunicación, ninguneados en los últimos cincuenta años por la política, encuentran en estos movimientos una manera de trascender las fronteras del mundo académico, ¿qué pasó para que los tomaran como banderas? -Es cierto. El espacio público urbano es fundamental, porque es donde estos movimientos se articulan de forma visible en la sociedad. Nacen y viven en Internet, pero para encontrarse con la sociedad tienen que salir al espacio público. Pueden plantarse en una plaza y alguien, para ser del movimiento, le bastará con estar allí, aunque sea unos minutos. Los debates que se dan allí son fundamentales para la reconstrucción de la democracia. Como usted decía bien, el confrontar al sistema tiene costos importantes, y esto da miedo, y el miedo sólo se supera estando juntos, o juntas, como dicen en España. Los movimientos siempre hablan en femenino. Nos van a pegar, pero ya no es lo mismo estando juntos. En términos de las formas de expresión el espacio urbano es fundamental. En relación a las reivindicaciones y los orígenes, recuerde que a diferencia de América Latina, en Europa y Estados Unidos el contexto es la crisis financiera con todas sus repercusiones económicas sobre el empleo, etc. Pero esa crisis es una crisis inmobiliaria, una crisis del modelo especulativo de urbanización refrendado por las entidades financieras y que ha servido de base para la acumulación de capital virtual utilizando los activos inmobiliarios inflados hasta el desplome de la burbuja. A nivel del origen de la crisis, la especulación inmobiliaria está en el centro, y a nivel de la gestión de la vida cotidiana de las personas que son las ciudades los grupos de presión inmobiliarios son muy importantes. Todos los municipios están dominados por intereses inmobiliarios. Es la industria más potente del mundo en términos de su capacidad de acumular o destruir capital y su capacidad de penetrar las instituciones a nivel local, que es donde vive la gente.
-En la sociedad red, es un nodo muy importante en términos de poder… -Absolutamente.
-¿Y esa es la razón porque la mayoría de las ciudades mientras crecen acentúan sus contradicciones? -Sí. Vivimos en un planeta que en su mayor parte ya está urbanizado. De aquí a 25 años será urbanizado al 65 por ciento y a mediados de siglo lo será un 80 por ciento. El resto serán apéndices rurales bajo influencia urbana. Es decir, hemos urbanizado el planeta. Y en esa urbanización, cuanto más crecimiento económico puramente desarrollista, como se da hoy en América latina, peores condiciones de vida. Las formas de vida en las ciudades se están deteriorando masivamente. En términos de medio ambiente, pero también en transporte. No es casualidad que la protesta en Brasil empezara por aquí. No es sólo la tarifa, son las cuatro horas por día que la gente tiene que pasar viajando. Buenos Aires no es mejor en ese aspecto. Las formas de organización del transporte no tienen ningún sentido. El único sentido que tienen es que tratan de adaptarse a una organización especulativa del suelo urbano que depende de los intereses inmobiliarios no de los intereses de la ciudad. Es decir que el planeamiento urbano no existe, lo que existe es la supeditación a los intereses de inmobiliarias, de fabricantes de automóviles, etc. El gran gobierno revolucionario del PT en Brasil subvenciona la compra de automóviles para solucionar el problema del transporte. Vivir en las grandes ciudades se convierte cada vez más en un infierno del que la gente intenta escapar por consumo individual, pero estas condiciones colectivas no se arreglan de manera individual.
-Usted habla de este fenómeno, de la metropolización, ¿qué clase de ciudadanos crecen en estos contextos, en el sentido de su actividad política y social? ¿Acelera la ruptura del tejido social? -El tejido social de convivencia física en el espacio está roto. Hay aislamiento. De hecho, las grandes metrópolis de nuestro tiempo no son la ciudad, Buenos Aires no es la ciudad de Buenos Aires, son muchas ciudades, más o menos conectadas. La gente vive en sus pequeños espacios, no vive en Buenos Aires. Vive en sus barrios y en sus lugares de trabajo. Van de uno a otro y luego tienen la televisión. Eso le pasa a la mayoría de la gente. Los hermosos espacios urbanos que tiene el centro de Buenos Aires quedan para la elite, los turistas y las personas que trabajan allí. Pero eso no es la ciudad real. Sabemos que el tejido social en el espacio se ha roto pero se ha recompuesto en Internet, donde hay una sociabilidad real y verdaderamente importante.
-¿Internet puede volver a crear ciudadanos político sociales? -La prueba está en que los movimientos sociales nacen en Internet. Se crean ciudadanos en todo lugar de agregación libre. Y como el único lugar de agregación libre que nos queda es Internet, pues allí están. Pero en cuanto pueden salir a la calle y crear espacios físicos urbanos en los que se tocan los unos a los otros lo hacen, porque somos humanos y el tocarnos es fundamental.
-Eso es negar de plano la famosa fragmentación que promovería Internet… -Ese es mi problema con los medios de comunicación. Los periodistas, salvo honrosas excepciones como la suya, no leen a los académicos. Todos hablan de Internet como si ya supieran todo por lo que hacen sus hijos o nietos. Existen en el mundo más de 60 institutos de investigación dedicados al estudio empírico de las relacione entre Internet, la cultura, la economía, la sociedad, etc. Por lo tanto, hay muchas cosas que ya sabemos, con datos duros. Una de esas cosas es que Internet en lugar de disminuir la sociabilidad la aumenta, en lugar de alienar contribuye a desalienar, en lugar de deprimir contribuye a manejar mejor la depresión y el stress. Por una razón muy sencilla: un sistema de comunicación libre e interactivo agrupa a la gente. Cuanto más usamos Internet, más sociabilidad física tenemos.
-¿Cómo evalúa usted el nivel de riesgo de que Internet deje de ser libre, de que esté más controlada? -Internet está absolutamente vigilada. Pero no está controlada, en el sentido de que no se puede interrumpir el mensaje. Se puede detectar y reprimir al mensajero. Si uno es el mensajero, es un problema, pero si uno es el mensaje, sigue. En Turquía en este momento están deteniendo a personas a través de sus cuentas de Twitter. Les dan una paliza, los meten en la cárcel, pero el mensaje continúa. Hay control, sí, pero la cantidad de interacción que hay en Internet es tal que resulta muy difícil incluso en los sistemas totalitarios llegar a controlar Internet. Sólo se puede controlarla desconectándola. Pero Internet ya es como la electricidad, todo depende de las redes informáticas de comunicación, y en particular de Internet. Por lo tanto, desconectar Internet físicamente es prácticamente imposible. Egipto lo intentó, pero al cabo de cuatro días lo tuvieron que reestablecer porque nada funcionaba. El control de Internet es muy difícil. Ya los creadores de Internet diseñaron unos protocolos que hacen muy difícil dividir Internet en sectores que sí y sectores que no. Siempre hay formas de conexión y luego hay una comunidad de hackers e internautas, que suman millones de militantes, que están constantemente ayudando y acudiendo en socorro de cualquier amenaza a Internet. Pero es una lucha constante.
-¿Cuánto favorecen o facilitan esta vigilancia las grandes compañías del sector, como Facebook, Twitter o Google? -No favorecen la vigilancia pero tampoco se resisten. Cuando se ven presionados entregan los datos. Ya hemos visto que lo han hecho. Pero a la vez favorecen el mantenimiento de la libre circulación en Internet. Y luchan por ello pues su negocio es que haya mucho más tráfico, no menos. Viven de vender comunicación libre.
-Su obra toda es una apuesta al cambio social. ¿Trabaja siempre pensando en la acción, en llevar al territorio sus trabajos académicos? Y si es así: ¿cómo le gustaría, una vez que pase este momento de confusión, de transición sociopolítica, que sus ideas se vieran reflejadas? -Siempre he mantenido esa tensión entre el deseo de contribuir al cambio social y la investigación. Pero con distintas intensidades en mi vida, y no es una cuestión de edad, sino que en la primera parte de mi carrera lo más importante era el cambio social. Después, en la medida en que por mi experiencia vi que la mayoría de los agentes políticos no eran agentes de cambio social, me distancié de la política como tal, aunque nunca fui un militante en le sentido estricto estuve muy cerca del PSOE en España. Cuando me distancié, la investigación, que siempre había sido central en mi vida, pasó a ocupar un lugar absolutamente predominante. El cambio social no era mi pasión, sino mi deber, mi deber moral frente a la sociedad para no quedarme encerrado solo como un investigador. Soy feliz escribiendo, investigando, enseñando, eso es el centro de mi vida. Y en la investigación, cuanto más ligada al cambio social está, más importante es que sea rigurosa y no ideológica. Hacia el futuro yo estoy intentando entender realmente cuál es este proceso de transición histórica hacia nuevas formas de civilidad y de construcción de la coexistencia entre los humanos, algo que veo en peligro. Yo no quería escribir el libro que acabo de publicar sobre Redes de indignación y esperanza. Era muy pronto para sacar conclusiones, apenas estaba observando lo que pasaba. Pero fue la presión del movimiento mismo para que hubiera una primera cosa, y resultó ser el libro que más rápido escribí en mi vida, apenas 7 meses. Voy a seguir en esto, pero a la vez llevo tres tipos de investigación empírica. Una, sobre la crisis, que aquí en la Argentina no la notan, también trabajo sobre las formas de economía alternativa que están surgiendo en Europa, que es básicamente la economía de la solidaridad, y estoy trabajando en ver cómo estos movimientos, que ya estoy convencido son el patrón de movimientos sociales de nuestro siglo, llegan o no a producir cambios institucionales y de políticas sociales y económicas que afecten de manera positiva la vida de la gente. Esto no lo podemos inventar, ninguna teoría lo puede solucionar, es mirando estos movimientos que aprenderemos. Por qué las cosas fueron mejor en Túnez que en Egipto, por qué el sistema brasileño parece reaccionar de manera diferente, porque de repente la presidenta de Brasil dice estar de acuerdo con algunos de sus reclamos mientras que en Turquía los van a ametrallar. La relación entre movimientos y cambio institucional requiere una investigación cuidadosa desde dentro y fuera del movimiento. En eso estoy.
Cuando hacemos mención al hecho de implementar las nuevas tecnologías en el aula, lo primero que se nos viene a la cabeza son los recursos materiales, es decir, qué tipo de ordenadores vamos a utilizar, si existe una intranet, si podemos usar una plataforma virtual de enseñanza, etc. Este hecho, está demostrado, es un error a la hora de plantearnos el proceso de enseñanza – aprendizaje a través de las nuevas tecnologías, lo primero que debemos analizar es la metodología a aplicar durante dicho proceso y el papel del docente – discente de cara a la enseñanza. Es cierto que todo este proceso conlleva formación en las nuevas tecnologías por parte de todos los implicados en el proceso formativo, además de una mayor dedicación por parte del docente a la hora de desarrollar los contenidos a tratar. <more>
Centrándonos en uno de los distintos tipos de enseñanza en el que se aplica el uso de las nuevas tecnologías, tal como es el e-learning, Landeta, A. (2010, p. 25) establece que el “e-learning está destinado a ser la gran herramienta educativa del siglo XXI, la que permita el acceso global a la sociedad del conocimiento, tanto desde el punto de vista geográfico como desde el social”. Tanto es así, que a medida que pasan los años, cada vez más, se van implementando en nuestro sistema educativo, aunque tal y como indica Baelo, R. (2009) España aún está lejos de potencias en este campo como puede ser EEUU por lo que considera que “el e-learning se está conformando como una nueva modalidad de formación, que permite el desarrollo de las tradicionales universidades presenciales, unas universidades cargadas de una importante tradición educativa y que no pueden permitirse desaprovechar la oportunidad que brinda el e-learning para liderar el cambio educativo y social que exigen las actuales conformaciones sociales”.
Este proceso de enseñanza tiene una serie de repercusiones que no nos ofrece la enseñanza presencial, tal y como indica Barberá. E. (2003, p. 27) “ se extienden al menos en cuatro direcciones: la primera, temporalmente, en cuanto dilata el tiempo educativo puesto que no se debe ceñir a las horas de clase; la segunda, geográficamente, en cuanto se ensancha el radio de acción educativa, dado que puede llegar a alumnos dispersos por territorios cercanos o lejanos; la tercera, cognitivamente, atendiendo a habilidades que docentes y estudiantes pueden desarrollar de manera diferente con el uso de procesos facilitados por la tecnología; y, la cuarta, en relación con los recursos, puesto que tanto alumnos como profesores pueden disfrutar de un conjunto casi ilimitado de fuentes documentales de todo tipo”.
Es decir, este autor nos destaca el tiempo, puesto que el proceso de enseñanza – aprendizaje está abierto las 24 horas, todos los días del año; el espacio, porque podemos estar estudiando mientras nos desplazamos o cuando estamos en un lugar distintos al habitual; el cambio en la mentalidad de docente – discente, puesto que conlleva un cambio en la filosofía del aprendizaje, ya no se centra tanto en el profesor hablando y el alumno escuchando, sino en el alumno organizando su proceso de formación y el profesor orientando dicho proceso, como un mentor; y los recursos, que en la red son ilimitados. Por ello, el uso del e-learning cambia totalmente la perspectiva que teníamos del la enseñanza hasta ahora, para abrir camino a una nueva etapa y a nueva forma de enseñanza.
Esta filosofía del e-learning la recoge Martínez, E. (2008, p. 99): “el e-learning tiene la gran responsabilidad de generar cambios a través de la integración de la tecnología al proceso educativo con el firme propósito de promover la formación de estudiantes más creativos e independientes, crear una cultura tecnológica e incorporar la actividad científica y docente al desarrollo tecnológico”. Como vemos, el e-learning conlleva cambios en el proceso de enseñanza – aprendizaje, radicando dicha diferencia en lo establecido en la siguiente tabla.
FORMACIÓN BASADA EN LA RED
FORMACIÓN PRESENCIAL TRADICIONAL
Permite a los estudiantes que vayan a su propio ritmo de aprendizaje
Parte de una base de conocimiento y el estudiante debe ajustarse a ella.
Es una formación basada en el concepto de “formación en el momento en que se necesita” (Formación justo a tiempo “Just-
in-time training”, formación cuando se necesita, donde se necesita y al ritmo marcado por el estudiante).
Los profesores determinan cuándo y cómo los estudiantes recibirán los materiales formativos.
Permite la combinación de diferentes materiales (impresos, auditivos, visítales y audiovisuales) para alcanzar una enseñanza multimedia.
Parte de la base de que el sujeto recibe pasivamente el conocimiento para generar actitudes innovadoras, críticas e investigadoras.
Con una sola aplicación se puede atender a un mayor número de estudiantes.
Suele tener a apoyarse en materiales impresos y en el profesor como fuente de presentación y estructuración de la información.
Su utilización tiende a reducir el tiempo de formación de las personas
La comunicación se desarrolla básicamente entre el profesor y el estudiante.
Tiende a ser interactiva, tanto entre los participantes en el proceso (profesor y estudiantes) como los contenidos.
La enseñanza se desarrolla de forma preferentemente grupal.
La formación tiende a realizarse de forma individual, sin que ello signifique la renuncia a la realización de propuestas colaborativas.
Puede preparase para desarrollarse en un tiempo y en un lugar.
Puede ser utilizada en el lugar de trabajo y en el tiempo disponible por parte del estudiante.
Se desarrolla en un tiempo fijo y en aulas específicas.
Es flexible.
Tiende a la rigidez temporal.
Tabla 1. Diferencias entre la formación basada en la red y la formación presencial tradicional. Cabero, J.; López, E. (2009)
Estos cambios deben de basarse en una serie de pilares que sustenten todo el desarrollo educativo. Martínez, E. (2008, p. 100) establece, siguiendo a Delors (1996) que la educación virtual está basado en los siguientes pilares:
Aprender a conocer, a través de la interactividad, estableciendo para ello estrategias que dinamicen y faciliten la interacción del alumnado con los procesos de aprendizaje.
Aprender a hacer, a través de la flexibilidad, que permita andar el camino a ritmos distintos, valorando así la importancia del respeto a los demás.
Aprender a convivir, a partir de la cooperación entre estudiantes con el fin de instruirse.
Aprender a ser, mediante la personalización, teniendo en cuenta el perfil determinado de cada estudiante.
Esta base marcan lo ya dicho, pero con una pequeña peculiaridad no nombrada anteriormente, que en este caso es la personalización, puesto que el e-learning permite llevar a cabo un proceso de enseñanza – aprendizaje individualizado, centrado en el ritmo personalizado de cada alumno, asegurándonos así una mejor calidad educativa para cada uno de los discentes, y a su vez, un menor fracaso escolar entre los mismos.
Castaño, C.; Maíz, I.; Palacio, G.; Villarroel, J. D. (2008, p. 160) consideran que podemos establecer las siguientes consecuencias en la manera de concebir el aprendizaje digital:
La metáfora de la transmisión se sustituye por la exploración activa y en la construcción personal de conocimientos.
El escenario 2.0 promueve el rol de los ciudadanos como creadores activos del conocimiento.
Las herramientas de la Web 2.0 nos invitan a pensar en una utilización formativa de Internet que va más allá de la reproducción a través de entornos virtuales de aprendizaje.
Estas herramientas también nos sugiere que la tecnología puede ayudar a cambiar la propia manera en que se produce el aprendizaje.
El enfoque centrado en el estudiante, para poner el control y la responsabilidad del aprendizaje en sus manos. Lo convierte en sujeto activo de la construcción y gestión de su propio conocimiento.
Tenemos que tener presente, si queremos aplicar el e-learning en nuestra tarea diaria, un cambio en la mentalidad educativa, centrada principalmente en nuestra metodología y en nuestro proceso educativo. Mentalidad que merece la pena cambiar viendo lo que nos aporta dicho proceso formativo.
¿Qué aporta el e-learning a la mejora e innovación de la enseñanza?
Extender y facilitar el acceso a la formación a colectivos e individuos que no pueden acceder a la modalidad presencial
Incrementar la autonomía y responsabilidad del estudiante en su propio proceso de aprendizaje
Superar las limitaciones provocadas por la separación en espacio y/o tiempo del profesor – alumnado.
Gran potencial interactivo entre profesor – alumno / a.
Flexibilidad en los tiempos y espacios educativos
Acceder a multiplicidad de fuentes y datos diferentes de los ofrecidos por el profesor / a en cualquier moemetno y desde cualquier lugar.
Aprendizaje colaborativo entre comunidades virtuales de docentes y estudiantes.
Tabla 2. Aportaciones del e-learning a la innovación educativa. Pons, J. P. (2009)
Una vez visto los aspectos que debemos de tener presente a la hora de iniciarnos en el e-learning, vamos a dar un paso más y nos centraremos en como desarrollar el programa educativo.
Casamayor, G.; Alós, M.; Chiné, M.; Dalmau, Ó.; Herrero, O.; Mas, G.; Pérez, F.; Riera, C., Rubio, A. (2008, p. 18 – 19) considera que “el diseño del programa de e-learning debe constituir una respuesta concreta a unas necesidades especificas de formación de un colectivo o de una empresa u organización, lo que implica:
Definir el modelo formativo, los objetivos y su transferencia (para resolver la situación problemática que es su punto de partida y otras similares)
Identificar las competencias clave que deberán desarrollarse mediante el programa de formación on-line.
Planificar el proyecto de acuerdo con la estrategia corporativa.
Incorporar herramientas, instrumentos e información interna de la organización.
Determinar el número de participantes, grupos y colectivos que se pretenden formar, y las características del mismo.
Diseñar el conjunto de materiales, recursos e instrumentos que configuran el curso.
Producir los contenidos formativos de acuerdo con las especificidades del modelo.
Cabero, J.; Romero, R.; Barroso, J.; Román, P.; Llorente, M. C.; Castaño, C. (2007, p. 153) establece, basándose en Cabero y Gisbert (2005), que para implementar el e-learning en el proceso educativo debemos de:
Determinar los motivos por los cuales se realiza el material: por qué y para qué.
Identificación y selección de la información.
Identificación y selección de los destinatarios.
Concreción de los objetivos.
Revisión de materiales ya desarrollados tanto sobre los mismos contenidos, como sobre contenidos afines.
Conformación del equipo técnico y humano que realizará la producción del material.
Determinación de los métodos y los soportes de distribución de la información.
Documentación
Definición de los estándares de calidad que seguirá el material.
Especificación del plan y temporalización del proyecto.
Selección y determinación de la plataforma en la cual se ubicará el material producido.
Creación del organigrama, el guión y la estructura del programa.
Vemos, en ambos autores, que el proceso se asemeja al del método tradicional, pero con la especificidad de que es necesario dedicar bastante tiempo al desarrollo de los materiales, herramientas, instrumentos y la formación tecnológica, además de establecerun guión del programa que vamos a desarrollar, el cual estará presente dentro de la plataforma queimplementaremos (tal cual se establece en los cursos de formación del INTEF).
Un ejemplo claro del proceso a seguir para la implantación del e-learning en nuestra tarea diaria lo tenemos en el siguiente cuadro.
Imagen 1. Ciclo de Implantación E-learning. Sanchez (2007)
Tal y como hemos indicado anteriormente, cambia el rol formativo, tanto del docente como del discente.
Si nos centramos en el alumnado, Cukierman, U.; Rozenhauz, J.; Santángelo, H. (2009, p. 49) considera que con la implantación del e-learning “hay quienes ven en este proceso como una tendencia a otorgar al alumno el control total sobre el proceso de enseñanza – aprendizaje, creemos que quizás este no sea el resultado más deseable, sino aquel que permita convertir en realidad la intención original de ir hacia una educación centrada en el estudiante”.
Para estos autores, no debemos de darle la total libertad del aprendizaje del alumnado, sino que debemos de atender a los alumnos individualmente en su proceso de enseñanza – aprendizaje, adaptando los contenidos a su propio estilo de aprendizaje, ya que para todo aprendizaje debemos de tener unos objetivos mínimos.
Cabero, J. (2006) considera que “el estudiante de e-learning deberá dominar una serie de destrezas: conocer cuándo hay una necesidad de información, identificar esta necesidad, saber trabajar con diferentes fuentes y sistemas simbólicos, dominar la sobrecarga de información, evaluarla y discriminar su calidad, organizarla, tener habilidad para la exposición de pensamientos, ser eficaz en el uso de la información para dirigir el problema, y saber comunicar la información encontrada a otros”.
Es decir, conlleva la adquisición de una serie de destrezas que debemos de formar con anterioridad para que el proceso tenga éxito. Lo ideal sería que dichas destrezas se desarrollaran desde el momento que inicien su escolaridad, pero nuestro sistema educativo no está adaptado actualmente para llevar a cabo un proceso e-learning, por lo que antes de iniciarlo, debemos de formarlos.
Si nos centramos en el profesorado, Cabero, J. (2006) establece que “no serán los determinantes técnicos del sistema los que marcarán su calidad y su eficacia, sino la atención que les prestemos a las variables educativas y didácticas que se ponen en funcionamiento. Los problemas hoy no son tecnológicos, sino que se derivan de saber qué hacer y cómo hacerlo, y por qué queremos hacerlo”. Es decir, a nivel general, el profesorado debe tener muy presente la metodología a aplicar, la cual variará considerablemente con respecto a la enseñanza considerada como tradicional.
Blázquez, F.; Alonso, L. (2009) han llevado a cabo una investigación en el que especifican con más detalle el papel del profesorado en el e-learning:
1.- La función docente del e-tutor en algunos programas formativos está relacionada con el diseño de materiales didácticos. En la elaboración de estos materiales, el e-tutor incidirá no sólo en la claridad de exposición del temario, sino también en el dominio psicopedagógico del contenido para acceder al mundo del aprendizaje con una base.
2.- En su desempeño profesional, el e-tutor realizará labores de orientación y seguimiento de sus alumnos, fomentando su relación con éstos mediante la motivación y la facilitación del aprendizaje. Para captar la atención de los desmotivados, desarrollará habilidades de interrelación relacionadas con la empatía, amabilidad, comprensión, flexibilidad, valoración del alumno, interés, cercanía, capacidad para motivar, respeto, etc. El tutor será fiel a sus deberes para que el alumno no perciba sentimiento de aislamiento, cumpliendo horarios de tutorías, y respuestas prontas y orientativas.
3ª. En lo referente la función técnica el e-tutor, no parece necesario que éste desarrolle un conocimiento minucioso de la técnica, pero sí un dominio básico del medio. Es decir, el correcto manejo de las nuevas tecnologías implica no tanto conocer todos los medios a la perfección sino dominar aquellos que van a resultar básicos y estratégicos para los procesos de e-formación.
Como observamos, el profesorado debe de dar una base formativa adecuada, para que el alumnado desarrolle desde un punto de partida; servir de orientador en todo momento y seguir día a día al alumnado; y tener un dominio adecuado de los recursos informáticos utilizados en el proceso de enseñanza – aprendizaje, para resolver posibles conflictos que puedan surgirle al alumnado.
En definitiva, el e - learning conlleva una serie de aspectos que debemos de tener presente (Castaño, C.; Maíz, I.; Palacio, G.; Villarroel, J. D., 2008, p. 163):
Admitir que se aprende todos los días y que el aprendizaje se produce en contextos variados y diferentes. El escolar y el universitario, el laboral y el informal.
Reconocer el papel del sujeto que aprende en la organización de su propio aprendizaje y en la gestión de su propio conocimiento.
Resaltar la idea de que el aprendizaje se desarrolla a lo largo de la vida profesional de las personas. Cobra una nueva perspectiva lo que se denomina Life Long Learning o desarrollo profesional continuo.
Apoyar el aprendizaje en las comunidades de prácticas. Esto es, diseminando conocimiento, compartiendo buenos materiales, sosteniendo y expandiendo una red de conocimiento.
Reconocer el poder del aprendizaje informal.
Aportar nuevos roles a los iguales y a los tutores en el apoyo del aprendizaje.
El e – learning conlleva una nueva forma de enseñanza, totalmente distinta a la utilizada actualmente a nuestro sistema formativo, donde el aprendizaje se lleva a acabo en el momento y lugar más motivamente para el alumnado, a su ritmo y a su estilo de aprendizaje. Esta idea la recogen Casamayor, G.; Alós, M.; Chiné, M.; Dalmau, Ó.; Herrero, O.; Mas, G.; Pérez, F.; Riera, C., Rubio, A. (2008, p. 25) considerando que “una propuesta de e-learning debe responder a un modelo pedagógico que integre todos los componentes de la formación, que esté centrado en el participante (sobre todo en el ámbito de la formación continua), que sea coherente y que evoluciones en las dos líneas básicas que la sustentan: innovación tecnológica e innovación metodológica”.
Lo importante es tener presente que todo proceso educativo donde apliquemos las nuevas tecnologías, y centrándonos en este caso, el e – learning, conlleva un cambio en la filosofía de enseñanza, centrada principalmente en la metodología educativa, la cual marcará el éxito o el fracaso en el programa, puesto que no podemos aplicar metodologías clásicas en programas modernos, es decir, no podemos presentar los contenidos en cualquier plataforma virtual y que el alumno realice actividades solamente de los contenidos presentados. Debemos de dar un paso más adelante en este proceso formativo, y presentar un guión de los contenidos que queremos trabajar, darle a los alumnos los recursos necesarios para que puedan desarrollar los puntos propuestos y guiarlos, primero colectivamente, y luego individualmente, a los objetivos educativos que nos planteemos para el módulo o la asignatura impartida. Es fundamental que el alumno sea el que marque su ritmo de aprendizaje y el profesor el que lo guíe, lo motive, lo apoye en todo ese proceso, que en este caso con el e-learning, será en cualquier lugar y en cualquier momento del año.
Finalizamos este punto con un párrafo de Martínez, J. (2003), el cual, a nivel personal recoge la filosofía del e-learning, y porqué no decirlo, la filosofía de la enseñanza con el uso de las nuevas tecnologías: “cuando tienes un objetivo, tienes interés en aprender para alcanzarlo. Este es un elemento fundamental porque el alumno aprende cuando él quiere y no cuando lo decide el profesor. No podemos obligarle a aprender lo que nosotros sabemos sin que le hayamos despertado un interés previo. Tampoco podemos enseñarle lo que hemos decidido que queremos que sepa y menos todavía si es capaz de darse cuenta que seguramente no podrá aplicar o transferir a su trabajo lo que le estamos contando. El protagonista ya no va a ser el profesor que deja de ser el poseedor de los conocimientos y la autoridad que decide sobre el futuro del alumno. Pero si somos capaces de alinearnos con sus objetivos, si somos capaces de entender que es lo que le mueve, lo que le motiva, lo que le gusta, entonces tenemos una ocasión incomparable para diseñar unos contenidos que resulten atractivos y donde sea el protagonista de una historia donde deberá jugar un papel activo, un rol principal para construir su propio conocimiento”.
Bibliografía
Casamayor, Gregorio; Alós, Miguel; Chiné, Marta; Dalmau, Óscar; Herrero, Olga; Mas, Gemma; Pérez, Francisco; Riera, Carlota, Rubio, Anna (2008): “La formación On – Line. Una mirada integral sobre el e-learning, b-learning,…”. Editorial Grao. Barcelona.
Cabero, Julio; Romero, Rosalía; Barroso, Julio; Román, Pedro; Llorente, María del Carmen; Castaño, Carlos (2007): “Diseño y producción de TIC para la formación. Nuevas tecnologías de la información y la comunicación”: Editorial UOC. Barcelona.
Cukierman, Uriel; Rozenhauz, Julieta; Santángelo, Horacio (2009): “Tecnología educativa. Recursos, modelos y metodologías”. Pearson Education de Argentina S.A. Buenos Aires.
Cabero, Julio; López, Eloy (2009): “Evaluación de materiales multimedia en red en el espacio europeo de educación superior (EEES)”. Editorial Davinci. Barcelona.
Landeta, Ana (2010): “Nuevas tendencias de e-learning y actividades didácticas innovadoras”. Centros de Estudios Financieros. Madrid.
Barberá. Elena (2003): “La educación en la red: Actividades virtuales de enseñanza y aprendizaje”. Ediciones Paidós Ibérica. Barcelona.
Castaño, Carlos; Maíz, Inmaculada; Palacio, Gorka; Villarroel, José Domingo (2008): “Prácticas educativas en entornos Web 2.0”. Editorial Síntesis. Madrid.
Pons, Juan de Pablos (2009): “Tecnología educativa. La formación del profesorado en la era de Internet”. Ediciones Aljibe. Málaga.
Baelo, Roberto (2009): “El e-learning, una respuesta educativa a las demandas de las sociedades del siglo XXI”. Recuperado de http://www.doredin.mec.es/documentos/00820103011025.pdf
Cabero, Julio; Llorente, Mª del Carmen (2010): “Percepciones del e-learning desde la perspectiva de los responsables técnicos de universidad”. Recuperado de http://www.doredin.mec.es/documentos/00820103011462.pdf
Sánchez, Javier (2007): “La calidad del e-learning en su implementación y desarrollo: Investigación Evaluativa y Consultoría Pedagógica”. Recuperado de http://www.usal.es/~teoriaeducacion/rev_numero_08_01/n8_01_sanchez_soto.pdf
Martínez, Eva (2008): “E-learning: Un análisis desde el punto de vista del alumno”. Recuperado de http://www.doredin.mec.es/documentos/00820113011990.pdf
Martínez, Javier (2002): “Contenidos en e-learning. El Rey sin corona (por ahora)”. Recuperado de http://www.doredin.mec.es/documentos/00820113014194.pdf
Blázquez, Florentino; Alonso, Laura (2009): “Funciones del profesor e-learning”. Recuperado de http://www.doredin.mec.es/documentos/00820113014563.pdf
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